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CAPITULO IX EL MITO DEL "POPULISMO VELASQUISTA" y LA CONSUMACION DEL PACrO OLIGARQUICO 1. Introducción Después de haber analizado la verdadera naturaleza del triunfo lectoral del Dr. Velasco Ibarra en 1933 y haber revelado las condicio- nes históricas que venían preparando triunfo, alejándonos de aque- lla concepción evolucionista de la historia que la visualiza como una vo- luntariosa barcaza que se desliza únicamente hacia los horizontes del progreso (sin conceder la posibilidad de retrocesos históricos que tiene lo real), es hora de detenemos aquí a reflexionar sobre ese conjunto de tesis que han constitu ído un mito que todo mundo consume en su com- prensión o análisis del "Velasquismo". Mito que ha sido aceptado por todos Jos cientistas sociales del país además de haber influído incluso en la misma literatura sociológica latinoamericana. Un mito que des- graciadamente sigue permitiendo la difusión de otros que se arman hoy en día sobre nuestra realidad contemporánea. Y que sobreviven, se difunden y alcanzan el status de "tesis" que se pronuncian con toda la presunción de verdaderas proposiciones "científicas". Y ello por la es- casa vocación crítica y autocritica de quienes hacemos las ciencias so- ciales en nuestro país: No puede negarse que hasta hoy, la interpreta- ción sociológica sobre el llamado "Velasquismo" nunca había sido sometida a la crítica, y tampoco había sido cotejada con el movimien- to histórico real que se derivara de una investigación empírica indispen- sable. Valga afirmar que mi refutación a los planteamientos de otros au- tores no constituye ninguna crítica hostil, ni personal. Tampoco me he propuesto, en ninguna parte de este libro, refutar las tesis anteriores de un autor con sus planteamientos más recientes. He respetado en es- te libro los cambios y evoluciones de los autores y he tomado exclusi- vamente sus tesis tal como aparecen mantenidas hoy sobre el fenóme- no en cuestión. Y señalo ésto para esclarecer que si bien he adoptado aquí una posición firme ante las tesis de mis colegas, porque las demues- tro falsas, eso no significa que no valore yo su aporte a la discusión de otros aspectos de nuestra realidad nacional y latinoamericana. Especial- mente cuando se trata de aquellos que exhiben una verdadera vocación avanzada y que en diverso grado han insertado sus aportes sociológi- cos en ese esfuerzo, tan requerido hoy, por constituir una ciencia social crítica que se aleje definitivamente de la Sociología subjetiva.

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CAPITULO IX

EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA CONSUMACION DEL PACrO OLIGARQUICO

1 Introduccioacuten

Despueacutes de haber analizado la verdadera naturaleza del triunfo emiddot lectoral del Dr Velasco Ibarra en 1933 y haber revelado las condicioshynes histoacutericas que veniacutean preparando eS(~ triunfo alejaacutendonos de aqueshylla concepcioacuten evolucionista de la historia que la visualiza como una voshyluntariosa barcaza que se desliza uacutenicamente hacia los horizontes del progreso (sin conceder la posibilidad de retrocesos histoacutericos que tiene lo real) es hora de detenemos aquiacute a reflexionar sobre ese conjunto de tesis que han constitu iacutedo un mito que todo mundo consume en su comshyprensioacuten o anaacutelisis del Velasquismo Mito que ha sido aceptado por todos Jos cientistas sociales del paiacutes ademaacutes de haber influiacutedo incluso en la misma literatura socioloacutegica latinoamericana Un mito que desshygraciadamente sigue permitiendo la difusioacuten de otros que se arman hoy en diacutea sobre nuestra realidad contemporaacutenea Y que sobreviven se difunden y alcanzan el status de tesis que se pronuncian con toda la presuncioacuten de verdaderas proposiciones cientiacuteficas Y ello por la esshycasa vocacioacuten criacutetica y autocritica de quienes hacemos las ciencias soshyciales en nuestro paiacutes No puede negarse que hasta hoy la interpretashycioacuten socioloacutegica sobre el llamado Velasquismo nunca habiacutea sido sometida a la criacutetica y tampoco habiacutea sido cotejada con el movimienshyto histoacuterico real que se derivara de una investigacioacuten empiacuterica indispenshysable

Valga afirmar que mi refutacioacuten a los planteamientos de otros aushytores no constituye ninguna criacutetica hostil ni personal Tampoco me he propuesto en ninguna parte de este libro refutar las tesis anteriores de un autor con sus planteamientos maacutes recientes He respetado en esshyte libro los cambios y evoluciones de los autores y he tomado exclusishyvamente sus tesis tal como aparecen mantenidas hoy sobre el fenoacutemeshyno en cuestioacuten Y sentildealo eacutesto para esclarecer que si bien he adoptado aquiacute una posicioacuten firme ante las tesis de mis colegas porque las demuesshytro falsas eso no significa que no valore yo su aporte a la discusioacuten de otros aspectos de nuestra realidad nacional y latinoamericana Especialshymente cuando se trata de aquellos que exhiben una verdadera vocacioacuten avanzada y que en diverso grado han insertado sus aportes socioloacutegishycos en ese esfuerzo tan requerido hoy por constituir una ciencia social criacutetica que se aleje definitivamente de la Sociologiacutea subjetiva

302 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

En este libro he elevado a la categoriacutea de hechos histoacutericos algunas realidades desconocidas a la ciencia sobre los oriacutegenes del movimiento poliacutetico signado por aquel conductor conducido que fuera el abogashydo Velasco Ibarra Si nos hemos dado el arduo trabajo investigativo de ordenar los datos presentados eacutesto se ha debido a que nuestra invesshytigacioacuten ha estado guiada por una metodologiacutea que reclamaba una artishyculacioacuten teoacuterica de fenoacutemenos aparentemente inconexos pero en realishydad interdependientes en una totalidad en la cual debiacutean destacarse toshydas las tendencias fundamentales del desarrolloacute histoacuterico analizado coshymo tambieacuten sus formas particulares que haciacutean relacioacuten directa con las condiciones coyunturales Es uacutenicamente eacutesto lo que nos permite ahoshyra refutar las siguientes tesis mantenidas por la Sociologiacutea ecuatoriana

11 Algunas Tesis Erroacuteneas sobre el Llamado Velasquismo

La envergadura del MITO aquiacute cuestionado se visualiza maacutes clashyram ente si a continuacioacuten exponemos algunas de las tesis centrales eshyxistentes sobre el Velasquismo

1 Primera Tesis Sobre los oriacutegenes Subjetivos del Velasquismo

El Velasguismo principioacute como afirma su propio liacuteder -dice Cueva -por el Mercado de Guayaquil y por las modestas barras que se dignaban escucharme en la Caacutemara de Diputados 1 Por cierto Agusshytiacuten Cueva se estaacute soacutelo refiriendo a los oriacutegenes del Velasquismo coshymo un fenoacutemeno electoral Por eso dice a continuacioacuten Velasco triunfoacute en 1934 gracias a una campantildea electoral dinaacutemica callejera y exaltada llena de promesas de acabar con los privilegios las trincas los estancos y todos los vicios de la Repuacuteblica 2 En sus propios teacuterminos Cueva supone que el movimiento poliacutetico dirigido por Velasco Ibarra habiacutea nacido en 1933 en un mercado y triunfado poco despueacutes grashycias a una campantildea electoral de las caracteriacutesticas anotadas 3

Esta tesis suscrita originalmente por Cueva ha recibido un tratashymiento teoacuterico en aquella corriente de la sociologiacutea ecuatoriana que ashybraza las doctrinas maxweberianas sobre carisma Su representante

1 OP ciacutet pago 716

2 Ibid En verdad el triunfo fue en 1933 pues la campantildea electoral tennin6 con las elecshyciones del 15 y 16 de diciembre de ese antildeo

3 Ibid

EL MITO DEL POPULiSMO VEU~SOUISTA 303

maacutes conspicuo en el paiacutes es el socioacutelogo Esteban del Campo entre oshytros ya que Agustiacuten Cueva abandonoacute en sus escritos maacutes recientes esas referencias consideradas anteriormente como vaacutelidas para interpretar el fenoacutemeno en cuestioacuten 4

Al haber hecho una glorificacioacuten del caudillo Velasco Ibarra la sociologiacutea ecuatoriana ha atribuiacutedo poderes tan grandes a un indivishyduo en Ia historia poliacutetica de nuestro paiacutes que incluso se ha recogido criterios nada autorizados para explicar sus triunfos electorales Ya heshymos sentildealado corno el socioacutelogo Agustiacuten Cueva ~guiendo acriacuteticamenshyte en eacutesto a una Il isiorio del fCJlldor sentildealaba que Velasco triunfoacute en 19i33 gracias a una campantildea electoral dinaacutemica callejera y exaltashyda llena de promesas de acabar con los privilegios las trincas los estanshycos y todos los vicios de la Repuacuteblica

Al lector le debe ser obvio que nosotros no compartimos ese enshyterio En realidad no creo que la campariacutea electoral de 1933 haya sido la causa ni mucho menos del triunfo del candidato del PCE a pesar de haber esa campana mareado si un corte en las formas de agluticamiento tradicionales de una determinada masa electora llevadas a cabo por la Derecha Explicitemos este cambio que registra en la superficie la existencia de transformaciones sociales maacutes profundas

El corte del cual hablarnos no es otro que la liacutenea divisoria entre un estilo electoral caracterizado por la autosuficiencia autoritaria del gamonalismo (caso de Bonifaz) y un estilo electoral caracterizado por el profesionalismo de un aparato partidista (caso de la llamada maquishynaria velasquista) Diferenciemos descriptivarnente ambos estilos

Cuando Bonifaz 1 fue proclamado candidato en una Asamblea eacutel respondioacute ignorando dicho pronunciamiento y afirmando que eacutel no ha prometido nada a nadie ni (que) tomaraacute en cuenta a sus adeptos ( El hacendado Bonifaz aceptoacute su candidatura en una carta enviada al De Guillermo Ramos Salazar en la cual afirma sin tapujos Un proshy

4 ~1f refii-ro a los artiacuteculos de del Campo Hlntroducc1oacuten al Velasquism o 1971 (reprodushycid o nuc vamente en 1975)~ uEI Populiacutesmo en ~~ Ecuador 1977~ en los cuajes se erige en un postulante de las doctrinas max weheriacuteanas diexcl1 carisma y en los cuales el autor conshysidera de utilidad teoacuterica ese concento PaJR inte-lpretar los trfun iacuteos eieetoraics- de VelasshyC(~ incluso claro (stuuml su prirnoza victoria en Jos comicios de 1933 Vease tumbiacutec n Laushytaro iexcl)jda l HecorrLsmos) articularioner del eau dilliemo lleklquista ] 97t Elov Moran Estudio Sociacuteojoacutegico de Velasco Ibarra Re r ista ~ononlc q 6(1 1916 entre muchos otros aufores n acinnalr-s Comparten en tl oso d(- esta (()IH~eptuuumlizacioacutenw ebeshyriana dgunos aut ores ex u-anieros qUf han lgt~~yito sobre tmiddot1 ve iasq u i sm o Veacutease LE N orri S J~)Sf Hmia lus(O It-orra -1 charismviic Figure in EcvodJlcan iexcl-olUics J g31 l Uiexcl f Tesis d~~ PhD UNL -9H9Georr tldier Joseacute MaYHl Ve-lasc-o Ibarra A case s tud y of pelsolHtlIsrnn and the sk illful m anaaernent o f p o htical aIie na ti on in Ecuad or bull Mimco Soutru-rn Iliiacutenois Univs-~rsHy at Edward svuumlle (que pur-de encontrarse en la BibUo~

te ca del Ildis qUiacutetDL

304 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

grama si no ha de ser una sucesioacuten de bajas adulaciones a los electoshyres y de mentirosas promesas a la nacioacuten no puede hacerse sin el estushydio profundo de los remedios que el paiacutes requiere 6 Rehusando hashycer adulaciones a sus electores Neptaliacute Bonifaz se negoacute asimismo a realizar campantildea electoral alguna nunca habloacute en concentraciones nunca viajoacute a ciudad alguna en busca de o para reafirmar a sus adepshytos

En contradistincioacuten al gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi el aboshygado Joseacute Velasco al ser proclamado candiacutedatovcomienza una activa campantildea electoral El candidato Conservador de entonces visitoacute la Sieshyrra y la Costa las ciudades principales y las parroquias y cantones que le fueron posible visitar en las 6 semanas de campantildea con las que disshyponiacutea En la Sierra visitoacute Tulcaacuten y algunas parroquias y cantones del Carchi e Imbabura Riobamba Ambato Guaranda y Quito el centro de su campantildea en la Costa visitoacute Balzapambe Babahoyo Guayaquil Portoviejo Rocafuerte Charapotoacute Bahiacutea y Milagro 7 En todos aqueshyllos lugares dio discursos o intentoacute darlos para arengar a los electores a quienes prometeriacutea realizaciones de diversa iacutendole en su inadulterashyda demagogia

Calificado de rey y sentildeor del patriotismo maacutes dulce que el Corashyzoacuten de Jesuacutes 8 Velasco recorriacutea el paiacutes inculcando la aceptacioacuten del sushyfragio como el mecanismo maacutes importante de consenso de la clase doshyminante Ya en 1931 la burguesiacutea comercial-bancaria habiacutea derrotado con las armas a un candidato Conservador triunfante en elecciones Desshyconociendo a las elecciones como un mecanismo vaacutelido para la transmishysioacuten del mando los Liberales habiacutean afirmado que no cabiacutea que las masas incomprensivas lanzadas por el capitalismo quieran imponerse con partiacuteculas de papel 9 La campantildea electoral pro-Velasco Ibarra en la cual el mismo candidato participoacute activamente se convirtioacute entonshyces en un nuevo elemento integrado al mecanismo de creacioacuten de un consenso para el Estado burgueacutes-terrateniente Pero la campantildea de 1933 a nuestro entender no puede explicar por siacute misma el triunfo del candishydato Conservador sino que jugoacute un papel importante en la creacioacuten de ese consenso ya referido en el contexto de una modernizacioacuten del Estashy

6 Citado por M Ortiz op cit bull paacuteg 79 Carta del 20-IX-1931

7 Seguacuten los informes y reportajes de la prensa nacional

8 Asi se lo calificoacute en El Angel Veacutease Las impresiones de Lucas Noespiacuterrto en gira por el Narte E Co mercio 8-XIl-33

9 Ver El Comercio 23-X-31 que trae noticias de actitud asumida por los larracistas (seshyguidores del candidato liberal) y que se habiacutean abstenido de concurrir a dar sus votos

EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA 305

do ecuatoriano De igual manera el papel de Velasco Ibarra en su campantildea fue el

de levantar la bandera del maacutes acendrado anticomunismo En el Ecuashydor como en Europa la aristocracia le achacaba a la burguesiacutea no tanto e1 hecho de haber creado un proletariado como el de haber creado un proletariado revolucionario 10 y en el Ecuador de los antildeos 20 la clase obrera habiacutea incursionado ya decididamente en la escena poliacutetica como una fuerza de resistencia al reacutegimen imperante desplegando su actividad en diversas formas y ejerciendo una cierta influencia en la poliacutetica de las clases gobernantes y en la pequentildea burguesiacutea Las acciones del proleshytariado crecieron en ritmo e intensidad nos dice Alejandro Moreano al referirse a esos antildeos Recibieron el formidable estiacutemulo que veniacutea de las profundidades de los latifundios andinos con los levantamientos inshydiacutegenas en Quinua Corral Tanlahua en 1931 Palmira y PastocaUe en 1932 Machapata en 1933 (y) el formidable Leito y Pull dirigidos por Ambrosio Lazo coronel indiacutegena de las montoneras alfarista 11

El Partido de la clase obrera ecuatoriana el Partido Comunista hashybiacutea surgido en 1931 demandando la expropiacioacuten de los expropiadores Al mes de su fundacioacuten formal en febrero de 1931 se detuvo a varias personas por hallarse comprometidas en el movimiento comunista de Cayambe 12 Se trataba de la Convocatoria al1er Congreso Campesishyno de Cayambe

Aunque de escasa organizacioacuten en un comienzo el PC mostraba un impulso importante en un periacuteodo de activacioacuten poliacutetica de las clases subalternas Con su base social obrera el PC fue organizando a muchos obreros en las principales ciudades del paiacutes y se aprestaba incluso a parshyticipar en las elecciones presidenciales de 1933 con candidatos propios actitud que le valioacute una campantildea abierta de represioacuten contra sus cuashydros 1 3 El PC surgiacutea como una fuerza poliacutetica organizada y organizashydora de un con senso revolucionario contrario a los intereses de los terrashytenientes y de la burguesiacutea Marx ha sentildealado que en su lucha contra el poder colectivo de las clases propietarias el proletariado no puede acshytuar como clase maacutes que constituyeacutendose en partido poliacutetico distinto La coalicioacuten de las fuerzas obreras obtenida ya por la lucha econoacutemica tambieacuten debe servir de palanca en manos de esa clase en su lucha contra

10 Veacutease El Mo nifieeto del Partido Comunista paacuteg 148

11 A More an o El Capitalismo op ciacutej paacuteg 187

12 11 Comercio 2-1I-31

13 Veacutease El Universo de 28-XI-33 29-XI-33 6-XlI-33 7-XlI-33 8-XU-33

306 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

el poder poliacutetico 14

Es contra ese nuevo consenso revolucionario que los terratenientes y la burguesiacutea levantan una campantildea de terror Yaen 1931 la CON se autodefiniacutea como el azote de quienes se atrevieren a sentar la inmunda planta de la tiraniacutea y del despotismo en nuestra patria 15 Y en un Manifiesto a la Nacioacuten ya los Poderes Puacuteblicos la CON exige al nuevo gobierno por elegirse (el de Bonifaz) la adopcioacuten de una actitud definishytiva frente a la propaganda de principios disolventes comunistas y bolshycheviques sobre todo en la Educacioacuten Puacuteblica 1 6

Si VelascoIbarra es elevado al papel de heacuteroe por la aristocracia de 1933 es porque eacutel un intelectual pequentildeo burgueacutes de ascendencia arisshytocraacutetica y ligado al aparato eclesiaacutestico estaba dispuesto a jugar eficazshymente el papel de mandariacuten anticomunista y a continuar la vocacioacuten anshyticomunista de la CON 17 El anticomunismo era entonces como es

14 Art 7 de los Estatutos de la Primera Internacional (1866) citado por Poulantzas OP ciacuter paacuteg 63

15 Ver Alberto Reimers publicacioacuten del Comiteacute de las Parroquias G Suaacuterez y Salvador Pro Neptaliacute Boniacuteraz El Comercio 22-X-31 Valga consignar aquiacute la creciente campantildea antiacutemasoacutenica levantada entonces por la Iglesia Y la clase terrateniente y su partido Desshypueacutes de la descalificacioacuten de Bonifaz y la derrota militar de agosto de 1932los Conservashydores Quedaron muy descontentos con el nuevo Gobierno Y empezaron las consabidas conspiraciones Aquellos conspiradores se reuniacutean en una Quinta habitada por un exshyoficial del Ejeacutercito (Juan J Mariscal) Que babiacutea tenido una activa participacioacuten en la guerra de los 4 diacuteas mientras se tildaba de traidor al Inspector General del Ejeacutercito y Comandante en Jefe de las fuerzas Que sitiaron Quito en Agosto Se le hacen cargos de haber traicionado a los Conservadores -dice un Informe Diplomaacutetico consultado-eshyporque se asegura Que antes de producirse el movimiento armado este jefe ofrecioacute su adhesioacuten a la causa del Bonifacismo a pesar de lo cual a uacuteltima hora se olvidoacute de 10 prometido y fue uno de los principales dirigentes de ataque a Quito En vista de estos antecedentes mucho se rumora Que los soldados Que han sido licenciados y que perteneshycieron a las unidades derrotadas tratan de ejercer venganzas en contra del jefe aludido y en medio de este caldeado ambiente los Conservadores iniciaron una campantildea en conshytra de la masoneriacutea a la que se acusaba de ser la responsable de la descalificacioacuten de Bonishyfaz y habiacutean circulado hojas volantes en contra de la Plaga Judaica Ver Informe del 27-XIl-1932 A Genaro Estrada Asalto a la Legacioacuten en Ecuador

16 Ver El Comercio 13-IX-3l Hemos notado tambieacuten Que la CON acreditoacute representantes en aquellas mesas electorales donde el PC teniacutea tambieacuten representantes (vg en la parroshyquiacutea San Sebastiaacuten en Quito) El Comercio 21-X-3l Ademaacutes de su actividad represiva contra el PC la CON consideraba a los masones elementos disolventes e incluso seshyguiacutea los pasos de los miembros de la uacutenica Logia en Quito de la cual era miembro el Mishynistro Mexicano En diciembre 15 de 1932 aparecioacute una hoja suelta titulada El Censeshyjo Judaico de los 15 en la Que apareciacutean retratados los miembros de la Logia Masoacutenica de grados superiores y en la cual se soliviantaba el sentimiento del pueblo quitentildeo contra los retratados A los pocos diacuteas el pasquiacuten LA BOMBA (Antildeo 1 No 18 del 24 de dishyciembbre de 1932) dirigido por el Conservador Lizardo Loacutepez Moreno en Guayaquil reshyproduciacutea la hoja suelta Todos esos documentos reposan en AGE- Meacutexico Ver Inforshyme Poliacutetico de 31-XIl-32 No 362 Meacutexico

17 Las posiciones anticomunistas de Velasco tan frecuentes en sus libros aparecieron desde un comienzo en el perioacutedico El Comercio donde este personaje escribiacutea con seudoacutenimo En su campantildea electoral Velasco con frecuencia atacoacute al comunismo Veacutease El Universo

307 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

hoy la monomaniacutea de una Derecha coaligada 18

Y son esos factores sociales que hemos nosotros rescatado en este libro los que permiten entender los oriacutegenes del llamado Velasquismo Pero quienes han puesto la monta sobre el carisma velasquista no se tomaron jamaacutes la molestia de averiguar coacutemo se formoacute ese consenso fashyvorable a la candidatura de Velasco Pero de esa manera como lo he seshyntildealado en un artiacuteculo escrito en 1977 el apoyo recibido por Joseacute Mashyriacutea Velasco Ibarra no se explica a traveacutes de las fuerzas sociales econoniishyUIS y politices que estuvieron detraacutes de la creacioacuten orgaacutenica de dicho n~spl1ld() popular y ni siquiera se lo explicita con referencias a SIL ideoshylogilaquo planes programas y acciones que como sabemos nunca son aislashydos Pero iquestPor queacute hacerlo si se considera absurdo negar que Velasshyco Ibarra ha descollado en la vida poliacutetica por sus cualidades de verdashydero liacuteder y por todas aquellas peculiaridades de su personalidad tan tiacutepicamente carismaacutetica 19 Es decir Velasco habriacutea descollado en la vida poliacutetica ecuatoriana debido a su magnetismo personal de esta forma el dirigente poliacutetico estudiado no aparece como una figura censhytral de un proceso de aglutinacioacuten de un determinarlo electorado detraacutes del cual encontrariacuteamos siempre (J ciertas [uerzas econoacutemicas y politishyces bien delimitadas como los verdaderos protagonistas sociales de sus triunfos El cinco veces presidente del Ecuador aparece entonces con toda justificacioacuten como algo fuera de 10 normal 2 o y no como el inshytelectual orgaacutenico de la Derecha coaligada como en realidad lo fue

Ahora bien desde el punto de vista metodoloacutegico no basta con que mostremos la unilateralidad del concepto weberiano de CARISMA tan en boga en la sociologiacutea subjetiva latinoamericana cuando esta inshytenta describir fenoacutemenos sociales tales como el peronismo el varguismo o el velasquismo 21 El problema que necesitamos enfashy

19middotXiexclmiddot33 y El Comercio [-XI-a3 Sobre tambieacuten Marcero Ortiacutez op ciacutet paacuteg 47

el anticomunismo de Velasco Ibarra veacutease

18 En 1931 el Partido Conservador en campantildea habiacutea mostrado sus tesis anticomunistas Veacutease L F Borja El Comunismo en el Ecuador El Comercio B-V-1931 Manuel Busshytamante Preocupa la influencia comunista ell la Universidad El Comercio 18-X-~4

Editorial La Cuestioacuten Social y el Comunismo El Comercio 6middotIXmiddot31 Editorial El Comunismo en el Ecuador El Comercio 12-IX-31 Editorial El Socialismo de Estashyd El Comercio 29-IX-31

Hiexcl Sog uacuten Esteban del Campo 01 cit

20 Seguacuten Lautaro Oieda 01 cit

21 Como lo Jiexcl realizado ya enmi artiacuteculo antes citado en el cual avanceacute una criacutetica a la Soshyciolog iacutea Weberiana ecuatoriana que glorifica a Velasco empleando el seudo-concepto de carisma Veacutease Preliminares a una criacutetica sobre el Ilamado Ve lasquiacutesmo Revista Cultura No 2 Quito 1978 paacutegs 188middot206

308 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tizar aquiacute se refiere a que el teacutermino carisma tal como lo hemos visto empleado no accede a la dignidad de un objeto de conocimiento cientiacuteshyfico En la ciencia social no basta el sentildealamiento de caracteriacutesticas toshymadas de la realidad social o de la experiencia real (vg como todas las caracteriacutesticas y rasgos de la relacioacuten liacuteder-arrastre de masas que se atrishybuyen a propoacutesito del carisma de determinado dirigente) para tener enshytre manos un objeto de conocimiento Y ello no por lo acotado o redushycido que parezca el objeto de investigacioacuten cuando se circunscribe al inshydividuo sino porque la construccioacuten de un objeto de conocimiento cienshytiacutefico solo es posible cuando dicha elaboracioacuten se halla inserta en una teorizacioacuten que nos permita entender y dar cuenta a su vez de todos los aspectos y problemas que pueden ser vistos y planteados al objeto en cuestioacuten

En ese sentido tal como lo hemos analizado en este libro a traveacutes del carisma velasquista (e igual cosa podriacutea decirse del carisma peroshynista o de Getulio Vargas) no podemos someter a un anaacutelisis los aspecshytos de la realidad social que dicen relacioacuten con los problemas que nos inquieta conocer respecto del movimiento poliacutetico que aparece dirigido por el individuo portador del carisma Es decir el teacutermino carisma velasquista resulta ser uacutenicamente una denominacioacuten linguumliacutestica espeshyciacutefica construiacuteda con el nombre de un personaje real que no construye ---en el pensamiento- ninguacuten nuevo objeto del saber Por esta razoacuten metodoloacutegica es necesario descartar completamente del discurso socioshyloacutegico aquellos seudoconceptos que conllevan indudablemente conseshycuencias epistemoloacutegicas nefastas

2 Segunda Tesis Los Triunfos de Velasco se debieron a la voshytacioacuten en 105 barrios suburbanos de las ciudades ecuatorianas siendo Guayaquil la plaza fuerte del Velasquismo

El mismo Agustiacuten Cueva afirma el baluarte de Velasco en Guayaquil han sido los barrios suburbanos Lo mismo ha ocurrido en otras ciudades del paiacutes 2 2 Esta proposicioacuten se desprende de que en el caso de Guayaquil plaza fuerte del velasquismo (su) hipoacutetesis de que la situacioacuten de masas se constituyoacute en razoacuten de las migraciones es faacutecil todaviacutea de verificar 23 Ya anteriormente el mismo Cueva hab iacutea anotado refirieacutendose al primer triunfo electoral de Velasco que la votashycioacuten que tuvo en Guayaquil fue maacutes decisiva auacuten (que la de Quishyto) 24

22 Op ciacutet paacuteg 718

23 Ibidbull paacuteg 717 El subrayado y pareacutentesis son nuestros

24 Ibid bull paacuteg 710

EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA 309

Esta tesis de Agustiacuten Cueva se ha convertido en una premisa deshymostrada para los analistas poliacuteticos No hay que olvidar --afirma Pablo Cm refirieacutendose al triunfo de 1933-- que el caudillo convierte a Guayashyquil en la base de su campantildea y de su triunfo 2 Oswaldo Hurtado no ha olvidado esa premisa y dice textualmente en su reciente estudio En los hasta ahora cuarenta afias de velasquismo su caudillo ha contado con la permanente y leal adhesioacuten de amplios sectores populares represhysentados principalmente por los marginados En efecto los bastiones electorales del velasquisrno han sido las ciudades ~e la Costa que han sushyfrido procesos de urbanizacioacuten y ciertos campesinos sernintegrados a la vida urbana 26 El mismo Velasco Ibarra ha alimentado esta tesis En una entrevista reciente afirmaba el cuerpo electoral miacuteo siempre ha sido Guayaquil mis campantildeas siempre han tenido como base a Guayaquil 2 7

Hemos analizado ya in extenso la procedencia de la masiva votacioacuten que obtuvo Velasco Ibarra en 1933 y a la luz de ese anaacutelisis he demosshytrado la total falsedad de esta reiterada tesis sobre los principios del Veshylasquismo Se ha revelado asiacute que el baluarte del triunfo electoral de Velasco en 1933 no fueron los barrios suburbanos de Guayaquil y NI SIQUIERA DE TODAS LAS CIUDADES ECUATORIANAS JUNTAS En el paiacutes la plaza fuerte del triunfo electoral de Velasco no solo que fue la votacioacuten de distritos electorales rurales (a secas) sino fundamentalmente como queda plenamente demostrado del altiplano andino

He sentildealado ya que en la mantencioacuten de esa tesis revelada ahora como erroacutenea y difundida por nuestros velascoacutelogos ha contribuido incluso el mismo DI Velasco claro estaacute con la ayuda de la sociologiacutea subjetiva El caso maacutes palmario de esto se encuentra en el libro del soshycioacutelogo Pablo Cuvi Velasco lborra el uacuteltimo Caudillo de la Oligarqll fa Como se sabe dicha obra contiene en buena medida una serie de entreshyvistas realizadas por Cuvi en Buenos Aires con el uacuteltimo caudillo En determinado momento hablan de la campantildea y victoria electorales de 1933 Velasco se detiene entonces a relatarle al entrevistador su campashyna en el Carchi y particularmente en Tulcaacuten Cuvi que supone (con Veshylasco) y todos los velascoacutelogos la propiedad de la tesis de Cueva

26 Op ciacutec p ag 198 Comparten esta misma premisa otros autores que lHUgt escrito ensayos especiacuteficos sobre el movirniento velasquiacutesta Veacutease Del Campo op ciacutet bull y Ojcda o p cit

27 Entrevistado por Pablo Cuvi en Cuvi op cit bull paacuteg 137 Veacutease tambiacuteen paacuteginas 140-141 de esa obra

28

310 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

que comentamos acepta como vaacutelida la respuesta de su interlocutor a una pregunta que le hace de inmediato Reproduzcamos aquiacute la parte pertinente de dicha entrevista por el intereacutes que comporta Pablo Cuvi iquesty recuerda Ud queacute resultados tuvo en esas votaciones

en Tulcaacuten Velasco Ibarro Probablemente he de haber perdido sentildeor Pablo Cuvi iquestHabiacutea mayoriacutea Liberal ahiacute Velasco Iborra Probablemente he de haber perdido Yo ganeacute abrumashy

doramente pero en Tulcaacuten he de haber perdido Pablo Cuvi iquesty cuando fue la primera vez a Guayaquil en esta camshy

pantildea sintioacute alliacute fue alliacute cuando descubrioacute la esencia del Velasquismo (sic)

