Lo Imposible de La Muerte - De Jacques Derrida

Embed Size (px)

DESCRIPTION

derrida

Text of Lo Imposible de La Muerte - De Jacques Derrida

  • Eidos: Revista de Filosofa de la Universidaddel NorteISSN: 1692-8857eidos@uninorte.edu.coUniversidad del NorteColombia

    Del Bfalo, EricLo imposible de la muerte - de Jacques Derrida

    Eidos: Revista de Filosofa de la Universidad del Norte, nm. 3, julio, 2005, pp. 132-140Universidad del NorteBarranquilla, Colombia

    Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=85400306

    Cmo citar el artculo

    Nmero completo

    Ms informacin del artculo

    Pgina de la revista en redalyc.org

    Sistema de Informacin CientficaRed de Revistas Cientficas de Amrica Latina, el Caribe, Espaa y Portugal

    Proyecto acadmico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto

  • eidos n3 (2005) pgs 132-140[132]

    r e s u m e nRecientemente ha muerto Jacques

    Derrida. Nos deja su obra y nos deja con un nombre que es ms que su obra. Su nombre que, como todo nombre, es el nombre de alguien. Este texto trata de mostrar que el propio nombre de Derrida, ahora un alguien ms all de la vida, es tambin otra imposibilidad de la ontologa y otra desconstruccin de la pretensin del juego metafsico de la presencia y su representacin. Tratamos de mostrar aqu cmo este alguien ausente cuestiona, en su imposibilidad, todas las posibilidades de su representacin, incluyendo los epitaos del signo.

    p a l a b r a s c l a v eDerrida, Heidegger, apora, muerte, desconstruccin, imposible.

    a b s t r a c tJacques Derrida has died recently.

    He leaves us his work and it lets us with a name that it is more than his work. Derrida names, as any name does, somebody. This text tries to show that the own name of Derrida, now somebody beyond life, is also another impossibility of the ontology and another desconstruccin of the presence of the metaphysical game of the presence and its representa-tion. We try to show here as this somebodys absence questions, in its impossibility, all the possibilities of its representation, including the epitaphs of any sign.

    k e y w o r d sDerrida, Heidegger, aporia, death, deconstruction, impossible.

    lo imposible de la muerte de jacques derrida

  • eidos n3 (2005) pgs 132-140 [133]

    * Universidad Simn Bolvar. Caracas, Venezuela1 Derrida, J., Memorias para Paul de Man. Trad. Carlos Gardini. Barcelona, Gedisa,

    1989, p. 18.2 Apories. Mourir - sattendre aux limites de la vrit, Pars, Galile, 1996. Trad. Cristina

    De Peretti. Paids, 1998. La conferencia, Ma mort est-elle possible?, se grab en la Universidad de Kassel, Alemania, en 1993.

    lo imposible de la muerte de jacques derrida

    Eric Del Bfalo*

    Qu falso es el aqu yace de las tumbas. Quien muere deja de estar no de ser. Su paso ya no anda, ya no conjetura a horcajadas el borde del abismo. Es quiz por esto que a modo de epgrafe, en su sentido ms lapidario, Derrida da inicio con versos de Hlderlin a sus Memorias para Paul de Man:

    Pues no lo pueden todolos celestes. Ya que los mortalesestn ms cerca del abismo1

    Cul es el poder que da la cercana del abismo? En una conferen-cia en la universidad alemana de Kassel, titulada Es mi muerte posible?, Derrida seala la orientacin de sus ltimos aos: la apora como sentido de la losofa. Si la apora es el sentido de la losofa, sta no tiene un n, pero empieza justamente al borde de los nes. El espritu de la voz de quien estaba entonces en el lugar de conferencista se encuentra en el libro Aporas2. All especialmente, bajo el signo de la escritura de la muerte y de la antropologa de la muerte, nos ofrece, a modo de escollo, algo que no puede dira-mos que lamentablemente llegar a ser siquiera enigma; y es la for-mulacin aportica de la propia muerte. Formulada rpidamente,

  • eidos n3 (2005) pgs 132-140[134]

    diremos que mi muerte es posible y aparece en un extrao horizonte, pero tambin mi muerte es imposible y nos entregamos a la angustia porque este horizonte siempre est ms all de nosotros. No se llega nunca, como en todo horizonte, a traspasarlo.

    Pronunciada, en esa ocasin, esta apora puesta como cuestin, y centrada en el aqu anbolgico pronombre personal m, pertenece a la particularsima muerte de Derrida all este mi de mi muerte, genitivo de una imposible posesin, es aqul de la muerte del autor de esa apora. Apora de una muerte circunscrita a un nombre per-sonal y que no es la muerte en general pero es solamente una muerte especca. La muerte es siempre una y el n de lo uno. Se da siempre una vez, cada vez. Se da, y este dar sobrepasa lo uno, el mundo, el fenmeno. No existe la muerte general ni en general. La muerte siempre tiene un nombre propio. En todo caso o, ms bien en este caso, muri Derrida y l ya no est ante su muerte. Pero estar an ante nosotros? la muerte de Derrida, si ya no es suya, no puede ser sino nuestra.

