Lukacs Sobre Balzac

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  • ENSAYOS SOBRE EL REALISM0 [ 93

    tr BALZAC: ILUSIONES PERD1DAS

    Balzac eseril:i esta ,ovela cuando estaha en ra cumhre de s,,adurez de escritor- .cre as un nuelro tipo de novera que ejer-ci una i.nfluencia decisiva sobre la evorucin literaria -de tdo

    el siglo xrx: la novela de la tlesilusin; esto es, Ia novela quemuestra emo el falso concepto que er hombre de Ia societiadhurguesa se ha forjado necesariaiuente de su vida se quiebrarniserablemente, al chocar con Ia b*rtal prepotencia de Ia

    'idaeapitalista. Naturalmente, la primeru upo.i"i8., en eI terreno tlcla novela moderna del naufragio de rs ilusiones no vino conBalzac.

    _La primera gran novelu-, dl Don euijote, es tambin unanovela de ias ilusiones perdidas>>. pero u, clro"rt.s, la societladburguesa, en vas de formacin, destruye las ltimas ilusionesft1fles,. en [anto q"e :l Balzac "u p"utiru-enre la concepci.ndel hombre, la concepcin de la sociedad y del arte, etctera,salidos de la evolucin burguesa

    -el ms alto prodrct, ffi;-gieo de la evolucin revolucionaria Ilurguesa-, l-os que se red,-cen a meras ilusiones ar confrontafse con ra rearida de Ia eoo-noma capitalista.

    Tambin la novela del siglo xvrrr ha destruido algunas ilu-siones. Pero stas no eran sino ra sobrevivencia der f"eudarismoen los sentimientos y en el pensamiento; o sea, eran ideas infun_dadas de laio niv-el y mal ancladas en el fondo d" lu

    "*utid"J,que fueron vencidas por. una concelcin fre, aun partiendo des11 r1imos-princ,ipios, se revelaba

    "o*o " ""-pi*rr.io*, *uadherida a la realidad.En esta novela de Balzac resuena, por primera vez, la trgica

    carcajada de burla ar principar produito ideorgico l, ""1i"-

    {rirr burguesa misma; en ella vemos por primera vez dr,' maner&toial cmo la economa capitalista lleva los ideales hurgueses attrr*r trgica situacin. No obstante, la insuperable obra maeslrarlrr Diderot, El sobrino d.e Rameau, puede ser considerada comoirr.!(:ursora ideolgica de esta novela.

    lirlzac no es el nico que, en esta poca, encar ul tern delrrl gnero. Haba estado precedido por .Rojo y negro, dc Stendhal (im.fesiones d,e un ljo del siglo, de Musset. El argumeritr, estabaorr r:l aire, y no por e{ecto de una moda literaria^ sin,r nmrruecrn rroducto de la evolucin social de Francia, el pas trico delr r:volucin poltica de la burguesa. La Revol.ucin li'i'ari*etr yItt cra heroica de Napolen habian desatado, acrecenfal'l y rrtovi-llsnrlo toda la soolienta euerga de la clase burguesa' hlste pe'r{trlo pico haba permitido a lo ms exquisito de le clse Lur'-grrr:sa realizar directamente su ideal heroico y organizar stl tiday srr muerte de acuerdo can este ideal. La cada de iapolen,ll tteslauracin y tamhin Ia revolucin de julio seralan el finilr, csa etapa exaltada; los ideales se volvan baratijas intiles .vglnrnentos deeorativos de }a vida real; el sendero detr capitalismo,qlliurto por la revolucin y por Napolen, se haba ensanc'liadoal runto de transformarse en una cmoda carretera accesiblc alrrlos. fos heroicos pioneros deban retirarse, ceder el pesto aftrrr oxplotadores, hurnanamente de menor valor, de ]a evc]uci:n los especuladores,

    La sociedad burguesa, en su chata realidad, hafra crea,{

  • 94 I cEoRG Lur.csEl inevitable crujido, el completo agotamiento de las energia.

    creadas por la revolucin y la poca de Napolen, es el tema co-rnn de las novelas del desengao de ese perodo y la comriracusacin contra Ia prosaica podredumbre de la Restauracin r,de la monarqua de Julio. Balzac, no obstante ser monrquic,,y legitimista, ve y anota con despiadada perspicacia este carcteide l'a poea de la Restauraoin. En esta novela dice:

    Nada condena tanto la esclavitud en gue la restauracirarroja a la joven generaein. Los jvenes, no sabienrl,,cmo emplear su energa, la han encauzado no slo en o.lperiodismo, en la conjuracin politica y en el arte, 6in,,tambin en las extravagancias disolutas... Si trabajaba,;,pretendan en cambio poder y placer: los arfistas deseabairriquezas, los ociosos gandules buscaban emociones cambia.tes: de un modo u otro exigan un puesto y la poltica r:,rquera concedrselo.

    Era la tragedia de una generacin ntegra. Su reconocimieniy su ilustracin no se encuentra slo en la obra de Ba1zae, sirrotauntin en la de sus mayores y menores contemporneos.

