Conversaciones en Colomers

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  • CONVERSACIONES EN COLOMERS

    REFLEXIONES SOBRE SINDICALISMO Y POLTICA

    DURANTE LA TRANSICIN A LA DEMOCRACIA EN ESPAA

  • Materials dhistria de larxiu 3

    Consell editorial:Javier Tbar Hurtado (director), Sebastian Balfour, Gens Barnosell Jord, Jordi Catalan Vidal, Xavier Domnech Sampere, Montserrat Duch Plana, Albert Garca Bala, Carme Molinero Ruiz, Stefano Musso, Mary Nash

    i Ricard Vinyes Ribas.

    Ttols publicats

    1. Jos Fernando Mota Muoz, Mis manos, mi capital. Els treballadors de la construcci, les CCOO i lorganitzaci de la protesta a la gran Barcelona (1964-1978)

    2. Andrea Tappi, SEAT, modelo para armar. Fordismo y franquismo (1950-1980)

  • Isidor Boix LluchJos Luis Lpez Bulla

    Carles Navales TurmosJavier Tbar Hurtado (ed.)

    Conversaciones en Colomers

    Reflexiones sobre sindicalismo y poltica durante la transicin a la democracia en Espaa

    Prlogo de Joan Carles Gallego

  • Foto de portada: Marcha el primer da de la huelga de 3 das de SEAT, 16-1-1979, Jordi Soteras. Col. AHCO.

    Amb la collaboraci de la Diputaci de Barcelona

    Isidor Boix Lluch, Jos Luis Lpez Bulla, Carles Navales Turmos i Javer Tbar Hurtado, 2012

    Prleg: Joan Carles Gallego de la present edici: Fundaci Cipriano Garca de CCOO de CatalunyaEdici a cura dEditorial GermaniaDr. Jos Gonzlez, 99 - 46600 Alzira (Valncia) - www.germania.esImprs a la UE - Printed in the UEISBN: 978-84-92587-72-8Dipsit legal: V-681-2012

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    SUMARIO

    Prlogo, por Joan Carles Gallego .......................................... 11

    Presentacin y propsito, por Javier Tbar Hurtado ........... 19

    Conversaciones en Colomers, por Isidor Boix, Jos Luis Lpez Bulla y Carles Navales ............................. 29

  • In memoriam Carles Navales Turmos.

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    PRLOGO

    Joan Carles Gallego Secretario General de la Comissi Obrera Nacional de Catalunya

    Recuperar debates sindicales inconclusos puede ser un ejercicio hoy oportuno. Sin duda, es desde la memoria reconstruida e interpretada como podemos aproximarnos a este presente de incertidumbres e indagar como el movimiento sindical establece sus estrategias para seguir siendo sujeto activo en la construccin de los equilibrios sociales, en la empresa y en la sociedad, que permitan hacer compatible progreso y equidad, crea-cin de riqueza y seguridad, desarrollo y sostenibilidad.

    Creo que nos toca felicitar la iniciativa de nuestra Fundacin Cipriano Garca de CCOO de Catalunya, fiel a sus objetivos fundacionales de difundir y preservar la memoria de los trabajadores y trabajadoras y del movimiento obrero cataln a travs, entre otras actividades, de la elabo-racin de una potente coleccin de fuentes orales que nos debe permitir superar una cierta tendencia existente a creer que vivimos en un presente perpetuo que se explica por si mismo, al margen de un pasado olvidado y caduco. Esta publicacin, a mi entender es un magnfico ejemplo de ese propsito en forma de reproduccin de las conversaciones de tres sindicalistas, de visin profunda y absolutamente vigente, que fueron protagonistas de un pasado prximo pero determinante para explicar la reconstruccin del movimiento sindical en Catalunya y Espaa.

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    Consecuentemente, acercarnos a la explicacin e interpretacin de lo que ha sido ese pasado sobre el que nos asentamos, debe ayudarnos a entender que este presente, lo que en l se resuelve, es tambin la antici-pacin del futuro. Sin duda este pasado recuperado en las primaverales conversaciones intercambiadas en la rectora de Colomers, animadas por Javier Tbar, han puesto a nuestra disposicin algunos de los debates de buen seguro entonces inconclusos y an hoy en buena parte abiertos que Jos Luis, Isidor y Carles protagonizaron en su momento y que hoy rein-terpretados, desde el propio subjetivismo de quien ha protagonizado su desenlace, puede ser para nosotros, que hoy afrontamos nuestros (no s si nuevos) retos, un instrumento til para entender este presente y definir estrategias para anticipar ese futuro que queremos construir desde el com-promiso tico que trasciende en esta memoria colectiva y que se asienta en unos valores que seguimos reivindicando.

