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ANO XXV11I.—NUM. 9.612 Redacción y Administración, Colegiata, 7. Martes 27 de marzo de Í9I7. No se devuelven ln» oHginalas. CUATRO EDICIONES AL CORRER LA PLUMA ante la hoguera cnjpitante de la guerra lo llena todo, en las disputas estériles do una política personal y de oposición a los puestos, vacía de todo contenido ético y patriótico, no se dio cuenta de fas excolsitudes do aquellas doctrinas regeneradoras, tanto en la parte altí- sima de su contenido espiritual como en lo que entrañan de inmensamente gran- de en Ja práctica. La voz de Costa se perdió en el va- cío mental de España entera, hacién- doJrt reo (le u n a culpa q-ue todos, ab- solutaniPiitc tudus los españoles debe- mos nf'iMr almra. si queremos, borran- do hi injusticia, hacemos dignos al perdiVi. Y ningi'm medio mejor para conseguirlo que sumarnos todos, impul- sados por la admiración, que llevar a Zaragoza, como una ofrenda, los me- iorrs mnterinlos. los más i"icos, los más caracteríñtiros de cada región, para con todos ellos levantar el bloque que ha de servir de pedestal a su estatua. I Y ese abrazo, esa unión, ox>mpIetada cX día de la inauguración del monu- ' monto con una comunión espiritual de i los hombres que sienten y piensan y padecen todavía por sti patria, podría ser el principio de una fuerte y poten- te corriente do amor y comprensióíi que uniese en un sentimiento único las vo- luntades hoy aisladas y que pugnan en vano por redimir y salvar a España. Sin esto—iHi quiero llevar muy le- ]o^ mis sueños—, solamente con el he- cho, digámoslo así, sentimental, se ha- 1-ría cpnscguidí' mucho. Piensen en ello los que oyen pro nan- ear el .nombro de Costa como un con- juro y vihra.'i do entusiasmo ante la (.'•ra más fundamentalmente masculina y española Yo creo que ni la admiración, que (Miga, 'ii el sjcrificio que impone la admiración debe sentirla y hacerlo úni- camente y exclusivamente una región. ALEJANDRO BEK •-•-.v-ffiajSKiü-:.- Estado alemanes, tiene un sentido tan fal- so como las paJabr-as «restauración» y «ga- rantías» que se emplean ahora- La verdad qu© resulta de taJes declara- ciones? es que Alemania quiere anexionarso Bélgica sin los belgas, por miedo a qu© se malogre su política interior. E'^a es toda la generosidad de Gui- Ueimo II. > EL COMEHCíOJll^íllPlüCí^^' PARÍS 26. Se ha reunido ©1 Comité encargado de examinar las derogaciones de la.s prohibi- ciones de entrada. A ñn de armonizar en lo posible los in- tereses del comercio de importación, la de- legación de las prohibiciones está acorda- da transitoria.mjente para todas las mer- cancías nuevamente prohibidas hasta que so fijen la® derogaciones generales o las caaitidades de import^ioión. UN .mo PMiijÑos mimíK PARÍS 26. Se ha firmado un decreto autorizando el legado de 70.000 íra-nccs en títulos de la renta del 3 por 100 del Estado francés paJ'a la fundación en España, de un asilo para niños. Un pocq tarde—los españoles, tan rápidos em la concepción y en la com- prensión, somos muy tardos en la eje- sución—-, los paisanos de Joaquín Cos cido la goneración do quo tan orgullo- sos nos mostramos todos, aquella fa- lange de hombres que se formó el 98 y que, en la actualidad, a pesar do to t,a se deciden rJ fin a poner los mGdios-.,^,^^ ^^^ p&saros,^ es la que imprime a España una personalidad fuerte, vigí)- rosa y sana. ¿Y los moldes, los admirables mol- des donde vació el contenido do su al- ma y de su cerebro ? Ningún español, tan español como Costa, en la expresi'Ui, ninguno pensó ni escribió lo que pensó tan española- mente. ' El estilo do Costa, obscurecido mu- chas veces por ia profundidad de sus aqn.él7'no' dudo yo', ni "dudará nadie, I Ponsamieutos y por la acometividad de sus ideas, es sencillamoñte una de las joyas más valiosas, de nuestra litera- para poder llegar a erigirle una esta- tua en Zarag. ra. Como siemptí» qu« «o España so pro- }f)Cta algo, la l)?nca dificultad que exis- te para re^izar la ié*& es llegar a re- unir nna can^.'dad decorosa de dinero. Conooirsrtdo ajmo conozco el despren- dimiento de l'.)s aragoneses, que corre parejas con su típica y cai-a,ctorística IranquiBKa. , quo os, digámoslo asi, co- mo una hijuela o una consecuencia do .¡••16 l l o g n e a r e u n i r s e e l capital nece- sario para elevar el monumento al gran español. Aunque fallaran osas dos vir- tudes, cosa improbable, todavía queda- ría la voluntad y la perseverancia ara- gonesa para h-grar el intísnto. En esto, ya lo be dicho y lo repito, no hay duda. La hay, en cambio, por lo menos la tongo yo, en si !:« mismo que la admira- ción que obliga qne el sacrificio que tura. Nada más espaalol, más fuertemente español, que la prosa de a.quel magní- fico poeta, cantor admirable, único, de nuestra decadencia. ¿ Y es a Costa, y es a aquel hombre verdaderamente representativo, al que so le va á forjar una estatua,, prescin- diendo del .resto: de España, en una mm A m MJTOIÍIDAD MILITAR POH TELÉGRAFO SEVILLA 27 (1 m.) A las nueve de la nochei, en la calle de Ortiz de Zúñiga. esquina a la plaza de Arguelles, unos raberos atracaron a una autoridad militar que ejerce elevado puesto. Iba solo y vestido de paisano, y le ro- baron el reloj y la cadena, de or '. El, atracado se defendió a bastonazos y los atracadores huyeron. La Policía fousca a los ladrones. Detención de m\ "apache". En la Dirección de Seguridad tenían no- ticia;s de que en Madrid había varios «apache») americanos, y los agentes de la brigada de Investigación criminal sie de- dica.ron a su busca y captura y c nsiguie- ron detener a uno de ellos, que ha reali- zado importantes robos en Barcelona. Se hallaba hospedado en un buen ho- tel, con el nombre de Anselmo Fery. impone ia ad;.ir.ración ha de sentirla y i provincia, aisladamente, como si se tra hacerlo línica y oxclusivamente una re g'!ón, tratándose como se trata de enal- tecer justicieramente a u n a gloria na- cional. Si es cierto que el arte no tiene pa- tria y los hombres que han iluminado a la Humanidad con los destellos de su inteligencia deben gozar del privilegio de la universal.'dad, resulta extraordi- nario que dentro de las mismas lindes del campo matfrno se localice un sen- timiento y una admiración que sentimos tüdos los españoles. / Traiá.'