Velasco Ibarra Siacute sentildeor siacute sentildeor siacute 2 8

Esta entrevista de Cuvi con Velasco no nos dice lo que verdaderashymente ocurrioacute electoralmente en Tulcaacuten sino solamente lo que Pablo Cuvi ---socioacutelogo entrevistador- creyoacute que habiacutea ocurrido o lo que eacutel (portador del mito) deseaba escuchar que habiacutea ocurrido o acaso lo que eacutel mismo queriacutea creer que habiacutea ocurrido Pues la verdad de la voshytacioacuten en Tulcaacuten en esas elecciones fue la siguiente

CUADRO No55

VOTAClbN EN EL CANTON TULCAN y EN LA CIUDAD DE TULCAN

EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 1933

PARROQUIAS Velasco l 010 Otros Cando 010 Total

Ciudad de Tulcaacuten

Tulcaacuten 271 79010 74 21 010 345 Gonzaacutelez Suaacuterez 137 71 010 56 29010 193 Parroquias rurales

Huaca 163 98010 4 2010 167 Maldonado 7 23010 24 77 010 31 Urbina 140 100010 O 0010 140 El Pun 6 75010 2 25010 8 Julio Andrade 71 93010 5 7010 76

TOTALES 795 83010 165 17 010 960

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas de los respectivos escrutinios Archivo del Palacio Legislativo Quito

Veacutease Pablo Cuvi op ciacutet paacuteg 90 Maacutes adelante en su libro Cuvi portador del Mito no puede sino reafirmarlo y seguirlo difundiendo No hay que olvidar -nos dice- querieacutenshydonos recordar algo importante sobre el ascenso de Velasco al poder en 1934 -que el caushydillo convierte a Guayaquil en la base de su campantildea y de su triunfo (sic) op ciacutet paacuteg 230

311 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

Como se ve tanto en el cantoacuten Tulcaacuten en su conjunto corno en la ciudad del mismo nombre el Dr Velasco Ibarra no soacutelo que ganoacute las elecciones SINO QUE LO HIZO ABRUMADORAMENTE Por cierto que resulta maacutes difiacutecil y menos atractivo ir a desempolvar los archivos y buscar los datos de esas elecciones para saber lo que ocurrioacute que enshytrevistar al triunfador en Buenos Aires y preguntarle queacute piensa eacutel que ocurrioacute Al haber escogido esta segunda alternativa Cuvi se inserta coshyrno muchos otros en la maacutes fiel tradicioacuten de la sociologiacutea subjetiva y sin quererlo Entregarle a Velasco lbarra los hechos de sus velasquisshymas puede o no puede ser mucha ingenuidad y no nos interesa reshymachar en ello Lo que me interesa hacer a este respecto es una critishyca metodoloacutegica Pues en realidad lo que hace Cuvi en ese trozo de sus entrevistas reproducido (como tambieacuten en muchos otros) es suponer que no se puede hacer un poco de sociologiacutea si el investigador no llega a establecer un contacto directo con la mente de aquel sobre quieacuten escribe

Con razoacuten podemos citar aquiacute un texto que resulta pertinente pashyra revelar el error metodoloacutegico de Cuvi (y otros) que usaron ciertas teacutecshynicas subjetivas para afianzar maacutes el mito que difunden

Quizaacute la maldicioacuten de las ciencias del hombre sea la de ocuparse de un objeto que lutbla En efecto cuando el socioacutelogo quiere sacar de los hechos la problemaacutetica y los conceptos teoacutericos que le permitan construirshylos y analizarlos siempre corre el riesgo de sacarlos de la boca de sus informantes No basta con q ue el socioacutelogo escuche a los sushyjetos registre fielmente sus palabras y razones para explicar su conduela y aun las justificaciones que proponen al hacer eacutesto coshyrre el riesgo de sustituir lisa y llanamente a sus propias premonicioshynes por las premoniciones de quienes estudia o por la mezcla falshysamente cientiacutefica y falsamente objetiva de la sociologiacutea espontaacuteshynea del cientiacutefico y de la sociologiacutea espontaacutenea de su objeto Todaviacutea maacutes el socioacutelogo que mega la construccioacuten controlada y consciente de su distancia a lo real y de su accioacuten sobre lo real puede no soacutelo imponer a los sujetos preguntas que su experiencia no les plantea y omitir las que en efecto surgen de aquellas sino incluso plantearlas con toda ingenuidad las preguntas que sus proshypios propoacutesitos le plantean mediante una confusioacuten entre las preshyguntas que surgen objetivamente y aquellas que se plantean consshycientemente iexcliexcl

2H Prerre Bourdieu et al El oficio de So ciologo 1975 pago 57--8

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 2: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

302 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

En este libro he elevado a la categoriacutea de hechos histoacutericos algunas realidades desconocidas a la ciencia sobre los oriacutegenes del movimiento poliacutetico signado por aquel conductor conducido que fuera el abogashydo Velasco Ibarra Si nos hemos dado el arduo trabajo investigativo de ordenar los datos presentados eacutesto se ha debido a que nuestra invesshytigacioacuten ha estado guiada por una metodologiacutea que reclamaba una artishyculacioacuten teoacuterica de fenoacutemenos aparentemente inconexos pero en realishydad interdependientes en una totalidad en la cual debiacutean destacarse toshydas las tendencias fundamentales del desarrolloacute histoacuterico analizado coshymo tambieacuten sus formas particulares que haciacutean relacioacuten directa con las condiciones coyunturales Es uacutenicamente eacutesto lo que nos permite ahoshyra refutar las siguientes tesis mantenidas por la Sociologiacutea ecuatoriana

11 Algunas Tesis Erroacuteneas sobre el Llamado Velasquismo

La envergadura del MITO aquiacute cuestionado se visualiza maacutes clashyram ente si a continuacioacuten exponemos algunas de las tesis centrales eshyxistentes sobre el Velasquismo

1 Primera Tesis Sobre los oriacutegenes Subjetivos del Velasquismo

El Velasguismo principioacute como afirma su propio liacuteder -dice Cueva -por el Mercado de Guayaquil y por las modestas barras que se dignaban escucharme en la Caacutemara de Diputados 1 Por cierto Agusshytiacuten Cueva se estaacute soacutelo refiriendo a los oriacutegenes del Velasquismo coshymo un fenoacutemeno electoral Por eso dice a continuacioacuten Velasco triunfoacute en 1934 gracias a una campantildea electoral dinaacutemica callejera y exaltada llena de promesas de acabar con los privilegios las trincas los estancos y todos los vicios de la Repuacuteblica 2 En sus propios teacuterminos Cueva supone que el movimiento poliacutetico dirigido por Velasco Ibarra habiacutea nacido en 1933 en un mercado y triunfado poco despueacutes grashycias a una campantildea electoral de las caracteriacutesticas anotadas 3

Esta tesis suscrita originalmente por Cueva ha recibido un tratashymiento teoacuterico en aquella corriente de la sociologiacutea ecuatoriana que ashybraza las doctrinas maxweberianas sobre carisma Su representante

1 OP ciacutet pago 716

2 Ibid En verdad el triunfo fue en 1933 pues la campantildea electoral tennin6 con las elecshyciones del 15 y 16 de diciembre de ese antildeo

3 Ibid

EL MITO DEL POPULiSMO VEU~SOUISTA 303

maacutes conspicuo en el paiacutes es el socioacutelogo Esteban del Campo entre oshytros ya que Agustiacuten Cueva abandonoacute en sus escritos maacutes recientes esas referencias consideradas anteriormente como vaacutelidas para interpretar el fenoacutemeno en cuestioacuten 4

Al haber hecho una glorificacioacuten del caudillo Velasco Ibarra la sociologiacutea ecuatoriana ha atribuiacutedo poderes tan grandes a un indivishyduo en Ia historia poliacutetica de nuestro paiacutes que incluso se ha recogido criterios nada autorizados para explicar sus triunfos electorales Ya heshymos sentildealado corno el socioacutelogo Agustiacuten Cueva ~guiendo acriacuteticamenshyte en eacutesto a una Il isiorio del fCJlldor sentildealaba que Velasco triunfoacute en 19i33 gracias a una campantildea electoral dinaacutemica callejera y exaltashyda llena de promesas de acabar con los privilegios las trincas los estanshycos y todos los vicios de la Repuacuteblica

Al lector le debe ser obvio que nosotros no compartimos ese enshyterio En realidad no creo que la campariacutea electoral de 1933 haya sido la causa ni mucho menos del triunfo del candidato del PCE a pesar de haber esa campana mareado si un corte en las formas de agluticamiento tradicionales de una determinada masa electora llevadas a cabo por la Derecha Explicitemos este cambio que registra en la superficie la existencia de transformaciones sociales maacutes profundas

El corte del cual hablarnos no es otro que la liacutenea divisoria entre un estilo electoral caracterizado por la autosuficiencia autoritaria del gamonalismo (caso de Bonifaz) y un estilo electoral caracterizado por el profesionalismo de un aparato partidista (caso de la llamada maquishynaria velasquista) Diferenciemos descriptivarnente ambos estilos

Cuando Bonifaz 1 fue proclamado candidato en una Asamblea eacutel respondioacute ignorando dicho pronunciamiento y afirmando que eacutel no ha prometido nada a nadie ni (que) tomaraacute en cuenta a sus adeptos ( El hacendado Bonifaz aceptoacute su candidatura en una carta enviada al De Guillermo Ramos Salazar en la cual afirma sin tapujos Un proshy

4 ~1f refii-ro a los artiacuteculos de del Campo Hlntroducc1oacuten al Velasquism o 1971 (reprodushycid o nuc vamente en 1975)~ uEI Populiacutesmo en ~~ Ecuador 1977~ en los cuajes se erige en un postulante de las doctrinas max weheriacuteanas diexcl1 carisma y en los cuales el autor conshysidera de utilidad teoacuterica ese concento PaJR inte-lpretar los trfun iacuteos eieetoraics- de VelasshyC(~ incluso claro (stuuml su prirnoza victoria en Jos comicios de 1933 Vease tumbiacutec n Laushytaro iexcl)jda l HecorrLsmos) articularioner del eau dilliemo lleklquista ] 97t Elov Moran Estudio Sociacuteojoacutegico de Velasco Ibarra Re r ista ~ononlc q 6(1 1916 entre muchos otros aufores n acinnalr-s Comparten en tl oso d(- esta (()IH~eptuuumlizacioacutenw ebeshyriana dgunos aut ores ex u-anieros qUf han lgt~~yito sobre tmiddot1 ve iasq u i sm o Veacutease LE N orri S J~)Sf Hmia lus(O It-orra -1 charismviic Figure in EcvodJlcan iexcl-olUics J g31 l Uiexcl f Tesis d~~ PhD UNL -9H9Georr tldier Joseacute MaYHl Ve-lasc-o Ibarra A case s tud y of pelsolHtlIsrnn and the sk illful m anaaernent o f p o htical aIie na ti on in Ecuad or bull Mimco Soutru-rn Iliiacutenois Univs-~rsHy at Edward svuumlle (que pur-de encontrarse en la BibUo~

te ca del Ildis qUiacutetDL

304 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

grama si no ha de ser una sucesioacuten de bajas adulaciones a los electoshyres y de mentirosas promesas a la nacioacuten no puede hacerse sin el estushydio profundo de los remedios que el paiacutes requiere 6 Rehusando hashycer adulaciones a sus electores Neptaliacute Bonifaz se negoacute asimismo a realizar campantildea electoral alguna nunca habloacute en concentraciones nunca viajoacute a ciudad alguna en busca de o para reafirmar a sus adepshytos

En contradistincioacuten al gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi el aboshygado Joseacute Velasco al ser proclamado candiacutedatovcomienza una activa campantildea electoral El candidato Conservador de entonces visitoacute la Sieshyrra y la Costa las ciudades principales y las parroquias y cantones que le fueron posible visitar en las 6 semanas de campantildea con las que disshyponiacutea En la Sierra visitoacute Tulcaacuten y algunas parroquias y cantones del Carchi e Imbabura Riobamba Ambato Guaranda y Quito el centro de su campantildea en la Costa visitoacute Balzapambe Babahoyo Guayaquil Portoviejo Rocafuerte Charapotoacute Bahiacutea y Milagro 7 En todos aqueshyllos lugares dio discursos o intentoacute darlos para arengar a los electores a quienes prometeriacutea realizaciones de diversa iacutendole en su inadulterashyda demagogia

Calificado de rey y sentildeor del patriotismo maacutes dulce que el Corashyzoacuten de Jesuacutes 8 Velasco recorriacutea el paiacutes inculcando la aceptacioacuten del sushyfragio como el mecanismo maacutes importante de consenso de la clase doshyminante Ya en 1931 la burguesiacutea comercial-bancaria habiacutea derrotado con las armas a un candidato Conservador triunfante en elecciones Desshyconociendo a las elecciones como un mecanismo vaacutelido para la transmishysioacuten del mando los Liberales habiacutean afirmado que no cabiacutea que las masas incomprensivas lanzadas por el capitalismo quieran imponerse con partiacuteculas de papel 9 La campantildea electoral pro-Velasco Ibarra en la cual el mismo candidato participoacute activamente se convirtioacute entonshyces en un nuevo elemento integrado al mecanismo de creacioacuten de un consenso para el Estado burgueacutes-terrateniente Pero la campantildea de 1933 a nuestro entender no puede explicar por siacute misma el triunfo del candishydato Conservador sino que jugoacute un papel importante en la creacioacuten de ese consenso ya referido en el contexto de una modernizacioacuten del Estashy

6 Citado por M Ortiz op cit bull paacuteg 79 Carta del 20-IX-1931

7 Seguacuten los informes y reportajes de la prensa nacional

8 Asi se lo calificoacute en El Angel Veacutease Las impresiones de Lucas Noespiacuterrto en gira por el Narte E Co mercio 8-XIl-33

9 Ver El Comercio 23-X-31 que trae noticias de actitud asumida por los larracistas (seshyguidores del candidato liberal) y que se habiacutean abstenido de concurrir a dar sus votos

EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA 305

do ecuatoriano De igual manera el papel de Velasco Ibarra en su campantildea fue el

de levantar la bandera del maacutes acendrado anticomunismo En el Ecuashydor como en Europa la aristocracia le achacaba a la burguesiacutea no tanto e1 hecho de haber creado un proletariado como el de haber creado un proletariado revolucionario 10 y en el Ecuador de los antildeos 20 la clase obrera habiacutea incursionado ya decididamente en la escena poliacutetica como una fuerza de resistencia al reacutegimen imperante desplegando su actividad en diversas formas y ejerciendo una cierta influencia en la poliacutetica de las clases gobernantes y en la pequentildea burguesiacutea Las acciones del proleshytariado crecieron en ritmo e intensidad nos dice Alejandro Moreano al referirse a esos antildeos Recibieron el formidable estiacutemulo que veniacutea de las profundidades de los latifundios andinos con los levantamientos inshydiacutegenas en Quinua Corral Tanlahua en 1931 Palmira y PastocaUe en 1932 Machapata en 1933 (y) el formidable Leito y Pull dirigidos por Ambrosio Lazo coronel indiacutegena de las montoneras alfarista 11

El Partido de la clase obrera ecuatoriana el Partido Comunista hashybiacutea surgido en 1931 demandando la expropiacioacuten de los expropiadores Al mes de su fundacioacuten formal en febrero de 1931 se detuvo a varias personas por hallarse comprometidas en el movimiento comunista de Cayambe 12 Se trataba de la Convocatoria al1er Congreso Campesishyno de Cayambe

Aunque de escasa organizacioacuten en un comienzo el PC mostraba un impulso importante en un periacuteodo de activacioacuten poliacutetica de las clases subalternas Con su base social obrera el PC fue organizando a muchos obreros en las principales ciudades del paiacutes y se aprestaba incluso a parshyticipar en las elecciones presidenciales de 1933 con candidatos propios actitud que le valioacute una campantildea abierta de represioacuten contra sus cuashydros 1 3 El PC surgiacutea como una fuerza poliacutetica organizada y organizashydora de un con senso revolucionario contrario a los intereses de los terrashytenientes y de la burguesiacutea Marx ha sentildealado que en su lucha contra el poder colectivo de las clases propietarias el proletariado no puede acshytuar como clase maacutes que constituyeacutendose en partido poliacutetico distinto La coalicioacuten de las fuerzas obreras obtenida ya por la lucha econoacutemica tambieacuten debe servir de palanca en manos de esa clase en su lucha contra

10 Veacutease El Mo nifieeto del Partido Comunista paacuteg 148

11 A More an o El Capitalismo op ciacutej paacuteg 187

12 11 Comercio 2-1I-31

13 Veacutease El Universo de 28-XI-33 29-XI-33 6-XlI-33 7-XlI-33 8-XU-33

306 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

el poder poliacutetico 14

Es contra ese nuevo consenso revolucionario que los terratenientes y la burguesiacutea levantan una campantildea de terror Yaen 1931 la CON se autodefiniacutea como el azote de quienes se atrevieren a sentar la inmunda planta de la tiraniacutea y del despotismo en nuestra patria 15 Y en un Manifiesto a la Nacioacuten ya los Poderes Puacuteblicos la CON exige al nuevo gobierno por elegirse (el de Bonifaz) la adopcioacuten de una actitud definishytiva frente a la propaganda de principios disolventes comunistas y bolshycheviques sobre todo en la Educacioacuten Puacuteblica 1 6

Si VelascoIbarra es elevado al papel de heacuteroe por la aristocracia de 1933 es porque eacutel un intelectual pequentildeo burgueacutes de ascendencia arisshytocraacutetica y ligado al aparato eclesiaacutestico estaba dispuesto a jugar eficazshymente el papel de mandariacuten anticomunista y a continuar la vocacioacuten anshyticomunista de la CON 17 El anticomunismo era entonces como es

14 Art 7 de los Estatutos de la Primera Internacional (1866) citado por Poulantzas OP ciacuter paacuteg 63

15 Ver Alberto Reimers publicacioacuten del Comiteacute de las Parroquias G Suaacuterez y Salvador Pro Neptaliacute Boniacuteraz El Comercio 22-X-31 Valga consignar aquiacute la creciente campantildea antiacutemasoacutenica levantada entonces por la Iglesia Y la clase terrateniente y su partido Desshypueacutes de la descalificacioacuten de Bonifaz y la derrota militar de agosto de 1932los Conservashydores Quedaron muy descontentos con el nuevo Gobierno Y empezaron las consabidas conspiraciones Aquellos conspiradores se reuniacutean en una Quinta habitada por un exshyoficial del Ejeacutercito (Juan J Mariscal) Que babiacutea tenido una activa participacioacuten en la guerra de los 4 diacuteas mientras se tildaba de traidor al Inspector General del Ejeacutercito y Comandante en Jefe de las fuerzas Que sitiaron Quito en Agosto Se le hacen cargos de haber traicionado a los Conservadores -dice un Informe Diplomaacutetico consultado-eshyporque se asegura Que antes de producirse el movimiento armado este jefe ofrecioacute su adhesioacuten a la causa del Bonifacismo a pesar de lo cual a uacuteltima hora se olvidoacute de 10 prometido y fue uno de los principales dirigentes de ataque a Quito En vista de estos antecedentes mucho se rumora Que los soldados Que han sido licenciados y que perteneshycieron a las unidades derrotadas tratan de ejercer venganzas en contra del jefe aludido y en medio de este caldeado ambiente los Conservadores iniciaron una campantildea en conshytra de la masoneriacutea a la que se acusaba de ser la responsable de la descalificacioacuten de Bonishyfaz y habiacutean circulado hojas volantes en contra de la Plaga Judaica Ver Informe del 27-XIl-1932 A Genaro Estrada Asalto a la Legacioacuten en Ecuador

16 Ver El Comercio 13-IX-3l Hemos notado tambieacuten Que la CON acreditoacute representantes en aquellas mesas electorales donde el PC teniacutea tambieacuten representantes (vg en la parroshyquiacutea San Sebastiaacuten en Quito) El Comercio 21-X-3l Ademaacutes de su actividad represiva contra el PC la CON consideraba a los masones elementos disolventes e incluso seshyguiacutea los pasos de los miembros de la uacutenica Logia en Quito de la cual era miembro el Mishynistro Mexicano En diciembre 15 de 1932 aparecioacute una hoja suelta titulada El Censeshyjo Judaico de los 15 en la Que apareciacutean retratados los miembros de la Logia Masoacutenica de grados superiores y en la cual se soliviantaba el sentimiento del pueblo quitentildeo contra los retratados A los pocos diacuteas el pasquiacuten LA BOMBA (Antildeo 1 No 18 del 24 de dishyciembbre de 1932) dirigido por el Conservador Lizardo Loacutepez Moreno en Guayaquil reshyproduciacutea la hoja suelta Todos esos documentos reposan en AGE- Meacutexico Ver Inforshyme Poliacutetico de 31-XIl-32 No 362 Meacutexico

17 Las posiciones anticomunistas de Velasco tan frecuentes en sus libros aparecieron desde un comienzo en el perioacutedico El Comercio donde este personaje escribiacutea con seudoacutenimo En su campantildea electoral Velasco con frecuencia atacoacute al comunismo Veacutease El Universo

307 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

hoy la monomaniacutea de una Derecha coaligada 18

Y son esos factores sociales que hemos nosotros rescatado en este libro los que permiten entender los oriacutegenes del llamado Velasquismo Pero quienes han puesto la monta sobre el carisma velasquista no se tomaron jamaacutes la molestia de averiguar coacutemo se formoacute ese consenso fashyvorable a la candidatura de Velasco Pero de esa manera como lo he seshyntildealado en un artiacuteculo escrito en 1977 el apoyo recibido por Joseacute Mashyriacutea Velasco Ibarra no se explica a traveacutes de las fuerzas sociales econoniishyUIS y politices que estuvieron detraacutes de la creacioacuten orgaacutenica de dicho n~spl1ld() popular y ni siquiera se lo explicita con referencias a SIL ideoshylogilaquo planes programas y acciones que como sabemos nunca son aislashydos Pero iquestPor queacute hacerlo si se considera absurdo negar que Velasshyco Ibarra ha descollado en la vida poliacutetica por sus cualidades de verdashydero liacuteder y por todas aquellas peculiaridades de su personalidad tan tiacutepicamente carismaacutetica 19 Es decir Velasco habriacutea descollado en la vida poliacutetica ecuatoriana debido a su magnetismo personal de esta forma el dirigente poliacutetico estudiado no aparece como una figura censhytral de un proceso de aglutinacioacuten de un determinarlo electorado detraacutes del cual encontrariacuteamos siempre (J ciertas [uerzas econoacutemicas y politishyces bien delimitadas como los verdaderos protagonistas sociales de sus triunfos El cinco veces presidente del Ecuador aparece entonces con toda justificacioacuten como algo fuera de 10 normal 2 o y no como el inshytelectual orgaacutenico de la Derecha coaligada como en realidad lo fue

Ahora bien desde el punto de vista metodoloacutegico no basta con que mostremos la unilateralidad del concepto weberiano de CARISMA tan en boga en la sociologiacutea subjetiva latinoamericana cuando esta inshytenta describir fenoacutemenos sociales tales como el peronismo el varguismo o el velasquismo 21 El problema que necesitamos enfashy

19middotXiexclmiddot33 y El Comercio [-XI-a3 Sobre tambieacuten Marcero Ortiacutez op ciacutet paacuteg 47

el anticomunismo de Velasco Ibarra veacutease

18 En 1931 el Partido Conservador en campantildea habiacutea mostrado sus tesis anticomunistas Veacutease L F Borja El Comunismo en el Ecuador El Comercio B-V-1931 Manuel Busshytamante Preocupa la influencia comunista ell la Universidad El Comercio 18-X-~4

Editorial La Cuestioacuten Social y el Comunismo El Comercio 6middotIXmiddot31 Editorial El Comunismo en el Ecuador El Comercio 12-IX-31 Editorial El Socialismo de Estashyd El Comercio 29-IX-31

Hiexcl Sog uacuten Esteban del Campo 01 cit

20 Seguacuten Lautaro Oieda 01 cit

21 Como lo Jiexcl realizado ya enmi artiacuteculo antes citado en el cual avanceacute una criacutetica a la Soshyciolog iacutea Weberiana ecuatoriana que glorifica a Velasco empleando el seudo-concepto de carisma Veacutease Preliminares a una criacutetica sobre el Ilamado Ve lasquiacutesmo Revista Cultura No 2 Quito 1978 paacutegs 188middot206

308 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tizar aquiacute se refiere a que el teacutermino carisma tal como lo hemos visto empleado no accede a la dignidad de un objeto de conocimiento cientiacuteshyfico En la ciencia social no basta el sentildealamiento de caracteriacutesticas toshymadas de la realidad social o de la experiencia real (vg como todas las caracteriacutesticas y rasgos de la relacioacuten liacuteder-arrastre de masas que se atrishybuyen a propoacutesito del carisma de determinado dirigente) para tener enshytre manos un objeto de conocimiento Y ello no por lo acotado o redushycido que parezca el objeto de investigacioacuten cuando se circunscribe al inshydividuo sino porque la construccioacuten de un objeto de conocimiento cienshytiacutefico solo es posible cuando dicha elaboracioacuten se halla inserta en una teorizacioacuten que nos permita entender y dar cuenta a su vez de todos los aspectos y problemas que pueden ser vistos y planteados al objeto en cuestioacuten

En ese sentido tal como lo hemos analizado en este libro a traveacutes del carisma velasquista (e igual cosa podriacutea decirse del carisma peroshynista o de Getulio Vargas) no podemos someter a un anaacutelisis los aspecshytos de la realidad social que dicen relacioacuten con los problemas que nos inquieta conocer respecto del movimiento poliacutetico que aparece dirigido por el individuo portador del carisma Es decir el teacutermino carisma velasquista resulta ser uacutenicamente una denominacioacuten linguumliacutestica espeshyciacutefica construiacuteda con el nombre de un personaje real que no construye ---en el pensamiento- ninguacuten nuevo objeto del saber Por esta razoacuten metodoloacutegica es necesario descartar completamente del discurso socioshyloacutegico aquellos seudoconceptos que conllevan indudablemente conseshycuencias epistemoloacutegicas nefastas

2 Segunda Tesis Los Triunfos de Velasco se debieron a la voshytacioacuten en 105 barrios suburbanos de las ciudades ecuatorianas siendo Guayaquil la plaza fuerte del Velasquismo

El mismo Agustiacuten Cueva afirma el baluarte de Velasco en Guayaquil han sido los barrios suburbanos Lo mismo ha ocurrido en otras ciudades del paiacutes 2 2 Esta proposicioacuten se desprende de que en el caso de Guayaquil plaza fuerte del velasquismo (su) hipoacutetesis de que la situacioacuten de masas se constituyoacute en razoacuten de las migraciones es faacutecil todaviacutea de verificar 23 Ya anteriormente el mismo Cueva hab iacutea anotado refirieacutendose al primer triunfo electoral de Velasco que la votashycioacuten que tuvo en Guayaquil fue maacutes decisiva auacuten (que la de Quishyto) 24

22 Op ciacutet paacuteg 718

23 Ibidbull paacuteg 717 El subrayado y pareacutentesis son nuestros

24 Ibid bull paacuteg 710

EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA 309

Esta tesis de Agustiacuten Cueva se ha convertido en una premisa deshymostrada para los analistas poliacuteticos No hay que olvidar --afirma Pablo Cm refirieacutendose al triunfo de 1933-- que el caudillo convierte a Guayashyquil en la base de su campantildea y de su triunfo 2 Oswaldo Hurtado no ha olvidado esa premisa y dice textualmente en su reciente estudio En los hasta ahora cuarenta afias de velasquismo su caudillo ha contado con la permanente y leal adhesioacuten de amplios sectores populares represhysentados principalmente por los marginados En efecto los bastiones electorales del velasquisrno han sido las ciudades ~e la Costa que han sushyfrido procesos de urbanizacioacuten y ciertos campesinos sernintegrados a la vida urbana 26 El mismo Velasco Ibarra ha alimentado esta tesis En una entrevista reciente afirmaba el cuerpo electoral miacuteo siempre ha sido Guayaquil mis campantildeas siempre han tenido como base a Guayaquil 2 7

Hemos analizado ya in extenso la procedencia de la masiva votacioacuten que obtuvo Velasco Ibarra en 1933 y a la luz de ese anaacutelisis he demosshytrado la total falsedad de esta reiterada tesis sobre los principios del Veshylasquismo Se ha revelado asiacute que el baluarte del triunfo electoral de Velasco en 1933 no fueron los barrios suburbanos de Guayaquil y NI SIQUIERA DE TODAS LAS CIUDADES ECUATORIANAS JUNTAS En el paiacutes la plaza fuerte del triunfo electoral de Velasco no solo que fue la votacioacuten de distritos electorales rurales (a secas) sino fundamentalmente como queda plenamente demostrado del altiplano andino

He sentildealado ya que en la mantencioacuten de esa tesis revelada ahora como erroacutenea y difundida por nuestros velascoacutelogos ha contribuido incluso el mismo DI Velasco claro estaacute con la ayuda de la sociologiacutea subjetiva El caso maacutes palmario de esto se encuentra en el libro del soshycioacutelogo Pablo Cuvi Velasco lborra el uacuteltimo Caudillo de la Oligarqll fa Como se sabe dicha obra contiene en buena medida una serie de entreshyvistas realizadas por Cuvi en Buenos Aires con el uacuteltimo caudillo En determinado momento hablan de la campantildea y victoria electorales de 1933 Velasco se detiene entonces a relatarle al entrevistador su campashyna en el Carchi y particularmente en Tulcaacuten Cuvi que supone (con Veshylasco) y todos los velascoacutelogos la propiedad de la tesis de Cueva

26 Op ciacutec p ag 198 Comparten esta misma premisa otros autores que lHUgt escrito ensayos especiacuteficos sobre el movirniento velasquiacutesta Veacutease Del Campo op ciacutet bull y Ojcda o p cit

27 Entrevistado por Pablo Cuvi en Cuvi op cit bull paacuteg 137 Veacutease tambiacuteen paacuteginas 140-141 de esa obra

28

310 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

que comentamos acepta como vaacutelida la respuesta de su interlocutor a una pregunta que le hace de inmediato Reproduzcamos aquiacute la parte pertinente de dicha entrevista por el intereacutes que comporta Pablo Cuvi iquesty recuerda Ud queacute resultados tuvo en esas votaciones

en Tulcaacuten Velasco Ibarro Probablemente he de haber perdido sentildeor Pablo Cuvi iquestHabiacutea mayoriacutea Liberal ahiacute Velasco Iborra Probablemente he de haber perdido Yo ganeacute abrumashy

doramente pero en Tulcaacuten he de haber perdido Pablo Cuvi iquesty cuando fue la primera vez a Guayaquil en esta camshy

pantildea sintioacute alliacute fue alliacute cuando descubrioacute la esencia del Velasquismo (sic)

