LA IZQUIERDA COMUNISTA GERMANO-H León Trotsky Claude Bitot Gilles Dauvé y François Martín Varios

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Text of LA IZQUIERDA COMUNISTA GERMANO-H León Trotsky Claude Bitot Gilles Dauvé y François Martín Varios

  • ColeccinEmancipacin ProletariaInternacional

    Guy Sabatier

    Claude Bitot

    Len Trotsky

    Claude Bitot

    Gilles Dauv y Franois Martn

    Varios Autores Alemanes

    K. Korsch, H. Gorter y A. Pannekoek

    Ttulos publicados:

    Tratado de Brest-Litovsk de 1918:Frenazo a la Revolucin

    El comunismo no ha empezado todava

    Informe de la Delegacin Siberiana

    Investigacin sobre el capitalismollamado triunfante

    Declive y resurgimiento de laperspectiva comunista

    Ni parlamento ni sindicatos:Los consejos obreros!

    La izquierda comunistagermano-holandesa contra Lenin

    presentado por D. Authier y G. Dauv

    La clase obrera necesita el marxismo para emanciparse. Dela misma manera que el conocimiento de las ciencias de la naturaleza

    es indispensable para la realizacin tcnica del capitalismo, de igual

    modo el conocimiento de las ciencias sociales es indispensable para

    la puesta en obra organizativa del comunismo. Aquello de lo que

    hubo necesidad muy en primer lugar, fue de la economa poltica, esa

    parte del marxismo que pone al desnudo la estructura del capitalismo,

    la naturaleza de la explotacin, los antagonismos de clase, las

    tendencias del desarrollo econmico. Suministr inmediatamente

    una base slida a la lucha espontnea de los obreros contra sus amos

    capitalistas. Despus, en una etapa posterior de la lucha, la teora

    marxista del desarrollo social, desde la economa primitiva al

    comunismo pasando por el capitalismo, suscit la confianza y el

    entusiasmo gracias a las perspectivas de victoria y de libertad que

    abra. En la poca en que los obreros, no muy numerosos todava,

    entablaron su lucha ardua y en que haba que sacudir la apata de las

    masas, estas perspectivas se revelaron de primera necesidad.

    Cuando la clase obrera se ha hecho grande en nmero y enpotencia, cuando la lucha de clase ocupa un lugar esencial en la vidasocial, otra parte del marxismo debe venir al primer plano. En efecto,el gran problema para los obreros ya no es saber que son explotados ydeben defenderse; les hace falta saber cmo luchar, cmo superar sudebilidad, cmo adquirir vigor y unidad. Su situacin econmica estan fcil de comprender, su explotacin tan evidente, que la unidad enla lucha, la voluntad colectiva de tomar la produccin en sus manosdeberan a primera vista deducirse de ello al instante. Lo que les nublala vista y se lo impide es, ante todo, el poder de las ideas heredadas einyectadas, el formidable poder espiritual del mundo burgus, queahoga su pensamiento en una espesa capa de creencias y deideologas, los divide, los hace timoratos y les turba el espritu.Disipar de una vez por todas estas espesas nubes, liquidar este mundode las viejas ideas, este proceso de elucidacin forma parte integrantede la organizacin del poder obrero, ella misma proceso; ese procesoest ligado a la marcha de la revolucin. En este plano, la parte delmarxismo a poner de relieve es la que hemos llamado su filosofa, larelacin de las ideas con la realidad.

    A. Pannekoek

    EspartacoInternacional

    LA IZQUIERDA COMUNISTAGERMANO-HOLANDESA

    CONTRALENIN

    EDICIONES ESPARTACO INTERNACIONAL

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    K. KorschH. Gorter A. Pannekoek

  • LA IZQUIERDA COMUNISTAGERMANO-HOLANDESA

    CONTRALENIN

    EDICIONES ESPARTACO INTERNACIONAL

    K. KorschH. Gorter A. Pannekoek

  • En el corazn de

    LA CONCEPCIN MATERIALISTA DE LA

    HISTORIA

    Por Karl Korsch

    CARTA ABIERTA AL CAMARADA LENIN

    Por Herman Gorter

    LENIN FILSOFO

    Por Anton Pannekoek

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    Ttulos de los textos en versin francesa: -Au coeur de la conception matrialiste de lhistoire -Rponse a Lnine -Lnine philosophe Traductor y editor: Emilio Madrid Expsito Primera edicin en espaol: Noviembre de 2004

    Ediciones Espartaco Internacional I.S.B.N.: 84-609-3337-7 Depsito legal: SE-5723-2004 en Espaa Impresin: Publidisa Publicado en espaol con la autorizacin de la asociacin

    Les Amis de Spartacus 8, impasse Crozatier

    75012 PARIS

    ste y los dems ttulos de esta coleccin se encuentran en: http://perso.wanadoo.es/emex Correspondencia: emex@wanadoo.es

  • 3

    NOTA DEL TRADUCTOR

    La publicacin de los textos que presentamos aqu puede parecer a algn lector un tanto desligada de nuestra actualidad. Despus de todo, la situacin actual de Europa y el mundo es muy distinta a la de los aos 20 y 30 del siglo pasado, cuando estos textos fueron escritos. Sin embargo, su inters radica precisamente ah: la sociedad de hoy es tan compleja, nos encontramos ante tantos problemas, y se suceden con tanta rapidez, que lo ms probable es que nos quedemos sin saber cmo orientarnos y, por consiguiente, sin saber qu decisin tomar.

