El verdadero Mesías

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EL VERDADERO MES IAS? Una respuesta Juda a los Misioneros ***ARYEH KAPLANTraducido por Juan R. Mayorga Z., PhD.

Publicado por JEWS FOR JUDAISM, 2795 Bathurst St, PO Box 41032 Toronto, ON Canada M6B 4J6. Phone (416) 789-0020 E-mail: toronto@jewsforjudaism.org www.jewsforjudaism.org

c 1976 por National Conference of Synagogue Youth, (NCSY) c Nueva Edicin 1985 por NCSY o c Edicin Jews for Judaism en Espaol 2007 por Orthodox Union (OU) y o n NCSY en cooperacin con Jews for Judaism. o Todos los derechos reservados. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicacin puede ser o copiada electrnicamente, ni fotocopiada, ni reproducida por mtodo alguno o e sin permiso escrito de parte del due o de los derechos. n Puede ser descargado gratuitamente en formato PDF desde www.jewsforjudaism.org Esta edicin ha sido impresa con permiso de Orthodox Union y NCSY, 11 o Broadway, New York, NY 10004 - Phone 212.563.4000 - www.ou.org

Aryeh Kaplan

El Verdadero Mes as? Una respuesta jud a los misioneros a

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TRADUCCION AL CASTELLANO: Dr. Juan R. Mayorga Z. Universidad Tecnolgica Indoamrica, Ambato - Ecuador o e Pginas web: http://jmayorga.wordpress.com , http://noajidas.org a E-mail: jrmayorgaz@gmail.com, JuanMayorga@uti.edu.ec ASESORAMIENTO DE TRADUCCION: Lcdo. Yehuda Ribco Pginas web: http://SerJudio.com , http://fulvida.com a E-mail: carta@serjudio.com

Esta traduccin fue llevada a cabo con todo temor y amor hacia el Creador, Dios o de Israel. El traductor y su esposa, Do a Carmen Mercedes Hermoza Ramos, n dedican este trabajo a sus amigos y hermanos: Do a Giovanna Ximena Hermoza Ramos n y Don V ctor Santiago Oate Tern. n a Quiera Dios derramar siempre y en abundancia de Su bondad y misericordia sobre ellos! Quiera Dios bendecirlos con salud f sica, mental y espiritual todos sus d en la tierra. as Que en su hogar viva la paz y sobreabunde la descendencia. Que reciban todo lo bueno en Este Mundo y en el Mundo por Venir. Baruj Hashem!

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ContenidoUna gu prctica para tratar el problema del Misionerismo a a Por qu no somos cristianos? e Aryeh Kaplan Cuando un Jud se vuelve Cristiano o Aryeh Kaplan La transicin de Mes o as a Cristo Aryeh Kaplan Ecumenismo y dilogo - 1263 E.C. a Berel Wein Fue Jess el Mes u as? Examinemos los hechos! Pinchas Stolper Jess y la Biblia u Aryeh Kaplan Contempla al hombre: el verdadero Jess u Aryeh Kaplan El verdadero Mes as Aryeh Kaplan Mi camino de regreso - la historia de una chica como le fue contada a Aryeh Kaplan Addendum 1 4

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Muy a menudo, por tratar de responder al reto misionero, uno puede ejecutar ciertos procesos que, a pesar de verse lgicos, (de hecho) nos ponen en bandeja de o plata ante los misioneros. Por ello, un grupo de l deres de la comunidad jud han a preparado estos lineamientos para tratar con misioneros (y sus seguidores) sobre terreno.

Una gu prctica para tratar el a a problema del Misionerismo1. Usted no va a ganar corazones para la Tor al intentar convencer a otros a de que las armaciones del Cristianismo son falsas. Invierta su tiempo aprendiendo, ense ando y explicando el signicado que conlleva la Tor y n a sus Mitzvot. Mejor a n, invite a aquella persona que est en b squeda de u a u valores religiosos a un Shabatn, o a su hogar para Shabat. Deje que la o verdad y belleza de la Tor (y su forma de vida) guien a las personas al a camino correcto. 2. No discuta con misioneros. No de crdito ni dignidad a tales esfuerzos por e ganar almas. Hay millones de cristianos no-practicantes quienes son mejor blanco para tales misiones. 3. Los misioneros son usualmente fanticos de mente cerrada. Estn entrenaa a dos para responder a sus argumentos mecnicamente y casi de memoria. a Si no pueden manejar su objecin, entonces la desviarn poniendo en el o a tapete otro punto, y otro ms... Aun si usted gana, realmente pierde. a 4. No debata, ni dialogue, ni discuta con misioneros. A menudo los misioneros se esfuerzan por conseguir que jud se involucren en debates p blicos. os u No caiga en este ardid pues es totalmente in til. Sobre todo, no invite u como conferencistas a misioneros (ni a sus seguidores) a eventos que cuentan con auspicio jud Tal hospitalidad no hace ms que proveer dignidad o. a institucional y legitimidad a la causa misionera. Por otro lado, no ataque p blicamente ni (peor aun) agreda a los misioneros; esto slo sirve para u o pintarlos con un aura de martirio, as perdemos. Nuestra obligacin esen o cial es apuntalar nuestro Juda smo. 5. No se deje enga ar por la palabrer cristiana (pseudo) juda. Algunos n a grupos misioneros apuntan espec camente a los jud con la retrica de os o que aquellos que se les unen se completan o realizan como jud os. Es patente la incompatibilidad de esta armacin con las tradiciones y o convicciones jud as. Cualquier conversin al Cristianismo o a cualquier o otra fe es un abandono del Juda smo. Sin duda tenemos que esforzarnos por retornar a individuos errantes a su propia fe y a su propia comunidad (de una manera clida, basada en el amor). a 1