Velasco Ibarra Siacute sentildeor siacute sentildeor siacute 2 8

Esta entrevista de Cuvi con Velasco no nos dice lo que verdaderashymente ocurrioacute electoralmente en Tulcaacuten sino solamente lo que Pablo Cuvi ---socioacutelogo entrevistador- creyoacute que habiacutea ocurrido o lo que eacutel (portador del mito) deseaba escuchar que habiacutea ocurrido o acaso lo que eacutel mismo queriacutea creer que habiacutea ocurrido Pues la verdad de la voshytacioacuten en Tulcaacuten en esas elecciones fue la siguiente

CUADRO No55

VOTAClbN EN EL CANTON TULCAN y EN LA CIUDAD DE TULCAN

EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 1933

PARROQUIAS Velasco l 010 Otros Cando 010 Total

Ciudad de Tulcaacuten

Tulcaacuten 271 79010 74 21 010 345 Gonzaacutelez Suaacuterez 137 71 010 56 29010 193 Parroquias rurales

Huaca 163 98010 4 2010 167 Maldonado 7 23010 24 77 010 31 Urbina 140 100010 O 0010 140 El Pun 6 75010 2 25010 8 Julio Andrade 71 93010 5 7010 76

TOTALES 795 83010 165 17 010 960

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas de los respectivos escrutinios Archivo del Palacio Legislativo Quito

Veacutease Pablo Cuvi op ciacutet paacuteg 90 Maacutes adelante en su libro Cuvi portador del Mito no puede sino reafirmarlo y seguirlo difundiendo No hay que olvidar -nos dice- querieacutenshydonos recordar algo importante sobre el ascenso de Velasco al poder en 1934 -que el caushydillo convierte a Guayaquil en la base de su campantildea y de su triunfo (sic) op ciacutet paacuteg 230

311 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

Como se ve tanto en el cantoacuten Tulcaacuten en su conjunto corno en la ciudad del mismo nombre el Dr Velasco Ibarra no soacutelo que ganoacute las elecciones SINO QUE LO HIZO ABRUMADORAMENTE Por cierto que resulta maacutes difiacutecil y menos atractivo ir a desempolvar los archivos y buscar los datos de esas elecciones para saber lo que ocurrioacute que enshytrevistar al triunfador en Buenos Aires y preguntarle queacute piensa eacutel que ocurrioacute Al haber escogido esta segunda alternativa Cuvi se inserta coshyrno muchos otros en la maacutes fiel tradicioacuten de la sociologiacutea subjetiva y sin quererlo Entregarle a Velasco lbarra los hechos de sus velasquisshymas puede o no puede ser mucha ingenuidad y no nos interesa reshymachar en ello Lo que me interesa hacer a este respecto es una critishyca metodoloacutegica Pues en realidad lo que hace Cuvi en ese trozo de sus entrevistas reproducido (como tambieacuten en muchos otros) es suponer que no se puede hacer un poco de sociologiacutea si el investigador no llega a establecer un contacto directo con la mente de aquel sobre quieacuten escribe

Con razoacuten podemos citar aquiacute un texto que resulta pertinente pashyra revelar el error metodoloacutegico de Cuvi (y otros) que usaron ciertas teacutecshynicas subjetivas para afianzar maacutes el mito que difunden

Quizaacute la maldicioacuten de las ciencias del hombre sea la de ocuparse de un objeto que lutbla En efecto cuando el socioacutelogo quiere sacar de los hechos la problemaacutetica y los conceptos teoacutericos que le permitan construirshylos y analizarlos siempre corre el riesgo de sacarlos de la boca de sus informantes No basta con q ue el socioacutelogo escuche a los sushyjetos registre fielmente sus palabras y razones para explicar su conduela y aun las justificaciones que proponen al hacer eacutesto coshyrre el riesgo de sustituir lisa y llanamente a sus propias premonicioshynes por las premoniciones de quienes estudia o por la mezcla falshysamente cientiacutefica y falsamente objetiva de la sociologiacutea espontaacuteshynea del cientiacutefico y de la sociologiacutea espontaacutenea de su objeto Todaviacutea maacutes el socioacutelogo que mega la construccioacuten controlada y consciente de su distancia a lo real y de su accioacuten sobre lo real puede no soacutelo imponer a los sujetos preguntas que su experiencia no les plantea y omitir las que en efecto surgen de aquellas sino incluso plantearlas con toda ingenuidad las preguntas que sus proshypios propoacutesitos le plantean mediante una confusioacuten entre las preshyguntas que surgen objetivamente y aquellas que se plantean consshycientemente iexcliexcl

2H Prerre Bourdieu et al El oficio de So ciologo 1975 pago 57--8

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 3: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

EL MITO DEL POPULiSMO VEU~SOUISTA 303

maacutes conspicuo en el paiacutes es el socioacutelogo Esteban del Campo entre oshytros ya que Agustiacuten Cueva abandonoacute en sus escritos maacutes recientes esas referencias consideradas anteriormente como vaacutelidas para interpretar el fenoacutemeno en cuestioacuten 4

Al haber hecho una glorificacioacuten del caudillo Velasco Ibarra la sociologiacutea ecuatoriana ha atribuiacutedo poderes tan grandes a un indivishyduo en Ia historia poliacutetica de nuestro paiacutes que incluso se ha recogido criterios nada autorizados para explicar sus triunfos electorales Ya heshymos sentildealado corno el socioacutelogo Agustiacuten Cueva ~guiendo acriacuteticamenshyte en eacutesto a una Il isiorio del fCJlldor sentildealaba que Velasco triunfoacute en 19i33 gracias a una campantildea electoral dinaacutemica callejera y exaltashyda llena de promesas de acabar con los privilegios las trincas los estanshycos y todos los vicios de la Repuacuteblica

Al lector le debe ser obvio que nosotros no compartimos ese enshyterio En realidad no creo que la campariacutea electoral de 1933 haya sido la causa ni mucho menos del triunfo del candidato del PCE a pesar de haber esa campana mareado si un corte en las formas de agluticamiento tradicionales de una determinada masa electora llevadas a cabo por la Derecha Explicitemos este cambio que registra en la superficie la existencia de transformaciones sociales maacutes profundas

El corte del cual hablarnos no es otro que la liacutenea divisoria entre un estilo electoral caracterizado por la autosuficiencia autoritaria del gamonalismo (caso de Bonifaz) y un estilo electoral caracterizado por el profesionalismo de un aparato partidista (caso de la llamada maquishynaria velasquista) Diferenciemos descriptivarnente ambos estilos

Cuando Bonifaz 1 fue proclamado candidato en una Asamblea eacutel respondioacute ignorando dicho pronunciamiento y afirmando que eacutel no ha prometido nada a nadie ni (que) tomaraacute en cuenta a sus adeptos ( El hacendado Bonifaz aceptoacute su candidatura en una carta enviada al De Guillermo Ramos Salazar en la cual afirma sin tapujos Un proshy

4 ~1f refii-ro a los artiacuteculos de del Campo Hlntroducc1oacuten al Velasquism o 1971 (reprodushycid o nuc vamente en 1975)~ uEI Populiacutesmo en ~~ Ecuador 1977~ en los cuajes se erige en un postulante de las doctrinas max weheriacuteanas diexcl1 carisma y en los cuales el autor conshysidera de utilidad teoacuterica ese concento PaJR inte-lpretar los trfun iacuteos eieetoraics- de VelasshyC(~ incluso claro (stuuml su prirnoza victoria en Jos comicios de 1933 Vease tumbiacutec n Laushytaro iexcl)jda l HecorrLsmos) articularioner del eau dilliemo lleklquista ] 97t Elov Moran Estudio Sociacuteojoacutegico de Velasco Ibarra Re r ista ~ononlc q 6(1 1916 entre muchos otros aufores n acinnalr-s Comparten en tl oso d(- esta (()IH~eptuuumlizacioacutenw ebeshyriana dgunos aut ores ex u-anieros qUf han lgt~~yito sobre tmiddot1 ve iasq u i sm o Veacutease LE N orri S J~)Sf Hmia lus(O It-orra -1 charismviic Figure in EcvodJlcan iexcl-olUics J g31 l Uiexcl f Tesis d~~ PhD UNL -9H9Georr tldier Joseacute MaYHl Ve-lasc-o Ibarra A case s tud y of pelsolHtlIsrnn and the sk illful m anaaernent o f p o htical aIie na ti on in Ecuad or bull Mimco Soutru-rn Iliiacutenois Univs-~rsHy at Edward svuumlle (que pur-de encontrarse en la BibUo~

te ca del Ildis qUiacutetDL

304 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

grama si no ha de ser una sucesioacuten de bajas adulaciones a los electoshyres y de mentirosas promesas a la nacioacuten no puede hacerse sin el estushydio profundo de los remedios que el paiacutes requiere 6 Rehusando hashycer adulaciones a sus electores Neptaliacute Bonifaz se negoacute asimismo a realizar campantildea electoral alguna nunca habloacute en concentraciones nunca viajoacute a ciudad alguna en busca de o para reafirmar a sus adepshytos

En contradistincioacuten al gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi el aboshygado Joseacute Velasco al ser proclamado candiacutedatovcomienza una activa campantildea electoral El candidato Conservador de entonces visitoacute la Sieshyrra y la Costa las ciudades principales y las parroquias y cantones que le fueron posible visitar en las 6 semanas de campantildea con las que disshyponiacutea En la Sierra visitoacute Tulcaacuten y algunas parroquias y cantones del Carchi e Imbabura Riobamba Ambato Guaranda y Quito el centro de su campantildea en la Costa visitoacute Balzapambe Babahoyo Guayaquil Portoviejo Rocafuerte Charapotoacute Bahiacutea y Milagro 7 En todos aqueshyllos lugares dio discursos o intentoacute darlos para arengar a los electores a quienes prometeriacutea realizaciones de diversa iacutendole en su inadulterashyda demagogia

Calificado de rey y sentildeor del patriotismo maacutes dulce que el Corashyzoacuten de Jesuacutes 8 Velasco recorriacutea el paiacutes inculcando la aceptacioacuten del sushyfragio como el mecanismo maacutes importante de consenso de la clase doshyminante Ya en 1931 la burguesiacutea comercial-bancaria habiacutea derrotado con las armas a un candidato Conservador triunfante en elecciones Desshyconociendo a las elecciones como un mecanismo vaacutelido para la transmishysioacuten del mando los Liberales habiacutean afirmado que no cabiacutea que las masas incomprensivas lanzadas por el capitalismo quieran imponerse con partiacuteculas de papel 9 La campantildea electoral pro-Velasco Ibarra en la cual el mismo candidato participoacute activamente se convirtioacute entonshyces en un nuevo elemento integrado al mecanismo de creacioacuten de un consenso para el Estado burgueacutes-terrateniente Pero la campantildea de 1933 a nuestro entender no puede explicar por siacute misma el triunfo del candishydato Conservador sino que jugoacute un papel importante en la creacioacuten de ese consenso ya referido en el contexto de una modernizacioacuten del Estashy

6 Citado por M Ortiz op cit bull paacuteg 79 Carta del 20-IX-1931

7 Seguacuten los informes y reportajes de la prensa nacional

8 Asi se lo calificoacute en El Angel Veacutease Las impresiones de Lucas Noespiacuterrto en gira por el Narte E Co mercio 8-XIl-33

9 Ver El Comercio 23-X-31 que trae noticias de actitud asumida por los larracistas (seshyguidores del candidato liberal) y que se habiacutean abstenido de concurrir a dar sus votos

EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA 305

do ecuatoriano De igual manera el papel de Velasco Ibarra en su campantildea fue el

de levantar la bandera del maacutes acendrado anticomunismo En el Ecuashydor como en Europa la aristocracia le achacaba a la burguesiacutea no tanto e1 hecho de haber creado un proletariado como el de haber creado un proletariado revolucionario 10 y en el Ecuador de los antildeos 20 la clase obrera habiacutea incursionado ya decididamente en la escena poliacutetica como una fuerza de resistencia al reacutegimen imperante desplegando su actividad en diversas formas y ejerciendo una cierta influencia en la poliacutetica de las clases gobernantes y en la pequentildea burguesiacutea Las acciones del proleshytariado crecieron en ritmo e intensidad nos dice Alejandro Moreano al referirse a esos antildeos Recibieron el formidable estiacutemulo que veniacutea de las profundidades de los latifundios andinos con los levantamientos inshydiacutegenas en Quinua Corral Tanlahua en 1931 Palmira y PastocaUe en 1932 Machapata en 1933 (y) el formidable Leito y Pull dirigidos por Ambrosio Lazo coronel indiacutegena de las montoneras alfarista 11

El Partido de la clase obrera ecuatoriana el Partido Comunista hashybiacutea surgido en 1931 demandando la expropiacioacuten de los expropiadores Al mes de su fundacioacuten formal en febrero de 1931 se detuvo a varias personas por hallarse comprometidas en el movimiento comunista de Cayambe 12 Se trataba de la Convocatoria al1er Congreso Campesishyno de Cayambe

Aunque de escasa organizacioacuten en un comienzo el PC mostraba un impulso importante en un periacuteodo de activacioacuten poliacutetica de las clases subalternas Con su base social obrera el PC fue organizando a muchos obreros en las principales ciudades del paiacutes y se aprestaba incluso a parshyticipar en las elecciones presidenciales de 1933 con candidatos propios actitud que le valioacute una campantildea abierta de represioacuten contra sus cuashydros 1 3 El PC surgiacutea como una fuerza poliacutetica organizada y organizashydora de un con senso revolucionario contrario a los intereses de los terrashytenientes y de la burguesiacutea Marx ha sentildealado que en su lucha contra el poder colectivo de las clases propietarias el proletariado no puede acshytuar como clase maacutes que constituyeacutendose en partido poliacutetico distinto La coalicioacuten de las fuerzas obreras obtenida ya por la lucha econoacutemica tambieacuten debe servir de palanca en manos de esa clase en su lucha contra

10 Veacutease El Mo nifieeto del Partido Comunista paacuteg 148

11 A More an o El Capitalismo op ciacutej paacuteg 187

12 11 Comercio 2-1I-31

13 Veacutease El Universo de 28-XI-33 29-XI-33 6-XlI-33 7-XlI-33 8-XU-33

306 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

el poder poliacutetico 14

Es contra ese nuevo consenso revolucionario que los terratenientes y la burguesiacutea levantan una campantildea de terror Yaen 1931 la CON se autodefiniacutea como el azote de quienes se atrevieren a sentar la inmunda planta de la tiraniacutea y del despotismo en nuestra patria 15 Y en un Manifiesto a la Nacioacuten ya los Poderes Puacuteblicos la CON exige al nuevo gobierno por elegirse (el de Bonifaz) la adopcioacuten de una actitud definishytiva frente a la propaganda de principios disolventes comunistas y bolshycheviques sobre todo en la Educacioacuten Puacuteblica 1 6

Si VelascoIbarra es elevado al papel de heacuteroe por la aristocracia de 1933 es porque eacutel un intelectual pequentildeo burgueacutes de ascendencia arisshytocraacutetica y ligado al aparato eclesiaacutestico estaba dispuesto a jugar eficazshymente el papel de mandariacuten anticomunista y a continuar la vocacioacuten anshyticomunista de la CON 17 El anticomunismo era entonces como es

14 Art 7 de los Estatutos de la Primera Internacional (1866) citado por Poulantzas OP ciacuter paacuteg 63

15 Ver Alberto Reimers publicacioacuten del Comiteacute de las Parroquias G Suaacuterez y Salvador Pro Neptaliacute Boniacuteraz El Comercio 22-X-31 Valga consignar aquiacute la creciente campantildea antiacutemasoacutenica levantada entonces por la Iglesia Y la clase terrateniente y su partido Desshypueacutes de la descalificacioacuten de Bonifaz y la derrota militar de agosto de 1932los Conservashydores Quedaron muy descontentos con el nuevo Gobierno Y empezaron las consabidas conspiraciones Aquellos conspiradores se reuniacutean en una Quinta habitada por un exshyoficial del Ejeacutercito (Juan J Mariscal) Que babiacutea tenido una activa participacioacuten en la guerra de los 4 diacuteas mientras se tildaba de traidor al Inspector General del Ejeacutercito y Comandante en Jefe de las fuerzas Que sitiaron Quito en Agosto Se le hacen cargos de haber traicionado a los Conservadores -dice un Informe Diplomaacutetico consultado-eshyporque se asegura Que antes de producirse el movimiento armado este jefe ofrecioacute su adhesioacuten a la causa del Bonifacismo a pesar de lo cual a uacuteltima hora se olvidoacute de 10 prometido y fue uno de los principales dirigentes de ataque a Quito En vista de estos antecedentes mucho se rumora Que los soldados Que han sido licenciados y que perteneshycieron a las unidades derrotadas tratan de ejercer venganzas en contra del jefe aludido y en medio de este caldeado ambiente los Conservadores iniciaron una campantildea en conshytra de la masoneriacutea a la que se acusaba de ser la responsable de la descalificacioacuten de Bonishyfaz y habiacutean circulado hojas volantes en contra de la Plaga Judaica Ver Informe del 27-XIl-1932 A Genaro Estrada Asalto a la Legacioacuten en Ecuador

16 Ver El Comercio 13-IX-3l Hemos notado tambieacuten Que la CON acreditoacute representantes en aquellas mesas electorales donde el PC teniacutea tambieacuten representantes (vg en la parroshyquiacutea San Sebastiaacuten en Quito) El Comercio 21-X-3l Ademaacutes de su actividad represiva contra el PC la CON consideraba a los masones elementos disolventes e incluso seshyguiacutea los pasos de los miembros de la uacutenica Logia en Quito de la cual era miembro el Mishynistro Mexicano En diciembre 15 de 1932 aparecioacute una hoja suelta titulada El Censeshyjo Judaico de los 15 en la Que apareciacutean retratados los miembros de la Logia Masoacutenica de grados superiores y en la cual se soliviantaba el sentimiento del pueblo quitentildeo contra los retratados A los pocos diacuteas el pasquiacuten LA BOMBA (Antildeo 1 No 18 del 24 de dishyciembbre de 1932) dirigido por el Conservador Lizardo Loacutepez Moreno en Guayaquil reshyproduciacutea la hoja suelta Todos esos documentos reposan en AGE- Meacutexico Ver Inforshyme Poliacutetico de 31-XIl-32 No 362 Meacutexico

17 Las posiciones anticomunistas de Velasco tan frecuentes en sus libros aparecieron desde un comienzo en el perioacutedico El Comercio donde este personaje escribiacutea con seudoacutenimo En su campantildea electoral Velasco con frecuencia atacoacute al comunismo Veacutease El Universo

307 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

hoy la monomaniacutea de una Derecha coaligada 18

Y son esos factores sociales que hemos nosotros rescatado en este libro los que permiten entender los oriacutegenes del llamado Velasquismo Pero quienes han puesto la monta sobre el carisma velasquista no se tomaron jamaacutes la molestia de averiguar coacutemo se formoacute ese consenso fashyvorable a la candidatura de Velasco Pero de esa manera como lo he seshyntildealado en un artiacuteculo escrito en 1977 el apoyo recibido por Joseacute Mashyriacutea Velasco Ibarra no se explica a traveacutes de las fuerzas sociales econoniishyUIS y politices que estuvieron detraacutes de la creacioacuten orgaacutenica de dicho n~spl1ld() popular y ni siquiera se lo explicita con referencias a SIL ideoshylogilaquo planes programas y acciones que como sabemos nunca son aislashydos Pero iquestPor queacute hacerlo si se considera absurdo negar que Velasshyco Ibarra ha descollado en la vida poliacutetica por sus cualidades de verdashydero liacuteder y por todas aquellas peculiaridades de su personalidad tan tiacutepicamente carismaacutetica 19 Es decir Velasco habriacutea descollado en la vida poliacutetica ecuatoriana debido a su magnetismo personal de esta forma el dirigente poliacutetico estudiado no aparece como una figura censhytral de un proceso de aglutinacioacuten de un determinarlo electorado detraacutes del cual encontrariacuteamos siempre (J ciertas [uerzas econoacutemicas y politishyces bien delimitadas como los verdaderos protagonistas sociales de sus triunfos El cinco veces presidente del Ecuador aparece entonces con toda justificacioacuten como algo fuera de 10 normal 2 o y no como el inshytelectual orgaacutenico de la Derecha coaligada como en realidad lo fue

Ahora bien desde el punto de vista metodoloacutegico no basta con que mostremos la unilateralidad del concepto weberiano de CARISMA tan en boga en la sociologiacutea subjetiva latinoamericana cuando esta inshytenta describir fenoacutemenos sociales tales como el peronismo el varguismo o el velasquismo 21 El problema que necesitamos enfashy

19middotXiexclmiddot33 y El Comercio [-XI-a3 Sobre tambieacuten Marcero Ortiacutez op ciacutet paacuteg 47

el anticomunismo de Velasco Ibarra veacutease

18 En 1931 el Partido Conservador en campantildea habiacutea mostrado sus tesis anticomunistas Veacutease L F Borja El Comunismo en el Ecuador El Comercio B-V-1931 Manuel Busshytamante Preocupa la influencia comunista ell la Universidad El Comercio 18-X-~4

Editorial La Cuestioacuten Social y el Comunismo El Comercio 6middotIXmiddot31 Editorial El Comunismo en el Ecuador El Comercio 12-IX-31 Editorial El Socialismo de Estashyd El Comercio 29-IX-31

Hiexcl Sog uacuten Esteban del Campo 01 cit

20 Seguacuten Lautaro Oieda 01 cit

21 Como lo Jiexcl realizado ya enmi artiacuteculo antes citado en el cual avanceacute una criacutetica a la Soshyciolog iacutea Weberiana ecuatoriana que glorifica a Velasco empleando el seudo-concepto de carisma Veacutease Preliminares a una criacutetica sobre el Ilamado Ve lasquiacutesmo Revista Cultura No 2 Quito 1978 paacutegs 188middot206

308 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tizar aquiacute se refiere a que el teacutermino carisma tal como lo hemos visto empleado no accede a la dignidad de un objeto de conocimiento cientiacuteshyfico En la ciencia social no basta el sentildealamiento de caracteriacutesticas toshymadas de la realidad social o de la experiencia real (vg como todas las caracteriacutesticas y rasgos de la relacioacuten liacuteder-arrastre de masas que se atrishybuyen a propoacutesito del carisma de determinado dirigente) para tener enshytre manos un objeto de conocimiento Y ello no por lo acotado o redushycido que parezca el objeto de investigacioacuten cuando se circunscribe al inshydividuo sino porque la construccioacuten de un objeto de conocimiento cienshytiacutefico solo es posible cuando dicha elaboracioacuten se halla inserta en una teorizacioacuten que nos permita entender y dar cuenta a su vez de todos los aspectos y problemas que pueden ser vistos y planteados al objeto en cuestioacuten

En ese sentido tal como lo hemos analizado en este libro a traveacutes del carisma velasquista (e igual cosa podriacutea decirse del carisma peroshynista o de Getulio Vargas) no podemos someter a un anaacutelisis los aspecshytos de la realidad social que dicen relacioacuten con los problemas que nos inquieta conocer respecto del movimiento poliacutetico que aparece dirigido por el individuo portador del carisma Es decir el teacutermino carisma velasquista resulta ser uacutenicamente una denominacioacuten linguumliacutestica espeshyciacutefica construiacuteda con el nombre de un personaje real que no construye ---en el pensamiento- ninguacuten nuevo objeto del saber Por esta razoacuten metodoloacutegica es necesario descartar completamente del discurso socioshyloacutegico aquellos seudoconceptos que conllevan indudablemente conseshycuencias epistemoloacutegicas nefastas

2 Segunda Tesis Los Triunfos de Velasco se debieron a la voshytacioacuten en 105 barrios suburbanos de las ciudades ecuatorianas siendo Guayaquil la plaza fuerte del Velasquismo

El mismo Agustiacuten Cueva afirma el baluarte de Velasco en Guayaquil han sido los barrios suburbanos Lo mismo ha ocurrido en otras ciudades del paiacutes 2 2 Esta proposicioacuten se desprende de que en el caso de Guayaquil plaza fuerte del velasquismo (su) hipoacutetesis de que la situacioacuten de masas se constituyoacute en razoacuten de las migraciones es faacutecil todaviacutea de verificar 23 Ya anteriormente el mismo Cueva hab iacutea anotado refirieacutendose al primer triunfo electoral de Velasco que la votashycioacuten que tuvo en Guayaquil fue maacutes decisiva auacuten (que la de Quishyto) 24

22 Op ciacutet paacuteg 718

23 Ibidbull paacuteg 717 El subrayado y pareacutentesis son nuestros

24 Ibid bull paacuteg 710

EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA 309

Esta tesis de Agustiacuten Cueva se ha convertido en una premisa deshymostrada para los analistas poliacuteticos No hay que olvidar --afirma Pablo Cm refirieacutendose al triunfo de 1933-- que el caudillo convierte a Guayashyquil en la base de su campantildea y de su triunfo 2 Oswaldo Hurtado no ha olvidado esa premisa y dice textualmente en su reciente estudio En los hasta ahora cuarenta afias de velasquismo su caudillo ha contado con la permanente y leal adhesioacuten de amplios sectores populares represhysentados principalmente por los marginados En efecto los bastiones electorales del velasquisrno han sido las ciudades ~e la Costa que han sushyfrido procesos de urbanizacioacuten y ciertos campesinos sernintegrados a la vida urbana 26 El mismo Velasco Ibarra ha alimentado esta tesis En una entrevista reciente afirmaba el cuerpo electoral miacuteo siempre ha sido Guayaquil mis campantildeas siempre han tenido como base a Guayaquil 2 7

Hemos analizado ya in extenso la procedencia de la masiva votacioacuten que obtuvo Velasco Ibarra en 1933 y a la luz de ese anaacutelisis he demosshytrado la total falsedad de esta reiterada tesis sobre los principios del Veshylasquismo Se ha revelado asiacute que el baluarte del triunfo electoral de Velasco en 1933 no fueron los barrios suburbanos de Guayaquil y NI SIQUIERA DE TODAS LAS CIUDADES ECUATORIANAS JUNTAS En el paiacutes la plaza fuerte del triunfo electoral de Velasco no solo que fue la votacioacuten de distritos electorales rurales (a secas) sino fundamentalmente como queda plenamente demostrado del altiplano andino

He sentildealado ya que en la mantencioacuten de esa tesis revelada ahora como erroacutenea y difundida por nuestros velascoacutelogos ha contribuido incluso el mismo DI Velasco claro estaacute con la ayuda de la sociologiacutea subjetiva El caso maacutes palmario de esto se encuentra en el libro del soshycioacutelogo Pablo Cuvi Velasco lborra el uacuteltimo Caudillo de la Oligarqll fa Como se sabe dicha obra contiene en buena medida una serie de entreshyvistas realizadas por Cuvi en Buenos Aires con el uacuteltimo caudillo En determinado momento hablan de la campantildea y victoria electorales de 1933 Velasco se detiene entonces a relatarle al entrevistador su campashyna en el Carchi y particularmente en Tulcaacuten Cuvi que supone (con Veshylasco) y todos los velascoacutelogos la propiedad de la tesis de Cueva

26 Op ciacutec p ag 198 Comparten esta misma premisa otros autores que lHUgt escrito ensayos especiacuteficos sobre el movirniento velasquiacutesta Veacutease Del Campo op ciacutet bull y Ojcda o p cit

27 Entrevistado por Pablo Cuvi en Cuvi op cit bull paacuteg 137 Veacutease tambiacuteen paacuteginas 140-141 de esa obra

28

310 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

que comentamos acepta como vaacutelida la respuesta de su interlocutor a una pregunta que le hace de inmediato Reproduzcamos aquiacute la parte pertinente de dicha entrevista por el intereacutes que comporta Pablo Cuvi iquesty recuerda Ud queacute resultados tuvo en esas votaciones

en Tulcaacuten Velasco Ibarro Probablemente he de haber perdido sentildeor Pablo Cuvi iquestHabiacutea mayoriacutea Liberal ahiacute Velasco Iborra Probablemente he de haber perdido Yo ganeacute abrumashy

doramente pero en Tulcaacuten he de haber perdido Pablo Cuvi iquesty cuando fue la primera vez a Guayaquil en esta camshy

pantildea sintioacute alliacute fue alliacute cuando descubrioacute la esencia del Velasquismo (sic)

Velasco Ibarra Siacute sentildeor siacute sentildeor siacute 2 8

Esta entrevista de Cuvi con Velasco no nos dice lo que verdaderashymente ocurrioacute electoralmente en Tulcaacuten sino solamente lo que Pablo Cuvi ---socioacutelogo entrevistador- creyoacute que habiacutea ocurrido o lo que eacutel (portador del mito) deseaba escuchar que habiacutea ocurrido o acaso lo que eacutel mismo queriacutea creer que habiacutea ocurrido Pues la verdad de la voshytacioacuten en Tulcaacuten en esas elecciones fue la siguiente

CUADRO No55

VOTAClbN EN EL CANTON TULCAN y EN LA CIUDAD DE TULCAN

EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 1933

PARROQUIAS Velasco l 010 Otros Cando 010 Total

Ciudad de Tulcaacuten

Tulcaacuten 271 79010 74 21 010 345 Gonzaacutelez Suaacuterez 137 71 010 56 29010 193 Parroquias rurales

Huaca 163 98010 4 2010 167 Maldonado 7 23010 24 77 010 31 Urbina 140 100010 O 0010 140 El Pun 6 75010 2 25010 8 Julio Andrade 71 93010 5 7010 76

TOTALES 795 83010 165 17 010 960

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas de los respectivos escrutinios Archivo del Palacio Legislativo Quito

Veacutease Pablo Cuvi op ciacutet paacuteg 90 Maacutes adelante en su libro Cuvi portador del Mito no puede sino reafirmarlo y seguirlo difundiendo No hay que olvidar -nos dice- querieacutenshydonos recordar algo importante sobre el ascenso de Velasco al poder en 1934 -que el caushydillo convierte a Guayaquil en la base de su campantildea y de su triunfo (sic) op ciacutet paacuteg 230

311 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

Como se ve tanto en el cantoacuten Tulcaacuten en su conjunto corno en la ciudad del mismo nombre el Dr Velasco Ibarra no soacutelo que ganoacute las elecciones SINO QUE LO HIZO ABRUMADORAMENTE Por cierto que resulta maacutes difiacutecil y menos atractivo ir a desempolvar los archivos y buscar los datos de esas elecciones para saber lo que ocurrioacute que enshytrevistar al triunfador en Buenos Aires y preguntarle queacute piensa eacutel que ocurrioacute Al haber escogido esta segunda alternativa Cuvi se inserta coshyrno muchos otros en la maacutes fiel tradicioacuten de la sociologiacutea subjetiva y sin quererlo Entregarle a Velasco lbarra los hechos de sus velasquisshymas puede o no puede ser mucha ingenuidad y no nos interesa reshymachar en ello Lo que me interesa hacer a este respecto es una critishyca metodoloacutegica Pues en realidad lo que hace Cuvi en ese trozo de sus entrevistas reproducido (como tambieacuten en muchos otros) es suponer que no se puede hacer un poco de sociologiacutea si el investigador no llega a establecer un contacto directo con la mente de aquel sobre quieacuten escribe