-ase de otro hombre y-de otro carácter,, y tal vez no asaltara tan vivo y tan desarmado el, contrasentido. I(ro con Cosía, todo lo que, sea restric- ción, acotamiej.to, localización, privi- legio, es hasta un sarcasmo para su me- iLoria. Su dis-intiva. su más preciado y pre- cioso oriente, fuó su amor intenso, su amor, ardiente, su amor sin límites -a España. Ni su alma ni su cerebro vibraron on partículas, smo siempre por entero. Su dolor, aquel dolor que tan sublimes anatemas supo modelar, no era por una región, iio era por las desdichas de un grupo de españoles, sino por España «itera. Y hasta cuando arrancaba de ia cantera regicnal alguna lección o ai- gana enseñanza la generalizaba siem- pre y ao.hre QÚA trabajaba y de ella ex- traía los frutas más sazonados para re- |iartidos o expcrtarlos por toda su pa- tria. El sacudimiento más intenso que ex- perimentó Costa fue con motivo de nuestro desastre. La pérdida de las co- lonias lo arra-ncó el más formidable de eus gritas trágicos y fué la expresión ¿é] sentimiento de toda España. Hizo ttiás, mucho más, porqtie, en realidad, sin él, sin sus dolorosos alum tara de algo local, sin raigambre nin- guna en el alma nacional? ¿Es a Joa- quín Costa., que so dio por entero a su patria y que constituye un orgullo do la raza, al que en estos-momentos, en los cuales nos es más preciso que nunca luchar por nuestra unificación, al que va a erigírsele un monumento,^ sin que en su pedestal se empleen y se mezclen más materiales que los de su suelo na- tivo ? , , Prescindiendo tíe lo que pudiéramos llamar la deuda colectiva, por la cual todos tenemos la obligación de abonar una suma al genio, de este y de otros casos se nutren las estridencias del re- gionalismo antipatriótico; de este y de otros casos se va formando insensi- blemente el rencor de la periferia al centro, los gérmenes de una desvincu- lación que puede ser fatal, ahora más que nunca, a .España. . . Si en un senrimiento y en una obra como esta no nos unimos todos los es- pañoles y dejamos de llevar a la i-egion la muestra práctica de que no nos son indiferentes ni sus alegrías ni sus ])e- nas, ¿cuándo vamos a hacer patente el nexo, para cuándo vamos a dejar la demostración de que existe an lazo muy apretado y que ese lazo es el imperati- vo que nos ata dulcemente a todas las regiones, haciendo de nuestra vida, dentro de las distintas voluntades quo la integran, una fuerza única, armóni- ca y conjunta? Si en esto, donde sólo juega un mo- tor ideal, y por serlo produce sólo co- rrientes unificádoi'as para esto, ¿ qué pasará cuando so trate de intereses que tantas fuerzas de disgregación irradian y 'producen España entera fuó tarda en la com- prensión de la obra admirable de Cos R i c a r d o C a l v o y i a S r a . M e l g o s E í e n u n a escena de l a o b r a «.Amor que veraco ai amor», qne se estrenó anoche en el te^ctro de Cervantes. Fotografía de Alfonso. Í»xaíBÍeBatos espirituales, uo hubiese na-]la. Distraída en lo que hoy_ mismo y iliUliSPSÜSiH POB TKLEaRAIfO ' GINEBEA 26. El «Journal de Géncve» reproduce las condiciones de paz que Alemánica habló de imponer a Bélgica, d-etailaüas por M. Vandervelde, en el discurso quo pro- uun-ció en el Trocadero- «Podemos—dice el periódico—confirmar esas declaraciones, y también aiiadir las condiciones que se ofrecen a"" Francia. Ale- mania dice que la devolvería todos los t-errenos invadidos bajo la¡s condiciones siguientes: Abandono de Briey y de su cuenca mi- nera, entrega de un puerto em el canal de la Mancha (Calais o Dunkerqu-c) y pago de una indemnización de 5.000 mi- llones. En lo que se refiere a Bél-gica, Alema- nia dice que se muestra dispuesta a res- taurar on su inte.gridad v en su sobsra- nía, si dicha nación acepta: _ La probibición de tener ejército nacio- nal ; el derecho perpetuo al Imperio ger- mánico do tener guarnición en las forta- lezas de Lieja, Namur y Arnberes, y la intervención en los ferrocarriles y on los puertos belgas o un convenio económico a favor del Imperio- • •itDa.spuás de esto, ha dicho M. Vander- veld«, Alemania autoriza al rey Alberto para que reine sobre las ruinas de su país-» Estos datos no son combinaciones pan- germanistas ; son el prc^ama del Go- bierno. Pensamos flue, frente a dichas condicio- nes, tan inaceptables como auténticas, no haiará.cn niiOíjtro país ni un solo corazón que no f-e indigne ni una sola voz qu« no condene osos fines de guerra tan rnezqui- nos con un pais al que «e garantizó so- l-emnemento la neutralidad. Está, desde- luego, comprobado, quo la afirmación nHacemos una guerra de -do- )eii.sa»A BUBst» en boca de los hombres de EN RUSIA it ÍITO ilM POB IEL1SGR.6.F0 PETliüGKADO 26 El nuevo G<j-bierno «stá reorganizando el alto mando rusa ona Comisión nombrada por el ministro d,3 la Guerra y presidida por ei general Po- livanoff, ex ministro del ramo, ha a..-optado ya un proyecto conteniendo las líneas ge- neral©.s de esa organización. Dicho proyecto es debido al teniente coro- nel Gougonie Bara.nowski, y tiene por base $. sistema adaptado len Francia: el aJto mando ooncentradoen un Oomité da guerra, ccrnpuesto de los ministros de la Guerra, de Haciend y de Negocios cxtranjerois. El comandante en jeio depende "-ccta- ment« de ese Gomité; pero conserva una entera lilxírtad en el dominio de las opera- ciones militares. Teniendo en cuenta las condiciones es- peciales en que se encuentra Rusia con res- pt-cto a los transportes y la ou'P.otión de a'sn- tuallamientas, el Comité de guerra tomaríi pareoer a las_ ministros de Vías, Comunica- ciiones y Agricultura. Llegara a Pietrogrado multitud de niensa- jeis de ardor gaierrei-o y dando al Gobierno la seguridad die que el país puedie contar con eus defensores. , El m-eaisaje del regimiento de Malo onr- cosleieff dicie que una guei-ra sin victoria sería para Eusia una vergüenza eterna. roa c.iTjLE WASHINGTON 26. Aparte de la.s tropas ll.amadas ayer, ¡se han convocado hoy veinte regimienlos de infantería ooii cinco batallouesl de la Guar- dia nacional para la protección de la pro- piedad ©n caso de desórdenes iuteriores. Las tro-pa.s proced^i de los Estados del Oeste y ¿&l oeitferQ del Oeste. DOS TIPLE ERAS Las Sr as. Enriqueta y AssgMsta Lacourreye, discípnlas decanto» del maestro Vid. 1 y tiples da ópera, que prestan servicio coni© eíkfermeras en la clínica del doctor Recasans. Fotografía de Alfotuo. COSQU MOHECÍAS Esperan con candoroso afán muchos intrigantes que en -este mes, que es vent-oso, se llevará presuroso el viento a los gobernantes. Mas, firmes en sus asientos, no piensas en desfilar aunque hoy soplan malos vientos. ¡Ya. estás hechos a luchar con iodos los elementos! , ' .... ..