    Los aos de la transicin poltica han sido ampliamente historiados e interpretados. Pero en muchas ocasiones las referencias al movimiento sin-dical han aparecido de soslayo, como ancdota de un cambio institucional, el paso de la Dictadura a la Democracia, que en determinada tradicin se nos publicita como protagonizada por los gestores aperturistas del antiguo rgimen, incluyendo un destacado papel de la monarqua, dejando as en un plano oscurecido el largo proceso de conflicto y movilizacin demo-crtica que fue determinante para desbloquear lo que hubiera podido ser un simple proceso de liberalizacin, con limitaciones democrticas. Tal y como nos record acertadamente Nicols Sartorius y Alberto Sabio en su libro El final de la Dictadura: la democracia espaola no fue otorgada, sino conquistada por el pueblo, destacando que nada hubiera sido posible sin el activismo de la clase trabajadora, y especialmente de CCOO como principal fuerza de choque contra el Rgimen.

    Sin duda, las conversaciones entre los tres sindicalistas protagonistas de aquellos aos pueden ayudarnos a repensar la actualidad del movi-miento sindical. Si convenimos que determinadas insuficiencias de la actual democracia sea el sistema electoral o el marco autonmico, por citar algunas de las comnmente referenciadas pueden obedecer a las particularidades en que se desarroll el proceso de transicin poltica, podemos tambin intuir que el propio proceso de transicin sindical,

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    durante aquellos mismos aos, encierre algunas claves interpretativas del presente sindical sea el papel del sindicato en la empresa, sea la unidad de accin. Por esta razn, acercarnos a ellas puede ayudarnos a orientar estrategias de futuro.

    El movimiento sindical hoy en da se encuentra, sin duda, ante impor-tantes retos. La profundidad de la actual crisis econmica, su implosin en la segunda mitad del 2007, con la quiebra del sistema financiero interna-cional que an hoy da sigue colapsando nuestra capacidad de crecimiento y desarrollo econmico y social, est generando nuevos requerimientos al sindicalismo de nuestro pas para hacer frente a los problemas, elaborar alternativas y demostrarnos tiles en la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores y trabajadoras. La crisis muestra como en el actual mundo globalizado la falta de reglas y controles aumenta las ineficiencias del sistema y por ello se hace ms perentorio superar el marco de la accin local para establecer estrategias globales, sea estableciendo instrumentos y reglas para la gobernanza mundial, sea reforzando las organizaciones sindicales internacionales. La crisis econmica no es slo el producto de la quiebra del sistema financiero, ya que en la misma podemos observar como la crisis climtica, la alimentaria y la energtica estn todas ellas interrelacionadas y son interdependientes en un mundo global y enorme-mente financiarizado.

    Las polticas con que se enfrenta la actual crisis estn soportadas por la hegemona del discurso neoliberal. Se acentan medidas y polticas econmicas dirigidas a la reduccin del dficit pblico, va contencin del gasto pblico social, tanto por la va del recorte en la provisin de servicios y en la dotacin de recursos humanos y materiales, como de las privatizaciones. Se abunda en la reduccin de los derechos y garantas de los trabajadores y se presiona a la baja las condiciones laborales, buscando la disminucin de los costes laborales que se define como atajo (intil!!!) para aumentar la competitividad empresarial. Y se cuestiona, cuando no impugna, la funcin de las organizaciones sindicales, tanto en su represen-tatividad como en su reconocimiento de sujeto activo en la consecucin y defensa de derechos.

    El contexto en que el sindicato realiza hoy su accin es muy distinto de la dcada que envuelve las Conversaciones en Colomers alrededor

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    del proceso de reconstruccin sindical a la salida de la Dictadura y que avanz en paralelo a la institucionalizacin de la Democracia en nuestro pas. La transicin sindical fue rica en debates que en la prctica han ido dejando poso en el movimiento sindical actual. Debates recuperados sobre las relaciones del PSUC con CCOO y la apuesta por la independencia y la autonoma sindical; la huelga general poltica o la huelga nacional como constructo poltico que evidencia un papel social central del movimiento obrero y que est en la base de las alianzas estratgicas que el sindicalismo confederal establece para garantizar amplio apoyo social a las reivindica-ciones relacionadas con el reparto de la riqueza; libertad sindical y la ten-sin entre esta y la unidad sindical como respuesta orgnica imposible (no posible) en un contexto poltico determinado y la instrumentacin de la representacin unitaria en la empresa que condiciona el propio desarrollo pleno del hecho sindical; los cambios en el mundo del trabajo, en la clase trabajadora, en las formas de autoorganizacin, en el carcter de las reivin-dicaciones, etc., como referencias necesarias en la aproximacin al proceso de reconstruccin y desarrollo del sindicalismo en nuestro pas.

    La relacin partido-sindicato es seguro un elemento referencial que puede explicar algunas de las claves de la materializacin institucional de la reconstruccin del movimiento sindical organizado en nuestro pas. Un debate que, sin duda alguna, est detrs de las respuestas organizativas que se van dando y que nos transportan a la actualidad. El debate de la unidad sindical y el de los organismos unitarios de los trabajadores, tiene de buen seguro parte de su explicacin en la toma de posicin de los distintos sujetos polticos que actuaron en a