Con razoacuten podemos citar aquiacute un texto que resulta pertinente pashyra revelar el error metodoloacutegico de Cuvi (y otros) que usaron ciertas teacutecshynicas subjetivas para afianzar maacutes el mito que difunden

Quizaacute la maldicioacuten de las ciencias del hombre sea la de ocuparse de un objeto que lutbla En efecto cuando el socioacutelogo quiere sacar de los hechos la problemaacutetica y los conceptos teoacutericos que le permitan construirshylos y analizarlos siempre corre el riesgo de sacarlos de la boca de sus informantes No basta con q ue el socioacutelogo escuche a los sushyjetos registre fielmente sus palabras y razones para explicar su conduela y aun las justificaciones que proponen al hacer eacutesto coshyrre el riesgo de sustituir lisa y llanamente a sus propias premonicioshynes por las premoniciones de quienes estudia o por la mezcla falshysamente cientiacutefica y falsamente objetiva de la sociologiacutea espontaacuteshynea del cientiacutefico y de la sociologiacutea espontaacutenea de su objeto Todaviacutea maacutes el socioacutelogo que mega la construccioacuten controlada y consciente de su distancia a lo real y de su accioacuten sobre lo real puede no soacutelo imponer a los sujetos preguntas que su experiencia no les plantea y omitir las que en efecto surgen de aquellas sino incluso plantearlas con toda ingenuidad las preguntas que sus proshypios propoacutesitos le plantean mediante una confusioacuten entre las preshyguntas que surgen objetivamente y aquellas que se plantean consshycientemente iexcliexcl

2H Prerre Bourdieu et al El oficio de So ciologo 1975 pago 57--8

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 4: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

304 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

grama si no ha de ser una sucesioacuten de bajas adulaciones a los electoshyres y de mentirosas promesas a la nacioacuten no puede hacerse sin el estushydio profundo de los remedios que el paiacutes requiere 6 Rehusando hashycer adulaciones a sus electores Neptaliacute Bonifaz se negoacute asimismo a realizar campantildea electoral alguna nunca habloacute en concentraciones nunca viajoacute a ciudad alguna en busca de o para reafirmar a sus adepshytos

En contradistincioacuten al gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi el aboshygado Joseacute Velasco al ser proclamado candiacutedatovcomienza una activa campantildea electoral El candidato Conservador de entonces visitoacute la Sieshyrra y la Costa las ciudades principales y las parroquias y cantones que le fueron posible visitar en las 6 semanas de campantildea con las que disshyponiacutea En la Sierra visitoacute Tulcaacuten y algunas parroquias y cantones del Carchi e Imbabura Riobamba Ambato Guaranda y Quito el centro de su campantildea en la Costa visitoacute Balzapambe Babahoyo Guayaquil Portoviejo Rocafuerte Charapotoacute Bahiacutea y Milagro 7 En todos aqueshyllos lugares dio discursos o intentoacute darlos para arengar a los electores a quienes prometeriacutea realizaciones de diversa iacutendole en su inadulterashyda demagogia

Calificado de rey y sentildeor del patriotismo maacutes dulce que el Corashyzoacuten de Jesuacutes 8 Velasco recorriacutea el paiacutes inculcando la aceptacioacuten del sushyfragio como el mecanismo maacutes importante de consenso de la clase doshyminante Ya en 1931 la burguesiacutea comercial-bancaria habiacutea derrotado con las armas a un candidato Conservador triunfante en elecciones Desshyconociendo a las elecciones como un mecanismo vaacutelido para la transmishysioacuten del mando los Liberales habiacutean afirmado que no cabiacutea que las masas incomprensivas lanzadas por el capitalismo quieran imponerse con partiacuteculas de papel 9 La campantildea electoral pro-Velasco Ibarra en la cual el mismo candidato participoacute activamente se convirtioacute entonshyces en un nuevo elemento integrado al mecanismo de creacioacuten de un consenso para el Estado burgueacutes-terrateniente Pero la campantildea de 1933 a nuestro entender no puede explicar por siacute misma el triunfo del candishydato Conservador sino que jugoacute un papel importante en la creacioacuten de ese consenso ya referido en el contexto de una modernizacioacuten del Estashy

6 Citado por M Ortiz op cit bull paacuteg 79 Carta del 20-IX-1931

7 Seguacuten los informes y reportajes de la prensa nacional

8 Asi se lo calificoacute en El Angel Veacutease Las impresiones de Lucas Noespiacuterrto en gira por el Narte E Co mercio 8-XIl-33

9 Ver El Comercio 23-X-31 que trae noticias de actitud asumida por los larracistas (seshyguidores del candidato liberal) y que se habiacutean abstenido de concurrir a dar sus votos

EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA 305

do ecuatoriano De igual manera el papel de Velasco Ibarra en su campantildea fue el

de levantar la bandera del maacutes acendrado anticomunismo En el Ecuashydor como en Europa la aristocracia le achacaba a la burguesiacutea no tanto e1 hecho de haber creado un proletariado como el de haber creado un proletariado revolucionario 10 y en el Ecuador de los antildeos 20 la clase obrera habiacutea incursionado ya decididamente en la escena poliacutetica como una fuerza de resistencia al reacutegimen imperante desplegando su actividad en diversas formas y ejerciendo una cierta influencia en la poliacutetica de las clases gobernantes y en la pequentildea burguesiacutea Las acciones del proleshytariado crecieron en ritmo e intensidad nos dice Alejandro Moreano al referirse a esos antildeos Recibieron el formidable estiacutemulo que veniacutea de las profundidades de los latifundios andinos con los levantamientos inshydiacutegenas en Quinua Corral Tanlahua en 1931 Palmira y PastocaUe en 1932 Machapata en 1933 (y) el formidable Leito y Pull dirigidos por Ambrosio Lazo coronel indiacutegena de las montoneras alfarista 11

El Partido de la clase obrera ecuatoriana el Partido Comunista hashybiacutea surgido en 1931 demandando la expropiacioacuten de los expropiadores Al mes de su fundacioacuten formal en febrero de 1931 se detuvo a varias personas por hallarse comprometidas en el movimiento comunista de Cayambe 12 Se trataba de la Convocatoria al1er Congreso Campesishyno de Cayambe

Aunque de escasa organizacioacuten en un comienzo el PC mostraba un impulso importante en un periacuteodo de activacioacuten poliacutetica de las clases subalternas Con su base social obrera el PC fue organizando a muchos obreros en las principales ciudades del paiacutes y se aprestaba incluso a parshyticipar en las elecciones presidenciales de 1933 con candidatos propios actitud que le valioacute una campantildea abierta de represioacuten contra sus cuashydros 1 3 El PC surgiacutea como una fuerza poliacutetica organizada y organizashydora de un con senso revolucionario contrario a los intereses de los terrashytenientes y de la burguesiacutea Marx ha sentildealado que en su lucha contra el poder colectivo de las clases propietarias el proletariado no puede acshytuar como clase maacutes que constituyeacutendose en partido poliacutetico distinto La coalicioacuten de las fuerzas obreras obtenida ya por la lucha econoacutemica tambieacuten debe servir de palanca en manos de esa clase en su lucha contra

10 Veacutease El Mo nifieeto del Partido Comunista paacuteg 148

11 A More an o El Capitalismo op ciacutej paacuteg 187

12 11 Comercio 2-1I-31

13 Veacutease El Universo de 28-XI-33 29-XI-33 6-XlI-33 7-XlI-33 8-XU-33

306 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

el poder poliacutetico 14

Es contra ese nuevo consenso revolucionario que los terratenientes y la burguesiacutea levantan una campantildea de terror Yaen 1931 la CON se autodefiniacutea como el azote de quienes se atrevieren a sentar la inmunda planta de la tiraniacutea y del despotismo en nuestra patria 15 Y en un Manifiesto a la Nacioacuten ya los Poderes Puacuteblicos la CON exige al nuevo gobierno por elegirse (el de Bonifaz) la adopcioacuten de una actitud definishytiva frente a la propaganda de principios disolventes comunistas y bolshycheviques sobre todo en la Educacioacuten Puacuteblica 1 6

Si VelascoIbarra es elevado al papel de heacuteroe por la aristocracia de 1933 es porque eacutel un intelectual pequentildeo burgueacutes de ascendencia arisshytocraacutetica y ligado al aparato eclesiaacutestico estaba dispuesto a jugar eficazshymente el papel de mandariacuten anticomunista y a continuar la vocacioacuten anshyticomunista de la CON 17 El anticomunismo era entonces como es

14 Art 7 de los Estatutos de la Primera Internacional (1866) citado por Poulantzas OP ciacuter paacuteg 63

15 Ver Alberto Reimers publicacioacuten del Comiteacute de las Parroquias G Suaacuterez y Salvador Pro Neptaliacute Boniacuteraz El Comercio 22-X-31 Valga consignar aquiacute la creciente campantildea antiacutemasoacutenica levantada entonces por la Iglesia Y la clase terrateniente y su partido Desshypueacutes de la descalificacioacuten de Bonifaz y la derrota militar de agosto de 1932los Conservashydores Quedaron muy descontentos con el nuevo Gobierno Y empezaron las consabidas conspiraciones Aquellos conspiradores se reuniacutean en una Quinta habitada por un exshyoficial del Ejeacutercito (Juan J Mariscal) Que babiacutea tenido una activa participacioacuten en la guerra de los 4 diacuteas mientras se tildaba de traidor al Inspector General del Ejeacutercito y Comandante en Jefe de las fuerzas Que sitiaron Quito en Agosto Se le hacen cargos de haber traicionado a los Conservadores -dice un Informe Diplomaacutetico consultado-eshyporque se asegura Que antes de producirse el movimiento armado este jefe ofrecioacute su adhesioacuten a la causa del Bonifacismo a pesar de lo cual a uacuteltima hora se olvidoacute de 10 prometido y fue uno de los principales dirigentes de ataque a Quito En vista de estos antecedentes mucho se rumora Que los soldados Que han sido licenciados y que perteneshycieron a las unidades derrotadas tratan de ejercer venganzas en contra del jefe aludido y en medio de este caldeado ambiente los Conservadores iniciaron una campantildea en conshytra de la masoneriacutea a la que se acusaba de ser la responsable de la descalificacioacuten de Bonishyfaz y habiacutean circulado hojas volantes en contra de la Plaga Judaica Ver Informe del 27-XIl-1932 A Genaro Estrada Asalto a la Legacioacuten en Ecuador

16 Ver El Comercio 13-IX-3l Hemos notado tambieacuten Que la CON acreditoacute representantes en aquellas mesas electorales donde el PC teniacutea tambieacuten representantes (vg en la parroshyquiacutea San Sebastiaacuten en Quito) El Comercio 21-X-3l Ademaacutes de su actividad represiva contra el PC la CON consideraba a los masones elementos disolventes e incluso seshyguiacutea los pasos de los miembros de la uacutenica Logia en Quito de la cual era miembro el Mishynistro Mexicano En diciembre 15 de 1932 aparecioacute una hoja suelta titulada El Censeshyjo Judaico de los 15 en la Que apareciacutean retratados los miembros de la Logia Masoacutenica de grados superiores y en la cual se soliviantaba el sentimiento del pueblo quitentildeo contra los retratados A los pocos diacuteas el pasquiacuten LA BOMBA (Antildeo 1 No 18 del 24 de dishyciembbre de 1932) dirigido por el Conservador Lizardo Loacutepez Moreno en Guayaquil reshyproduciacutea la hoja suelta Todos esos documentos reposan en AGE- Meacutexico Ver Inforshyme Poliacutetico de 31-XIl-32 No 362 Meacutexico

17 Las posiciones anticomunistas de Velasco tan frecuentes en sus libros aparecieron desde un comienzo en el perioacutedico El Comercio donde este personaje escribiacutea con seudoacutenimo En su campantildea electoral Velasco con frecuencia atacoacute al comunismo Veacutease El Universo

307 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

hoy la monomaniacutea de una Derecha coaligada 18

Y son esos factores sociales que hemos nosotros rescatado en este libro los que permiten entender los oriacutegenes del llamado Velasquismo Pero quienes han puesto la monta sobre el carisma velasquista no se tomaron jamaacutes la molestia de averiguar coacutemo se formoacute ese consenso fashyvorable a la candidatura de Velasco Pero de esa manera como lo he seshyntildealado en un artiacuteculo escrito en 1977 el apoyo recibido por Joseacute Mashyriacutea Velasco Ibarra no se explica a traveacutes de las fuerzas sociales econoniishyUIS y politices que estuvieron detraacutes de la creacioacuten orgaacutenica de dicho n~spl1ld() popular y ni siquiera se lo explicita con referencias a SIL ideoshylogilaquo planes programas y acciones que como sabemos nunca son aislashydos Pero iquestPor queacute hacerlo si se considera absurdo negar que Velasshyco Ibarra ha descollado en la vida poliacutetica por sus cualidades de verdashydero liacuteder y por todas aquellas peculiaridades de su personalidad tan tiacutepicamente carismaacutetica 19 Es decir Velasco habriacutea descollado en la vida poliacutetica ecuatoriana debido a su magnetismo personal de esta forma el dirigente poliacutetico estudiado no aparece como una figura censhytral de un proceso de aglutinacioacuten de un determinarlo electorado detraacutes del cual encontrariacuteamos siempre (J ciertas [uerzas econoacutemicas y politishyces bien delimitadas como los verdaderos protagonistas sociales de sus triunfos El cinco veces presidente del Ecuador aparece entonces con toda justificacioacuten como algo fuera de 10 normal 2 o y no como el inshytelectual orgaacutenico de la Derecha coaligada como en realidad lo fue

Ahora bien desde el punto de vista metodoloacutegico no basta con que mostremos la unilateralidad del concepto weberiano de CARISMA tan en boga en la sociologiacutea subjetiva latinoamericana cuando esta inshytenta describir fenoacutemenos sociales tales como el peronismo el varguismo o el velasquismo 21 El problema que necesitamos enfashy

19middotXiexclmiddot33 y El Comercio [-XI-a3 Sobre tambieacuten Marcero Ortiacutez op ciacutet paacuteg 47

el anticomunismo de Velasco Ibarra veacutease

18 En 1931 el Partido Conservador en campantildea habiacutea mostrado sus tesis anticomunistas Veacutease L F Borja El Comunismo en el Ecuador El Comercio B-V-1931 Manuel Busshytamante Preocupa la influencia comunista ell la Universidad El Comercio 18-X-~4

Editorial La Cuestioacuten Social y el Comunismo El Comercio 6middotIXmiddot31 Editorial El Comunismo en el Ecuador El Comercio 12-IX-31 Editorial El Socialismo de Estashyd El Comercio 29-IX-31

Hiexcl Sog uacuten Esteban del Campo 01 cit

20 Seguacuten Lautaro Oieda 01 cit

21 Como lo Jiexcl realizado ya enmi artiacuteculo antes citado en el cual avanceacute una criacutetica a la Soshyciolog iacutea Weberiana ecuatoriana que glorifica a Velasco empleando el seudo-concepto de carisma Veacutease Preliminares a una criacutetica sobre el Ilamado Ve lasquiacutesmo Revista Cultura No 2 Quito 1978 paacutegs 188middot206

308 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tizar aquiacute se refiere a que el teacutermino carisma tal como lo hemos visto empleado no accede a la dignidad de un objeto de conocimiento cientiacuteshyfico En la ciencia social no basta el sentildealamiento de caracteriacutesticas toshymadas de la realidad social o de la experiencia real (vg como todas las caracteriacutesticas y rasgos de la relacioacuten liacuteder-arrastre de masas que se atrishybuyen a propoacutesito del carisma de determinado dirigente) para tener enshytre manos un objeto de conocimiento Y ello no por lo acotado o redushycido que parezca el objeto de investigacioacuten cuando se circunscribe al inshydividuo sino porque la construccioacuten de un objeto de conocimiento cienshytiacutefico solo es posible cuando dicha elaboracioacuten se halla inserta en una teorizacioacuten que nos permita entender y dar cuenta a su vez de todos los aspectos y problemas que pueden ser vistos y planteados al objeto en cuestioacuten

En ese sentido tal como lo hemos analizado en este libro a traveacutes del carisma velasquista (e igual cosa podriacutea decirse del carisma peroshynista o de Getulio Vargas) no podemos someter a un anaacutelisis los aspecshytos de la realidad social que dicen relacioacuten con los problemas que nos inquieta conocer respecto del movimiento poliacutetico que aparece dirigido por el individuo portador del carisma Es decir el teacutermino carisma velasquista resulta ser uacutenicamente una denominacioacuten linguumliacutestica espeshyciacutefica construiacuteda con el nombre de un personaje real que no construye ---en el pensamiento- ninguacuten nuevo objeto del saber Por esta razoacuten metodoloacutegica es necesario descartar completamente del discurso socioshyloacutegico aquellos seudoconceptos que conllevan indudablemente conseshycuencias epistemoloacutegicas nefastas

2 Segunda Tesis Los Triunfos de Velasco se debieron a la voshytacioacuten en 105 barrios suburbanos de las ciudades ecuatorianas siendo Guayaquil la plaza fuerte del Velasquismo

El mismo Agustiacuten Cueva afirma el baluarte de Velasco en Guayaquil han sido los barrios suburbanos Lo mismo ha ocurrido en otras ciudades del paiacutes 2 2 Esta proposicioacuten se desprende de que en el caso de Guayaquil plaza fuerte del velasquismo (su) hipoacutetesis de que la situacioacuten de masas se constituyoacute en razoacuten de las migraciones es faacutecil todaviacutea de verificar 23 Ya anteriormente el mismo Cueva hab iacutea anotado refirieacutendose al primer triunfo electoral de Velasco que la votashycioacuten que tuvo en Guayaquil fue maacutes decisiva auacuten (que la de Quishyto) 24

22 Op ciacutet paacuteg 718

23 Ibidbull paacuteg 717 El subrayado y pareacutentesis son nuestros

24 Ibid bull paacuteg 710

EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA 309

Esta tesis de Agustiacuten Cueva se ha convertido en una premisa deshymostrada para los analistas poliacuteticos No hay que olvidar --afirma Pablo Cm refirieacutendose al triunfo de 1933-- que el caudillo convierte a Guayashyquil en la base de su campantildea y de su triunfo 2 Oswaldo Hurtado no ha olvidado esa premisa y dice textualmente en su reciente estudio En los hasta ahora cuarenta afias de velasquismo su caudillo ha contado con la permanente y leal adhesioacuten de amplios sectores populares represhysentados principalmente por los marginados En efecto los bastiones electorales del velasquisrno han sido las ciudades ~e la Costa que han sushyfrido procesos de urbanizacioacuten y ciertos campesinos sernintegrados a la vida urbana 26 El mismo Velasco Ibarra ha alimentado esta tesis En una entrevista reciente afirmaba el cuerpo electoral miacuteo siempre ha sido Guayaquil mis campantildeas siempre han tenido como base a Guayaquil 2 7

Hemos analizado ya in extenso la procedencia de la masiva votacioacuten que obtuvo Velasco Ibarra en 1933 y a la luz de ese anaacutelisis he demosshytrado la total falsedad de esta reiterada tesis sobre los principios del Veshylasquismo Se ha revelado asiacute que el baluarte del triunfo electoral de Velasco en 1933 no fueron los barrios suburbanos de Guayaquil y NI SIQUIERA DE TODAS LAS CIUDADES ECUATORIANAS JUNTAS En el paiacutes la plaza fuerte del triunfo electoral de Velasco no solo que fue la votacioacuten de distritos electorales rurales (a secas) sino fundamentalmente como queda plenamente demostrado del altiplano andino

He sentildealado ya que en la mantencioacuten de esa tesis revelada ahora como erroacutenea y difundida por nuestros velascoacutelogos ha contribuido incluso el mismo DI Velasco claro estaacute con la ayuda de la sociologiacutea subjetiva El caso maacutes palmario de esto se encuentra en el libro del soshycioacutelogo Pablo Cuvi Velasco lborra el uacuteltimo Caudillo de la Oligarqll fa Como se sabe dicha obra contiene en buena medida una serie de entreshyvistas realizadas por Cuvi en Buenos Aires con el uacuteltimo caudillo En determinado momento hablan de la campantildea y victoria electorales de 1933 Velasco se detiene entonces a relatarle al entrevistador su campashyna en el Carchi y particularmente en Tulcaacuten Cuvi que supone (con Veshylasco) y todos los velascoacutelogos la propiedad de la tesis de Cueva

26 Op ciacutec p ag 198 Comparten esta misma premisa otros autores que lHUgt escrito ensayos especiacuteficos sobre el movirniento velasquiacutesta Veacutease Del Campo op ciacutet bull y Ojcda o p cit

27 Entrevistado por Pablo Cuvi en Cuvi op cit bull paacuteg 137 Veacutease tambiacuteen paacuteginas 140-141 de esa obra

28

310 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

que comentamos acepta como vaacutelida la respuesta de su interlocutor a una pregunta que le hace de inmediato Reproduzcamos aquiacute la parte pertinente de dicha entrevista por el intereacutes que comporta Pablo Cuvi iquesty recuerda Ud queacute resultados tuvo en esas votaciones

en Tulcaacuten Velasco Ibarro Probablemente he de haber perdido sentildeor Pablo Cuvi iquestHabiacutea mayoriacutea Liberal ahiacute Velasco Iborra Probablemente he de haber perdido Yo ganeacute abrumashy

doramente pero en Tulcaacuten he de haber perdido Pablo Cuvi iquesty cuando fue la primera vez a Guayaquil en esta camshy

pantildea sintioacute alliacute fue alliacute cuando descubrioacute la esencia del Velasquismo (sic)

Velasco Ibarra Siacute sentildeor siacute sentildeor siacute 2 8

Esta entrevista de Cuvi con Velasco no nos dice lo que verdaderashymente ocurrioacute electoralmente en Tulcaacuten sino solamente lo que Pablo Cuvi ---socioacutelogo entrevistador- creyoacute que habiacutea ocurrido o lo que eacutel (portador del mito) deseaba escuchar que habiacutea ocurrido o acaso lo que eacutel mismo queriacutea creer que habiacutea ocurrido Pues la verdad de la voshytacioacuten en Tulcaacuten en esas elecciones fue la siguiente

CUADRO No55

VOTAClbN EN EL CANTON TULCAN y EN LA CIUDAD DE TULCAN

EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 1933

PARROQUIAS Velasco l 010 Otros Cando 010 Total

Ciudad de Tulcaacuten

Tulcaacuten 271 79010 74 21 010 345 Gonzaacutelez Suaacuterez 137 71 010 56 29010 193 Parroquias rurales

Huaca 163 98010 4 2010 167 Maldonado 7 23010 24 77 010 31 Urbina 140 100010 O 0010 140 El Pun 6 75010 2 25010 8 Julio Andrade 71 93010 5 7010 76

TOTALES 795 83010 165 17 010 960

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas de los respectivos escrutinios Archivo del Palacio Legislativo Quito

Veacutease Pablo Cuvi op ciacutet paacuteg 90 Maacutes adelante en su libro Cuvi portador del Mito no puede sino reafirmarlo y seguirlo difundiendo No hay que olvidar -nos dice- querieacutenshydonos recordar algo importante sobre el ascenso de Velasco al poder en 1934 -que el caushydillo convierte a Guayaquil en la base de su campantildea y de su triunfo (sic) op ciacutet paacuteg 230

311 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

Como se ve tanto en el cantoacuten Tulcaacuten en su conjunto corno en la ciudad del mismo nombre el Dr Velasco Ibarra no soacutelo que ganoacute las elecciones SINO QUE LO HIZO ABRUMADORAMENTE Por cierto que resulta maacutes difiacutecil y menos atractivo ir a desempolvar los archivos y buscar los datos de esas elecciones para saber lo que ocurrioacute que enshytrevistar al triunfador en Buenos Aires y preguntarle queacute piensa eacutel que ocurrioacute Al haber escogido esta segunda alternativa Cuvi se inserta coshyrno muchos otros en la maacutes fiel tradicioacuten de la sociologiacutea subjetiva y sin quererlo Entregarle a Velasco lbarra los hechos de sus velasquisshymas puede o no puede ser mucha ingenuidad y no nos interesa reshymachar en ello Lo que me interesa hacer a este respecto es una critishyca metodoloacutegica Pues en realidad lo que hace Cuvi en ese trozo de sus entrevistas reproducido (como tambieacuten en muchos otros) es suponer que no se puede hacer un poco de sociologiacutea si el investigador no llega a establecer un contacto directo con la mente de aquel sobre quieacuten escribe

Con razoacuten podemos citar aquiacute un texto que resulta pertinente pashyra revelar el error metodoloacutegico de Cuvi (y otros) que usaron ciertas teacutecshynicas subjetivas para afianzar maacutes el mito que difunden

Quizaacute la maldicioacuten de las ciencias del hombre sea la de ocuparse de un objeto que lutbla En efecto cuando el socioacutelogo quiere sacar de los hechos la problemaacutetica y los conceptos teoacutericos que le permitan construirshylos y analizarlos siempre corre el riesgo de sacarlos de la boca de sus informantes No basta con q ue el socioacutelogo escuche a los sushyjetos registre fielmente sus palabras y razones para explicar su conduela y aun las justificaciones que proponen al hacer eacutesto coshyrre el riesgo de sustituir lisa y llanamente a sus propias premonicioshynes por las premoniciones de quienes estudia o por la mezcla falshysamente cientiacutefica y falsamente objetiva de la sociologiacutea espontaacuteshynea del cientiacutefico y de la sociologiacutea espontaacutenea de su objeto Todaviacutea maacutes el socioacutelogo que mega la construccioacuten controlada y consciente de su distancia a lo real y de su accioacuten sobre lo real puede no soacutelo imponer a los sujetos preguntas que su experiencia no les plantea y omitir las que en efecto surgen de aquellas sino incluso plantearlas con toda ingenuidad las preguntas que sus proshypios propoacutesitos le plantean mediante una confusioacuten entre las preshyguntas que surgen objetivamente y aquellas que se plantean consshycientemente iexcliexcl

2H Prerre Bourdieu et al El oficio de So ciologo 1975 pago 57--8

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 5: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA 305

do ecuatoriano De igual manera el papel de Velasco Ibarra en su campantildea fue el

de levantar la bandera del maacutes acendrado anticomunismo En el Ecuashydor como en Europa la aristocracia le achacaba a la burguesiacutea no tanto e1 hecho de haber creado un proletariado como el de haber creado un proletariado revolucionario 10 y en el Ecuador de los antildeos 20 la clase obrera habiacutea incursionado ya decididamente en la escena poliacutetica como una fuerza de resistencia al reacutegimen imperante desplegando su actividad en diversas formas y ejerciendo una cierta influencia en la poliacutetica de las clases gobernantes y en la pequentildea burguesiacutea Las acciones del proleshytariado crecieron en ritmo e intensidad nos dice Alejandro Moreano al referirse a esos antildeos Recibieron el formidable estiacutemulo que veniacutea de las profundidades de los latifundios andinos con los levantamientos inshydiacutegenas en Quinua Corral Tanlahua en 1931 Palmira y PastocaUe en 1932 Machapata en 1933 (y) el formidable Leito y Pull dirigidos por Ambrosio Lazo coronel indiacutegena de las montoneras alfarista 11

El Partido de la clase obrera ecuatoriana el Partido Comunista hashybiacutea surgido en 1931 demandando la expropiacioacuten de los expropiadores Al mes de su fundacioacuten formal en febrero de 1931 se detuvo a varias personas por hallarse comprometidas en el movimiento comunista de Cayambe 12 Se trataba de la Convocatoria al1er Congreso Campesishyno de Cayambe

Aunque de escasa organizacioacuten en un comienzo el PC mostraba un impulso importante en un periacuteodo de activacioacuten poliacutetica de las clases subalternas Con su base social obrera el PC fue organizando a muchos obreros en las principales ciudades del paiacutes y se aprestaba incluso a parshyticipar en las elecciones presidenciales de 1933 con candidatos propios actitud que le valioacute una campantildea abierta de represioacuten contra sus cuashydros 1 3 El PC surgiacutea como una fuerza poliacutetica organizada y organizashydora de un con senso revolucionario contrario a los intereses de los terrashytenientes y de la burguesiacutea Marx ha sentildealado que en su lucha contra el poder colectivo de las clases propietarias el proletariado no puede acshytuar como clase maacutes que constituyeacutendose en partido poliacutetico distinto La coalicioacuten de las fuerzas obreras obtenida ya por la lucha econoacutemica tambieacuten debe servir de palanca en manos de esa clase en su lucha contra

10 Veacutease El Mo nifieeto del Partido Comunista paacuteg 148

11 A More an o El Capitalismo op ciacutej paacuteg 187

12 11 Comercio 2-1I-31

13 Veacutease El Universo de 28-XI-33 29-XI-33 6-XlI-33 7-XlI-33 8-XU-33

306 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

el poder poliacutetico 14

Es contra ese nuevo consenso revolucionario que los terratenientes y la burguesiacutea levantan una campantildea de terror Yaen 1931 la CON se autodefiniacutea como el azote de quienes se atrevieren a sentar la inmunda planta de la tiraniacutea y del despotismo en nuestra patria 15 Y en un Manifiesto a la Nacioacuten ya los Poderes Puacuteblicos la CON exige al nuevo gobierno por elegirse (el de Bonifaz) la adopcioacuten de una actitud definishytiva frente a la propaganda de principios disolventes comunistas y bolshycheviques sobre todo en la Educacioacuten Puacuteblica 1 6

Si VelascoIbarra es elevado al papel de heacuteroe por la aristocracia de 1933 es porque eacutel un intelectual pequentildeo burgueacutes de ascendencia arisshytocraacutetica y ligado al aparato eclesiaacutestico estaba dispuesto a jugar eficazshymente el papel de mandariacuten anticomunista y a continuar la vocacioacuten anshyticomunista de la CON 17 El anticomunismo era entonces como es

14 Art 7 de los Estatutos de la Primera Internacional (1866) citado por Poulantzas OP ciacuter paacuteg 63

15 Ver Alberto Reimers publicacioacuten del Comiteacute de las Parroquias G Suaacuterez y Salvador Pro Neptaliacute Boniacuteraz El Comercio 22-X-31 Valga consignar aquiacute la creciente campantildea antiacutemasoacutenica levantada entonces por la Iglesia Y la clase terrateniente y su partido Desshypueacutes de la descalificacioacuten de Bonifaz y la derrota militar de agosto de 1932los Conservashydores Quedaron muy descontentos con el nuevo Gobierno Y empezaron las consabidas conspiraciones Aquellos conspiradores se reuniacutean en una Quinta habitada por un exshyoficial del Ejeacutercito (Juan J Mariscal) Que babiacutea tenido una activa participacioacuten en la guerra de los 4 diacuteas mientras se tildaba de traidor al Inspector General del Ejeacutercito y Comandante en Jefe de las fuerzas Que sitiaron Quito en Agosto Se le hacen cargos de haber traicionado a los Conservadores -dice un Informe Diplomaacutetico consultado-eshyporque se asegura Que antes de producirse el movimiento armado este jefe ofrecioacute su adhesioacuten a la causa del Bonifacismo a pesar de lo cual a uacuteltima hora se olvidoacute de 10 prometido y fue uno de los principales dirigentes de ataque a Quito En vista de estos antecedentes mucho se rumora Que los soldados Que han sido licenciados y que perteneshycieron a las unidades derrotadas tratan de ejercer venganzas en contra del jefe aludido y en medio de este caldeado ambiente los Conservadores iniciaron una campantildea en conshytra de la masoneriacutea a la que se acusaba de ser la responsable de la descalificacioacuten de Bonishyfaz y habiacutean circulado hojas volantes en contra de la Plaga Judaica Ver Informe del 27-XIl-1932 A Genaro Estrada Asalto a la Legacioacuten en Ecuador