^ „„.,„..,.^^, ,.,,,,.^, De Madrid ayer salieron, según datos de la Prejisa, Juan Sevilla para Burgos, .Javier Blrgos para Cuenca, Carlos Cuenca para Soria y Ángel Soria para Huesca. ¡Bien dicen que hoy las provincias andan un poco revueltas!... III ¿Decís que Luis Valdezancos en sociedad hoy no encaja por su franqueza 1 Lo sé. Hoy no podeanos ser francos. Los francos e.?tán en baja... menas Francos (don José). IV Hablando del entreno de su zarzuela «Gloria», • Gaspar me esciihe: «Ei libro logró total victoria. La partitura a muchos les pareció peíada. - \ _ ' El tango, repetido. ' La jota, protestada...» ¿La ((jotaii protestaron? Consuélese, Gaspar. ' ¡¡No CiS la primera «letra» que he vLíto protestar! Por no encentrarse perdida tomando carne y pescado en una misma com'da, mi amiga Pilar Delgado no está en tiempo cuaresmal con.su espoio, Juan Tarugo, porque es un primo «carnal» y es a la vez un .cbesugo». VI Según inforuies de un tal Emeterio Sandoval, que eitá en ia estación del Norte y tiene idea cabal de lo que llega a la corte, <(once mil» merluzas sé que iiXi'r llegaron y que (sólo por lo numerosas) coinciden, según se ve,' con las vírgenes famosas. ¿Y a p-sar de haber, podido calmar con tanto surtido de balde nuestra gazuza venden cara la. m,-2irUiza; •¡Pues nos -hemos merlucidoü... Juan PEKEZ ZÚÑIGA las imm Mwi! 8l Mm mi SOB TELÉGRAFO EL HAVRE 26. (OficiaJ). Las Cámaras belgas .se congratulan de poder dirigir al Parlamento ruso "u-s vo- tos más sinceros por la renovación cons- titucional, en la que la Duma. ha tomado valerosamente la iniciativa. Saludan en el advenimiento del .nuevo Gobierno, no sólo la entrada de mía gran nación en el mundo de aquellas que sin- tetizan por 3US instituciones la democra- cia, el orden y la libertad, sino t.-.;ibién al nuevo indicio que asegurará a Rusia la realización de sus aispiraciones nacio- nales y a Europa-, regenerada, una paz durndera, qu.c se 'funda en la liberación de las naciones oprimidas y que dará ga- rantías eficaces para evitar la vuelta de atentados odiosos contra, el derecho y la civilización. Firmado: Coblct d'Aviella, vioepresídeiite del Senado, y S. Schoolfuert, presidente de la Cámara do los represen- tantoa. •- áKTilY^KTíSTAS la íimw ie ios iQüEpenUej. Decíamos ajer que una Comisión do ar< tistais había qu-edado encargada de la re- dacción de las bases d* organización de la Exposición extraoitioial de BelLas Ar- tes. Esta Comi-üión, en su primera reunión, ha tomado los siguientes acueitíos; Romper con la tradición y los conven- cionalismos, abriendo anoho cauce en el campo de Jas modernas ideas de libertad 6 iiidependencia a esa juventud ilustre, pero ilusa, engañada y deslumbrada por, los espejismos de la ajena gloria y bieiu- eatar de. l.í>a.,jci.ue consiguieron el triunfo en tiempos de más fáciles luchas. Destruir el sistema que ató con férreas cadenas el adelanto de las bellas artes eiij España y creó una generación altiva y poseída die sí migina. A dicho efecto se dirige a los artistas en la siguiente forma: iiBuUió en los cerebros de los artistas,, anticipadamente ya a los sucesos ocurri- dos con motivo de la publicación del re- glamento que ha de regir ia próxima Ex- • posición de Bellas Artes, algo indispen- sable que necesitaba una causa ocasional para_ manifestarse de un modo visible. Reinaba un triste estado de ánimo, fun-, dado en el incumplimiento de todo lo ler giislaido en matej-ia de Exposiciones nacio^ nales y e-n la actitud, casi despectiva, ha*' cia los Centros artísticos, llamados, sin duda, a informar en estas ocasiones. El secreto, en todo y por todo, hería el amar propio de los artistas, y en este ambiente apareció tarde-, muy tarde, el reglamento y convocatoria ofl-cial. Su fondo,, isue disposiciones ise retro^ traen a los tiempc-s de las Reales órdenes e insaculaciones: a la disminución de re- compensas; a dificultar el ingreso de los que comienzan y parar el curso de los que pretenden coronar sus esfuerzos y ya no corta vida artística, no exenta, por cier- to, de mérito, obteniendo las grandes re- compensas a tal fin destinadas; a imposi- bilitar en todo lo posible la obtención da la medalla, de honor, formando un tan absurdo y heterogéneo censo de electores, que per-turba, la hermosa teoría del sufra- gio universal. Es preciso que de una, vez desaparezcatí los definidores de la.s bellas artos-, y oue, dada la infinita variedad de procedimien- tos técnicos y conceptos, ee consagre P'-inoinio va conocido de que el Arte ea "la Naturaleza, vista a través de un tem- peramento». Se imD0.ní>, aprovechando la ocasióri oue proporciona la oonvooa.tnria oficia], la resolución de n.bnr nuevo camino, por P1 que marchen, libres y desahogadas, la? bellas art"q. sin más juicio que el de la oninión pública.» Como con-s-ecuencia inmediata, la Comf- sión invita a .suq comnañeros para que se adhieran al pensamianfo, mandando una nota de las obra.R con oue .piensan concu- rrir antes díj día 15 de abril, para, en su vi.sta, .cer convocadns a una reunión, en la cual •=:? trate de todo lo concerniente al oarticular. Las adbP.<:ioues por e.=;crito se remitiráif a la Asociación de Pintores y Escultores. He aquí loa fruto? rl<"-I r°iglamenfo ái las Exposiciones de Pe-Un.R Artes pubücjií do on la «Goccta» del 20. J. B. C. LA CRISIS OBRERA HUELVA 26. En el salón de acto.s de la Junta dé Obras del puerto se han reunido las Cor- poraciones y fuerzas vivas de la capital para tratar del conflicto que se presenta por la escasez de recursos, paralizando parte de los trabajos del puerto, que hace holgar forzosamente a numerosos obre- ros. Se aprobó elevar una exposición al jeíei del Gobierno y al ministro de ITomento pi- •diendo auxilios. Los asistentes se dirigieron luego despacho del gobernador, al que entre- garon el escrito en cuestión. Huelva eqtett-a estA interesjadísima eji" que tengan una favorable solución .estos ardielQ^ ..*. ^

