La Izquierda que Viene

  • View
    214

  • Download
    1

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Un enfoque moderno de la izquierda, el mundo ha cambiado, los ideales, también. La izquierda que viene... es la nueva izquierda.

Text of La Izquierda que Viene

  • LA IZQUIERDA QUE VIENE Gerardo Bleier

    1

  • LA IZQUIERDA QUE VIENE Gerardo Bleier

    2

    No siento dolor ni desesperanza. El sufrimiento tuvo lugar

    durante veinte aos, en los que la mente no acepta la desaparicin

    forzada; pero amo tanto la vida, la creacin, el juego.... que

    finalmente pude entender, que es la primera forma de superar una

    MARCA tan violenta como la que padecimos los familiares de

    detenidos desaparecidos. Gerardo Bleier

  • LA IZQUIERDA QUE VIENE Gerardo Bleier

    3

  • LA IZQUIERDA QUE VIENE Gerardo Bleier

    4

    I

    Antes de abandonarnos, pues eso hizo, tuvo la preocupacin de legarnos su sutileza.

    Orden algunas ideas que fueron publicadas como Eplogos y Legados. *

    La mentalidad colectiva es una prisin de la que nadie puede escapar? Una de las estructuras que dan larga duracin a las culturas, una de las formas del destino? y

    Cmo se explicara entonces el cambio? Inquiri para perturbarnos desde el cielo de la inteligencia.

    En Espaa durante siglos las familias pudientes organizaban, (para preservar

    privilegios), la reproduccin de su influencia disponiendo la preparacin mental de un

    hijo para que siguiese el oficio militar, de otro para que se integrara a las estructuras de

    la Iglesia Catlica como sacerdote, de otro para ocuparse de los negocios de la familia y

    de alguna de las mujeres para ser entregada a algn patricio.

    Tales conductas generaron naturalmente comportamientos sociales conservadores.

    Cmo se explicara entonces el cambio que condujo de esa tradicin semifeudal a una

    expresin tan rica, plural y revolucionaria, como la que se expresa en estos das en que

    escribo en las calles de Espaa por parte de comunidades de individuos que exigen la

    ruptura de las elites polticas con las elites privilegiadas para acentuar la calidad de la

    democracia?

    Y cmo los acontecimientos del frica mediterrnea, donde las protestas son

    salvajemente reprimidas por regmenes, adems, autoritarios?

    Qu explica el cambio?

    nicamente las transformaciones operadas en la estructura de las economas, en el

    desarrollo del capitalismo, en la mundializacin de la economa, en la internalizacin de

    los nuevos conocimientos emanados de la revolucin cientfico tcnica, pero tambin en

    la sntesis cultural que se produjo en la mentalidad europea como consecuencia de las

    experiencias totalitarias (el fascismo, el estalinismo) que millones de personas

    padecieron durante el Siglo XX?

    Hace algunos aos Vania Markarian public un ensayito en el que puso en evidencia

    como la lucha por los Derechos Humanos de las comunidades de exiliados uruguayos

    de los partidos de la izquierda revolucionaria presupuso un aprendizaje de la cultura

    democrtica. La generacin de estudiantes y obreros que lucharon contra la dictadura en

    el propio territorio uruguayo, al padecer en la carne y el espritu las consecuencias del

    totalitarismo, el aprendizaje democrtico lo hicieron por mero contraste. El contraste

    vvido entre los relatos de sus padres acerca de la calidad de la democracia uruguaya de

    las primeras dcadas del siglo XX y los horrores que les toc padecer primero como

    observadores entre los aos 71 y 79, luego como protagonistas de la lucha para derrotar

    a la dictadura entre el 80 y el 84.

    * Jos Pedro Barrn Eplogos y Legados Escritos inditos. Testimonios. (Ediciones de la Banda

    Oriental)

  • LA IZQUIERDA QUE VIENE Gerardo Bleier

    5

    II

    En febrero de 1976, posiblemente, Eduardo Bleier, uno de los detenidos desaparecidos

    de la dictadura uruguaya, fue arrojado a una especie de cuneta cubierta por tablones.

    Fue enterrado vivo y se hizo pasar por encima de l a otros presos. Haba sido torturado

    salvajemente, internado en el Hospital Militar, recuperado mnimamente y vuelto a

    ingresar en las sesiones de tortura.

    Muerto en la primer semana de julio de ese mismo ao su cuerpo no fue entregado a su

    familia, eso significaba reconocer el asesinato de un inocente maniatado, sino enterrado

    en un cementerio clandestino ubicado en el Batalln 13 de Infantera.