16 Ver El Comercio 13-IX-3l Hemos notado tambieacuten Que la CON acreditoacute representantes en aquellas mesas electorales donde el PC teniacutea tambieacuten representantes (vg en la parroshyquiacutea San Sebastiaacuten en Quito) El Comercio 21-X-3l Ademaacutes de su actividad represiva contra el PC la CON consideraba a los masones elementos disolventes e incluso seshyguiacutea los pasos de los miembros de la uacutenica Logia en Quito de la cual era miembro el Mishynistro Mexicano En diciembre 15 de 1932 aparecioacute una hoja suelta titulada El Censeshyjo Judaico de los 15 en la Que apareciacutean retratados los miembros de la Logia Masoacutenica de grados superiores y en la cual se soliviantaba el sentimiento del pueblo quitentildeo contra los retratados A los pocos diacuteas el pasquiacuten LA BOMBA (Antildeo 1 No 18 del 24 de dishyciembbre de 1932) dirigido por el Conservador Lizardo Loacutepez Moreno en Guayaquil reshyproduciacutea la hoja suelta Todos esos documentos reposan en AGE- Meacutexico Ver Inforshyme Poliacutetico de 31-XIl-32 No 362 Meacutexico

17 Las posiciones anticomunistas de Velasco tan frecuentes en sus libros aparecieron desde un comienzo en el perioacutedico El Comercio donde este personaje escribiacutea con seudoacutenimo En su campantildea electoral Velasco con frecuencia atacoacute al comunismo Veacutease El Universo

307 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

hoy la monomaniacutea de una Derecha coaligada 18

Y son esos factores sociales que hemos nosotros rescatado en este libro los que permiten entender los oriacutegenes del llamado Velasquismo Pero quienes han puesto la monta sobre el carisma velasquista no se tomaron jamaacutes la molestia de averiguar coacutemo se formoacute ese consenso fashyvorable a la candidatura de Velasco Pero de esa manera como lo he seshyntildealado en un artiacuteculo escrito en 1977 el apoyo recibido por Joseacute Mashyriacutea Velasco Ibarra no se explica a traveacutes de las fuerzas sociales econoniishyUIS y politices que estuvieron detraacutes de la creacioacuten orgaacutenica de dicho n~spl1ld() popular y ni siquiera se lo explicita con referencias a SIL ideoshylogilaquo planes programas y acciones que como sabemos nunca son aislashydos Pero iquestPor queacute hacerlo si se considera absurdo negar que Velasshyco Ibarra ha descollado en la vida poliacutetica por sus cualidades de verdashydero liacuteder y por todas aquellas peculiaridades de su personalidad tan tiacutepicamente carismaacutetica 19 Es decir Velasco habriacutea descollado en la vida poliacutetica ecuatoriana debido a su magnetismo personal de esta forma el dirigente poliacutetico estudiado no aparece como una figura censhytral de un proceso de aglutinacioacuten de un determinarlo electorado detraacutes del cual encontrariacuteamos siempre (J ciertas [uerzas econoacutemicas y politishyces bien delimitadas como los verdaderos protagonistas sociales de sus triunfos El cinco veces presidente del Ecuador aparece entonces con toda justificacioacuten como algo fuera de 10 normal 2 o y no como el inshytelectual orgaacutenico de la Derecha coaligada como en realidad lo fue

Ahora bien desde el punto de vista metodoloacutegico no basta con que mostremos la unilateralidad del concepto weberiano de CARISMA tan en boga en la sociologiacutea subjetiva latinoamericana cuando esta inshytenta describir fenoacutemenos sociales tales como el peronismo el varguismo o el velasquismo 21 El problema que necesitamos enfashy

19middotXiexclmiddot33 y El Comercio [-XI-a3 Sobre tambieacuten Marcero Ortiacutez op ciacutet paacuteg 47

el anticomunismo de Velasco Ibarra veacutease

18 En 1931 el Partido Conservador en campantildea habiacutea mostrado sus tesis anticomunistas Veacutease L F Borja El Comunismo en el Ecuador El Comercio B-V-1931 Manuel Busshytamante Preocupa la influencia comunista ell la Universidad El Comercio 18-X-~4

Editorial La Cuestioacuten Social y el Comunismo El Comercio 6middotIXmiddot31 Editorial El Comunismo en el Ecuador El Comercio 12-IX-31 Editorial El Socialismo de Estashyd El Comercio 29-IX-31

Hiexcl Sog uacuten Esteban del Campo 01 cit

20 Seguacuten Lautaro Oieda 01 cit

21 Como lo Jiexcl realizado ya enmi artiacuteculo antes citado en el cual avanceacute una criacutetica a la Soshyciolog iacutea Weberiana ecuatoriana que glorifica a Velasco empleando el seudo-concepto de carisma Veacutease Preliminares a una criacutetica sobre el Ilamado Ve lasquiacutesmo Revista Cultura No 2 Quito 1978 paacutegs 188middot206

308 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tizar aquiacute se refiere a que el teacutermino carisma tal como lo hemos visto empleado no accede a la dignidad de un objeto de conocimiento cientiacuteshyfico En la ciencia social no basta el sentildealamiento de caracteriacutesticas toshymadas de la realidad social o de la experiencia real (vg como todas las caracteriacutesticas y rasgos de la relacioacuten liacuteder-arrastre de masas que se atrishybuyen a propoacutesito del carisma de determinado dirigente) para tener enshytre manos un objeto de conocimiento Y ello no por lo acotado o redushycido que parezca el objeto de investigacioacuten cuando se circunscribe al inshydividuo sino porque la construccioacuten de un objeto de conocimiento cienshytiacutefico solo es posible cuando dicha elaboracioacuten se halla inserta en una teorizacioacuten que nos permita entender y dar cuenta a su vez de todos los aspectos y problemas que pueden ser vistos y planteados al objeto en cuestioacuten

En ese sentido tal como lo hemos analizado en este libro a traveacutes del carisma velasquista (e igual cosa podriacutea decirse del carisma peroshynista o de Getulio Vargas) no podemos someter a un anaacutelisis los aspecshytos de la realidad social que dicen relacioacuten con los problemas que nos inquieta conocer respecto del movimiento poliacutetico que aparece dirigido por el individuo portador del carisma Es decir el teacutermino carisma velasquista resulta ser uacutenicamente una denominacioacuten linguumliacutestica espeshyciacutefica construiacuteda con el nombre de un personaje real que no construye ---en el pensamiento- ninguacuten nuevo objeto del saber Por esta razoacuten metodoloacutegica es necesario descartar completamente del discurso socioshyloacutegico aquellos seudoconceptos que conllevan indudablemente conseshycuencias epistemoloacutegicas nefastas

2 Segunda Tesis Los Triunfos de Velasco se debieron a la voshytacioacuten en 105 barrios suburbanos de las ciudades ecuatorianas siendo Guayaquil la plaza fuerte del Velasquismo

El mismo Agustiacuten Cueva afirma el baluarte de Velasco en Guayaquil han sido los barrios suburbanos Lo mismo ha ocurrido en otras ciudades del paiacutes 2 2 Esta proposicioacuten se desprende de que en el caso de Guayaquil plaza fuerte del velasquismo (su) hipoacutetesis de que la situacioacuten de masas se constituyoacute en razoacuten de las migraciones es faacutecil todaviacutea de verificar 23 Ya anteriormente el mismo Cueva hab iacutea anotado refirieacutendose al primer triunfo electoral de Velasco que la votashycioacuten que tuvo en Guayaquil fue maacutes decisiva auacuten (que la de Quishyto) 24

22 Op ciacutet paacuteg 718

23 Ibidbull paacuteg 717 El subrayado y pareacutentesis son nuestros

24 Ibid bull paacuteg 710

EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA 309

Esta tesis de Agustiacuten Cueva se ha convertido en una premisa deshymostrada para los analistas poliacuteticos No hay que olvidar --afirma Pablo Cm refirieacutendose al triunfo de 1933-- que el caudillo convierte a Guayashyquil en la base de su campantildea y de su triunfo 2 Oswaldo Hurtado no ha olvidado esa premisa y dice textualmente en su reciente estudio En los hasta ahora cuarenta afias de velasquismo su caudillo ha contado con la permanente y leal adhesioacuten de amplios sectores populares represhysentados principalmente por los marginados En efecto los bastiones electorales del velasquisrno han sido las ciudades ~e la Costa que han sushyfrido procesos de urbanizacioacuten y ciertos campesinos sernintegrados a la vida urbana 26 El mismo Velasco Ibarra ha alimentado esta tesis En una entrevista reciente afirmaba el cuerpo electoral miacuteo siempre ha sido Guayaquil mis campantildeas siempre han tenido como base a Guayaquil 2 7

Hemos analizado ya in extenso la procedencia de la masiva votacioacuten que obtuvo Velasco Ibarra en 1933 y a la luz de ese anaacutelisis he demosshytrado la total falsedad de esta reiterada tesis sobre los principios del Veshylasquismo Se ha revelado asiacute que el baluarte del triunfo electoral de Velasco en 1933 no fueron los barrios suburbanos de Guayaquil y NI SIQUIERA DE TODAS LAS CIUDADES ECUATORIANAS JUNTAS En el paiacutes la plaza fuerte del triunfo electoral de Velasco no solo que fue la votacioacuten de distritos electorales rurales (a secas) sino fundamentalmente como queda plenamente demostrado del altiplano andino

He sentildealado ya que en la mantencioacuten de esa tesis revelada ahora como erroacutenea y difundida por nuestros velascoacutelogos ha contribuido incluso el mismo DI Velasco claro estaacute con la ayuda de la sociologiacutea subjetiva El caso maacutes palmario de esto se encuentra en el libro del soshycioacutelogo Pablo Cuvi Velasco lborra el uacuteltimo Caudillo de la Oligarqll fa Como se sabe dicha obra contiene en buena medida una serie de entreshyvistas realizadas por Cuvi en Buenos Aires con el uacuteltimo caudillo En determinado momento hablan de la campantildea y victoria electorales de 1933 Velasco se detiene entonces a relatarle al entrevistador su campashyna en el Carchi y particularmente en Tulcaacuten Cuvi que supone (con Veshylasco) y todos los velascoacutelogos la propiedad de la tesis de Cueva

26 Op ciacutec p ag 198 Comparten esta misma premisa otros autores que lHUgt escrito ensayos especiacuteficos sobre el movirniento velasquiacutesta Veacutease Del Campo op ciacutet bull y Ojcda o p cit

27 Entrevistado por Pablo Cuvi en Cuvi op cit bull paacuteg 137 Veacutease tambiacuteen paacuteginas 140-141 de esa obra

28

310 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

que comentamos acepta como vaacutelida la respuesta de su interlocutor a una pregunta que le hace de inmediato Reproduzcamos aquiacute la parte pertinente de dicha entrevista por el intereacutes que comporta Pablo Cuvi iquesty recuerda Ud queacute resultados tuvo en esas votaciones

en Tulcaacuten Velasco Ibarro Probablemente he de haber perdido sentildeor Pablo Cuvi iquestHabiacutea mayoriacutea Liberal ahiacute Velasco Iborra Probablemente he de haber perdido Yo ganeacute abrumashy

doramente pero en Tulcaacuten he de haber perdido Pablo Cuvi iquesty cuando fue la primera vez a Guayaquil en esta camshy

pantildea sintioacute alliacute fue alliacute cuando descubrioacute la esencia del Velasquismo (sic)

Velasco Ibarra Siacute sentildeor siacute sentildeor siacute 2 8

Esta entrevista de Cuvi con Velasco no nos dice lo que verdaderashymente ocurrioacute electoralmente en Tulcaacuten sino solamente lo que Pablo Cuvi ---socioacutelogo entrevistador- creyoacute que habiacutea ocurrido o lo que eacutel (portador del mito) deseaba escuchar que habiacutea ocurrido o acaso lo que eacutel mismo queriacutea creer que habiacutea ocurrido Pues la verdad de la voshytacioacuten en Tulcaacuten en esas elecciones fue la siguiente

CUADRO No55

VOTAClbN EN EL CANTON TULCAN y EN LA CIUDAD DE TULCAN

EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 1933

PARROQUIAS Velasco l 010 Otros Cando 010 Total

Ciudad de Tulcaacuten

Tulcaacuten 271 79010 74 21 010 345 Gonzaacutelez Suaacuterez 137 71 010 56 29010 193 Parroquias rurales

Huaca 163 98010 4 2010 167 Maldonado 7 23010 24 77 010 31 Urbina 140 100010 O 0010 140 El Pun 6 75010 2 25010 8 Julio Andrade 71 93010 5 7010 76

TOTALES 795 83010 165 17 010 960

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas de los respectivos escrutinios Archivo del Palacio Legislativo Quito

Veacutease Pablo Cuvi op ciacutet paacuteg 90 Maacutes adelante en su libro Cuvi portador del Mito no puede sino reafirmarlo y seguirlo difundiendo No hay que olvidar -nos dice- querieacutenshydonos recordar algo importante sobre el ascenso de Velasco al poder en 1934 -que el caushydillo convierte a Guayaquil en la base de su campantildea y de su triunfo (sic) op ciacutet paacuteg 230

311 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

Como se ve tanto en el cantoacuten Tulcaacuten en su conjunto corno en la ciudad del mismo nombre el Dr Velasco Ibarra no soacutelo que ganoacute las elecciones SINO QUE LO HIZO ABRUMADORAMENTE Por cierto que resulta maacutes difiacutecil y menos atractivo ir a desempolvar los archivos y buscar los datos de esas elecciones para saber lo que ocurrioacute que enshytrevistar al triunfador en Buenos Aires y preguntarle queacute piensa eacutel que ocurrioacute Al haber escogido esta segunda alternativa Cuvi se inserta coshyrno muchos otros en la maacutes fiel tradicioacuten de la sociologiacutea subjetiva y sin quererlo Entregarle a Velasco lbarra los hechos de sus velasquisshymas puede o no puede ser mucha ingenuidad y no nos interesa reshymachar en ello Lo que me interesa hacer a este respecto es una critishyca metodoloacutegica Pues en realidad lo que hace Cuvi en ese trozo de sus entrevistas reproducido (como tambieacuten en muchos otros) es suponer que no se puede hacer un poco de sociologiacutea si el investigador no llega a establecer un contacto directo con la mente de aquel sobre quieacuten escribe

Con razoacuten podemos citar aquiacute un texto que resulta pertinente pashyra revelar el error metodoloacutegico de Cuvi (y otros) que usaron ciertas teacutecshynicas subjetivas para afianzar maacutes el mito que difunden

Quizaacute la maldicioacuten de las ciencias del hombre sea la de ocuparse de un objeto que lutbla En efecto cuando el socioacutelogo quiere sacar de los hechos la problemaacutetica y los conceptos teoacutericos que le permitan construirshylos y analizarlos siempre corre el riesgo de sacarlos de la boca de sus informantes No basta con q ue el socioacutelogo escuche a los sushyjetos registre fielmente sus palabras y razones para explicar su conduela y aun las justificaciones que proponen al hacer eacutesto coshyrre el riesgo de sustituir lisa y llanamente a sus propias premonicioshynes por las premoniciones de quienes estudia o por la mezcla falshysamente cientiacutefica y falsamente objetiva de la sociologiacutea espontaacuteshynea del cientiacutefico y de la sociologiacutea espontaacutenea de su objeto Todaviacutea maacutes el socioacutelogo que mega la construccioacuten controlada y consciente de su distancia a lo real y de su accioacuten sobre lo real puede no soacutelo imponer a los sujetos preguntas que su experiencia no les plantea y omitir las que en efecto surgen de aquellas sino incluso plantearlas con toda ingenuidad las preguntas que sus proshypios propoacutesitos le plantean mediante una confusioacuten entre las preshyguntas que surgen objetivamente y aquellas que se plantean consshycientemente iexcliexcl

2H Prerre Bourdieu et al El oficio de So ciologo 1975 pago 57--8

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 6: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

306 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

el poder poliacutetico 14

Es contra ese nuevo consenso revolucionario que los terratenientes y la burguesiacutea levantan una campantildea de terror Yaen 1931 la CON se autodefiniacutea como el azote de quienes se atrevieren a sentar la inmunda planta de la tiraniacutea y del despotismo en nuestra patria 15 Y en un Manifiesto a la Nacioacuten ya los Poderes Puacuteblicos la CON exige al nuevo gobierno por elegirse (el de Bonifaz) la adopcioacuten de una actitud definishytiva frente a la propaganda de principios disolventes comunistas y bolshycheviques sobre todo en la Educacioacuten Puacuteblica 1 6

Si VelascoIbarra es elevado al papel de heacuteroe por la aristocracia de 1933 es porque eacutel un intelectual pequentildeo burgueacutes de ascendencia arisshytocraacutetica y ligado al aparato eclesiaacutestico estaba dispuesto a jugar eficazshymente el papel de mandariacuten anticomunista y a continuar la vocacioacuten anshyticomunista de la CON 17 El anticomunismo era entonces como es

14 Art 7 de los Estatutos de la Primera Internacional (1866) citado por Poulantzas OP ciacuter paacuteg 63

15 Ver Alberto Reimers publicacioacuten del Comiteacute de las Parroquias G Suaacuterez y Salvador Pro Neptaliacute Boniacuteraz El Comercio 22-X-31 Valga consignar aquiacute la creciente campantildea antiacutemasoacutenica levantada entonces por la Iglesia Y la clase terrateniente y su partido Desshypueacutes de la descalificacioacuten de Bonifaz y la derrota militar de agosto de 1932los Conservashydores Quedaron muy descontentos con el nuevo Gobierno Y empezaron las consabidas conspiraciones Aquellos conspiradores se reuniacutean en una Quinta habitada por un exshyoficial del Ejeacutercito (Juan J Mariscal) Que babiacutea tenido una activa participacioacuten en la guerra de los 4 diacuteas mientras se tildaba de traidor al Inspector General del Ejeacutercito y Comandante en Jefe de las fuerzas Que sitiaron Quito en Agosto Se le hacen cargos de haber traicionado a los Conservadores -dice un Informe Diplomaacutetico consultado-eshyporque se asegura Que antes de producirse el movimiento armado este jefe ofrecioacute su adhesioacuten a la causa del Bonifacismo a pesar de lo cual a uacuteltima hora se olvidoacute de 10 prometido y fue uno de los principales dirigentes de ataque a Quito En vista de estos antecedentes mucho se rumora Que los soldados Que han sido licenciados y que perteneshycieron a las unidades derrotadas tratan de ejercer venganzas en contra del jefe aludido y en medio de este caldeado ambiente los Conservadores iniciaron una campantildea en conshytra de la masoneriacutea a la que se acusaba de ser la responsable de la descalificacioacuten de Bonishyfaz y habiacutean circulado hojas volantes en contra de la Plaga Judaica Ver Informe del 27-XIl-1932 A Genaro Estrada Asalto a la Legacioacuten en Ecuador

16 Ver El Comercio 13-IX-3l Hemos notado tambieacuten Que la CON acreditoacute representantes en aquellas mesas electorales donde el PC teniacutea tambieacuten representantes (vg en la parroshyquiacutea San Sebastiaacuten en Quito) El Comercio 21-X-3l Ademaacutes de su actividad represiva contra el PC la CON consideraba a los masones elementos disolventes e incluso seshyguiacutea los pasos de los miembros de la uacutenica Logia en Quito de la cual era miembro el Mishynistro Mexicano En diciembre 15 de 1932 aparecioacute una hoja suelta titulada El Censeshyjo Judaico de los 15 en la Que apareciacutean retratados los miembros de la Logia Masoacutenica de grados superiores y en la cual se soliviantaba el sentimiento del pueblo quitentildeo contra los retratados A los pocos diacuteas el pasquiacuten LA BOMBA (Antildeo 1 No 18 del 24 de dishyciembbre de 1932) dirigido por el Conservador Lizardo Loacutepez Moreno en Guayaquil reshyproduciacutea la hoja suelta Todos esos documentos reposan en AGE- Meacutexico Ver Inforshyme Poliacutetico de 31-XIl-32 No 362 Meacutexico

17 Las posiciones anticomunistas de Velasco tan frecuentes en sus libros aparecieron desde un comienzo en el perioacutedico El Comercio donde este personaje escribiacutea con seudoacutenimo En su campantildea electoral Velasco con frecuencia atacoacute al comunismo Veacutease El Universo

307 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

hoy la monomaniacutea de una Derecha coaligada 18

Y son esos factores sociales que hemos nosotros rescatado en este libro los que permiten entender los oriacutegenes del llamado Velasquismo Pero quienes han puesto la monta sobre el carisma velasquista no se tomaron jamaacutes la molestia de averiguar coacutemo se formoacute ese consenso fashyvorable a la candidatura de Velasco Pero de esa manera como lo he seshyntildealado en un artiacuteculo escrito en 1977 el apoyo recibido por Joseacute Mashyriacutea Velasco Ibarra no se explica a traveacutes de las fuerzas sociales econoniishyUIS y politices que estuvieron detraacutes de la creacioacuten orgaacutenica de dicho n~spl1ld() popular y ni siquiera se lo explicita con referencias a SIL ideoshylogilaquo planes programas y acciones que como sabemos nunca son aislashydos Pero iquestPor queacute hacerlo si se considera absurdo negar que Velasshyco Ibarra ha descollado en la vida poliacutetica por sus cualidades de verdashydero liacuteder y por todas aquellas peculiaridades de su personalidad tan tiacutepicamente carismaacutetica 19 Es decir Velasco habriacutea descollado en la vida poliacutetica ecuatoriana debido a su magnetismo personal de esta forma el dirigente poliacutetico estudiado no aparece como una figura censhytral de un proceso de aglutinacioacuten de un determinarlo electorado detraacutes del cual encontrariacuteamos siempre (J ciertas [uerzas econoacutemicas y politishyces bien delimitadas como los verdaderos protagonistas sociales de sus triunfos El cinco veces presidente del Ecuador aparece entonces con toda justificacioacuten como algo fuera de 10 normal 2 o y no como el inshytelectual orgaacutenico de la Derecha coaligada como en realidad lo fue

Ahora bien desde el punto de vista metodoloacutegico no basta con que mostremos la unilateralidad del concepto weberiano de CARISMA tan en boga en la sociologiacutea subjetiva latinoamericana cuando esta inshytenta describir fenoacutemenos sociales tales como el peronismo el varguismo o el velasquismo 21 El problema que necesitamos enfashy

19middotXiexclmiddot33 y El Comercio [-XI-a3 Sobre tambieacuten Marcero Ortiacutez op ciacutet paacuteg 47

el anticomunismo de Velasco Ibarra veacutease

18 En 1931 el Partido Conservador en campantildea habiacutea mostrado sus tesis anticomunistas Veacutease L F Borja El Comunismo en el Ecuador El Comercio B-V-1931 Manuel Busshytamante Preocupa la influencia comunista ell la Universidad El Comercio 18-X-~4

Editorial La Cuestioacuten Social y el Comunismo El Comercio 6middotIXmiddot31 Editorial El Comunismo en el Ecuador El Comercio 12-IX-31 Editorial El Socialismo de Estashyd El Comercio 29-IX-31

Hiexcl Sog uacuten Esteban del Campo 01 cit

20 Seguacuten Lautaro Oieda 01 cit

21 Como lo Jiexcl realizado ya enmi artiacuteculo antes citado en el cual avanceacute una criacutetica a la Soshyciolog iacutea Weberiana ecuatoriana que glorifica a Velasco empleando el seudo-concepto de carisma Veacutease Preliminares a una criacutetica sobre el Ilamado Ve lasquiacutesmo Revista Cultura No 2 Quito 1978 paacutegs 188middot206

308 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tizar aquiacute se refiere a que el teacutermino carisma tal como lo hemos visto empleado no accede a la dignidad de un objeto de conocimiento cientiacuteshyfico En la ciencia social no basta el sentildealamiento de caracteriacutesticas toshymadas de la realidad social o de la experiencia real (vg como todas las caracteriacutesticas y rasgos de la relacioacuten liacuteder-arrastre de masas que se atrishybuyen a propoacutesito del carisma de determinado dirigente) para tener enshytre manos un objeto de conocimiento Y ello no por lo acotado o redushycido que parezca el objeto de investigacioacuten cuando se circunscribe al inshydividuo sino porque la construccioacuten de un objeto de conocimiento cienshytiacutefico solo es posible cuando dicha elaboracioacuten se halla inserta en una teorizacioacuten que nos permita entender y dar cuenta a su vez de todos los aspectos y problemas que pueden ser vistos y planteados al objeto en cuestioacuten

En ese sentido tal como lo hemos analizado en este libro a traveacutes del carisma velasquista (e igual cosa podriacutea decirse del carisma peroshynista o de Getulio Vargas) no podemos someter a un anaacutelisis los aspecshytos de la realidad social que dicen relacioacuten con los problemas que nos inquieta conocer respecto del movimiento poliacutetico que aparece dirigido por el individuo portador del carisma Es decir el teacutermino carisma velasquista resulta ser uacutenicamente una denominacioacuten linguumliacutestica espeshyciacutefica construiacuteda con el nombre de un personaje real que no construye ---en el pensamiento- ninguacuten nuevo objeto del saber Por esta razoacuten metodoloacutegica es necesario descartar completamente del discurso socioshyloacutegico aquellos seudoconceptos que conllevan indudablemente conseshycuencias epistemoloacutegicas nefastas

2 Segunda Tesis Los Triunfos de Velasco se debieron a la voshytacioacuten en 105 barrios suburbanos de las ciudades ecuatorianas siendo Guayaquil la plaza fuerte del Velasquismo

El mismo Agustiacuten Cueva afirma el baluarte de Velasco en Guayaquil han sido los barrios suburbanos Lo mismo ha ocurrido en otras ciudades del paiacutes 2 2 Esta proposicioacuten se desprende de que en el caso de Guayaquil plaza fuerte del velasquismo (su) hipoacutetesis de que la situacioacuten de masas se constituyoacute en razoacuten de las migraciones es faacutecil todaviacutea de verificar 23 Ya anteriormente el mismo Cueva hab iacutea anotado refirieacutendose al primer triunfo electoral de Velasco que la votashycioacuten que tuvo en Guayaquil fue maacutes decisiva auacuten (que la de Quishyto) 24

22 Op ciacutet paacuteg 718

23 Ibidbull paacuteg 717 El subrayado y pareacutentesis son nuestros

24 Ibid bull paacuteg 710

EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA 309

Esta tesis de Agustiacuten Cueva se ha convertido en una premisa deshymostrada para los analistas poliacuteticos No hay que olvidar --afirma Pablo Cm refirieacutendose al triunfo de 1933-- que el caudillo convierte a Guayashyquil en la base de su campantildea y de su triunfo 2 Oswaldo Hurtado no ha olvidado esa premisa y dice textualmente en su reciente estudio En los hasta ahora cuarenta afias de velasquismo su caudillo ha contado con la permanente y leal adhesioacuten de amplios sectores populares represhysentados principalmente por los marginados En efecto los bastiones electorales del velasquisrno han sido las ciudades ~e la Costa que han sushyfrido procesos de urbanizacioacuten y ciertos campesinos sernintegrados a la vida urbana 26 El mismo Velasco Ibarra ha alimentado esta tesis En una entrevista reciente afirmaba el cuerpo electoral miacuteo siempre ha sido Guayaquil mis campantildeas siempre han tenido como base a Guayaquil 2 7

Hemos analizado ya in extenso la procedencia de la masiva votacioacuten que obtuvo Velasco Ibarra en 1933 y a la luz de ese anaacutelisis he demosshytrado la total falsedad de esta reiterada tesis sobre los principios del Veshylasquismo Se ha revelado asiacute que el baluarte del triunfo electoral de Velasco en 1933 no fueron los barrios suburbanos de Guayaquil y NI SIQUIERA DE TODAS LAS CIUDADES ECUATORIANAS JUNTAS En el paiacutes la plaza fuerte del triunfo electoral de Velasco no solo que fue la votacioacuten de distritos electorales rurales (a secas) sino fundamentalmente como queda plenamente demostrado del altiplano andino

He sentildealado ya que en la mantencioacuten de esa tesis revelada ahora como erroacutenea y difundida por nuestros velascoacutelogos ha contribuido incluso el mismo DI Velasco claro estaacute con la ayuda de la sociologiacutea subjetiva El caso maacutes palmario de esto se encuentra en el libro del soshycioacutelogo Pablo Cuvi Velasco lborra el uacuteltimo Caudillo de la Oligarqll fa Como se sabe dicha obra contiene en buena medida una serie de entreshyvistas realizadas por Cuvi en Buenos Aires con el uacuteltimo caudillo En determinado momento hablan de la campantildea y victoria electorales de 1933 Velasco se detiene entonces a relatarle al entrevistador su campashyna en el Carchi y particularmente en Tulcaacuten Cuvi que supone (con Veshylasco) y todos los velascoacutelogos la propiedad de la tesis de Cueva

26 Op ciacutec p ag 198 Comparten esta misma premisa otros autores que lHUgt escrito ensayos especiacuteficos sobre el movirniento velasquiacutesta Veacutease Del Campo op ciacutet bull y Ojcda o p cit

27 Entrevistado por Pablo Cuvi en Cuvi op cit bull paacuteg 137 Veacutease tambiacuteen paacuteginas 140-141 de esa obra

28

310 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

que comentamos acepta como vaacutelida la respuesta de su interlocutor a una pregunta que le hace de inmediato Reproduzcamos aquiacute la parte pertinente de dicha entrevista por el intereacutes que comporta Pablo Cuvi iquesty recuerda Ud queacute resultados tuvo en esas votaciones

en Tulcaacuten Velasco Ibarro Probablemente he de haber perdido sentildeor Pablo Cuvi iquestHabiacutea mayoriacutea Liberal ahiacute Velasco Iborra Probablemente he de haber perdido Yo ganeacute abrumashy

doramente pero en Tulcaacuten he de haber perdido Pablo Cuvi iquesty cuando fue la primera vez a Guayaquil en esta camshy

pantildea sintioacute alliacute fue alliacute cuando descubrioacute la esencia del Velasquismo (sic)