v-ffiajSKiü-:.- AL CORRER 0£ LA PLUMA DOS TIPLE ERAS

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Page 1: v-ffiajSKiü-:.- AL CORRER 0£ LA PLUMA DOS TIPLE ERAS

ANO XXV11I.—NUM. 9.612 Redacción y Administración, Colegiata, 7. Martes 27 de marzo de Í9I7. No se devuelven ln» oHginalas. CUATRO EDICIONES

AL CORRER 0£ LA PLUMA ante la hoguera cnjpi tante de la gue r r a lo llena todo, en las d isputas estériles do una polít ica personal y de oposición a los puestos, vac ía de todo contenido ético y patr iót ico, no se dio cuenta de fas excolsitudes do aquel las doct r inas regeneradoras , t an to en la pa r t e a l t í ­s ima de su contenido espir i tual como en lo que e n t r a ñ a n de inmensamente g r a n ­de en Ja prác t ica .

L a voz de Costa se perdió en el va­cío menta l de E s p a ñ a entera, hacién-doJrt reo (le u n a cu lpa q-ue todos, a b -solutaniPiitc tudus los españoles debe­mos nf'iMr a lmra . si queremos, bor ran­do hi in jus t ic ia , hacemos dignos al perdiVi. Y ningi'm medio mejor p a r a conseguirlo que sumarnos todos, impul ­sados por l a admirac ión , que l l evar a Zaragoza , como u n a ofrenda, los me-iorrs mnterinlos. los más i"icos, los m á s caracter íñt i ros de cada región, p a r a con todos ellos l evan ta r el bloque que h a de servir de pedestal a su es ta tua .