    En ese texto, Aporas, que primero fue voz y luego documento, nos enfrentamos a lo que Heidegger llama la sealada inminencia [ein ausgezeichneter Bevorstand]: La muerte es la posibilidad de la absoluta imposibilidad del ser-ah3. Pero el ser-ah [Dasein] es esencialmente el ser-en-el-mundo. Mundo que signica en s mismo una imprecisin sealada o un estar ya en lo impreciso [da]. Un estar por all, un adverbio de lugar cuyo lugar es vacilante. Morir signica, entonces, ya no estar por all, es lo contrario del existir, esto es, el insistir allende el espacio y el tiempo. La muerte no existe pero su posible contradiccin, su posible imposibilidad s, la posible imposibilidad de ser sin seguir estando por all en este sentido, es la lengua quien saca mayor provecho de la muerte al sostenerse de esta insistencia sin ndole. La muerte no persevera en su dar pero slo en su signicacin, remitiendo su signicado a un afuera del sentido.

    3 El Ser y el Tiempo. Trad. Jos Gaos, Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1974, p. 274.

  • eidos n3 (2005) pgs 132-140 [135]

    La muerte no es la negacin del ser, es esencialmente la negacin del all. Es un estar (o un ser) en ningn lugar. Pero, implica esta radical negacin de todo lugar que tambin muere el mundo al n del ser-ah? Muere el mundo una vez cada vez?4 Chaque fois unique, la n du monde, cada vez nico, el n del mundo. Derrida escribe, en 1991, a propsito de la muerte del poeta belga Max Loreau: He perdido ya demasiados amigos y me faltan las fuerzas para hablar pblicamente y recodar de nuevo otro n del mundo, el mismo n, otro n, y cada vez no se trata de nada menos que de un origen del mundo, cada vez el mundo solo, el mundo nico, el cual, al nal, se nos aparece tal y como era en el origen solo y nico.5

    La muerte, en el mundo, al nal del mundo, es, a la vez, la res-ponsabilidad de la muerte del otro es decir, de seguir respondiendo por el mundo cuando el otro muere. Pero, y por la misma razn, es la imposibilidad de responder, despus del n, ms all del n, por la propia muerte. La constante de Lvinas siempre regresa aqu en la escritura o en la antropologa de la muerte derridiana: yo soy el responsable de la muerte del otro. Es una rara responsabilidad: na-die es autor de su propia muerte incluso el suicido, como insina Sneca, es ya un acto antepuesto a la muerte, es un n per se, un n en s mismo y el nal de ese n, la muerte, la propia muerte, desautoriza, yace afuera de cualquier acto. Es el otro quien es el autor de la muerte otra, siempre otra, inexorablemente heteronmica. La muerte es el pasaje radical del al . Mi muerte es entonces lo ms ntimo: la destinacin de mi esencia. Pero tambin lo que me es ms extrao: lo que me destituye absolutamente.

    Es un poco como el pasaje de la primera a la tercera persona a propsito de la muerte de Derrida, hablamos de su muerte en primera persona. Reexionamos aqu sobre la posibilidad de mi muerte de Jacques Derrida. Pero esta reexin es justamente un ejercicio de

    4 Chaque fois unique, la n du monde es el ttulo de la edicin francesa de The Work of Mourning, recopilacin de textos de Jacques Derrida, bajo la direccin de Pascal-Anne Brault y Michael Naas. Chicago Press, 2001.

    5 Derrida, J., The work of mourning, op. cit, p. 95. La traduccin es nuestra.

  • eidos n3 (2005) pgs 132-140[136]

    distancia. Que en nosotros es homenaje, del provenzal homenatge, celebracin trovadora de la muerte del otro hombre, el hombre que ya no existe como hombre sino nicamente como hazaa. La muerte cantada, siempre por otro que no muere, contiene en su canto un imposible. Las hazaas, las obras estn ms all de los lmites de un hombre, pero hay en el representar de estos lmites un extrao ademn que descompone y disemina un nombre propio justamente cuando ya no es propio. La muerte, si es descomposicin del cuerpo, es diseminacin del nombre: quin es ahora Jacques Derrida?

    Si la representacin es posible, la presencia, lo real de esta repre-sentacin es imposible. Este algoritmo estructuralista es en Derrida el origen y la reiteracin de su gesto losco: el pensar como distancia sin n, sin muerte, entre el pensar y lo otro del pensar. Distanciar es insistir fuera de la existencia, la posibilidad de dar sentido prescin-diendo de lo imposible que es la presencia y la presencia en tanto es dada solamente por la re-presentacin. Derrida, a veces, llama a esta distancia espaciamiento, que quiere decir el distanciarse innito del pensar con respecto al ser. Lo dado entre la pregunta por el ser y el logos de esa pregunta (con todas sus memorias y todos sus olvidos), no se da como presencia, aparece como la huella de lo real en el texto.

    La palabra alemana Abbau, que explica la Destruktion de la metafsica, apuntada por Heidegger, es traducida por Derrida con el neologismo francs dconstruction, que espaol signica algo as como descomposicin o desbarato, pero principalmente descom-posicin sin desguase. La muerte se pude explicar en alemn como der biologische Abbau. Interpretar es entonces el decir innito de una quieta descomposicin. U