Velasco Ibarra Siacute sentildeor siacute sentildeor siacute 2 8

Esta entrevista de Cuvi con Velasco no nos dice lo que verdaderashymente ocurrioacute electoralmente en Tulcaacuten sino solamente lo que Pablo Cuvi ---socioacutelogo entrevistador- creyoacute que habiacutea ocurrido o lo que eacutel (portador del mito) deseaba escuchar que habiacutea ocurrido o acaso lo que eacutel mismo queriacutea creer que habiacutea ocurrido Pues la verdad de la voshytacioacuten en Tulcaacuten en esas elecciones fue la siguiente

CUADRO No55

VOTAClbN EN EL CANTON TULCAN y EN LA CIUDAD DE TULCAN

EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 1933

PARROQUIAS Velasco l 010 Otros Cando 010 Total

Ciudad de Tulcaacuten

Tulcaacuten 271 79010 74 21 010 345 Gonzaacutelez Suaacuterez 137 71 010 56 29010 193 Parroquias rurales

Huaca 163 98010 4 2010 167 Maldonado 7 23010 24 77 010 31 Urbina 140 100010 O 0010 140 El Pun 6 75010 2 25010 8 Julio Andrade 71 93010 5 7010 76

TOTALES 795 83010 165 17 010 960

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas de los respectivos escrutinios Archivo del Palacio Legislativo Quito

Veacutease Pablo Cuvi op ciacutet paacuteg 90 Maacutes adelante en su libro Cuvi portador del Mito no puede sino reafirmarlo y seguirlo difundiendo No hay que olvidar -nos dice- querieacutenshydonos recordar algo importante sobre el ascenso de Velasco al poder en 1934 -que el caushydillo convierte a Guayaquil en la base de su campantildea y de su triunfo (sic) op ciacutet paacuteg 230

311 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

Como se ve tanto en el cantoacuten Tulcaacuten en su conjunto corno en la ciudad del mismo nombre el Dr Velasco Ibarra no soacutelo que ganoacute las elecciones SINO QUE LO HIZO ABRUMADORAMENTE Por cierto que resulta maacutes difiacutecil y menos atractivo ir a desempolvar los archivos y buscar los datos de esas elecciones para saber lo que ocurrioacute que enshytrevistar al triunfador en Buenos Aires y preguntarle queacute piensa eacutel que ocurrioacute Al haber escogido esta segunda alternativa Cuvi se inserta coshyrno muchos otros en la maacutes fiel tradicioacuten de la sociologiacutea subjetiva y sin quererlo Entregarle a Velasco lbarra los hechos de sus velasquisshymas puede o no puede ser mucha ingenuidad y no nos interesa reshymachar en ello Lo que me interesa hacer a este respecto es una critishyca metodoloacutegica Pues en realidad lo que hace Cuvi en ese trozo de sus entrevistas reproducido (como tambieacuten en muchos otros) es suponer que no se puede hacer un poco de sociologiacutea si el investigador no llega a establecer un contacto directo con la mente de aquel sobre quieacuten escribe

Con razoacuten podemos citar aquiacute un texto que resulta pertinente pashyra revelar el error metodoloacutegico de Cuvi (y otros) que usaron ciertas teacutecshynicas subjetivas para afianzar maacutes el mito que difunden

Quizaacute la maldicioacuten de las ciencias del hombre sea la de ocuparse de un objeto que lutbla En efecto cuando el socioacutelogo quiere sacar de los hechos la problemaacutetica y los conceptos teoacutericos que le permitan construirshylos y analizarlos siempre corre el riesgo de sacarlos de la boca de sus informantes No basta con q ue el socioacutelogo escuche a los sushyjetos registre fielmente sus palabras y razones para explicar su conduela y aun las justificaciones que proponen al hacer eacutesto coshyrre el riesgo de sustituir lisa y llanamente a sus propias premonicioshynes por las premoniciones de quienes estudia o por la mezcla falshysamente cientiacutefica y falsamente objetiva de la sociologiacutea espontaacuteshynea del cientiacutefico y de la sociologiacutea espontaacutenea de su objeto Todaviacutea maacutes el socioacutelogo que mega la construccioacuten controlada y consciente de su distancia a lo real y de su accioacuten sobre lo real puede no soacutelo imponer a los sujetos preguntas que su experiencia no les plantea y omitir las que en efecto surgen de aquellas sino incluso plantearlas con toda ingenuidad las preguntas que sus proshypios propoacutesitos le plantean mediante una confusioacuten entre las preshyguntas que surgen objetivamente y aquellas que se plantean consshycientemente iexcliexcl

2H Prerre Bourdieu et al El oficio de So ciologo 1975 pago 57--8

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 7: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

307 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

hoy la monomaniacutea de una Derecha coaligada 18

Y son esos factores sociales que hemos nosotros rescatado en este libro los que permiten entender los oriacutegenes del llamado Velasquismo Pero quienes han puesto la monta sobre el carisma velasquista no se tomaron jamaacutes la molestia de averiguar coacutemo se formoacute ese consenso fashyvorable a la candidatura de Velasco Pero de esa manera como lo he seshyntildealado en un artiacuteculo escrito en 1977 el apoyo recibido por Joseacute Mashyriacutea Velasco Ibarra no se explica a traveacutes de las fuerzas sociales econoniishyUIS y politices que estuvieron detraacutes de la creacioacuten orgaacutenica de dicho n~spl1ld() popular y ni siquiera se lo explicita con referencias a SIL ideoshylogilaquo planes programas y acciones que como sabemos nunca son aislashydos Pero iquestPor queacute hacerlo si se considera absurdo negar que Velasshyco Ibarra ha descollado en la vida poliacutetica por sus cualidades de verdashydero liacuteder y por todas aquellas peculiaridades de su personalidad tan tiacutepicamente carismaacutetica 19 Es decir Velasco habriacutea descollado en la vida poliacutetica ecuatoriana debido a su magnetismo personal de esta forma el dirigente poliacutetico estudiado no aparece como una figura censhytral de un proceso de aglutinacioacuten de un determinarlo electorado detraacutes del cual encontrariacuteamos siempre (J ciertas [uerzas econoacutemicas y politishyces bien delimitadas como los verdaderos protagonistas sociales de sus triunfos El cinco veces presidente del Ecuador aparece entonces con toda justificacioacuten como algo fuera de 10 normal 2 o y no como el inshytelectual orgaacutenico de la Derecha coaligada como en realidad lo fue

Ahora bien desde el punto de vista metodoloacutegico no basta con que mostremos la unilateralidad del concepto weberiano de CARISMA tan en boga en la sociologiacutea subjetiva latinoamericana cuando esta inshytenta describir fenoacutemenos sociales tales como el peronismo el varguismo o el velasquismo 21 El problema que necesitamos enfashy

19middotXiexclmiddot33 y El Comercio [-XI-a3 Sobre tambieacuten Marcero Ortiacutez op ciacutet paacuteg 47

el anticomunismo de Velasco Ibarra veacutease

18 En 1931 el Partido Conservador en campantildea habiacutea mostrado sus tesis anticomunistas Veacutease L F Borja El Comunismo en el Ecuador El Comercio B-V-1931 Manuel Busshytamante Preocupa la influencia comunista ell la Universidad El Comercio 18-X-~4

Editorial La Cuestioacuten Social y el Comunismo El Comercio 6middotIXmiddot31 Editorial El Comunismo en el Ecuador El Comercio 12-IX-31 Editorial El Socialismo de Estashyd El Comercio 29-IX-31

Hiexcl Sog uacuten Esteban del Campo 01 cit

20 Seguacuten Lautaro Oieda 01 cit

21 Como lo Jiexcl realizado ya enmi artiacuteculo antes citado en el cual avanceacute una criacutetica a la Soshyciolog iacutea Weberiana ecuatoriana que glorifica a Velasco empleando el seudo-concepto de carisma Veacutease Preliminares a una criacutetica sobre el Ilamado Ve lasquiacutesmo Revista Cultura No 2 Quito 1978 paacutegs 188middot206

308 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tizar aquiacute se refiere a que el teacutermino carisma tal como lo hemos visto empleado no accede a la dignidad de un objeto de conocimiento cientiacuteshyfico En la ciencia social no basta el sentildealamiento de caracteriacutesticas toshymadas de la realidad social o de la experiencia real (vg como todas las caracteriacutesticas y rasgos de la relacioacuten liacuteder-arrastre de masas que se atrishybuyen a propoacutesito del carisma de determinado dirigente) para tener enshytre manos un objeto de conocimiento Y ello no por lo acotado o redushycido que parezca el objeto de investigacioacuten cuando se circunscribe al inshydividuo sino porque la construccioacuten de un objeto de conocimiento cienshytiacutefico solo es posible cuando dicha elaboracioacuten se halla inserta en una teorizacioacuten que nos permita entender y dar cuenta a su vez de todos los aspectos y problemas que pueden ser vistos y planteados al objeto en cuestioacuten

En ese sentido tal como lo hemos analizado en este libro a traveacutes del carisma velasquista (e igual cosa podriacutea decirse del carisma peroshynista o de Getulio Vargas) no podemos someter a un anaacutelisis los aspecshytos de la realidad social que dicen relacioacuten con los problemas que nos inquieta conocer respecto del movimiento poliacutetico que aparece dirigido por el individuo portador del carisma Es decir el teacutermino carisma velasquista resulta ser uacutenicamente una denominacioacuten linguumliacutestica espeshyciacutefica construiacuteda con el nombre de un personaje real que no construye ---en el pensamiento- ninguacuten nuevo objeto del saber Por esta razoacuten metodoloacutegica es necesario descartar completamente del discurso socioshyloacutegico aquellos seudoconceptos que conllevan indudablemente conseshycuencias epistemoloacutegicas nefastas

2 Segunda Tesis Los Triunfos de Velasco se debieron a la voshytacioacuten en 105 barrios suburbanos de las ciudades ecuatorianas siendo Guayaquil la plaza fuerte del Velasquismo

El mismo Agustiacuten Cueva afirma el baluarte de Velasco en Guayaquil han sido los barrios suburbanos Lo mismo ha ocurrido en otras ciudades del paiacutes 2 2 Esta proposicioacuten se desprende de que en el caso de Guayaquil plaza fuerte del velasquismo (su) hipoacutetesis de que la situacioacuten de masas se constituyoacute en razoacuten de las migraciones es faacutecil todaviacutea de verificar 23 Ya anteriormente el mismo Cueva hab iacutea anotado refirieacutendose al primer triunfo electoral de Velasco que la votashycioacuten que tuvo en Guayaquil fue maacutes decisiva auacuten (que la de Quishyto) 24

22 Op ciacutet paacuteg 718

23 Ibidbull paacuteg 717 El subrayado y pareacutentesis son nuestros

24 Ibid bull paacuteg 710

EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA 309

Esta tesis de Agustiacuten Cueva se ha convertido en una premisa deshymostrada para los analistas poliacuteticos No hay que olvidar --afirma Pablo Cm refirieacutendose al triunfo de 1933-- que el caudillo convierte a Guayashyquil en la base de su campantildea y de su triunfo 2 Oswaldo Hurtado no ha olvidado esa premisa y dice textualmente en su reciente estudio En los hasta ahora cuarenta afias de velasquismo su caudillo ha contado con la permanente y leal adhesioacuten de amplios sectores populares represhysentados principalmente por los marginados En efecto los bastiones electorales del velasquisrno han sido las ciudades ~e la Costa que han sushyfrido procesos de urbanizacioacuten y ciertos campesinos sernintegrados a la vida urbana 26 El mismo Velasco Ibarra ha alimentado esta tesis En una entrevista reciente afirmaba el cuerpo electoral miacuteo siempre ha sido Guayaquil mis campantildeas siempre han tenido como base a Guayaquil 2 7

Hemos analizado ya in extenso la procedencia de la masiva votacioacuten que obtuvo Velasco Ibarra en 1933 y a la luz de ese anaacutelisis he demosshytrado la total falsedad de esta reiterada tesis sobre los principios del Veshylasquismo Se ha revelado asiacute que el baluarte del triunfo electoral de Velasco en 1933 no fueron los barrios suburbanos de Guayaquil y NI SIQUIERA DE TODAS LAS CIUDADES ECUATORIANAS JUNTAS En el paiacutes la plaza fuerte del triunfo electoral de Velasco no solo que fue la votacioacuten de distritos electorales rurales (a secas) sino fundamentalmente como queda plenamente demostrado del altiplano andino

He sentildealado ya que en la mantencioacuten de esa tesis revelada ahora como erroacutenea y difundida por nuestros velascoacutelogos ha contribuido incluso el mismo DI Velasco claro estaacute con la ayuda de la sociologiacutea subjetiva El caso maacutes palmario de esto se encuentra en el libro del soshycioacutelogo Pablo Cuvi Velasco lborra el uacuteltimo Caudillo de la Oligarqll fa Como se sabe dicha obra contiene en buena medida una serie de entreshyvistas realizadas por Cuvi en Buenos Aires con el uacuteltimo caudillo En determinado momento hablan de la campantildea y victoria electorales de 1933 Velasco se detiene entonces a relatarle al entrevistador su campashyna en el Carchi y particularmente en Tulcaacuten Cuvi que supone (con Veshylasco) y todos los velascoacutelogos la propiedad de la tesis de Cueva

26 Op ciacutec p ag 198 Comparten esta misma premisa otros autores que lHUgt escrito ensayos especiacuteficos sobre el movirniento velasquiacutesta Veacutease Del Campo op ciacutet bull y Ojcda o p cit

27 Entrevistado por Pablo Cuvi en Cuvi op cit bull paacuteg 137 Veacutease tambiacuteen paacuteginas 140-141 de esa obra

28

310 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

que comentamos acepta como vaacutelida la respuesta de su interlocutor a una pregunta que le hace de inmediato Reproduzcamos aquiacute la parte pertinente de dicha entrevista por el intereacutes que comporta Pablo Cuvi iquesty recuerda Ud queacute resultados tuvo en esas votaciones

en Tulcaacuten Velasco Ibarro Probablemente he de haber perdido sentildeor Pablo Cuvi iquestHabiacutea mayoriacutea Liberal ahiacute Velasco Iborra Probablemente he de haber perdido Yo ganeacute abrumashy

doramente pero en Tulcaacuten he de haber perdido Pablo Cuvi iquesty cuando fue la primera vez a Guayaquil en esta camshy

pantildea sintioacute alliacute fue alliacute cuando descubrioacute la esencia del Velasquismo (sic)

Velasco Ibarra Siacute sentildeor siacute sentildeor siacute 2 8

Esta entrevista de Cuvi con Velasco no nos dice lo que verdaderashymente ocurrioacute electoralmente en Tulcaacuten sino solamente lo que Pablo Cuvi ---socioacutelogo entrevistador- creyoacute que habiacutea ocurrido o lo que eacutel (portador del mito) deseaba escuchar que habiacutea ocurrido o acaso lo que eacutel mismo queriacutea creer que habiacutea ocurrido Pues la verdad de la voshytacioacuten en Tulcaacuten en esas elecciones fue la siguiente

CUADRO No55

VOTAClbN EN EL CANTON TULCAN y EN LA CIUDAD DE TULCAN

EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 1933

PARROQUIAS Velasco l 010 Otros Cando 010 Total

Ciudad de Tulcaacuten

Tulcaacuten 271 79010 74 21 010 345 Gonzaacutelez Suaacuterez 137 71 010 56 29010 193 Parroquias rurales

Huaca 163 98010 4 2010 167 Maldonado 7 23010 24 77 010 31 Urbina 140 100010 O 0010 140 El Pun 6 75010 2 25010 8 Julio Andrade 71 93010 5 7010 76

TOTALES 795 83010 165 17 010 960

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas de los respectivos escrutinios Archivo del Palacio Legislativo Quito

Veacutease Pablo Cuvi op ciacutet paacuteg 90 Maacutes adelante en su libro Cuvi portador del Mito no puede sino reafirmarlo y seguirlo difundiendo No hay que olvidar -nos dice- querieacutenshydonos recordar algo importante sobre el ascenso de Velasco al poder en 1934 -que el caushydillo convierte a Guayaquil en la base de su campantildea y de su triunfo (sic) op ciacutet paacuteg 230

311 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

Como se ve tanto en el cantoacuten Tulcaacuten en su conjunto corno en la ciudad del mismo nombre el Dr Velasco Ibarra no soacutelo que ganoacute las elecciones SINO QUE LO HIZO ABRUMADORAMENTE Por cierto que resulta maacutes difiacutecil y menos atractivo ir a desempolvar los archivos y buscar los datos de esas elecciones para saber lo que ocurrioacute que enshytrevistar al triunfador en Buenos Aires y preguntarle queacute piensa eacutel que ocurrioacute Al haber escogido esta segunda alternativa Cuvi se inserta coshyrno muchos otros en la maacutes fiel tradicioacuten de la sociologiacutea subjetiva y sin quererlo Entregarle a Velasco lbarra los hechos de sus velasquisshymas puede o no puede ser mucha ingenuidad y no nos interesa reshymachar en ello Lo que me interesa hacer a este respecto es una critishyca metodoloacutegica Pues en realidad lo que hace Cuvi en ese trozo de sus entrevistas reproducido (como tambieacuten en muchos otros) es suponer que no se puede hacer un poco de sociologiacutea si el investigador no llega a establecer un contacto directo con la mente de aquel sobre quieacuten escribe

Con razoacuten podemos citar aquiacute un texto que resulta pertinente pashyra revelar el error metodoloacutegico de Cuvi (y otros) que usaron ciertas teacutecshynicas subjetivas para afianzar maacutes el mito que difunden

Quizaacute la maldicioacuten de las ciencias del hombre sea la de ocuparse de un objeto que lutbla En efecto cuando el socioacutelogo quiere sacar de los hechos la problemaacutetica y los conceptos teoacutericos que le permitan construirshylos y analizarlos siempre corre el riesgo de sacarlos de la boca de sus informantes No basta con q ue el socioacutelogo escuche a los sushyjetos registre fielmente sus palabras y razones para explicar su conduela y aun las justificaciones que proponen al hacer eacutesto coshyrre el riesgo de sustituir lisa y llanamente a sus propias premonicioshynes por las premoniciones de quienes estudia o por la mezcla falshysamente cientiacutefica y falsamente objetiva de la sociologiacutea espontaacuteshynea del cientiacutefico y de la sociologiacutea espontaacutenea de su objeto Todaviacutea maacutes el socioacutelogo que mega la construccioacuten controlada y consciente de su distancia a lo real y de su accioacuten sobre lo real puede no soacutelo imponer a los sujetos preguntas que su experiencia no les plantea y omitir las que en efecto surgen de aquellas sino incluso plantearlas con toda ingenuidad las preguntas que sus proshypios propoacutesitos le plantean mediante una confusioacuten entre las preshyguntas que surgen objetivamente y aquellas que se plantean consshycientemente iexcliexcl

2H Prerre Bourdieu et al El oficio de So ciologo 1975 pago 57--8

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 8: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

308 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tizar aquiacute se refiere a que el teacutermino carisma tal como lo hemos visto empleado no accede a la dignidad de un objeto de conocimiento cientiacuteshyfico En la ciencia social no basta el sentildealamiento de caracteriacutesticas toshymadas de la realidad social o de la experiencia real (vg como todas las caracteriacutesticas y rasgos de la relacioacuten liacuteder-arrastre de masas que se atrishybuyen a propoacutesito del carisma de determinado dirigente) para tener enshytre manos un objeto de conocimiento Y ello no por lo acotado o redushycido que parezca el objeto de investigacioacuten cuando se circunscribe al inshydividuo sino porque la construccioacuten de un objeto de conocimiento cienshytiacutefico solo es posible cuando dicha elaboracioacuten se halla inserta en una teorizacioacuten que nos permita entender y dar cuenta a su vez de todos los aspectos y problemas que pueden ser vistos y planteados al objeto en cuestioacuten

En ese sentido tal como lo hemos analizado en este libro a traveacutes del carisma velasquista (e igual cosa podriacutea decirse del carisma peroshynista o de Getulio Vargas) no podemos someter a un anaacutelisis los aspecshytos de la realidad social que dicen relacioacuten con los problemas que nos inquieta conocer respecto del movimiento poliacutetico que aparece dirigido por el individuo portador del carisma Es decir el teacutermino carisma velasquista resulta ser uacutenicamente una denominacioacuten linguumliacutestica espeshyciacutefica construiacuteda con el nombre de un personaje real que no construye ---en el pensamiento- ninguacuten nuevo objeto del saber Por esta razoacuten metodoloacutegica es necesario descartar completamente del discurso socioshyloacutegico aquellos seudoconceptos que conllevan indudablemente conseshycuencias epistemoloacutegicas nefastas

2 Segunda Tesis Los Triunfos de Velasco se debieron a la voshytacioacuten en 105 barrios suburbanos de las ciudades ecuatorianas siendo Guayaquil la plaza fuerte del Velasquismo

El mismo Agustiacuten Cueva afirma el baluarte de Velasco en Guayaquil han sido los barrios suburbanos Lo mismo ha ocurrido en otras ciudades del paiacutes 2 2 Esta proposicioacuten se desprende de que en el caso de Guayaquil plaza fuerte del velasquismo (su) hipoacutetesis de que la situacioacuten de masas se constituyoacute en razoacuten de las migraciones es faacutecil todaviacutea de verificar 23 Ya anteriormente el mismo Cueva hab iacutea anotado refirieacutendose al primer triunfo electoral de Velasco que la votashycioacuten que tuvo en Guayaquil fue maacutes decisiva auacuten (que la de Quishyto) 24

22 Op ciacutet paacuteg 718

23 Ibidbull paacuteg 717 El subrayado y pareacutentesis son nuestros

24 Ibid bull paacuteg 710

EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA 309

Esta tesis de Agustiacuten Cueva se ha convertido en una premisa deshymostrada para los analistas poliacuteticos No hay que olvidar --afirma Pablo Cm refirieacutendose al triunfo de 1933-- que el caudillo convierte a Guayashyquil en la base de su campantildea y de su triunfo 2 Oswaldo Hurtado no ha olvidado esa premisa y dice textualmente en su reciente estudio En los hasta ahora cuarenta afias de velasquismo su caudillo ha contado con la permanente y leal adhesioacuten de amplios sectores populares represhysentados principalmente por los marginados En efecto los bastiones electorales del velasquisrno han sido las ciudades ~e la Costa que han sushyfrido procesos de urbanizacioacuten y ciertos campesinos sernintegrados a la vida urbana 26 El mismo Velasco Ibarra ha alimentado esta tesis En una entrevista reciente afirmaba el cuerpo electoral miacuteo siempre ha sido Guayaquil mis campantildeas siempre han tenido como base a Guayaquil 2 7

Hemos analizado ya in extenso la procedencia de la masiva votacioacuten que obtuvo Velasco Ibarra en 1933 y a la luz de ese anaacutelisis he demosshytrado la total falsedad de esta reiterada tesis sobre los principios del Veshylasquismo Se ha revelado asiacute que el baluarte del triunfo electoral de Velasco en 1933 no fueron los barrios suburbanos de Guayaquil y NI SIQUIERA DE TODAS LAS CIUDADES ECUATORIANAS JUNTAS En el paiacutes la plaza fuerte del triunfo electoral de Velasco no solo que fue la votacioacuten de distritos electorales rurales (a secas) sino fundamentalmente como queda plenamente demostrado del altiplano andino

He sentildealado ya que en la mantencioacuten de esa tesis revelada ahora como erroacutenea y difundida por nuestros velascoacutelogos ha contribuido incluso el mismo DI Velasco claro estaacute con la ayuda de la sociologiacutea subjetiva El caso maacutes palmario de esto se encuentra en el libro del soshycioacutelogo Pablo Cuvi Velasco lborra el uacuteltimo Caudillo de la Oligarqll fa Como se sabe dicha obra contiene en buena medida una serie de entreshyvistas realizadas por Cuvi en Buenos Aires con el uacuteltimo caudillo En determinado momento hablan de la campantildea y victoria electorales de 1933 Velasco se detiene entonces a relatarle al entrevistador su campashyna en el Carchi y particularmente en Tulcaacuten Cuvi que supone (con Veshylasco) y todos los velascoacutelogos la propiedad de la tesis de Cueva

26 Op ciacutec p ag 198 Comparten esta misma premisa otros autores que lHUgt escrito ensayos especiacuteficos sobre el movirniento velasquiacutesta Veacutease Del Campo op ciacutet bull y Ojcda o p cit

27 Entrevistado por Pablo Cuvi en Cuvi op cit bull paacuteg 137 Veacutease tambiacuteen paacuteginas 140-141 de esa obra

28

310 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

que comentamos acepta como vaacutelida la respuesta de su interlocutor a una pregunta que le hace de inmediato Reproduzcamos aquiacute la parte pertinente de dicha entrevista por el intereacutes que comporta Pablo Cuvi iquesty recuerda Ud queacute resultados tuvo en esas votaciones

en Tulcaacuten Velasco Ibarro Probablemente he de haber perdido sentildeor Pablo Cuvi iquestHabiacutea mayoriacutea Liberal ahiacute Velasco Iborra Probablemente he de haber perdido Yo ganeacute abrumashy

doramente pero en Tulcaacuten he de haber perdido Pablo Cuvi iquesty cuando fue la primera vez a Guayaquil en esta camshy

pantildea sintioacute alliacute fue alliacute cuando descubrioacute la esencia del Velasquismo (sic)

Velasco Ibarra Siacute sentildeor siacute sentildeor siacute 2 8

Esta entrevista de Cuvi con Velasco no nos dice lo que verdaderashymente ocurrioacute electoralmente en Tulcaacuten sino solamente lo que Pablo Cuvi ---socioacutelogo entrevistador- creyoacute que habiacutea ocurrido o lo que eacutel (portador del mito) deseaba escuchar que habiacutea ocurrido o acaso lo que eacutel mismo queriacutea creer que habiacutea ocurrido Pues la verdad de la voshytacioacuten en Tulcaacuten en esas elecciones fue la siguiente

CUADRO No55

VOTAClbN EN EL CANTON TULCAN y EN LA CIUDAD DE TULCAN

EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 1933

PARROQUIAS Velasco l 010 Otros Cando 010 Total

Ciudad de Tulcaacuten

Tulcaacuten 271 79010 74 21 010 345 Gonzaacutelez Suaacuterez 137 71 010 56 29010 193 Parroquias rurales

Huaca 163 98010 4 2010 167 Maldonado 7 23010 24 77 010 31 Urbina 140 100010 O 0010 140 El Pun 6 75010 2 25010 8 Julio Andrade 71 93010 5 7010 76

TOTALES 795 83010 165 17 010 960

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas de los respectivos escrutinios Archivo del Palacio Legislativo Quito

Veacutease Pablo Cuvi op ciacutet paacuteg 90 Maacutes adelante en su libro Cuvi portador del Mito no puede sino reafirmarlo y seguirlo difundiendo No hay que olvidar -nos dice- querieacutenshydonos recordar algo importante sobre el ascenso de Velasco al poder en 1934 -que el caushydillo convierte a Guayaquil en la base de su campantildea y de su triunfo (sic) op ciacutet paacuteg 230

311 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

Como se ve tanto en el cantoacuten Tulcaacuten en su conjunto corno en la ciudad del mismo nombre el Dr Velasco Ibarra no soacutelo que ganoacute las elecciones SINO QUE LO HIZO ABRUMADORAMENTE Por cierto que resulta maacutes difiacutecil y menos atractivo ir a desempolvar los archivos y buscar los datos de esas elecciones para saber lo que ocurrioacute que enshytrevistar al triunfador en Buenos Aires y preguntarle queacute piensa eacutel que ocurrioacute Al haber escogido esta segunda alternativa Cuvi se inserta coshyrno muchos otros en la maacutes fiel tradicioacuten de la sociologiacutea subjetiva y sin quererlo Entregarle a Velasco lbarra los hechos de sus velasquisshymas puede o no puede ser mucha ingenuidad y no nos interesa reshymachar en ello Lo que me interesa hacer a este respecto es una critishyca metodoloacutegica Pues en realidad lo que hace Cuvi en ese trozo de sus entrevistas reproducido (como tambieacuten en muchos otros) es suponer que no se puede hacer un poco de sociologiacutea si el investigador no llega a establecer un contacto directo con la mente de aquel sobre quieacuten escribe

Con razoacuten podemos citar aquiacute un texto que resulta pertinente pashyra revelar el error metodoloacutegico de Cuvi (y otros) que usaron ciertas teacutecshynicas subjetivas para afianzar maacutes el mito que difunden

Quizaacute la maldicioacuten de las ciencias del hombre sea la de ocuparse de un objeto que lutbla En efecto cuando el socioacutelogo quiere sacar de los hechos la problemaacutetica y los conceptos teoacutericos que le permitan construirshylos y analizarlos siempre corre el riesgo de sacarlos de la boca de sus informantes No basta con q ue el socioacutelogo escuche a los sushyjetos registre fielmente sus palabras y razones para explicar su conduela y aun las justificaciones que proponen al hacer eacutesto coshyrre el riesgo de sustituir lisa y llanamente a sus propias premonicioshynes por las premoniciones de quienes estudia o por la mezcla falshysamente cientiacutefica y falsamente objetiva de la sociologiacutea espontaacuteshynea del cientiacutefico y de la sociologiacutea espontaacutenea de su objeto Todaviacutea maacutes el socioacutelogo que mega la construccioacuten controlada y consciente de su distancia a lo real y de su accioacuten sobre lo real puede no soacutelo imponer a los sujetos preguntas que su experiencia no les plantea y omitir las que en efecto surgen de aquellas sino incluso plantearlas con toda ingenuidad las preguntas que sus proshypios propoacutesitos le plantean mediante una confusioacuten entre las preshyguntas que surgen objetivamente y aquellas que se plantean consshycientemente iexcliexcl

2H Prerre Bourdieu et al El oficio de So ciologo 1975 pago 57--8

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 9: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA 309

Esta tesis de Agustiacuten Cueva se ha convertido en una premisa deshymostrada para los analistas poliacuteticos No hay que olvidar --afirma Pablo Cm refirieacutendose al triunfo de 1933-- que el caudillo convierte a Guayashyquil en la base de su campantildea y de su triunfo 2 Oswaldo Hurtado no ha olvidado esa premisa y dice textualmente en su reciente estudio En los hasta ahora cuarenta afias de velasquismo su caudillo ha contado con la permanente y leal adhesioacuten de amplios sectores populares represhysentados principalmente por los marginados En efecto los bastiones electorales del velasquisrno han sido las ciudades ~e la Costa que han sushyfrido procesos de urbanizacioacuten y ciertos campesinos sernintegrados a la vida urbana 26 El mismo Velasco Ibarra ha alimentado esta tesis En una entrevista reciente afirmaba el cuerpo electoral miacuteo siempre ha sido Guayaquil mis campantildeas siempre han tenido como base a Guayaquil 2 7