I Y ese abrazo, esa un ión , ox>mpIetada cX día de la i naugurac ión del monu-

' monto con una comunión espi r i tua l de i los hombres que sienten y p iensan y padecen todavía por sti pa t r i a , podr ía ser el pr incipio de u n a fuerte y poten­te corriente do amor y comprensióíi que uniese en un sent imiento único las vo­luntades hoy a is ladas y que p u g n a n en vano por red imi r y s a lva r a E s p a ñ a .

Sin esto—iHi quiero l levar m u y le-]o^ mis sueños—, solamente con el he­cho, d igámoslo así, sent imental , se ha-1-ría cpnscguidí ' mucho .

Piensen en ello los que oyen pro n a n ­e a r el .nombro de Costa como un con­j u r o y vihra.'i do en tus iasmo ante la (.'•ra más fundamenta lmen te mascu l ina y española

Yo creo que ni la admirac ión , que (Miga , 'ii el sjcrificio que impone la admi rac ión debe sent i r la y hacerlo ún i ­camente y exclusivamente u n a región.

ALEJANDRO BEK

•-•-.v-ffiajSKiü-:.-

Estado alemanes, tiene un sentido tan fal­so como las paJabr-as «restauración» y «ga­rantías» que se emplean ahora-

La verdad qu© resulta de taJes declara­ciones? es que Alemania quiere anexionarso Bélgica sin los belgas, por miedo a qu© se malogre su política interior.

E'^a es toda la generosidad de Gui-Ueimo II . >

EL COMEHCíOJll^íllPlüCí^^' P A R Í S 26.

Se ha reunido ©1 Comité encargado de examinar las derogaciones de la.s prohibi­ciones de entrada.

A ñn de armonizar en lo posible los in­tereses del comercio de importación, la de­legación de las prohibiciones está acorda­da transitoria.mjente para todas las mer­cancías nuevamente prohibidas hasta que so fijen la® derogaciones generales o las caaitidades de import^ioión.

UN .mo PMiijÑos mimíK P A R Í S 26.

Se ha firmado un decreto autorizando el legado de 70.000 íra-nccs en títulos de la renta del 3 por 100 del Estado francés paJ'a la fundación en España, de un asilo para niños.

U n pocq t a rde—los españoles, t a n rápidos em l a concepción y en la com­prensión, somos m u y t a rdos en la eje-sución—-, los pa isanos de J o a q u í n Cos

cido l a goneración do quo t a n orgul lo­sos nos mos t ramos todos, aquel la fa­l ange de hombres que se formó el 98 y que, en la ac tua l idad , a pesar do to

t,a se deciden rJ fin a poner los mGdios-.,^,^^ ^^^ p&saros,^ es la que impr ime a E s p a ñ a u n a persona l idad fuerte, vigí)-rosa y sana .

¿ Y los moldes, los admi rab les mol­des donde vació el contenido do su al­m a y de su cerebro ?

N i n g ú n español , t a n español como Costa, en la expresi'Ui, n i n g u n o pensó n i escribió lo que pensó t a n española-mente . • '

E l estilo do Costa, obscurecido m u ­chas veces por ia p ro fund idad de sus

aqn.él7 'no' d u d o yo', n i " d u d a r á nad ie , I Ponsamieutos y por la acomet iv idad de sus ideas, es sencil lamoñte u n a de las j oyas más valiosas, de nues t ra l i tera-

p a r a poder l legar a er igi r le u n a esta­t u a en Z a r a g . r a .

Como siemptí» qu« «o E s p a ñ a so pro-}f)Cta a lgo, la l)?nca dif icultad que exis­te p a r a r e ^ i z a r la ié*& es l legar a re­u n i r n n a can^.'dad decorosa de d inero .

Conooirsrtdo a jmo conozco el despren­d imiento de l'.)s aragoneses , que corre pa re j a s con su t íp i ca y cai-a,ctorística IranquiBKa. , quo os, d igámoslo as i , co­mo u n a h i jue la o u n a consecuencia do

.¡••16 llogne a r eun i r se el cap i t a l nece­sar io p a r a e levar el monumen to a l g r a n español . A u n q u e f a l l a r a n osas dos vir­tudes , cosa improbable , todav ía queda­r í a l a vo lun tad y l a perseveranc ia a r a ­gonesa p a r a h-grar el intísnto.

E n esto, y a lo be dicho y lo repito, no h a y duda .

L a h a y , en cambio , por lo menos la tongo yo, en si !:« mismo que la a d m i r a ­ción que obl iga qne el sacrificio que

t u r a . N a d a más espaalol, más fuertemente

español , que la prosa de a.quel m a g n í ­fico poeta, cantor admi rab le , único, de nues t ra decadencia.

¿ Y es a Costa, y es a aquel hombre ve rdade ramen te representat ivo, al que so le va á forjar una estatua, , prescin­diendo del .resto: de E s p a ñ a , en u n a

mm A m MJTOIÍIDAD MILITAR POH TELÉGRAFO

SEVILLA 27 (1 m.) A las nueve de la nochei, en la calle de

Ortiz de Zúñiga. esquina a la plaza de Arguelles, unos raberos atracaron a una autoridad militar que ejerce elevado puesto.

Iba solo y vestido de paisano, y le ro­baron el reloj y la cadena, de or '.