    En algn momento entre octubre de 1984 y marzo de 1985 sus restos, junto a los de

    otros detenidos desaparecidos que corrieron la misma suerte, se afirma, fue

    desenterrado, trasladado a otro predio militar, el Batalln 14, enterrado, vuelto a

    desenterrar, incinerado y sus restos hechos desaparecer arrojndolos en el Ro de la Plata segn algunas versiones, en un arroyo cercano, segn otras. Nadie vio nada. Hasta

    hoy. Desaparecer lo desaparecido, ocultar el horror y proteger a los responsables de esas

    atrocidades constituy as un modo de encubrir la monstruosidad poltica y

    MENTALMENTE enferma del fascismo ultranacionalista uruguayo, pero tambin un

    modo de obstruir la investigacin y reconstruccin transparente de las responsabilidades

    polticas y de los grupos de inters econmico que participaron de ese encubrimiento.

    Yo tena poco ms de veinte aos, cuando ante mi, una mujer que haba estado presa

    junto a mi padre me relat la escena del enterramiento, dijo no recordar si tenia o no,

    pero cree recordar que s, un tubito para respirar, a pesar de que los tablones no cerraban

    hermticamente la zanja.

    Relat, ya quebrada, que en esos mismos das de particular horror ella fue violada y

    entr en coma, de suerte que no pudo darme datos sobre qu pudo haber pasado con

    Eduardo Bleier, mi padre, luego de aquel episodio.

    Durante la dictadura uruguaya muchas, muchas, muchas mujeres fueron, en las sesiones

    salvajes de tortura, violadas luego de permanecer colgadas por los brazos, atadas por las

    muecas a un gancho del que pendan en el aire, a medio metro del piso.

    Las generaciones anteriores a las que protagonizaron la crisis que concluy en la

    dictadura militar haban padecido el agravamiento de los conflictos sociales derivados

    de la decadencia de un pas cuya economa se haba estancado durante dos dcadas y

    que apenas crecera durante los siguientes treinta aos. Haban observado el esfuerzo de

    una oligarqua ultraconservadora por asegurar a cualquier costo la preservacin de sus

    privilegios derivados de una economa agraria casi feudal, de un sistema financiero

    provinciano al servicio de facilitar la evasin a empresarios argentinos, pues el modelo

    de sustitucin de importaciones con que el algn momento lo mejor de la elite poltica

    procur evitar la catstrofe poco xito poda tener en un pas con una poblacin inferior

    a los tres millones de habitantes.

    Durante la dictadura, miles de presos, miles de proscriptos, miles de ciudadanos

    destituidos de sus empleos, miles de perseguidos, miles de exiliados, fueron

    produciendo a partir de una lectura de los acontecimientos que protagonizaban, una

  • LA IZQUIERDA QUE VIENE Gerardo Bleier

    6

    actitud de culto al pasado democrtico por algunos de ellos vividos como experiencia

    personal y por otros recibidos como tradicin cultural, y al que contrastaban con los

    padecimientos que sufran, con el oscurantismo que los empobreca en todos los

    sentidos. Esos ciudadanos y otros que sin padecer directamente lo hacan a travs de sus

    lazos familiares, fueron elaborando una lgica de vida basada en el mero esfuerzo por la

    supervivencia y algunos, los menos, pero no pocos, generando un profundo

    resentimiento poltico que proyect en un afuera diablico a los responsables de todo lo

    ocurrido, opacando todo esfuerzo intelectual autocrtico por discernir las causas

    profundas que haban precipitado al Uruguay a la decadencia y el autoritarismo.

    Lo que describo fue aprehendido por cientos de jvenes estudiantes y trabajadores que

    iban interiorizndose de los hechos a travs de un relato construido por fragmentos

    dispersos de testimonios, confesiones privadas a travs de terceros, tergiversaciones

    deliberadas, esfuerzos historiogrficos, investigaciones periodsticas. Fue padecido

    como terror, interiorizado como atropello y como miedo, procesado como rebelda

    primero, como orgullo democrtico luego, o como impotencia cuando la elite poltico

    que condujo la reconstruccin de la democracia decidi tender un manto de silencio y

    proteccin sobre los hechos de la dictadura y sus responsables.

    Estos acontecimientos Influyeron dramticamente en la constitucin psicosocial de

    varias generaciones de uruguayos y nicamente comenzaron a cambiar cuando hace

    muy pocos aos, el proceso de modernizacin de la economa por un lado, y la

    desarticulacin de buena parte de la poltica de encubrimiento de los hechos y

    proteccin de los responsables por otro, fue derrotada.

    Uno de los ms penosos hechos de la dictadura, que an hoy perturban la accin poltica

    en algunos grupos de izquierda, es la presencia en ellos de personas que padecieron

    dramticamente la represin, colaboraron con sus torturadores y siguieron manteniendo

    algn tipo de vnculo personal con los mismos en los aos posteriores.

    Con base en este drama, hay quienes han pretendido involucrar a algunas

    organizaciones polticas de la izquierda como protagonistas de acuerdos de silencio o pactos oscuros para ocultar los hechos de la dictadura o proteger a algunos de sus

    responsables.

    Los principales dirigentes del Frente Amplio, de todos las corrientes, conocen los

    nombres de buena parte de esas personas y han actuado con enorme generosidad

    h