Lily Carmona

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Encuentros Sobre Azules

Text of Lily Carmona

  • Encuentros sobre azules

    Lily Carmona

  • Cdigo: 1405160873850

    Safe CreativeLicencia: Todos los derechos reservados

    y Registro de la Propiedad Intelectual.

    DERECHOS RESERVADOS Lily Carmona

  • Portada: Elena Snchez.

  • Blog de la autora:http://atrezoyesbozos.wordpress.comFacebook de la autora y del libro:https://www.facebook.com/ElcuadernodeLily?

    ref=hlhttps://www.facebook.com/Encuentrossobreazuleslibro?

    ref=hl Esta historia comenz siendo un Fanfic

    llamado Lo cotidiano de la vida en un cuaderno,que colgu en Internet y, por circunstancias, noacab. Animada por algunas seguidoras de lahistoria he decido novelarla un poco y cogerimpulso para terminarla. He cambiado losnombres y algunas cosas de la historia y heintroducido algunos personajes nuevos. Espero

  • que os guste.

  • Dedicatoria:

    A quienes han credo en m y a quienes no, entrelos que, en muchas ocasiones, me encuentro. Lamejor forma de confiar en una misma es pasito apasito, cada persona requiere su propio tiempo.Y a mis queridas lectoras que me han ayudado a

    hacer las primeras correcciones y me hananimado.A Lourdes Blasco por sus revisionesconcienzudas y desinteresadas de mis textos.

    Muchas gracias de corazn, espero y confo en quehayis disfrutado.

  • ndice:

    Captulo 1 : Todas las historias comienzan por elprincipio?Captulo 2 : EncontrarseCaptulo 3: Mudar la pielCaptulo 4: La OlaCaptulo 5 : El cuadernoCaptulo 6: Esbozo de un desnudoCaptulo 7: El retrato de la madreCaptulo 8: Un inciso: Quin es Ella?Captulo 9: Un lienzo y el DiabloCaptulo 10: Lluvia de deseosCaptulo 11: La casa por el tejadoCaptulo 12: Por qu lloramos?Captulo 13: Encuentros sobre azules

  • Captulo 1: Todas las historias comienzan porel principio?

    En algn lugar de Italia

    La silueta de una mujer, la sombra de su pelo se

    mueve bailando sobre un fondo de luz, como lasmanos que hacen figuras sobre la pared y cuentanhistorias; el ser humano tan creador de todo y tanabsolutamente aniquilador. Tan fcil hacersombras en la luz como en el alma. Un paso ms,otro... cuantos miles de pasos dados pensando enella? No poda deshacer lo hecho Era experta en las sombras, tena tanto tiempo

    para observarlas incluso aquellas que aparecanen las noches, sombras sobre oscuro. La negruranunca es absoluta, siempre aparece algo que sesuperpone. Tras miles de pasos, estaba convencidade que la oscuridad absoluta y, an menos, la

  • infinita, no exista; all donde fuera, en lasentraas de la Tierra, en la inmensidad de unagujero negro, ni en uno solo de sus sueos; porms que no pudiera recordarlos al despertar. Hay imgenes que s recuerda, sonidos,

    sensaciones...est corriendo, escapando de algo ode alguien y cuanto ms se aleja de donde fueraque se encontrara ms mudaba la piel, setransformaba, incapaz de reconocerse y sin msremedio que rehacerse; una vida distinta muy lejosde la que un da fue. Los aos y los huesos duelen, tantos pasos dados

    se hacan notar; como los finos surcos en su piel ola flacidez en sus msculos; sus dedos, algo mscurvados, seguan la misma rutina adquirida en laniez, enredar un mechn de su pelo, aunqueahora su melena fuera ms corta y teida paraocultar el blanco.

  • Desandara lo andado?... Vender el alma al

    diablo para encontrar la paz, demasiada soledady todo para qu. Hay sucesos en la vida que temarcan y van contigo a donde fueras, como unacicatriz ms, no se ve como las de la piel, pero teconforman e incluso te transforman; los ojos yaslo parecen ver tal y como sientes Se acurruca la manta sobre los hombros

    empieza a anochecer. Haba un farillo de luz en laentrada de la antigua casa, con esos jardinesmulticolores y verdes confundindose con elhorizonte. Quin cuidara los abetos ahora?Recogera alguien las hojas cadas y resecas enforma de corazn de las enredaderas?... Seguiranresonando an todas esas notas musicales pordoquier tal y como an lo hacan en su cabeza unay otra vez?