    No ohstante, en la produccin francesa de entonces, las Jl,r-sianes perd,idds ocupan un puesto insuperado, nieo. En realid;rrlBalzac no se detiene aqu, no se contenta con reconocer e ilustr:,resta trgica o tragicdmica situacin social. Su mirada peneil.;ren esttatos ms profundos, afronta problemas ms serios. Advieri,'que el fin del peroclo heroico de la evolucin burguesa de Frant i,res a1 mismo tiempo tambin la iniciacin del ascenso del capii r-lismo francs. En casl todas sus novelas, Balzac ilustra esta ir.censin del capitalismo moderno? muestra cmo el vertiginr-,raumento del capital monetario desangra la ciudad y eI cam,,,cmo las tradicionales formas e ideales sociales se baten en reirada ante la marcha triunfal del eapitalismo. En el cuadro tl,,este proceso, Ilusiones perdiilas es un poema tragicmico que tr;r-ta de Ia capitalizacin del espritu. La novela muestra cri,la literatura (y con ella toda ideologa) se reduce poco a pocrl ir

    f-'

    ENSAYOS SOBRE EL REALTSNIO n 95

    ltlnlurrrca, a obieto de cambio, e ilustrando la acaecida capitali-larrhirr del espritu en todos los campos, eotroca la tragedia gene"lrl rk: Ia generacin posnapolenica en un cuadro ocial, diseadolrr rnflyor profundidad de todo lo que ha heeho el ms granderruulcrnporneo de Balzac: Stendhal.

    I,lsle proceso de transformacin de la literatura en objeto defrulhi(,, 1o ilustra Balzac en toda su complejidad: de los valores lnx r:onvicciones, a las ideas, a los sentimientos de los escritores,lorhr sr: vuelve mercanca. Y no se satisface eon definir genri'Irslu(\nte la eonsecuencia del predominio del capitalismo, sino queFl l(xlos los campos singulares (periodismo, teatro, editoriales)irnr.in luces sobre el proceso conereto y sus factores determinan-lc rlo la capitalizacin. Qu cosa es la gloria?, pregunta elatlllor Dauriat. Artculos periodsticos de doce mil francos yi,orrrirlu de tres mil francos...> Y comenta sus principios as:

    -No me pasa por la mente arriesgar por un libro dos mil

    francos, para guardatme tan slo otro tanto. Yo especulocon la literatura pu,blicando cuarenta volrmenes a Ia vez,t diez mil copias el volumen... Mi autoridad y los artculosIrcriodsticos que hago publicar me procuran un negoeio delrcscientos mil francos et7. vez de los miserables dos mil. EIrnanuscrito que eompro por cien mil francos, cuesta menosrue el manuscrito de un autor desconocido, por eI cualrkrsembolso, no obstante, seiscientos francos.

    Y r:omo los editores, del nnismo modo piensan los escritores:

    Usted cree de veras en lo que escribe? -preguntrrcsticamenls Vs16-. Pero nosotros no somos ms que

    lorncrciantes de las palabras y hablamos de nuestro negocio,,,I,os artculos que el pblico lee hoy y olvida maana noliorrcn para m ms que un solo sentido: que me seanrnados.

    Arlr.rriis los periodistas y los escritores son explotados, .cu ta-lelrl,, x,.' ha vuelto una mercanca, materia de especulacin del

  • 96 tl croRc Lur(cs'capitalismo literario. Son explotados, pero explotados prostituidos;tambin ellos quieren ser a su vez explotad.ores, o al meuos coll-trolar la explotacin. Antes que Lucien de Rubempr se hagaperiodista, su colega y m.entor Lousteau le da las siguientes ins-trueciones:

    -Vale decir, mi muchacho: el secreto del xito no est'ren e} trabajo, sino en Ia explotacin del trabajo ajeno. Lolpropietarios de los peridicos son los empresarios del ecli-ficio, nosotros somos los que llevamos los ladrillos.I\'f;s mediocre se es, y ms fcilmente se llega a la meta,porrTue en caso de necesidad se est dispuesto a caer en lirampa, y a eonsentir a todo, a lisonjear las pasiones de iosper;ueos sultanes literarios. Hoy tenis todavia escrliputrclp{}rqlle tenis conciencia, pero maana vuestra eoncier.ci,

    .

    se postrar ante aquellos que os sacan de las rmanos eltriunfr-r, que con una sola palabra pueden daros la vidr^irero que? esa sola palabra, , lu p*or,rncian. porque, crer.-rnei.o, el escritor en boga es rns altivo y duro frente a i:Lr1ue,1{} gcneracin que el ms desangrador de los editote:,,Bnde el editor no ve rns que la prdicla, el autor en bo:lrte:re al rival; el editor reehaza al"trlrincipiante, el autor r,,I:rgr lc humilla.

    Ilsie a:::plitutl del argurrento (la eapitalizacin de todos tr,,el-err:enios de la literatura, desde la fabricacin de los valor:,,,,hreta etr sentirniento lrico) determina tambin, coino siemrpi,.en Balzae, Xa forma de Ia construccin artstica. La amistad rL.David Seirard y I-ucien de Rubempr, las ilusiones desvanecid;rsde slr coimln entusiasmo juvenitr, eI contraste de sus caracteLt'r:.son stcs los elementos que constituyen, a grandes rasgos, r{cuadro de la accin. La genialidad de Balzac se manifiesta .,,,rren este primer esquema fundamental de la composicin. Crr,,,figuras en las cuales, por una parte, la tensin implcita en r,largumento se expresa bajo la forma de pasiones humanas, ,i,.aspiraciones individuales: David Schard es uu inventor que dcs-cubre el modo de producir papel a ms bajo costo, pero ei exp1,,"

    ENSAYOS SOBRE EL REALTSMO n 97

    trrdo por los capitalistas; Lucien lleva al mercado del capitalismoporisiense el lirismo ms puro y decado. Por otra parte, en las{uttesis de los dos caracteres se manifiesta con humana plasti.citlad el ms extremo contraste entre las diversas maneras eonrue el individuo singular puede reaccionar ante la monstruosidaddol capitalismo" David Schard es un estoico puritano, mientrasIucien personifica la hipersensible avidez de placer, el refinadoolicuresmo de la generacin posrevolucionaria.

    La construccin en Balzac no es uunea