Una gu prctica a a contra el Misionerismo 6. No pierda su compostura. El estilo de los misioneros es normalmente afable, demostrando compostura. Im telos. Cuando lleguen a su puerta con una sonrisa, responda amablemente - rmemente pero sin recriminacin o No gracias, no estoy interesado, o alguna frase igual de breve y denitiva. 7. Emppese de los hechos. Obtener informacin dedigna es un paso indisa o pensable. Ning n plan de accin puede ser puesto en marcha hasta que u o se tenga una buena imagen de la situacin en la comunidad. Estn los o a jud por ser jud siendo objeto de proselitismo misionero? Quines os, os, e son los misioneros y cules son sus bases de operaciones o fuentes de esa tos? Bajo qu circunstancias y por qu medios uye el misionerismo - en e e escuelas, cafeter a travs de los medios de comunicacin, en reuniones as, e o de oracin, en grupos hogareos de estudio, bibliotecas mviles? o n o 8. Plane una estrategia y una metodolog Asumiendo que despus de indae a. e gar sobre lo que est pasando se detecta un problema que requiere accin: a o a) Haga un repaso de los recursos con que se cuenta, e.g., personal con conocimiento y experiencia, literatura apropiada, espacios f sicos apropiados. b) Debe darse prioridad a jvenes y ancianos. Debe establecerse una o fuerza de resistencia para tratar con ellos persona a persona. Asimismo organice una reserva de adultos que tengan alguna fortaleza o experiencia (en contrarrestar el misionerismo). c) Estudie con mucho cuidado, usando informacin de primera mano, o las necesidades de aquellos jvenes jud quienes estn estn siendo o os a a atraidos por (o que ya estn inmersos en) movimientos religiosos. e Qu buscan nuestros jvenes? No prejuzgue sobre estos temas y e o recuerde que el Movimiento pro-Jes s es bastante complejo. u d ) Con la misma prolijidad plane cmo ofrecer una respuesta (jud e o a) positiva para cada necesidad y para cada b squeda. Slo entonces u o ser posible llegar a estos jvenes, y as compartir conocimiento (e a o inculcar entendimiento) que propicie un entrenamiento intensivo de nuestros muchachos. 9. Enfquese en los adolescentes. No slo los universitarios sino, tambin, los o o e colegiales (aun de primeros a os) deben ser tenidos por vulnerables. Un n buen n mero de misioneros tiende a concentrarse en adolescentes, usanu do deliberadamente grupos de discusin, explotanto tanto la inestabilidad o de estos aos como la predisposicin de los jvenes a retar valores tradin o o cionalmente aceptados. Estas reas demandan nuestro mayor escrutinio a y planeamiento. Recalquemos que la sobrereaccin es contraproducente: o debe evitarse la imitacin as como enfrentamientos y contracruzadas. o

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Una gu prctica a a contra el Misionerismo 10. Cre espacios para que los jvenes participen. Desafortunadamente quienes e o estn confusos respecto a su Juda a smo y con problemas personales no siempre se permitirn participar en programas que se llevan a cabo en sinagogas a u organizaciones juveniles. Es necesario desarrollar nuevas vias para llegar a los jvenes con el contenido y objetivos de los programas, incluso en o aquellos programas que son considerados por ellos como no-controlados por la autoridad. Recientemente algunos programas para jvenes y adoo lescentes reejan esta metodolog utilizando ambientes informales (coa, mo cafeter as) para generar espacios para la discusin, la cr o tica y para establecer contactos con otros jvenes. Tales programas son consistentes o con el objetivo ultimo: alcanzar a los jvenes, proveyndoles ambientes o e jud en donde puedan relajarse, conocer a otros jvenes, donde pueden os o hablar de manera informal con personas capacitadas, cumplidoras y sensibles - incluyendo a otros de sus pares. Se debe dar alta prioridad a la experimentacin de metodolog nuevas y creativas para abrir canales de o as participacin para nuestros jvenes. o o Por sobre todas las cosas, recuerde que la mayor de personas atra a das por los misioneros no ha experimentado verdaderamente una vida de Tor - tan a slo sugiera antes que vayas a los gentiles, por qu no indagas sobre lo que o e nuestra propia tradicin tiene para ofrecerte. Pero siga adelante creando para o ellos experiencias positivas de Tor. a

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Por ms de 2000 aos, misioneros cristianos han intentado convencer al Jud a n o sobre sus planteos y, durante ese mismo per odo, el jud se ha resistido. Aquelo los que resistieron con mayor fervor fueron quienes buscaron a Dios con mayor anhelo. Qu los motiv? Por qu nunca cedimos ante los misioneros? e o e

Por qu no somos cristianos? eporAryeh Kaplan scuchamos hoy en d sobre un movimiento llamado Jud por Jes s. a os u Un peque o n mero de jud aparentemente est encontrando atractivas las n u os a ense anzas del Cristianismo. Sin embargo, la gran mayor de jud