Ojos pero no ven, oidos pero no oyen

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    22-Jul-2015

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OJOS PERO NO VEN, OIDOS PERO NO OYENLa otra noche, una discpula me consulta para una tarea del colegio, SI DIOS RESPONDE POR EL BIEN, COMO RESPONDERIAS TU POR EL MAL QUE HAY EN EL MUNDO? Esta sencilla pregunta, me llevo a recordar las palabras del Mahatma Gandhi, no me asusta la maldad de los malos, me aterroriza la indiferencia de los buenos. Lo ms perjudicial para la humanidad, no es la accin de los que hacen dao, sino la indiferencia de aquellos que podran evitarlo, o corregirlo. De aquellos que transfieren a Dios la responsabilidad de sus actos, aquellos que estn esperando que Dios acte, pero no hacen nada para remediarlo.Esa la enseanza central de la parbola del buen samaritano, que ense Jess; alguien le hace mal a una persona, pero los dems siguen de largo; nadie hace nada por ayudar; estn muy ocupados en sus propias prioridades e intereses. Quin se va a manchar sus ropas limpias con la sangre de ese pobre hombre que yace tendido en el piso? Que venga otro a socorrerlo.Cada uno dar cuenta de sus actos; muchos dirn: Yo hago el bien. Pero no es suficiente solo hacer el bien, hay que vencer con el bien, el mal; es tomar la decisin de ser parte de la solucin y no del problema; no basta con hacer o cumplir con el mnimo esperado, hay que estar dispuesto a caminar la milla extra.Sin pretender asumir posturas de salvadores, redentores del mundo, ni andar presumiendo de un complejo mesinico; sino de hacer el bien, al menos a aquellos que por alguna razn Dios cruza en el camino, o de aquellos que a ruegos nos piden una ayuda, y que nada nos cuesta brindarla, ya que contamos con el poder para hacerlo.Dios siempre nos pide lo poco, ser fieles en lo poco, l se encarga de lo mucho; es un poco de levadura la que leuda toda la masa; es suficiente un destello de luz, para iluminar en medio de la oscuridad, donde abunda el mal, el pecado, tiene que sobreabundar la gracia, el bien.Esta es una tarea que demanda vocacin, entrega, sacrificio, pero ante todo amor y respeto por la persona humana; y esta es una tarea continua, es la fe traducida en obras; es el testimonio de la palabra de fe que predicamos; sin ese testimonio, Cul palabra? Cul fe? Cul predicacin? Es la indiferencia lo que mas dao hace a la humanidad; aquellos que teniendo ojos no ven, odos no oyen, manos y no ayudan, corazn y no aman.La tarea es ardua, y por tanto, fatigante; bien deca Pablo, no nos cansemos, pues, de hacer el bien, porque a su tiempo segaremos sino desmayamos. As que, segn tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. Que preocupante es la indiferencia en que est sumida la sociedad; hay una falta de sensibilidad abismal; cada uno est demasiado ocupado en tantas cosas, atendiendo sus asuntos triviales e intrascendentes, persiguiendo sus intereses, enredados en sus negocios; ojala que cuando despertemos, no sea tarde para muchos.