El, atracado se defendió a bastonazos y los atracadores huyeron.

La Policía fousca a los ladrones.

Detención de m\ "apache". En la Dirección de Seguridad tenían no-

ticia;s de que en Madrid había varios «apache») americanos, y los agentes de la brigada de Investigación criminal sie de-dica.ron a su busca y captura y c nsiguie-ron detener a uno de ellos, que ha reali­zado importantes robos en Barcelona.

Se hallaba hospedado en un buen ho­tel, con el nombre de Anselmo Fery.

impone ia ad;.ir.ración ha de sent i r la y i p rov inc ia , a i s ladamente , como si se t r a

hacer lo l ínica y oxclus ivamente u n a re g'!ón, t r a t ándose como se t r a t a de enal­tecer jus t ic ie ramente a u n a glor ia na ­c iona l .

Si es cierto que el a r te no tiene pa­t r i a y los hombres que h a n i luminado a la H u m a n i d a d con los destellos de su intel igencia deben gozar del pr ivi legio de l a universal . 'dad, resu l ta ex t raord i ­n a r i o que dent ro de las mi smas l indes del campo m a t f r n o se localice u n sen­t imiento y u n a a d m i r a c i ó n que sentimos tüdos los españoles. / Traiá.'-ase de otro hombre y - d e otro ca rác te r , , y ta l vez no a s a l t a r a t a n vivo y t a n desa rmado el, cont rasent ido . I ( r o con Cosía, todo lo que, sea res t r ic ­ción, acotamiej . to, local ización, p r iv i ­legio, es ha s t a u n sarcasmo p a r a su me-iLoria.

Su d is - in t iva . su más prec iado y pre ­cioso oriente, fuó su a m o r intenso, su amor , a rd ien te , su a m o r sin l ímites -a E s p a ñ a .

N i su a l m a ni su cerebro v i b r a r o n on pa r t í c u l a s , smo s iempre por entero . Su dolor, aquel dolor que t a n sublimes a n a t e m a s supo modelar , no e r a por u n a región, iio e r a por las desdichas de u n g r u p o de españoles, sino po r E s p a ñ a « i t e r a . Y has t a cuando a r r a n c a b a de i a c an t e r a reg icna l a l g u n a lección o ai-g a n a enseñanza l a gene ra l i z aba siem­p r e y ao.hre QÚA t r a b a j a b a y de ella ex­t r a í a los frutas más sazonados p a r a re-| i a r t i d o s o expcr tar los por toda su pa­t r i a .

E l sacud imien to más intenso que ex­per imentó Costa fue con motivo de nues t ro desas t re . L a pé rd ida de las co­lonias lo arra-ncó el m á s formidable de eus gr i tas t rág icos y fué la expresión ¿é] sent imiento de toda E s p a ñ a .

Hizo ttiás, m u c h o más , porqtie, en r e a l i d a d , sin él, s in sus dolorosos a l u m

t a r a de algo local, sin r a i g a m b r e n in­g u n a en el a l m a nac iona l? ¿ E s a Joa­qu ín Costa., que so dio por entero a su p a t r i a y que const i tuye u n orgul lo do la r aza , al que en estos-momentos, en los cuales nos es más preciso que n u n c a l u c h a r por nues t ra unificación, a l que va a erigírsele un monumento,^ sin que en su pedestal se empleen y se mezclen m á s mater ia les que los de su suelo na­t ivo ? , ,

P resc ind iendo tíe lo que pudié ramos l l a m a r la deuda colectiva, por la cua l todos tenemos la obl igación de a b o n a r u n a s u m a al genio, de este y de otros casos se n u t r e n las es t r idencias del re­gional ismo an t ipa t r ió t i co ; de este y de otros casos se va fo rmando insensi­blemente el rencor de la per i fer ia a l centro, los gérmenes de u n a desvincu­lación que puede ser fa ta l , aho ra m á s que nunca , a .España. . .

Si en u n senrimiento y en u n a ob ra como esta no nos unimos todos los es­pañoles y dejamos de l levar a la i-egion l a mues t r a p rác t i ca de que no nos son indiferentes ni sus a legr ías ni sus ])e-nas , ¿ c u á n d o vamos a hacer pa tente el nexo, p a r a cuándo vamos a de ja r la demostración de que existe a n lazo m u y apre tado y que ese lazo es el impera t i ­vo que nos a t a dulcemente a todas las regiones, haciendo de nues t r a v ida , dentro de las d is t in tas voluntades quo

• la in t eg ran , u n a fuerza ún ica , a rmóni ­ca y c o n j u n t a ?

Si en esto, donde sólo j u e g a un mo­tor ideal , y por serlo produce sólo co­rr ientes unificádoi'as p a r a esto, ¿ qué p a s a r á cuando so t r a t e de intereses que t an ta s fuerzas de d isgregación i r r a d i a n y 'producen 'í

E s p a ñ a entera fuó t a r d a en la com­prensión de la obra admi rab l e de Cos

R i c a r d o C a l v o y i a S r a . M e l g o s E í e n u n a e s c e n a d e l a o b r a « . A m o r q u e v e r a c o a i a m o r » , q n e s e e s t r e n ó a n o c h e e n e l t e ^ c t r o d e

C e r v a n t e s . Fotografía de Alfonso.