  • Captulo 2: Encontrarse. Cerraba sus ojos para poder visualizar las

    distintas notas musicales generando conexionesneuronales en su cerebro, electricidad recorriendotrayectos entre axones y traspasando los centrosneuronales y, a una velocidad imperceptible,integrndose e interpretando emociones. No podaimaginar sentimientos ms absolutos a los quetena cuando lograba concentrarse y hacer que suspensamientos no fueran ms que notas musicales,segua sus distintas formas, las desplazaba yrecorra, se dejaba envolver hasta que de ella noquedaba ms que msica, msica y emociones. El problema era cuando consegua estos niveles

    de concentracin sobre un andamio o encima deun tejado...menos mal que exista el arns y que lohaba convertido en una ms de sus herramientasdiarias o ya se habra partido el crneo en alguna

  • de sus muchas cadas. Su cuerpo se relajaba ensentido inverso a la actividad de su mente y solaperder muy fcilmente el equilibrio, quedandosuspendida en el aire y activando todos sussentidos para conectar con la realidad de manerainequvoca. La msica desapareca tras el sentidode alarma y el instinto de supervivencia. No haba sido el caso, estaba dando una mano de

    pintura a la parte alta del casern, una ltimapuesta a punto para lo que se vena a partir demaana... el hotel rural se convertira en un ir yvenir incesante de personas para la asistencia a loscursos que organizaban a principios de primaveray hasta bien entrado el otoo. Los grupos eranreducidos, no ms de diez personas y los cursos noduraban ms de una semana, an as, los mismosalumnos solan repetir, si su economa y sudisponibilidad se lo permita.

  • Termin su trabajo, haba quedado perfecto. Lasensacin de lo terminado y bien hecho, tras unajornada agotadora, donde senta todos y cada unode sus msculos doloridos y el agotamiento no ladejaba pensar mucho ms. Una cena, un poco deconversacin amiga, algo de lectura y a la cama.Sin preguntarse qu sera de ella maana, apartede tratar de esquivar, la mayor parte del tiempo, alos nuevos clientes que invadiran el hotel.Fernando saba dnde podra encontrarla si lanecesitaba, merodeando la casona, realizando lastareas precisas para el mantenimiento de losanimales, la huerta y los jardines... el resto de losque all se congregaran le traan sin cuidado... ungrupo semanal ms, hombres y mujeres quebuscaban ampliar y derivar sus conocimientossobre las distintas formas de terapia musical encontacto con la naturaleza; msicos, artistas,psiclogos, mdicos, terapeutas...ella no tenanada que ofrecerles, no de una forma directa, sloestaba unida a ellos a travs de Fernando, y de una

  • forma indirecta, cuando se quedaba a escondidas,escuchando la msica que creaban, la que surgade sus voces, del roce de sus movimientos albailar mientras interpretaban a Bach, Mozart... Tiempo de desconectar. An sobre el andamio,

    desencaj el rodillo del palo y comenz a girarlo,como si se tratara de un palo de lucha libre o unaespada, adoptando formas de Taich, buscando elequilibrio y haciendo el saludo final a su reflejo enel cristal de la ventana; lo que no esperaba eraencontrarse a un Fernando indignado, observandotras el cristal de la misma. La impresin la hizocaer, quedando colgada del arns, como otrasmuchas veces... Fernando abri la ventanaapresurado y preocupado. - Terminars partindote la crisma! Haz el favor

    de bajar de ah de una vez!- la situacin le parecitan cmica que la hizo rer a carcajadas

  • contagiando al chico, que no poda mantener suenfado con ella ni unos pocos segundos...sus risasse podan or a distancia. - Buenas tardes...- carraspeando para tratar de

    elevar el tono de su voz.- Buenas tardes!- las risascesaron casi al unsono y las cabezas se giraron endireccin de aquella voz de mujer, que parecaarrepentida de haber elevado el tono y algocohibida por ser el centro de atencin. - Si? - eso le haca falta a ella, que le viniera

    chillando una seoritinga de ciudad con eseaspecto de intelectual de tres al cuarto, y antes deque la recin llegada pudiera contestar, sebalance con fuerza para alcanzar el andamio yvolver a subir al mismo. - Bienvenida!!! - Fernando intervino para salvar

    la situacin antes de que la vena salvaje de su

  • amiga se mostrara en todo su esplendor frente a laque seguramente sera una nueva husped yalumna de sus cursos- Enseguida bajo- an conmedio cuerpo asomando por la ventana. - Siento la intromisin...- se dirigi con cautela

    hacia el andamio, al ver que aquella chica bajabadel mismo algo molesta - Pero no haba nadie enrecepcin y... - Ya, ya imagino... no importa - ni siquiera la

    miraba, mientras se limpiaba las manos con untrapo- ahora s que habr alguien en recepcin-dijo sealando hacia donde haba estado Fernandoy tratando de cortar la conversacin, mirndoladesafiante. La recin llegada le mantuvo la mirada, cuando

    la desafiaban tenda a mantener el combate, unafuerza desconocida para ella surga directa desde

  • su estmago y la haca permanecer erguida ante elduelo hasta que sala indemne... pero no en estaocasin. Tuvo que apartar sus ojos de aquellosojos y darle la espalda, haba algo en aquellamirada que la doblegaba. Al verse ignorada y desatendida, se march

    camino de recepcin, esperando que el chico alque haba visto fuera algo ms amable y educadoque aquella salvaje con mono de obrera.

  • -La palabra para hoy... -abri el diccionario poruna pgina cualquiera y, con los ojos cerrados,marc un punto de la misma con su dedo ndice- Atrezo - bonita palabra, copi su significado enun post-it de color azul y lo peg en su libreta detapa blanda y folios blancos y de la que nunca seseparaba- [Conjunto de elementos necesarios parauna puesta de escena teatral o para el decorado deuna escena televisiva o cinematogrfica]- Si abrasu cuaderno encon