Click here to load reader

Viaje Intelectual _ Beatriz Colombi

  • View
    29

  • Download
    9

Embed Size (px)

DESCRIPTION

fragmento

Text of Viaje Intelectual _ Beatriz Colombi

  • Viaie intelectual Migraciones y desplazamientos en America Latina (1 880-1'91 5)

    Beatriz Colombi

    (/) o U I0::: U (/) o

    ~ (/) Z w

    73E ATR/ Z V /TE R B O ED/ TOR A

  • Kropotkin y otros filantropismos , iria condiciona ndo la emergencia de Boedo hacia los an os ' 20 ." (Vinas 199 8: 187 )

    8 Sobre el intelect ual hispanoameri cano y el fin de siglo, vease David Vinas, L iteratura Argentina y politico (1996); Angel Rama, La ciudad letrada (1983); Carl os Real de Azua , "Modernismo e Ideologias" (1986); Julio Ramos, Desencu en tros d e la modernid ad en Ameri ca Latina (1989); Rafael Gutierrez Girardot , El intelectu al y la h is toria , (2001); Javier Lasarte V.Territor ies intelectuales. Pensam iento y Cultura en A merica Latina (2001).

    o La radicalidad de su posici6n Ie vale un distanciamiento con Dario hast a 191 0, aunq ue la rel aci6n siempre fue pr6xima , si nos guiamos por las nota s y corresponde ncia que inter cambiaron con frecuenci a en los ano s parisi nos y rnad r il enos. Veinte a fios mas tarde, en El dolor d e escribir , Ugarte reed it ara sus ide as r especto al modernismo, qu e vera como un movimiento imitativo, un past iche, una estetica de "deracines", muy lejos del arte nacion al y social al que aspiraba.

    10 Veas e Oscar Teran "E l primer ant iim perial ism o lati noarner icano" (1986). 11 Ci tado por Norberto Galasso. Manuel Ugarte: un argentin o "mald ito"

    (19 85: 56) . David Vin as piensa, por el con tr a r io, que Ugarte se r el aciona mas con Sarmiento y el an a lisi s decimonono de esta tensi6n norte sur, a la que tan 5610 anad e e l t6pico de la "balcanizaci6n" (Vinas 1998).

    12 La patri a grande comp ila artfcul os publicados durante las dos primeras decad as del s iglo.

    13 El "w ilsonismo" implic6 el enmas caramiento de un a polftica exterior expans ionista baj o lem as demag6gicos sobre la democracia y la uni6n de los pueblos .

    14 Las ca r t as a Faure, Loubet, presidentes de la republica, al Consejo de Min ist.ros. a la Just icia , al Senado, y a la propi a Franc ia, peticiones y manifiesto s qu e George Clemehceau publico en I:Aurore bajo el nombre de manifestes de s In t el lectuels, Vease Emil e Zola, Yo acu so. La verdad en mor cha (1 969 ).

    8. Parisiana. Viaje y neurosis

    El viaj e es una iniciaci6n en numerosos rituales , particularmente, en el de ser escritor. Mucho antes que la epoca que me ocupa y durante todo el si'glo XIX, Paris fue la estaci6n obligada del peregrinaje de distintas generaciones letradas y en algunos casos, el lugarde residencia permanente de exiliados 0 desterrados hispanoamericanos .' En el fin de siglo una constelaci6n de intelectuales poblaron las ciudades europeas como emigrantes, visitantes 0 refugiados politicos , confluyendo en su gran mayoria en Paris, consagrada como la capital artistica del momento. Entre los hispanoamericanos, la migraci6n se hace extensiva a los nuevos sectores especializados emergentes con la modernidad -periodistas, traductores, educadores, del egados culturales- quienes modificaran tanto la imagen del escritor como la percepci6n misma de Paris. Sin ser los mas reconocidos en los espacios de producci6n artistica, no son minoritarios en esta diaspora finisecular. Constituyen una colonia conformada por diplornaticos, cronistas , poetas, criticos, traductores , viaj eros ocasionales, desplazados, exiliados, j6venes promesas 0 novelistas establecidos."

    En una serie de tres articulos publicados en La Nacion, "Las letras hispanoamericanas en Paris", Dario sefiala la extensi6n

    184

  • e importancia de este nuevo fen6meno ("Yes digno de notar que gran parte de la elite de las letras de nuestras repiiblicas vive hoy en Paris"), y establece una cartografia de las figuras del escritor finisecular." Las funciones se superponen generando situaciones de doble pertenencia en este contingente, coino diplonuit ico -poeta 0 escritor-diarista, 10 que delata una gran heterogeneidad y hace evidente las contornos aun debil es de la profesionalizaci6n y la autonomia. El grupo mas numeroso esta formado por los cronistas de los grandes peri6dicos continentales 0 esparioles que constituyen la vanguardia de esta migracion (Enrique G6mez Carrillo, Manuel Ugarte, Amado Nerve, Ruben Dario, Luis Bonafoux) . Perotambien conforman este nucleo los nuevos poetas, prosistas y novelistas que adhieren a una estetica moderna y cosmopolita (Man uel Diaz Rodniguez, Amado Nervo, Franz Tamayo, Pedro Cesar Dominici, Angel Estrada, Guillermo Valencia), una vanguardia politica que despliega el activismo latinoamericanista desde el periodismo y las revistas (Cesa r Zumeta, Jose Marfa Vargas Vila, Manuel Ugarte , Rufino Blanco Fornbona), la nueva critica responsable de la difusi6n de los escritores del continente en las columnas de los diarios franceses (Jose Emilio Col l), ademas de traductores y numerosos secretarios y agregados a las. representaciones consulares. Pocos de estos escritores entrarcin en un "laberinto interlinguistico" (St ein er 2000), no obstante, establecieron una relaci6n distanciada con la propia lengua y cultura, rasgo constitutivo de la escritura viajera 0 desplazada .