Í»xaíBÍeBatos espi r i tua les , uo hubiese n a - ] l a . D i s t r a ída en lo que hoy_ mismo y

iliUliSPSÜSiH POB TKLEaRAIfO

• ' GINEBEA 26. El «Journal de Géncve» reproduce las

condiciones de paz que Alemánica habló de imponer a Bélgica, d-etailaüas por M. Vandervelde, en el discurso quo pro-uun-ció en el Trocadero-

«Podemos—dice el periódico—confirmar esas declaraciones, y también aiiadir las condiciones que se ofrecen a"" Francia. Ale­mania dice que la devolvería todos los t-errenos invadidos bajo la¡s condiciones siguientes:

Abandono de Briey y de su cuenca mi­nera, entrega de un puerto em el canal de la Mancha (Calais o Dunkerqu-c) y pago de una indemnización de 5.000 mi­llones.

En lo que se refiere a Bél-gica, Alema­nia dice que se muestra dispuesta a res­taurar on su inte.gridad v en su sobsra-nía, si dicha nación acep ta : _

La probibición de tener ejército nacio­nal ; el derecho perpetuo al Imperio ger­mánico do tener guarnición en las forta­lezas de Lieja, Namur y Arnberes, y la intervención en los ferrocarriles y on los puertos belgas o un convenio económico a favor del Imperio-• •itDa.spuás de esto, ha dicho M. Vander-

veld«, Alemania autoriza al rey Alberto para que reine sobre las ruinas de su país-»

Estos datos no son combinaciones pan-germanistas ; son el p r c ^ a m a del Go­bierno.

Pensamos flue, frente a dichas condicio­nes, tan inaceptables como auténticas, no haiará.cn niiOíjtro país ni un solo corazón que no f-e indigne ni una sola voz qu« no condene osos fines de guerra tan rnezqui-nos con un pais al que «e garantizó so-l-emnemento la neutralidad.

Está, desde- luego, comprobado, quo la afirmación nHacemos una guerra de -do-)eii.sa»A BUBst» en boca de los hombres de

E N R U S I A

i t ÍITO i l M POB IEL1SGR.6.F0

PETl iüGKADO 26 El nuevo G<j-bierno «stá reorganizando el

alto mando rusa o n a Comisión nombrada por el ministro

d,3 la Guerra y presidida por ei general Po-livanoff, ex ministro del ramo, ha a..-optado ya un proyecto conteniendo las líneas ge-neral©.s de esa organización.

Dicho proyecto es debido al teniente coro­nel Gougonie Bara.nowski, y tiene por base $. sistema adaptado len Francia: el aJto mando ooncentradoen un Oomité da guerra, ccrnpuesto de los ministros de la Guerra, de Haciend y de Negocios cxtranjerois.

El comandante en jeio depende "-ccta-ment« de ese Gomité; pero conserva una entera lilxírtad en el dominio de las opera­ciones militares.

Teniendo en cuenta las condiciones es­peciales en que se encuentra Rusia con res-pt-cto a los transportes y la ou'P.otión de a'sn-tuallamientas, el Comité de guerra tomaríi pareoer a las_ ministros de Vías, Comunica-ciiones y Agricultura.

Llegara a Pietrogrado multitud de niensa-jeis de ardor gaierrei-o y dando al Gobierno la seguridad die que el país puedie contar con eus defensores.

, El m-eaisaje del regimiento de Malo onr-cosleieff dicie que una guei-ra sin victoria sería pa ra Eusia una vergüenza eterna.

roa c.iTjLE WASHINGTON 26.

Aparte de la.s tropas ll.amadas ayer, ¡se han convocado hoy veinte regimienlos de infantería ooii cinco batallouesl de la Guar­dia nacional para la protección de la pro­piedad ©n caso de desórdenes iuteriores.

Las tro-pa.s proced^i de los Estados del Oeste y ¿&l oeitferQ del Oeste.

DOS TIPLE ERAS

L a s S r a s . E n r i q u e t a y AssgMsta L a c o u r r e y e , d i s c í p n l a s d e c a n t o » d e l m a e s t r o V i d . 1 y t i p l e s d a ó p e r a , q u e p r e s t a n s e r v i c i o coni©

e í k f e r m e r a s e n l a c l í n i c a d e l d o c t o r R e c a s a n s . Fotografía de Alfotuo.

COSQU MOHECÍAS

Esperan con candoroso afán muchos intrigantes que en -este mes, que es vent-oso, se llevará presuroso el viento a los gobernantes.

Mas, firmes en sus asientos, no piensas en desfilar aunque hoy soplan malos vientos. ¡Ya. estás hechos a luchar con iodos los elementos! , '

. . . . . . ^ „ „ . , „ . . , . ^ ^ , , . , , , , . ^ ,

De Madrid ayer salieron, según datos de la Prejisa, Juan Sevilla pa ra Burgos, .Javier Blrgos para Cuenca, Carlos Cuenca para Soria y Ángel Soria para Huesca. ¡Bien dicen que hoy las provincias andan un poco revueltas!...

III ¿Decís que Luis Valdezancos

en sociedad hoy no encaja por su franqueza 1 Lo sé. Hoy no podeanos ser francos. Los francos e.?tán en baja... menas Francos (don José).

IV

Hablando del entreno de su zarzuela «Gloria», • Gaspar me esciihe: «Ei libro logró total victoria. La par t i tura a muchos les pareció peíada. - \ _' El tango, repetido. ' La jota, protestada...» ¿La ((jotaii protestaron? Consuélese, Gaspar. ' ¡¡No CiS la primera «letra» que he vLíto protestar!

Por no encentrarse perdida tomando carne y pescado en una misma com'da, mi amiga Pilar Delgado no está en tiempo cuaresmal con.su espoio, Juan Tarugo, porque es un primo «carnal» y es a la vez un .cbesugo».