Hemos analizado ya in extenso la procedencia de la masiva votacioacuten que obtuvo Velasco Ibarra en 1933 y a la luz de ese anaacutelisis he demosshytrado la total falsedad de esta reiterada tesis sobre los principios del Veshylasquismo Se ha revelado asiacute que el baluarte del triunfo electoral de Velasco en 1933 no fueron los barrios suburbanos de Guayaquil y NI SIQUIERA DE TODAS LAS CIUDADES ECUATORIANAS JUNTAS En el paiacutes la plaza fuerte del triunfo electoral de Velasco no solo que fue la votacioacuten de distritos electorales rurales (a secas) sino fundamentalmente como queda plenamente demostrado del altiplano andino

He sentildealado ya que en la mantencioacuten de esa tesis revelada ahora como erroacutenea y difundida por nuestros velascoacutelogos ha contribuido incluso el mismo DI Velasco claro estaacute con la ayuda de la sociologiacutea subjetiva El caso maacutes palmario de esto se encuentra en el libro del soshycioacutelogo Pablo Cuvi Velasco lborra el uacuteltimo Caudillo de la Oligarqll fa Como se sabe dicha obra contiene en buena medida una serie de entreshyvistas realizadas por Cuvi en Buenos Aires con el uacuteltimo caudillo En determinado momento hablan de la campantildea y victoria electorales de 1933 Velasco se detiene entonces a relatarle al entrevistador su campashyna en el Carchi y particularmente en Tulcaacuten Cuvi que supone (con Veshylasco) y todos los velascoacutelogos la propiedad de la tesis de Cueva

26 Op ciacutec p ag 198 Comparten esta misma premisa otros autores que lHUgt escrito ensayos especiacuteficos sobre el movirniento velasquiacutesta Veacutease Del Campo op ciacutet bull y Ojcda o p cit

27 Entrevistado por Pablo Cuvi en Cuvi op cit bull paacuteg 137 Veacutease tambiacuteen paacuteginas 140-141 de esa obra

28

310 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

que comentamos acepta como vaacutelida la respuesta de su interlocutor a una pregunta que le hace de inmediato Reproduzcamos aquiacute la parte pertinente de dicha entrevista por el intereacutes que comporta Pablo Cuvi iquesty recuerda Ud queacute resultados tuvo en esas votaciones

en Tulcaacuten Velasco Ibarro Probablemente he de haber perdido sentildeor Pablo Cuvi iquestHabiacutea mayoriacutea Liberal ahiacute Velasco Iborra Probablemente he de haber perdido Yo ganeacute abrumashy

doramente pero en Tulcaacuten he de haber perdido Pablo Cuvi iquesty cuando fue la primera vez a Guayaquil en esta camshy

pantildea sintioacute alliacute fue alliacute cuando descubrioacute la esencia del Velasquismo (sic)

Velasco Ibarra Siacute sentildeor siacute sentildeor siacute 2 8

Esta entrevista de Cuvi con Velasco no nos dice lo que verdaderashymente ocurrioacute electoralmente en Tulcaacuten sino solamente lo que Pablo Cuvi ---socioacutelogo entrevistador- creyoacute que habiacutea ocurrido o lo que eacutel (portador del mito) deseaba escuchar que habiacutea ocurrido o acaso lo que eacutel mismo queriacutea creer que habiacutea ocurrido Pues la verdad de la voshytacioacuten en Tulcaacuten en esas elecciones fue la siguiente

CUADRO No55

VOTAClbN EN EL CANTON TULCAN y EN LA CIUDAD DE TULCAN

EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 1933

PARROQUIAS Velasco l 010 Otros Cando 010 Total

Ciudad de Tulcaacuten

Tulcaacuten 271 79010 74 21 010 345 Gonzaacutelez Suaacuterez 137 71 010 56 29010 193 Parroquias rurales

Huaca 163 98010 4 2010 167 Maldonado 7 23010 24 77 010 31 Urbina 140 100010 O 0010 140 El Pun 6 75010 2 25010 8 Julio Andrade 71 93010 5 7010 76

TOTALES 795 83010 165 17 010 960

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas de los respectivos escrutinios Archivo del Palacio Legislativo Quito

Veacutease Pablo Cuvi op ciacutet paacuteg 90 Maacutes adelante en su libro Cuvi portador del Mito no puede sino reafirmarlo y seguirlo difundiendo No hay que olvidar -nos dice- querieacutenshydonos recordar algo importante sobre el ascenso de Velasco al poder en 1934 -que el caushydillo convierte a Guayaquil en la base de su campantildea y de su triunfo (sic) op ciacutet paacuteg 230

311 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

Como se ve tanto en el cantoacuten Tulcaacuten en su conjunto corno en la ciudad del mismo nombre el Dr Velasco Ibarra no soacutelo que ganoacute las elecciones SINO QUE LO HIZO ABRUMADORAMENTE Por cierto que resulta maacutes difiacutecil y menos atractivo ir a desempolvar los archivos y buscar los datos de esas elecciones para saber lo que ocurrioacute que enshytrevistar al triunfador en Buenos Aires y preguntarle queacute piensa eacutel que ocurrioacute Al haber escogido esta segunda alternativa Cuvi se inserta coshyrno muchos otros en la maacutes fiel tradicioacuten de la sociologiacutea subjetiva y sin quererlo Entregarle a Velasco lbarra los hechos de sus velasquisshymas puede o no puede ser mucha ingenuidad y no nos interesa reshymachar en ello Lo que me interesa hacer a este respecto es una critishyca metodoloacutegica Pues en realidad lo que hace Cuvi en ese trozo de sus entrevistas reproducido (como tambieacuten en muchos otros) es suponer que no se puede hacer un poco de sociologiacutea si el investigador no llega a establecer un contacto directo con la mente de aquel sobre quieacuten escribe

Con razoacuten podemos citar aquiacute un texto que resulta pertinente pashyra revelar el error metodoloacutegico de Cuvi (y otros) que usaron ciertas teacutecshynicas subjetivas para afianzar maacutes el mito que difunden

Quizaacute la maldicioacuten de las ciencias del hombre sea la de ocuparse de un objeto que lutbla En efecto cuando el socioacutelogo quiere sacar de los hechos la problemaacutetica y los conceptos teoacutericos que le permitan construirshylos y analizarlos siempre corre el riesgo de sacarlos de la boca de sus informantes No basta con q ue el socioacutelogo escuche a los sushyjetos registre fielmente sus palabras y razones para explicar su conduela y aun las justificaciones que proponen al hacer eacutesto coshyrre el riesgo de sustituir lisa y llanamente a sus propias premonicioshynes por las premoniciones de quienes estudia o por la mezcla falshysamente cientiacutefica y falsamente objetiva de la sociologiacutea espontaacuteshynea del cientiacutefico y de la sociologiacutea espontaacutenea de su objeto Todaviacutea maacutes el socioacutelogo que mega la construccioacuten controlada y consciente de su distancia a lo real y de su accioacuten sobre lo real puede no soacutelo imponer a los sujetos preguntas que su experiencia no les plantea y omitir las que en efecto surgen de aquellas sino incluso plantearlas con toda ingenuidad las preguntas que sus proshypios propoacutesitos le plantean mediante una confusioacuten entre las preshyguntas que surgen objetivamente y aquellas que se plantean consshycientemente iexcliexcl

2H Prerre Bourdieu et al El oficio de So ciologo 1975 pago 57--8

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 10: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

28

310 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

que comentamos acepta como vaacutelida la respuesta de su interlocutor a una pregunta que le hace de inmediato Reproduzcamos aquiacute la parte pertinente de dicha entrevista por el intereacutes que comporta Pablo Cuvi iquesty recuerda Ud queacute resultados tuvo en esas votaciones

en Tulcaacuten Velasco Ibarro Probablemente he de haber perdido sentildeor Pablo Cuvi iquestHabiacutea mayoriacutea Liberal ahiacute Velasco Iborra Probablemente he de haber perdido Yo ganeacute abrumashy

doramente pero en Tulcaacuten he de haber perdido Pablo Cuvi iquesty cuando fue la primera vez a Guayaquil en esta camshy

pantildea sintioacute alliacute fue alliacute cuando descubrioacute la esencia del Velasquismo (sic)

Velasco Ibarra Siacute sentildeor siacute sentildeor siacute 2 8

Esta entrevista de Cuvi con Velasco no nos dice lo que verdaderashymente ocurrioacute electoralmente en Tulcaacuten sino solamente lo que Pablo Cuvi ---socioacutelogo entrevistador- creyoacute que habiacutea ocurrido o lo que eacutel (portador del mito) deseaba escuchar que habiacutea ocurrido o acaso lo que eacutel mismo queriacutea creer que habiacutea ocurrido Pues la verdad de la voshytacioacuten en Tulcaacuten en esas elecciones fue la siguiente

CUADRO No55

VOTAClbN EN EL CANTON TULCAN y EN LA CIUDAD DE TULCAN

EN LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES DE 1933

PARROQUIAS Velasco l 010 Otros Cando 010 Total

Ciudad de Tulcaacuten

Tulcaacuten 271 79010 74 21 010 345 Gonzaacutelez Suaacuterez 137 71 010 56 29010 193 Parroquias rurales

Huaca 163 98010 4 2010 167 Maldonado 7 23010 24 77 010 31 Urbina 140 100010 O 0010 140 El Pun 6 75010 2 25010 8 Julio Andrade 71 93010 5 7010 76

TOTALES 795 83010 165 17 010 960

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas de los respectivos escrutinios Archivo del Palacio Legislativo Quito

Veacutease Pablo Cuvi op ciacutet paacuteg 90 Maacutes adelante en su libro Cuvi portador del Mito no puede sino reafirmarlo y seguirlo difundiendo No hay que olvidar -nos dice- querieacutenshydonos recordar algo importante sobre el ascenso de Velasco al poder en 1934 -que el caushydillo convierte a Guayaquil en la base de su campantildea y de su triunfo (sic) op ciacutet paacuteg 230

311 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

Como se ve tanto en el cantoacuten Tulcaacuten en su conjunto corno en la ciudad del mismo nombre el Dr Velasco Ibarra no soacutelo que ganoacute las elecciones SINO QUE LO HIZO ABRUMADORAMENTE Por cierto que resulta maacutes difiacutecil y menos atractivo ir a desempolvar los archivos y buscar los datos de esas elecciones para saber lo que ocurrioacute que enshytrevistar al triunfador en Buenos Aires y preguntarle queacute piensa eacutel que ocurrioacute Al haber escogido esta segunda alternativa Cuvi se inserta coshyrno muchos otros en la maacutes fiel tradicioacuten de la sociologiacutea subjetiva y sin quererlo Entregarle a Velasco lbarra los hechos de sus velasquisshymas puede o no puede ser mucha ingenuidad y no nos interesa reshymachar en ello Lo que me interesa hacer a este respecto es una critishyca metodoloacutegica Pues en realidad lo que hace Cuvi en ese trozo de sus entrevistas reproducido (como tambieacuten en muchos otros) es suponer que no se puede hacer un poco de sociologiacutea si el investigador no llega a establecer un contacto directo con la mente de aquel sobre quieacuten escribe

Con razoacuten podemos citar aquiacute un texto que resulta pertinente pashyra revelar el error metodoloacutegico de Cuvi (y otros) que usaron ciertas teacutecshynicas subjetivas para afianzar maacutes el mito que difunden

Quizaacute la maldicioacuten de las ciencias del hombre sea la de ocuparse de un objeto que lutbla En efecto cuando el socioacutelogo quiere sacar de los hechos la problemaacutetica y los conceptos teoacutericos que le permitan construirshylos y analizarlos siempre corre el riesgo de sacarlos de la boca de sus informantes No basta con q ue el socioacutelogo escuche a los sushyjetos registre fielmente sus palabras y razones para explicar su conduela y aun las justificaciones que proponen al hacer eacutesto coshyrre el riesgo de sustituir lisa y llanamente a sus propias premonicioshynes por las premoniciones de quienes estudia o por la mezcla falshysamente cientiacutefica y falsamente objetiva de la sociologiacutea espontaacuteshynea del cientiacutefico y de la sociologiacutea espontaacutenea de su objeto Todaviacutea maacutes el socioacutelogo que mega la construccioacuten controlada y consciente de su distancia a lo real y de su accioacuten sobre lo real puede no soacutelo imponer a los sujetos preguntas que su experiencia no les plantea y omitir las que en efecto surgen de aquellas sino incluso plantearlas con toda ingenuidad las preguntas que sus proshypios propoacutesitos le plantean mediante una confusioacuten entre las preshyguntas que surgen objetivamente y aquellas que se plantean consshycientemente iexcliexcl

2H Prerre Bourdieu et al El oficio de So ciologo 1975 pago 57--8

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 11: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

311 EL MITO DEL POPULlSMO VELASOUISTA

Como se ve tanto en el cantoacuten Tulcaacuten en su conjunto corno en la ciudad del mismo nombre el Dr Velasco Ibarra no soacutelo que ganoacute las elecciones SINO QUE LO HIZO ABRUMADORAMENTE Por cierto que resulta maacutes difiacutecil y menos atractivo ir a desempolvar los archivos y buscar los datos de esas elecciones para saber lo que ocurrioacute que enshytrevistar al triunfador en Buenos Aires y preguntarle queacute piensa eacutel que ocurrioacute Al haber escogido esta segunda alternativa Cuvi se inserta coshyrno muchos otros en la maacutes fiel tradicioacuten de la sociologiacutea subjetiva y sin quererlo Entregarle a Velasco lbarra los hechos de sus velasquisshymas puede o no puede ser mucha ingenuidad y no nos interesa reshymachar en ello Lo que me interesa hacer a este respecto es una critishyca metodoloacutegica Pues en realidad lo que hace Cuvi en ese trozo de sus entrevistas reproducido (como tambieacuten en muchos otros) es suponer que no se puede hacer un poco de sociologiacutea si el investigador no llega a establecer un contacto directo con la mente de aquel sobre quieacuten escribe

Con razoacuten podemos citar aquiacute un texto que resulta pertinente pashyra revelar el error metodoloacutegico de Cuvi (y otros) que usaron ciertas teacutecshynicas subjetivas para afianzar maacutes el mito que difunden

Quizaacute la maldicioacuten de las ciencias del hombre sea la de ocuparse de un objeto que lutbla En efecto cuando el socioacutelogo quiere sacar de los hechos la problemaacutetica y los conceptos teoacutericos que le permitan construirshylos y analizarlos siempre corre el riesgo de sacarlos de la boca de sus informantes No basta con q ue el socioacutelogo escuche a los sushyjetos registre fielmente sus palabras y razones para explicar su conduela y aun las justificaciones que proponen al hacer eacutesto coshyrre el riesgo de sustituir lisa y llanamente a sus propias premonicioshynes por las premoniciones de quienes estudia o por la mezcla falshysamente cientiacutefica y falsamente objetiva de la sociologiacutea espontaacuteshynea del cientiacutefico y de la sociologiacutea espontaacutenea de su objeto Todaviacutea maacutes el socioacutelogo que mega la construccioacuten controlada y consciente de su distancia a lo real y de su accioacuten sobre lo real puede no soacutelo imponer a los sujetos preguntas que su experiencia no les plantea y omitir las que en efecto surgen de aquellas sino incluso plantearlas con toda ingenuidad las preguntas que sus proshypios propoacutesitos le plantean mediante una confusioacuten entre las preshyguntas que surgen objetivamente y aquellas que se plantean consshycientemente iexcliexcl

2H Prerre Bourdieu et al El oficio de So ciologo 1975 pago 57--8

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 12: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

30

312 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

Este error de base no es soacutelo de Cuvi sino que tambieacuten lo hemos encontrado en otros socioacutelogos que escribieron sobre Velasco Ibarra Recueacuterdese que el mismo Agustiacuten Cueva para hablarnos de coacutemo se habiacutea iniciado el velasquismo se apoyoacute en lo que afirma su propio liacuteder Soacutelo que en este caso aquello que habiacutea supuestamente afirmashydo su propio liacuteder no es producto de ninguna entrevista con El Profeta sino que estaba tomado de una Historia del Ecuador que evidentemente utilizoacute acriacuteticamente

Por cierto entonces cabe interrogarse de doacutende surge el mito acershyca del populismo velasquista basado en el subproletariado

Hemos dejado sentado ya que la debilidad del esquema analiacutetishyco de nuestros velascologos con relacioacuten a la primera tesis aquiacute falshysificada radica en no prestar atencioacuten a los grupos socio---econoacutemicos que respaldaron en 1933 la candidatura de Velasco y que a nuestro enshytender se constituyeron en la base material de su campantildea 30 Si el error fundamental en ese caso estaacute informado por una teoriacutea subjetishyva de la realidad en el presente caso la equivocacioacuten se deriva de erroshyres metodoloacutegicos graves En pocas liacuteneas se deriva de la equivocada asimilacioacuten de dos fenoacutemenos que se presentan interrelacionados como causa el uno y efecto el otro Concretamente la existencia de una migracioacuten rural hacia las urbes se relaciona con la creacioacuten de una sishytuacioacuten de masas disponibles y movilizables poliacuteticamente Como el velasquismo surgioacute en los antildeos en que se registra esta existencia entonces aparece para nuestros socioacutelogos como el efecto de aquella

En palabras del maacutes influyente estudioso del velasquismo ese fenoacutemeno responde a las condiciones objetivas y subjetivas de estos grupos a los que en adelante denominaremos subproletariado (peones de obras cargadores personal de servicio domeacutestico vendedores amshybulantes desocupados etc) Y utilizando datos a nivel PROVINCIAL (incluso para elecciones posteriores) Cueva llega a afirmar que dichos datos prueban de manera fehaciente la relacioacuten entre los margina-

Por ejemplo nosotros nos habiacuteamos planteado interrogantes diversos al de nuestros veshyIascoacute logos cuando haciacuteamos la reconstitucioacuten de la misma campantildea electoral de Velasshyco Ibarra Ademaacutes de los asuntos ya tratados nos habiacuteamos planteado la pregunta iquestQuieacutenes acompantildearon a Velasco en sus giras electorales doacutende hablaba y en que supershyestructura poliacutetica encontraban inserta su campantildea Descubrimos en efecto que los pershysonajes que acompantildeaban a Velasco (o que a su vez se adelantaban a visitar el lugar por eacutel visitado en el objetivo de preparar el terreno) eran miembros del Partido Conservashydor y a veces eran ademaacutes parlamentarios representantes de la provincia visitada Por lo demaacutes Velasco en algunos lugares de la Sierra dio sus discursos desde la sede misma de los consejos municipales (oacutergano estatal local) o desde el balcoacuten de alguna residencia privada facilitada por el gamonalismo local El aparato eclesiaacutestico editoacute estampas en su visita en una carilla se encontraba alguna virgen tvs la del Quinche) y al otro lado la foto del hiio de la Iglesia (en realidad funcionario suyo ) Asiacute el balcoacuten de Velasco no era cualquier balcoacuten y conveniacutea preguntarse a quieacuten perteneciacutea la casa

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 13: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

313 EL MITO DEL POPUlISMO VELASQUISTA

dos y el velasquismo 31 Examinemos brevemente este asunto en el que reposa la llave argumental de las interpretaciones acerca del popushylismo oclasquista

1 Llevados por un meacutetodo que invierte los teacuterminos de la inshyvestigacioacuten es decir que se preocupa de arreglar los datos a conclusioshynes previamente sacadas en base a ideaciones subjetivas o a comprobashyciones derivadas de una experiencia histoacuterica diversa (en el tiempo y en el espacio) en lugar de hacer de las tesis el resultado final de una preshyvia pesquisa investigativa nuestros socioacutelogos han sobredimensionado la envergadura de las migraciones campesinas a las urbes en el periacuteodo de la crisis Y en ello comulgan con quienes insertos en una oacuteptica eshyvolucionista de la historia del paiacutes han ignorado que la crisis trajo conshysigo no soacutelo la descomposicioacuten de las haciendas cacaoteras sino tamshybieacuten una nueva seniidumbre basada en el robustecimiento del reacutegimen hacendatario costentildeo volcado a la produccioacuten de arroz cafeacute y otros productos como lo hemos demostrado ya en este libro 32 Se muestra asf la evidencia cierta de un tal nuacutemero de peones expulsados de las hashyciendas cacaoteras y se supone de inmediato que todos ellos se fueron a la ciudad a abultar el ejeacutercito de desocupados que hariacutean parte del subproJetariado urbano

Este abandono de las haciendas que se supone acarreoacute siempre la expulsioacuten de los trabajadores proletarizaacutendolos es cotejado tambieacuten con la existencia de los migrantes campesinos serranos otro de los inshygredientes que habriacutea incrementado el subproletariado urbano en las ciudades de la Costa y en especial de Guayaquil

Ahora bien no se trata de negar la existencia de dicha migracioacuten que nosotros mismos hemos reconocido sino de no sobredimensionarshyla en el periacuteodo 192(-1933

La investigacioacuten realizada nos ha revelado que en muchas hacienshydas los antiguos sembradores de cacao se quedaron en calidad de finshyqueros sembradores de arroz y cafeacute entregando al hacendado ausentisshyta una renta en especie a traveacutes de su mayordomo Sabemos tambieacuten que la misma migracioacuten de campesinos serranos EN BUENA PARTE NO ERA UNA MIGRACION PERMANENTE SINO TEMPORAL O ESTACIONARIA como lo ha demostrado Julio Estrada Icaza en Heshygiacuteonalismo y Jligraciacuteoacuten 33 Ademaacutes es necesario considerar que otros

31 01 ciacutet pago 717 En eacutesto ha sido repetido por Esteban del Campo en las obras ya citashydas y por todos los otros socioacutelogos que se ocuparon del fenoacutemeno

32 Veacutease Capiacutetulo IV

33 Guayaquil Publico del Archivo H del Guayas 1977 Veacutease en especial Ias pags 77-middotmiddot84

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 14: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

314 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

productos agriacutecolas tales como el tabaco y la tagua por ejemplo exhishybieron un relativo auge en esos antildeos requiriendo la mano de obra deshysocupada de las antiguas haciendas cacaoteras y reteniacutean consecuenteshymente a un nuacutemero considerable de campesinos en el agro Tal como lo afirma en 1930 un documento la produccioacuten del marfil vegetal se habiacutea constituiacutedo en la barrera suprema que contiene entretenida en la reshycoleccioacuten de esta pepa blanca a millares de hombres que antes prestashyban su concurso en las huertas cacaoteras 34

y maacutes adelante el mismo documento reconociacutea el aspecto social de esta realidad La tagua maacutes que cuestioacuten econoacutemica es para el Eshycuador su verdadera cuestioacuten social En esa pepa blanca perdida entre la hojarasca del monte reside la tranquilidad del Ecuador porque ella alimenta a millares de familias campesinas de nuestro Litoral en esta hoshyra difiacutecil para la agricultura nacional Sin la tarea recolectiva de la tashygua el hambre llevariacutea al seno de esas familias la desesperacioacuten 36

2 Una cosa es que sea faacutecil de verificar la existencia de una migracioacuten hacia las ciudades en los antildeos de la crisis (asunto que nadie niega) pero otra cosa es sentildealar que a partir de ese hecho se haya creashydo en las urbes una situacioacuten de masa como asiento electoral de Veshylasco Ibarra pues como lo hemos demostrado fehacientemente en el capiacutetulo V de este libro ese subproletariado de reciente formacioacuten no tuvo acceso al sufragio en los comicios de 1933 36 Al no haberse planteado adecuadamente el problema investigado nuestros socioacuteloshygos partieron de premisas completamente falsas sobre la realidad de eshyse subproletariado y hubo quien se permitiera incluso afirmar en base a experiacuteenciacuteas habidas en otros paiacuteses (que mecaacutenicamente reproduciacutea para el nuestro) que ese subproletariado habiacutea sido reivindicado en su condicioacuten ciudadana por Velasco Ibarra Planteadas las preguntas eshyquivocadas nuestros velascoacutelogos no pudieron entonces aprehender adecuadamente la realidad

3 Por uacuteltimo cabe hacer una anotacioacuten que es pertinente a esshyte punto y que no fuera jamaacutes tomada en cuenta por nuestros velascoacuteshylagos Se trata de un fenoacutemeno aun insuficientemente investigado peshy

34 La Tagua tambieacuten estaacute atacada de peste artiacuteculo publicado en la Revista El Ecuador Comercial Antildeo VIII No 79 Enero de 1930 Quito-Guayaquil pago 28

35 Ibid pago 29 Por otra parte conocemos a traveacutes de los escritos de ltalo Paviolo que la produccioacuten de tabaco en 1925 era de 1380000 kilos y proveniacutea de Daule Balzar Sanshyta Rosa y en menor escala de Esmeraldas Ver El cultivo y la preparacioacuten agriacutecola del tabaco en la Repuacuteblica del Ecuador (Quito Talleres Graacuteficos Nacionales 1926) pago 10 Esta obrita de 142 paacuteginas se encuentra en la Seccioacuten Nacional de la Biblioteca de la Universidad Central

36 Veacutease Capiacutetulo VIII

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 15: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

315 EL IIMTO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

ro sobre el cual puede siacute avanzarse algunas constataciones 37

En el desplazamiento regional del cuerpo electoral del paiacutes hay alshygo muy importante para poder entender la poliacutetica del Ecuador en los uacuteltimos antildeos especialmente a partir de los antildeos 50 y por ende para entender los triunfos electorales de Velasco Ibarra en 1952 1960 Y 1968 Se trata de lo siguiente Contrariamente al llamado periacuteodo cacaotero el llamado periacuteodo bananero NO soro VUELVE A COLOCAR EL CENTRO DE GRAVEDAD ECONOMICA NACIONAL EN EL LITORAL (aunque con connotaciones regionales maacutes amplias) SINO QUE TAMBIEN CAMBIA POR ENTERO LA CONFIGURAshyCION GLOBAL DEL JUEGO ELECTORAL LA MAYORIA DEL E-shyLECrORADO SE IRA CONCENTRANDO EN LA COSTA DE MAshyNERA PROGRESIVA hasta la presente coyuntura en que la Sierra recobra escasamente su antigua mayoriacutea AHORA BIEN ESA POBLAshyCION COSTENtildeA EN SU MAYOR PARTE (aunque no totalmente) ESCAPA AL CONTROL DE LA SUPERESTRUCTURA DE LA HAshyCIENDA A NIVEL LOCAL Y MAS GLOBALMENTE ESCAPA AL CONTROL DE LA IGLESIA CATOLICA ES EN ESE MOMENTO CUANDO TAMBIEN EL ABOGADO VELASCO IBAltRA CUMPLE SU PAPEL como excelente actor PERO AQUI PUEDE RADICAR UN GRAVE ERROR SI SE ASIMILA EL DESPLAZAMIENTO DEL JUEGO ELECTORAL GLOBAL HACIA LA COSfA CON EL APOYO DEL LLAMADO SUBPROLETARIADO COSTENtildeO (especialmente guayaquilentildeo) AL DR VELASCO PUES COMO TODO CIENTISTA SOCIAL DEBE CONOCER UNA CORRELACION POSITIVA ENTRE DOS VARIABLES NO SIGNIFICA FORZOSAMENTE UNA RELAshyCION DE CAUSA Y EFECTO YA (~UE PUEDEN HABER UNO O MULTIPLES FACTORES QUE EXPLIQUEN DICHA CORRELAshyCION INCLUSO CLARO ESTA DENTRO DE LA SOCIOLOGIA FUNCIONALISTA MISMA QUE YA ADVIERTE SOBRE ESTOS PARTICULARES por no decir nada sobre aquella conceptualizacioacuten fundamental de la historia que jamaacutes reduce la explicacioacuten a una relashycioacuten de causa-efecto

Maacutes aun ese desplazamiento regional del juego electoral no se hashybiacutea dado aun en 1933 cuando Velasco es por primera vez elegido Preshysidente de la Repuacuteblica Asiacute la primera eleccioacuten del abogado Velasco como la del gamonal Neptaliacute Bonifaz Ascaacutezubi dos antildeos antes 81--middot

17 Veacutease mi estudio sobre Regioacuten y Elecciones en el Ecuador 1930--middot-1968 que hace parshyte de un volumen que editaraacute LA FLACSO de Quito y la Universidad de York Canadaacute donde se desarrollaraacuten los resultados finales de una investigacioacuten en curso Un adelanto de esa investigacioacuten se presentaraacute en FLACSOmiddot--Quito en agosto de 1980

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 16: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

316 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

GUIERON EL MOVIMIENTO ELECTORAL DEL SIGLO XIX 38

cuando la clase terrateniente controlaba los hilos del juego electoralshyrepresentativo por el mismo mecanismo y en donde el cuerpo electoshyral se ubicaba en la Sierra Con la iniciativa tomada por la clase terrashyteniente y sus partidarios (Conservadores y tambieacuten Liberales) de exshytender el voto a la mujer alfabeta ese movimiento se robustecioacute y le ayudoacute a la clase terrateniente a consolidar su triunfo como lo he demosshytrado en este libro 39

Naturalmente las cosas cambiaron en el juego electoral ecuatoriashyno a partir de la produccioacuten bananera 4 o La Costa se vuelve entonces un competidor electoral por su propio peso (y no soacutelo por su poder eshyconoacutemico ~l de la burguesiacutea costentildea) Entonces el Dr Velasco Ibashyrra cambia de coloracioacuten como acertado camaleoacuten obligado a seguir las manifestaciones de matices en las alianzas de fracciones y clases dominantes

3 Tercera Tesis Sobre la relacioacuten del velasquismo con los sectores rurales

El velasquismo no es un fenoacutemeno que tenga relacioacuten con los secshytores sociales de menor conciencia poliacutetica del paiacutes en las aacutereas rurales de la Sierra que son las maacutes atrasadas en eacuteste como en otros campos la poblacioacuten vota por los conservadores y no por Velasco Ibarra 41

Esta tesis derivada como las dos anteriores de una matriz intershy

38 Veacutease el Capiacutetulo 11 de este libro donde ha quedado revelado eE movimiento y mi eltushydio sobre La estructura Institucional de RepreEntaci6n Poliacutetica en el Estado ecuatoriashyno del siamplo XIX publicado en la Revista de Ciencias Sociales No 7-8 1978 P 7~109 donde E ha revelado por primera vez esa realidad que tanto esPeraba Er inshyvestigada

39 VeacuteaE Capiacutetulo VI

40 La situaci6n slnteacuteticamente expresada es la lIIguiente

Cuerpo Electoral en el Ecuador de 1948-1960 Antildeo Sierra OrIente Costa Galipagos Totales

1948 187866 3075 90741 122 281804 1952 215638 4338 133610 191 356144 1956 331208 7949 274893 382 614522 1960 397809 11019 351716 609 761153

ELABORACION DEL AUTOR Fuente Actas electorales originales

41 Agustiacuten Cueva op eiacutet pago 711

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan votado por Velasco) no pueden por siacute solos dar cuenta del relativamente numeroso electorado rural serrano es claro que el fuerte de esa masa rural que sufragoacute por el Dr Velasco Ibarra estuvo constituido por UNA PEQUENtildeA BURshyGUESIA RURAL Entieacutendase ese teacutermino en el sentido uacutenico que le da la economiacutea poliacutetica es decir para definir a los pequentildeos productoshyres que operaban bajo el sistema de la economiacutea mercantil incluyendo por lo tanto a un sector del campesinado serrano como tambieacuten a los arshytesanos pues ambos (tanto ese sector de campesinos y el artesanado) son productores que trabajan para el mercado y soacutelo los diferencia un distinto grado de desarrollo de la economiacutea mercantil 4 6