    Por ejemplo, continuamente se nos proponen elecciones de todo tipo, y nos las presentan de tal modo que casi no sabemos qu eleccin ser la mejor de ellas. O quiz la eleccin buena no es ninguna de las presentadas, sino la que nosotros podramos proponer?

    Se nos habla tambin de guerra: estaremos a favor de uno, a favor de otro, o quiz en contra de los dos?

    En Espaa, por ejemplo, podemos elegir entre ser partidarios de un rgimen centralista o partidarios de uno cualquiera de los nacionalismos presentes. Por quin tomar partido? O se nos ocurre a nosotros una solucin distinta a ambas?

    Vemos muchas Organizaciones No Gubernamentales que se dedican a aliviar las penalidades de tantos millones de personas que sufren en el mundo. Hay que ayudarles, o sea, poner paos calientes a los sufrimientos humanos, o debemos ir a la raz del problema para solucionarlo? Y cul es esta solucin?

    Podramos seguir. Pero basten estos ejemplos para poner de relieve la importancia de estar lo mejor orientado posible para que nuestro esfuerzo no sea baldo.

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    De los tres textos que se incluyen en este volumen, el primero y el tercero se podran calificar de esencialmente tericos, pues tratan de aclarar problemas de interpretacin de la sociedad en general, aunque, por ah mismo, ya empiezan a ser tambin prcticos. El otro texto, el que se incluye en segundo lugar, la carta de H. Gorter a Lenin, se podra considerar una aplicacin prctica de los principios, pues en l se trata esencialmente la tctica a seguir para el triunfo de la revolucin proletaria.

    Por muy diferente que sea la situacin actual de la que exista en los aos 20 y 30 del pasado siglo, seguimos viviendo en una sociedad dividida en clases sociales, en la que, por tanto, hay lucha de clases, a veces larvada, a veces abierta. El problema esencial sigue siendo el mismo hoy que hace 70 u 80 aos: El capitalismo sigue dominndolo todo y engendra todas las desigualdades y sufrimientos. Cmo luchar para acabar con l? Para contribuir, en la escasa medida en que nos es posible, a la solucin de este problema, nosotros queremos poner a disposicin de todos aquellos que no se conforman con la esclavitud capitalista estos textos que sin duda pueden ser un magnfico instrumento en manos de todos los que estn dispuestos a luchar contra el Capital.

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    Karl KORSCH

    EN EL CORAZN DE LA CONCEPCIN MATERIALISTA DE LA HISTORIA

    117 TESIS TOMADAS DE LAS FUENTES

    Ediciones Espartaco Internacional

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    Advertencia de los redactores

    (Agrupados alrededor de Espartaco), ya no queran solamente unos das de libertad por ao como ocurra en las fiestas Saturnales, en las cuales los esclavos jugaban a hacer de dueos. Queran que la vida se convirtiese en una Saturnal perpetua. (Albert Thomas)

    Por qu editar hoy un ensayo relativo a la concepcin

    materialista de la historia, que sirve de introduccin a una pequea seleccin de extractos sacados de autores diversos, que tocan todos este tema? Desde Jena, en 1922, Korsch explicaba en un prlogo que las ideas fundamentales de Marx eran simplificadas o castradas sistemticamente entonces, y es cierto que en aquel momento los bolcheviques por un lado, los anarquistas por otro, se emplearon con igual fervor religioso, unos en hacer de ellas bulas de un papa infalible, otros en denunciar en ellas la encarnacin del mal. La dialctica materialista, prosigue Korsch, es la ocasin de un mortificante espectculo en el que se ve, como en tantos otros debates filosficos, unos ponindose a ordear un macho cabro mientras que los otros esperan debajo provistos de un tamiz (Kant). Korsch aade que, en la eleccin y en la disposicin de frases que forman el nudo de la concepcin materialista de la historia, era inevitable un cierto grado de subjetividad: el necesario para intentar retener el espritu antes que la letra del principio materialista dialctico, tal como Marx y Engels lo haban aplicado al anlisis de su poca, y para permitir profundizar la crtica prctica a la cual esta teora estaba destinada. En este sentido, se podr juzgar de la pertinente

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    originalidad de la que Korsch supo dar prueba al seleccionar las 117 citas-clave.

    Nosotros no pretendemos presentar a los lectores de Spartacus ni a Karl Korsch1 ni la teora dialctica de la revolucin que se debe a Marx y Engels. Nos limitamos a resaltar que En el corazn de la concepcin materialista de la historia no es la obrilla de un universitario, sino que pretende ser un libelo de combate. Por discutible que haya podido ser en aquella poca el combate leninista de Korsch, hay que quedarse con su espritu combativo. Las ideas mejoran. El sentido de las palabras tiene parte en ello. En su prefacio a Marxisme et libert (Champ Libre), Dunayevskaya cuenta cmo un miner