VI

Según inforuies de un tal Emeterio Sandoval, que eitá en ia estación del Norte y tiene idea cabal de lo que llega a la corte,

<(once mil» merluzas sé que iiXi'r llegaron y que (sólo por lo numerosas) coinciden, según se ve,' con las vírgenes famosas.

¿Y a p-sar de haber, podido calmar con tanto surtido de balde nuestra gazuza venden cara la. m,-2irUiza; •¡Pues nos -hemos merlucidoü...

J u a n P E K E Z ZÚÑIGA

las imm Mwi! 8l Mm mi SOB TELÉGRAFO

EL HAVRE 26. (OficiaJ). Las Cámaras belgas .se congratulan de

poder dirigir al Parlamento ruso "u-s vo­tos más sinceros por la renovación cons­titucional, en la que la Duma. ha tomado valerosamente la iniciativa.

Saludan en el advenimiento del .nuevo Gobierno, no sólo la entrada de mía gran nación en el mundo de aquellas que sin­tetizan por 3US instituciones la democra­cia, el orden y la libertad, sino t.-.;ibién al nuevo indicio que asegurará a Rusia la realización de sus aispiraciones nacio­nales y a Europa-, regenerada, una paz durndera, qu.c se 'funda en la liberación de las naciones oprimidas y que dará ga­rantías eficaces para evitar la vuelta de atentados odiosos contra, el derecho y la civilización. F i rmado: Coblct d'Aviella, vioepresídeiite del Senado, y S. Schoolfuert, presidente de la Cámara do los represen-tantoa. •-

áKTilY^KTíSTAS la íimw ie ios iQüEpenUej.

Decíamos a jer que una Comisión do ar< tistais había qu-edado encargada de la re­dacción de las bases d* organización de la Exposición extraoitioial de BelLas Ar­tes. Esta Comi-üión, en su primera reunión, ha tomado los siguientes acueitíos;

Romper con la tradición y los conven­cionalismos, abriendo anoho cauce en el campo de Jas modernas ideas de libertad 6 iiidependencia a esa juventud ilustre, pero ilusa, engañada y deslumbrada por, los espejismos de la ajena gloria y bieiu-eatar de. l.í>a.,jci.ue consiguieron el tr iunfo en tiempos de más fáciles luchas.

Destruir el sistema que ató con férreas cadenas el adelanto de las bellas ar tes eiij España y creó una generación altiva y poseída die sí migina.

A dicho efecto se dirige a los art is tas en la siguiente forma:

iiBuUió en los cerebros de los artistas,, anticipadamente ya a los sucesos ocurri­dos con motivo de la publicación del re­glamento que ha de regir ia próxima Ex- • posición de Bellas Artes, algo indispen­sable que necesitaba una causa ocasional para_ manifestarse de un modo visible.

Reinaba un triste estado de ánimo, fun-, dado en el incumplimiento de todo lo ler giislaido en matej-ia de Exposiciones nacio^ nales y e-n la actitud, casi despectiva, ha*' cia los Centros artísticos, llamados, sin duda, a informar en estas ocasiones. El secreto, en todo y por todo, hería el amar propio de los artistas, y en este ambiente apareció tarde-, muy tarde, el reglamento y convocatoria ofl-cial.

Su fondo,, isue disposiciones ise retro^ traen a los tiempc-s de las Reales órdenes e insaculaciones: a la disminución de re­compensas; a dificultar el ingreso de los que comienzan y parar el curso de los que pretenden coronar sus esfuerzos y ya no corta vida artística, no exenta, por cier­to, de mérito, obteniendo las grandes re­compensas a tal fin destinadas; a imposi­bilitar en todo lo posible la obtención da la medalla, de honor, formando un t a n absurdo y heterogéneo censo de electores, que per-turba, la hermosa teoría del sufra­gio universal.

Es preciso que de una, vez desaparezcatí los definidores de la.s bellas artos-, y oue, dada la infinita variedad de procedimien­tos técnicos y conceptos, ee consagre eí P'-inoinio va conocido de que el Arte ea "la Naturaleza, vista a través de un tem­peramento».

Se imD0.ní>, aprovechando la ocasióri oue proporciona la oonvooa.tnria oficia], la resolución de n.bnr nuevo camino, por P1 que marchen, libres y desahogadas, la? bellas art"q. sin más juicio que el de la oninión pública.»

Como con-s-ecuencia inmediata, la Comf-sión invita a .suq comnañeros para que se adhieran al pensamianfo, mandando u n a nota de las obra.R con oue .piensan concu­r r i r antes díj día 15 de abril, para, en su vi.sta, .cer convocadns a una reunión, en la cual •=:? t rate de todo lo concerniente al oarticular.

Las adbP.<:ioues por e.=;crito se remitiráif a la Asociación de Pintores y Escultores.

He aquí loa fruto? rl<"-I r°iglamenfo ái las Exposiciones de Pe-Un.R Artes pubücjií do on la «Goccta» del 20.

J. B. C.

LA CRISIS OBRERA HUELVA 26.

En el salón de acto.s de la Junta dé Obras del puerto se han reunido las Cor­poraciones y fuerzas vivas de la capital para t ra ta r del conflicto que se presenta por la escasez de recursos, paralizando parte de los trabajos del puerto, que hace holgar forzosamente a numerosos obre­ros.

Se aprobó elevar una exposición al jeíei del Gobierno y al ministro de ITomento pi-•diendo auxilios.

Los asistentes se dirigieron luego aí despacho del gobernador, al que entre­garon el escrito en cuestión.

Huelva eqtett-a estA interesjadísima eji" que tengan una favorable solución .estos ardielQ^

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