45 El Indio en Tungurahua 1916 op cit

46 Leniacuten V OC Tomo 1 pag 414

319 El MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

Los contingentes especiacuteficos de esa iexclwljllfiacuteia buruu esia rural que sufragoacute por el doctorcito en 1933 en las parroquias rurales (y algunas parroquias urbanas pequentildeas) de la Sierra seriacutean baacutesicamente dos una pequentildea-rburguesia pueblerina y una pequentildea-i-burguesia rural que pasamos de inmediato a describir

La PFQUENtildeA--BURGUESIA PUEBLERINA estariacutea integrada por aquellos individuos dedicados a la pequentildea produccioacuten artesanal es decir por el artesanado pueblerino Seguacuten el estudio antes citado los artesanos constituiacutean ellO 010 de la poblacioacuten de las aldeas y pueblos parroquiales serranos en 1933 y eran en un 500 0 alfabetos Su ingreso mensual promedio era de 26 sucres y casi siempre eran tambieacuten teshyrratenientes (leacutease pequentildeos propietarios) y algunos teniacutean terrenos de entre los cuales la mayoriacutea contrataba a un peoacuten 47 Tambieacuten la inteshygraban los pequentildeos comerciantes de viacuteveres (los llamados tenderos) y los duentildeos de humildes fonduchas y chicheriacuteas como aquellos pequeshyntildeos comercian tes (con o sin tierras) que compraban los productos locashyles para revenderlos a un comerciante citadino que los recogiacutea localmenshyte Estos comerciantes de aldeas y parroquias nos dice Pablo Suaacuterez eran tambieacuten a veces propietarios de tierras con animales de transporshyte y constituiacutean el 180 0 de la poblacioacuten pueblerina serrana en 1933 siendo la mitad de ellos alfabetos 48 La pequentildea-burguesiacutea puebleshyrina estariacutea tambieacuten compuesta por aquellos transportistas (los llamashydos arrieros en la Sierra) Y por uacuteltimo la integraban asimismo los emshypleados del aparato estatal aunque eacutestos para 1933 soacutelo constituiacutean el 30iacuteo de los habitantes de las cabeceras parroquiales del Altiplano eshyran evidentemente alfabetos Esos iacutenfimos funcionarios parroquiales (de juzgados locales y los arnanuences) estaban oficialmente adscritos a la burocracia del Gobierno nacional (la tenencia poliacutetica) y eran aushyx iliados en su funcioacuten puacuteblica por esE conjunto de servidores oficioshysos del aparato estatal los tinterillos pueblerinos Al conjunto de emshypleados parroquianos debe antildeadirse los funcionarios del aparato ecleshysiaacutestico (Jos curas monjas y sus empleados de Parroquia eclesial) Y por fin valga mencionar tambieacuten a ese elemento que atestigua la presenshycia de aquella forma embrionaria del capital comercial el capital urushyrario protagonizado por el chulquero pueblerino que por lo demaacutes era generalmente un pequentildeo-ecomercianta pero podiacutea tambieacuten ser uno de

47 Ver jo qu Pablo Suiexclrez llama Clase Campesina B y Clase Campesina Manufacture ra p ara laquoncontrar 105 rasgos generales antes citados de 10 que h er-t o s Ilarnado el artesashynado pupbkmiddotril1o

4R lb iacuted

320 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

esos funcionarios del aparato estatal nacional o eclesiaacutestico El segundo contingente lo constituyoacute esa pequentildea-burguesiacutea

campesina propiamente dicha (a diferencia de la pequentildea-burguesiacutea pueblerina rural) y con la cual formaba el grueso del electorado que fashyvorecioacute a Velasco Ibarra en 1933 Esa pequentildea-burguesiacutea campesina estaba constituiacuteda por aquellos pequentildeos propietarios independientes (no ligados directamente a la hacienda) que cultivaban personalmente o con su familia su pequentildeo fundo (de pocas hectaacutereas) y que eran campesinos alfabetos Para 1933 estos agricultores autoacutenomos pequeshyntildeos parcelarios constituiacutean el 400 0 de la poblacioacuten campesina serrashyna y teniacutean ingresos mensuales promediales similares a los del artesanashydo 49 En su pequentildeo ensayo sobre la provincia de Tungurahua otro autor nos dice que ya para el antildeo 1916 los indios rurales de entre los llamados libres eran casi todos propietarios y entre ellos no son muy raros los ricos Sus propiedades ocupaban en la referida provinshycia considerables extensiones de terreno siendo su ambicioacuten maacutes grande la de ser propietarios 5 o Por su parte Angel Modesto Paredes generalizando sobre toda la Sierra afirma lo siguiente sobre estos camshypesinos ricos la posesioacuten de las tierras devueltas mediante parshycelaciones o por reconocimiento de la propiedad a las comunidades campesinas y por una mayor atencioacuten prestada por diversos grupos a su ilustracioacuten cuyo resultado inmediato seriacutea el establecimiento de una clase media campesina Ademaacutes antildeade hay el caso del cholo proshypietario que cultiva personalmente o en familia su fundo para fortashylecer el grupo 51 Y al referirse a ellos como cholos leiacutedos delata ese autor el caraacutecter de Alfabetos (y por ello legalmente facultados y facultadas para votar) que teniacutean esos campesinos ricos En realishydad la formacioacuten de esta pequentildea burguesiacutea campesina estaba ya conshyformaacutendose antes y en 1916 se podiacutea atestiguar que en la provincia seshyrrana del Tungurahua ya casi no quedaban haciendas grandes y que en ese entonces la mitad del suelo cultivable perteneciacutea a pequentildeos proshypietarios 5 2 El autor citado identifica tambieacuten a una franja de esshytos pequentildeos propietarios como ricos y (alfabetos) y eran los que perteneciacutean a la pequentildea burguesiacutea que vendiacutea sus productos al shishygrero 5 3

49 Ibid 1916

50 Ibid 1916

51 OP crt pago 10

52 Op cit

53 En 1934 Ernesto Mintildeo de Ambato escribiacutea del tipo serrano de SHIGRERO que hace

321 EL MITO DEL fOPULlSMO VELASQUISTA

En siacutentesis estos dos sectores de la pequentildea-burguesiacutea rural (la pequentildea-r-burguesiacutea pueblerina y la pequentildea-burguesiacutea campesina) constituyeron la base electoral fundamental del candidato del Partido Conservador el Dr Velasco Ibarra en 1933 5 4 Lo que se daba entonshyces en el agro serrano era una alianza entre la clase terrateniente y la peshyquena-vburguesiacutea rural alianza que posiblemente estuvo polrticamenshyte dirigida en contra de los intereses del campesinado pobre y de los miacutenifundistas indiacutegenas comunales que comenzaban a organizarse ya entonces en tomo a sus propias reivindicaciones en unidad con la clashyse obrera urbana

4 Cuarta Tesis El velasquisrno surgioacute en 1933 como un feshynoacutemeno ajeno a los partidos polrticos y al contrario signifi shycoacute el debilitamiento de eacutestos

Seguacuten esta tesis el aparecimiento del movimiento velasquista no soacutelo que no fue obra de ninguacuten partido poliacutetico en particular sino que se operoacute incluso en detrimento de la organizacioacuten de partidos moshydernos en el Ecuador Esta creencia que en el Ecuador hace parte de ese consenso acadeacutemico preestablecido para pensar el velasquismo no soacutelo que ha ganado la calle con una serie de argumentos de persuashysioacuten dignos de mejor causa sino que inclusive ha tenido en el mismo Dr Velasco Ibarra su maacuteximo exponente Interpretando esa creencia un socioacutelogo ha escrito recientemente En su programa universal debe participar todo el pueblo unificado en un solo movimiento las ishydeologiacuteas y los partidos uacutenicamente sirven para sembrar la discordia y antildeade luego por su propia cuenta Aquiacute ya no se trata del instinshyto (de Velasco) SINO DE LA EXPERIENCIA SI EL NO HA NECE- 811ADO DE PARTIDOS PARA SUBIR AL GOBIERNO ergo los par-

fortunas apreciables comprando productos agriacutecolas a los hacendados o campesinos y enviando a Guayaquil Veacutease El Ecuador ante las Revoluciones Proletarias Tesis de Liacutecenciacuteatura Dic 1934 Facultad de Jurisprudencia A UC Quito paacuteg 150

54 Esto sign ifiacuteca eviacutertentemen te que nosotros no explicarnos la pre scncia del etectorado por Velasco a traveacutes de un simple acarreo electoral de campesinos indiscriminados Es poshysib le que ese fen oacutemeno se haya dado tambieacuten aunque este autor no pudo enco ntrar e~

vidcncias de dicho tenomcno que como es bien sabido aconteciacutea en las elecciones en Sierra Costa Ni en las actas electorales se encontraron denuncias de este tiacutepo ni en los debates partamcntariacuteos que escrutaron los re sul tad os globales ni en la prensa de oPO~

sici oacuten a la candidatura de Velasco Si el Ien oacuterneno se dio cosa probable por cierto no fue en teacuterminos ni significativos ni fue decisivo tampoco para el triunfo del candidato un gi do por los Conservadores del Orden Si la clase terrateniente coaligad a teniacutea un conshytingente remozado de votantes rurales iquestpor queacute habiacutea de acudir entonces al ltiexclacarreo eleetoraiacute Es dable pensar que eacuteste fue insignificatiacutevo y que el grueso de la votacioacuten rural provino de los sectores de la pequentildea burguesiacutea identificados

322 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

tidos no son necesarios peor aun son los causantes de sus caiacutedas 55

He demostrado en este libro que la base social que movilizoacute la candidatura del Dr Velasco en la consecusioacuten de su primer triunfo elecshytoral no fue un subproletariado urbano sino una poblacioacuten eminenteshymente rural de hombres y mujeres que no se encontraban en absoluto marginados sino que al contrario SP encontraban muy influiacutedos por el Partido Conservador e insertos en las superestructuras poliacuteticas conshytroladas por la clase terrateniente su Partido y la Iglesia El candidato Velasco hizo campantildea electoral en las zonas rurales e inclusive gastoacute maacutes tiempo de campantildea en parroquias y cantones rurales que en las dos principales ciudades pero tampoco creemos que su votacioacuten FUNDAshyMENTALMENTE de oriacutegen rural se deba a su campantildea en el agro Lo que sucede es que las bases del poder por eacutel representado estaban comshypuestas por intereses eminentemente agrarios De ahiacute que en su campashyntildea por las parroquias rurales sus giras se sustentan en los aparatos esshytatales locales controlados por la clase terrateniente y sus organizacioshynes poliacuteticas partidistas

Hemos demostrado tambieacuten la importancia cierta (aun cuando no podamos fijar en queacute proporcioacuten) del electorado femenino en los triunshyfos del Partido Conservador en 1931 y 1933 Este factor totalmente olshyvidado en las anteriores investigaciones sobre el triunfo de Velasco en 1933 nos ha revelado la capacidad estatal de la clase terrateniente y la creciente sofisticacioacuten del Partido Conservador Pero maacutes importanshyte aun nos reveloacute la correccioacuten de nuestra tesis sobre la viacutea prusiana de desarrollo del Estado burgueacutes en el Ecuador pues con esas reformas eshylectorales impulsadas por la aristocracia desde arriba esa clase se coloshycaba a la cabeza del proceso de evolucioacuten del Estado y de modernizashycioacuten de la escena poliacutetica por eacutel delimitada

He mostrado tambieacuten como esas nuevas formas de organizacioacuten democraacutetica que surgieron en la coyuntura poliacutetica analizada clushybes comiteacutes movimientos juntas perioacutedicos campantildeas compactados comiteacutes de lucha etc etc etc no son fenoacutemenos APARTIDISTAS desligados del control de una clase social fundamental y su partido poliacutetico sino (todo lo contrario) que ellas hicieron parte del marginalismo de un partido poliacutetico nada endeble sino en proceso de robustecimiento Entendido asiacute el partido poliacutetico se nos revela en su verdadera esencia como un agente de hegemoniacutea como un eleshymento moderno de un Estado que comenzaba a dejar atraacutes ese proceso

55 Veacutease Pablo Cuvi op cit pago 73 pero iguales criterios podriacuteamos encontrar en toda la literatura socioloacutegica sobre el velasquiacutesmo

323 fL MITO oEl POPULlSMO VELASQUISTA

de dominacioacuten poliacutetica calificado por nosotros como CAPORALI-shyZACION y que por lo tanto siacute tiene sentido hablar de gamonalismo cashyciquismo y caudillismo como fenoacutemenos co-rexistentes con el surgiacuteshymiento del velasquismo pues esos conceptos expresan una relacioacuten atrasada de vinculacioacuten entre la base econoacutemica precapitalista de la soshyciedad y su superestructura 56 Pero ello no dependiacutea de Velasco que era el sujeto cautivo de esa realidad

Maacutes aun esas nuevas formas de expresioacuten poliacutetica analizadas eran orgaacutenicas y ellas nacieron como respuestas a las necesidades hegemoacuteshynicagt de las clases dominantes Cueva tiene razoacuten cuando al referirse al velasquismo afirma que fue un elemento conservador del orden social altamente funcional por haber permitido al sistema absorber transitoriamente sus contradicciones maacutes visibles y superar a bajo costo sus peores crisis manteniendo una fachada democraacutetica y hasta con ashyparente consenso popular 5 7 Pero en este sentido cabriacutea estudiar el pape) desenpentildeado por Velasco como un intelectual orgaacutenico de la deshyrecha coaligada

El anaacutelisis desarrollado en este libro indica que los desplazados del campo a la ciudad esa masa de campesinos arrojados por la crisis a las urbes y que cambiaron el perfil de la estructura social ecuatoriana dando inequiacutevocamente lugar al aparecimiento de un SUBPROLETA-shyrUADO urbano no es(apawll al control poliacutetico de las clases dominanshytes Es decir no quedaron aislados del control poliacutetico de la clase teshyrrateniente o de la burguesiacutea ni mantuvieron una condicioacuten marginal que exhibiacutean con un comportamiento sui geacuteneris 58 Al contrario ese subproletariado urbano que por cierto no estuvo inserto en la estructushyra institucional de representacioacuten poliacutetica (por las condiciones ya anashylizadas) y que no tuvo participacioacuten relevante en el campo electoral SI estuvo sin embargo UBICADO e INSERTO en aquellas noviacutesimas orvanizaciacuteones democraacuteticas y de masas creadas por la clase teshyrrateniacuteente en las ciudades ecuatorianas y que hicieron parte de una red de asociaciones de la sociedad civil a traveacutes de las cuales la clase terrashyteniente por medio de su robustecido Partido Conservador canalizaba hegemoacutenicamente y controlaba para los fines coyunturales de sus lushychas la participacioacuten de esos sectores sociales subordinados

Ya hemos analizado la vocacioacuten anticomunista de la CON que por

56 Veacutease el Acaacutepite VI del capiacutetulo II paacuteginas 53----65

57 Op ciacutet paz 720

58 [bid bull pags 716--17

324 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

lo menos en buena parte estuvo integrada por campesinos recieacuten eshymigrados a Quito y por artesanos 5 9 Esos compactados bonifacisshytas (nada apartidistas en esta coyuntura) tambieacuten sirvieron como fuershyza de choque y de movilizacioacuten contra los intentos de descalificacioacuten del candidato de los terratenientes Reunido el Parlamento los asashylariados bonifacistas hicieron demostraciones de fuerza y cometieron excesos muacuteltiples como el intento de amedrentar a los congresistas La compactacioacuten como se llamoacute a la porcioacuten de esos mercenarios desshygraciados se hizo temible Las fuerzas de la izquierda de otro lado coshyhibidas por la fuerza puacuteblica realizaban sus manifestaciones valeroshysamente 6 o En 1932 los compactados participariacutean tambieacuten como una fuerza represiva en la llamada Guerra de los Cuatro Diacuteas que sushycedioacute a la descalificacioacuten del ciudadano peruano elegido Presidente de la Repuacuteblica 61 Por eso el mismo contingente subproletariao de la CON (organizacioacuten compuesta en su mayoriacutea por obreros y artesanos) no puede ser visto como ajena al control de los terratenientes sino inteshy

59 Ibid paacuteg 716 Sin embargo Agustiacuten Cueva no demuestra en ninguna parte que el conshytingente fundamental de la CON haya sido subproletariacuteado Nuestra investigacioacuten muesshytra a la CON como una organizacioacuten coyuntural constituida principalmente de obreros y artesanos auacuten cuando no descarta la existencia de esos campesinos recieacuten emigrados a la ciudad de Quito Un estudio de los miembros de la CON caiacutedos en la guerra de los 4 diacuteas (1932) arrojariacutea luces sobre este particular

60 Clotario Paz op ciacutet paacutegs 74 y ss

61 Como se sabe los Conservadores aduciacutean lo contrario acerca de la nacionalidad del terrashyteniente Bonifaz Ellos aduciacutean que de acuerdo con la doctrina de Jus Sohs el Sr Boshynifaz era ecuatoriano pues habiacutea nacido en Quito pero se pasaba sobre ascuas sobre el hecho de que el padre de Don Neptaliacute era el Secretario de la Legacioacuten (embalada) peruashyna cuando ocurrioacute el nacimiento Los partidos contrarios se valiacutean de la teoriacutea del Jus Sanguiacuteniacutes para demostrar la peshyruanidad del Presidente Electo Entre los opositores de Bonifaz se encontraba el Presishydente Alfredo Baqueriacutez o Moreno quien de manera velada di6 a entender en su Mensaje al Congreso de 1932 que el Partido Liberal se encontraba en serio peligro y dioacute a los miembros de dicho Congreso una especie de advertencia insinuacuteandoles la necesidad de descalificar a aquel representante genuino del maacutes rancio gamonalismo Si quereis paz les dijo buscadla en los sepulcros pero nunca en el campo de la poliacutetica y la accioacuten en donde los intereses de la Patria estaacuten en juego (Mensaje del Presidente de la Repuacuteblica al Honorable Congreso Nacional 1932 AFL) Pero el sentildeor Bonifaz que habiacutea heredashydo no solo tierras sino tambieacuten las costumbres autoritarias y feudales de sus antepasados advertiriacutea a su vez que la sangre correriacutea en Quito hasta los tobillos si era descalificashydo pues contaba con 15000 obreros con eacutel (Seguacuten testimonio del Ministro Mexicashyno en Quito Informe del mes de agosto de 1932) Pero con la misma autosuficiencia que caracteriza a los gamonales el sentildeor Bonifaz habiacutea lanzado un Manifiesto a la Nashycioacuten en Julio de ese antildeo sobre el controvertido asunto de su nacionalidad En ese docushymento declaraba que debido a su despreocupada juventud no habiacutea parado mientes en la cuestioacuten de su nacionalidad y por ello no tuvo reparos en declararse peruano al regisshytrar civilmente a dos de sus hijos cuando el Sr Bonifaz contaba con 34 antildeos de edad Deciacutea tambieacuten que por razones familiares y en guarda de sus intereses habiacutea declarashydo la nacionalidad peruana en algunos documentos relacionados con sus propiedades y bienes de fortuna pero agregaba que siempre se habiacutea sentido ecuatoriano sobre todo en los uacuteltimos tiempos en que la patria(por cierto la de sus antepasados terratenientes para eacutel) le habiacutea reclamado a su servicio Veacutease El Comercio Julio 1932

325 EL MITO DEL POPUUSMO VELASQUISTA

granda tambieacuten aquella funcioacuten represiva o de policiacutea que exhibe todo partido poliacutetico

Por otra parte el estudio de ambas elecciones nos ha mostrarlo el fenoacutemeno de nuuginolismo existente en 1931 y 1933 que revela la no descomposicioacuten de los partidos ni su endeblez sino su creciente comshyplejidad El apoyo a Bonifaz en 1931 y a Velasco en 1933 se basaba a su vez en la estructura partidista entonces existente y en aquellas orgashynizaciones [uncionoles y de caraacutecter taacutectico creadas para el objetivo de asegurar el triunfo Ambos candidatos fueron nominados por el PCE a traveacutes de sus organizaciones funcionales ocasionales ambos recibieron el respaldo de un electorado controlado por la clase terrateniente a trashyveacutes de su Partido y de la Iglesia 62 Lagt mismas giras de Velasco lbarra eran dirigidas y apoyadas por el PCE y sus representantes

Hemos demostrado asiacute que el velasquismo NO surgioacute en 1933 como un fenoacutemeno ajeno a los partidos poliacuteticos sino que fue el triunfo del Partido Conservador y ese triunfo significoacute no solo el fortashylecimiento a secas del sector serrano de la clase terrateniente y su parti shydo sino que como lo hemos puntualizado dicha victoria colocoacute a la clashyse terrateniente a la cabeza de una alianza poliacutetica con sectores costentildeos de la clase dominante La clase terrateniente serrana extiende asiacute su inshyfluencia a una regioacuten donde habiacutea sido tradicionalmente derrotada y sashyca a su Partido Conservador del enclaustramiento serraniego y lo conshyvierte en un partido nacional 6 3 Si en 1931 la clase terrateniente seshy

62 Valga an adiacuter a lo ya revelado en este libro un heeho que muestra claramente el activo pashypel de la Iglesia en la preparacioacuten del triunfo Conservador de lr31_ En 2Jraquomiddotiexcliexcl de ese 3110 los Conservadores se aprestaron a conmemorar el llamado Milayro de la Dolorosa (cuashydro que existiacutea en el Colegio de los -Iesu Itas de Quito y al cual le atribuiacutean que habiacutea lloshyrado de pena en 1906 al contemplar al Ecuador presa de los Liberales) Esa fue la oporshytunidad haacutebilmente buscada por el Partido Conservador para combatir abiertamente al Gobierno y tratar de preparar el terreno para la futura contienda nol Itlca Se habloacute entonces en torno a este Congreso Mariano de un Corrservadorfsm o de avanzada Por cierto no se trataba de otro de los milagros de La Dolorosa sino de una m aniacutefestaciacuteoacuten concreta de la realidad El entonces Obispo de Guayaquil Carlos Mariacutea de la Torre (a quien el perioacutediacuteco El Diexcla llamara el von Kluck del movimiento religioso conservador) era el Igttlncipal auspiacuteciador del Congreso Mariano Se quiso traer al Nuncio desde Lima se intentoacute realizar variacuteas manifestaciones religiosas callejeras y se aprovechoacute la ocasioacuten p ara ataear durante todos los diacuteas del Congreso referido a la escuela laica Veacutease El Dn del 242526 de abril de 1931 y El Teleacutegrafo del 27 de abril de 1931 donde se publicashyron ex tensos comentarios respecto a ese evento que reunioacute a un gran nuacutemero d e mujeres y aglu rinoacute ideoloacutegicamente a sectores subalternos de la dudad capital Llegadas las elecciones el Miacuteniacutestro de Gobierno p od fa decir en el Congreso Nacional que la totalidad de las mujeres y muchos campesinos habiacutean sido nre siacuteonados moralmente por los funcionarios del aparato eclasiacuteastiacuteco (los curas) para que votasen por Bonifaz Inshyforme Politico AGl Meacutexico Sep 1932 Con Velasco Ibarra ocurrioacute cosa similar

63 Recueacuterdese que algunas de las asociaciones funcionales del PCE actuaron en Guayaquil y en toda la Costa 111 1933 como hemos sentildealado

326 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

rrana obtuvo una victoria y se tratoacute sin eacutexito de establecer una alianza con un sector de clase dominante del litoral en 1933 los hacendados seshyrranos lograron -antes del triunfo electoral- ampliar la alianza de la clase terrateniente hacia un sector de la clase gobernante de la Costa 64

Esa alianza tuvo como eje al sector serrano de la clase terrateniente Por ello debemos entender que dicho pacto y el sucesivo triunfo electoral del Dr Velasco Ibarra hace parte del camino prusiano que transitaba el Estado ecuatoriano Y saber que de las vicisitudes de dicha alianza y de dicha evolucioacuten estatal se derivan algunas de las escenas maacutes ruinosas de nuestra vida poliacutetica contemporaacutenea

5 Quinta Tesis La relacioacuten del Velasquismo con otros movishymientos poliacuteticos populistas

El populismo de Velasco Ibarra no ha sido el uacutenico en el Ecuashydor La Concentracioacuten de Fuerzas Populares y otros movimientos meshynores pero de igual iacutendole responden a la misma situacioacuten que el veshylasquismo 6 5 De ahiacute que se haya planteado en cierta literatura socioshyloacutegica y periodiacutestica la reciente pregunta iquestquieacutenes seraacuten los heredeshyros de las bases sociales de Velasco cuando este desaparezca de la escena poliacutetica Uno de estos socioacutelogos consideraba asiacute el problema cuando afirmaba Assad Bucaram es el liacuteder del CFP que llega iroacutenicamente tarde a la Historia del populismo Se constituye en posible heredero deshyfinitivo del Velasquismo -de sus bases populares (aclara ese autor)- pero en el momento en que el populismo cae en la penumbra 66 Por cierto hubo quienes no creiacuteamos en la no vigencia del populismo cefepista (incluso claro estaacute antes del 16 de Julio de 1978) pero muchos si se haciacutean la pregunta Despueacutes de todo el populismo del CFP se debiacutea a la misma base social de aquel dirigido por el uacuteltimo caudillo de la olishygarquiacutea Hasta ahiacute la tesis que examinaremos

En este estudio sobre la sociedad ecuatoriana y su evolucioacuten conshyducente al aparecimiento del velasquismo hemos querido avanzar un tratamiento de alcance general teoacuterico sobre varios aspectos del proceso de dominacioacuten poliacutetica en un paiacutes muy poco estudiado en Ameacuterica Lashy

64 Ese sector se expresoacute en el llamado Comiteacute Liberal Demoacutecrata del Litoral (CLDL) que no era sino una fraccioacuten del Partido Liberal ese siacute debilitado y dividido por los efectos sociales de la crisis

65 Agustiacuten Cueva op ciacutet paacuteg 717

66 Esteban del Campo El Populismo en el Ecuador op cit bull paacuteg 34 El subrayado nos pershytenece

Page 17: CAPITULO IX EL MITO DEL POPULISMO VELASQUISTA y LA

317 EL MITO DEL POPULlSMO VELASQUISTA

pretativa uacutenica lo lleva a Cueva a ver en el triunfo de Velasco Ibarra en 1933 una independencia con relacioacuten al triunfo de Neptaliacute Bonifaz el primero no triunfoacute uacutenicamente gracias a las masas conservadoras del segundo sino que la votacioacuten urbana de Guayaquil (y no la legada del bonifacismo en Quito) fue maacutes decisiva 4 2

Nuestro anaacutelisis socioloacutegico de las elecciones de 1931 y 1933 ha demostrado la total falsedad de dicha tesis al revelar que la base social fundamental del triunfo de Velasco previno precisamente de los secshytores rurales y de la Sierra central eminentemente

Aun maacutes podemos nosotros hacer una caracterizacioacuten social del electorado que sufragoacute entonces por el Dr Velasco lbarra en las parroshyquias rurales del Altiplano Andino para tener asiacute una visioacuten maacutes proshyfunda de la base social fundamental del primer velasquismo y despeshyjar para siempre los errores comentados

Es evidente que dado el grado de analfabetismo entonces existenshyte en el Callejoacuten Interandin o quienes sufragaron en las parroquias rushyrales serranas no fueron los huasipungueros En efecto esos labriegosdeg conciertos arraigados peones esclavizados por sus deudas con el pa- troacuten terrateniente eran en su inmensa mayoriacutea analfabetos Seguacuten un estudio que venturosamente ubica el problema analizado para el antildeo 1933 el sector del campesinado maacutes empobrecido -llamado por ese aushytor la clase campesina A - y que incluiacutea a todos aquellos labriegos y jornaleros que trabajaban en comunas o en las haciendas (siendo eacutesshytos los huasipungueros) teniacutean un ingreso mensual promedio de SI 560 y eran en un 800 0 analfabetos mientras el 20 restante habiacutean asisshytido a escuelas rurales pero en realidad eran serniacuteanalfabetos 43 Estas cifras no parecen exageradas en absoluto pues para el antildeo 1949 Angel Modesto Paredes calculaba que el analfabetismo del grupo indiacutegena (que justamente comprende al sector maacutes pobre del campo entre los tipificados por ese autor) ascendiacutea al 9000 Y a propoacutesito de la parshyticipacioacuten electoral de este grupo social el autor antildeade El indio hasta ahora ha permanecido casi en lo absoluto indiferente a la poliacutetica sin participacioacuten en las elecciones puacuteblicas que ella despierta 4 4

Tampoco fueron los electores del capitalino abogado Velasco lmiddot barra los indios comuneros Esos minifundistas indiacutegenas de las coshy

42 Ibid

41 Pablo A Suarez Contribucioacuten al Estudio de las Realidades entre las Clases Obreras v Campesinas Quito Tipografiacutea J Femandez 1934 pago 35

44 Angel Modesto Paredes Estudio de la Clase Media en el Ecuador Renista Mexicana de Sociclogux Meacutexico Volumen Xl No 1 1949 pago 9

318 EL MITO DEL POPULlSMO EN EL ECUADOR

munidades no soacutelo que exhibiacutean el alto grado de analfabetismo arriba sentildealado sino que ademaacutes habiacutean sido tradicionalmente los maacutes reashycios a participar en actividades ajenas a sus naciones interiores cashylificativo que un autor ha dado a las comunidades indiacutegenas en 1916 45 Seguacuten ese autor ninguacuten blanco podiacutea entrar a las comunishydades sin permiso de sus cabecillas y el odio hacia los blancos era maacutes acendrado en ellos Esto sin embargo parece exceptuar al cura causa principal para impedir que se civilicen seguacuten el mismo ensayista Reshycordemos ademaacutes que la indiferencia hacia las elecciones puacuteblicas seshyntildealada por Paredes tambieacuten se referiacutea a ellos

Estariacutean asimismo excluiacutedos de conformar el electorado velasshyquista de las parroquias rurales de la Sierra aquellos minifundistas ashynalfabetos y pobres los llamados indios libres que eran propietarios de una iacutenfima parcela que a veces contraiacutean deudas con los hacendados y perdiacutean consecuentemente su libertad personal aunque el acarreo electoral pudo tambieacuten haberse dado En todo caso si alguna votacioacuten por Velasco se puede imputar a ellos eacutesto habriacutea sido a traveacutes del ashycarreo Aun cuando este fenoacutemeno por cuya constatacioacuten posible buscamos evidencia no fue un fenoacutemeno constatado en toda la investishygacioacuten realizada Y si existioacute dicho fenoacutemeno su existencia no abogariacutea sino contrariamente a la tesis comentada

iquestQueacute caracteriacutesticas sociales exhibiacutean los electores de aquellas parroquias rurales del Altiplano Andino que como hemos demostrashydo ya constituyeron la base social de apoyo electoral maacutes decisiva del Primer Velasquismo

Eliminados como votantes el conjunto de contingentes antes menshycionado y considerando que los miembros pertenecientes a la clase teshyrrateniente (por maacutes que todos y todas hayan