    Los residentes parisinos traman amistades y rivalidades, intercarnbian influencias, procuran el cargo consular que completa los ingresos de la literatura 0 el periodismo, se hacen ofertas de trabajo, participan de proyectos editoriales, solicitan pr6logos , se recomiendan como traductores 0 se asocian en la direcci6n de revistas . La vida parisina impone lugares de reuni6n que operan como centros de solidaridad donde conjurar la dispersi6n

    186

    de la vida en la metr6polis. Frecuentan el medio periodistico y literario de la Rive droite , los grandes bares a la moda, el Napolitain 0 e1 Calisaya, los cafe literarios de la Rive gauche, el cafe Soufflet, el Vachette 0 el d'Harcourt (donde Darfo conoce a Verlaine). Uno de esos circuitos es el baile del Bullier "catedral del jolgorio estudiahtil en plena boga entonces" (Ugarte), que merece cr6nicas de Dario, Nervo y G6mez Carrillo, entre otros. Los sitios de encuentro se textualizan como cronotopos de estas historias particulares, que se interceptan estableciendo una red de toponimias comunes.' El cafe, sobre todo, es el centro de sociabilidad de los escritores. No es el caso de Enrique Larreta, quien segun l a sutil observaci6n de Dario, poseia la anomalfa de la riqueza. Su relata elige muy claramente otro ambito, el sa16n de madame Bulteau, la condesa Ana de Noailles, que por su sofisticaci6n remits mas 'il l espacio de los salones proustianos que al mundo de la emigraci6n hispanoamericana." Los editores fu eron otro punto de convergencia: "Cuantos escritores llegaron a Paris por entonces -Dario, Nerve, Carrillo- tuvieron que pasar por las horcas caudinas de Garnier. Y los que escaparon a Garnier cayeron, como Vargas Vila y Luis Urbina, bajo la ferula de la casa Bouret, mas hosca, menos pintoresca y con radio de acci6n mas reducido". (Manuel Ugarte 1951: 40). Traducen para Bouret, Michaud, Ollendorff, Garnier y en Espana, la frecuentaci6n de Ram6n Sopena 0 Francisco Sempere y Yagues, director de Mun. do Latino, es garantia de publicaci6n de la obra y paso seguro hacia la profesiirralizacion . Las revistas favorecen los proyectos compartidos y se publican en el eje Paris-Madrid, entre las mas importantes, Mundial Magazine (1911-1914) y Elegancias (19131914) dirigidas por Ruben Dario, La Revista de America (19121914) de Francisco Garcia Calder6n, La Revue Sud-americaine (1914) de Leopoldo Lugones, Ariel dirigida por Alej andro Sux; El Nuevo Mercurio (1907) y Cosm6polis (1919-20 ) a cargo de Enrique G6mez Carrillo.

    187

  • Entre los prot ocolos de soc ia bili dad, se destaca el enc uentro con los grandes escritores, a lgu no s instalados en el ca fe como Ver laine y, despues , Moreas, las figura s mas cit adas por to dos . Sy lvia Moll oy h a senala do que si la vis it a a Victor Hugo fu e la constante h asta los 80 - la qu e le prest a Groussac en 1883 quiz as cie r ra es te ciclo- , en el fin de sig lo, en cambio, la cita obligada se ra Rem y de Gou rmont, conside rado como el mas informado de to dos los esc ritores franceses sobre los t emas y autor es lat in oamer ican os. " La visita al escri tor de maxima autoridad 0 fam a es una variante de la au die nc ia con las gr a ndes person alidades - let r ados, sabios, cie ntificos, fil osofos- que es t able cfa el circ ui to del viaje letrad o. E l ri tu al , intermediado ahor a por el periodi co, empie za a r evest ir la forma de la iritero ieio.Dos libros de Gomez Ca r r illo de esta epoca r esp onden a es ta modalidad : Li ierat ura ext ranjera, estudios cosmopolitas (1894) y Almas y cerebros (1898 ). La mayorf a de los artfcu los son el resultado de un encue ntro person al donde, t ras la descr ipc ion fisica de los person aj es y su entorno, gabinete 0 cuarto de t rabajo, sigue un int erroga tori o "psicologico", con aires del test de Proust, matizado con consider a cion es y observaciones del cron is t a .

    Viaje y neurosis

    Pero Paris n o fue una supe r ficie uniforme si no un es pacio pl agado de es pejismos, simulacros y expectati vas negadas a s us vis itantes . Augusto de Armas en ca rn a mejor que ningun ot ro emig r ado la atraccion mal sana de Paris, pulsi on que a r ras a a escritores de los mas di versos or fgenes, como 10 con si gn a Darfo en Los raros: "Tenia por Paris esa pasi on n ost al gica qu e t antos h emos sen ti do, en todos los cuat ro puntos del mundo, esa p asio ri qu e hi zo dejar a Heine su Alemania, a Mor eas su Grecia, a

    188

    Parodi su Italia , a Stuart Merrill su Nuev a York ." (Dar to 1994: 185).Armas escribe sus R imes byzantines en fr ances sie ndo uno de los escasos poetas hispanoamericanos en lograr t al asim ilacion linguistica , no obstante, nunca con

Search related