5. #Compasi³n por los que Lloran

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Apresentao do PowerPoint

Bienaventurados los que lloran porque sern consolados.

Mateo 5:4

La palabra bienaventurados significa felices. Ahora, cmo pueden ser felices los que lloran? Es una paradoja.

David, un hombre considerado valiente confes que haba regado con lgrimas su cama (Sal. 6). En el Salmo 42, declar que sus lgrimas haban sido su pan de da y de noche.

Cristo tambin llor. Jess sabe lo que es perder un amigo. Llor mirando a Jerusaln cuando previ el sufrimiento de ese pueblo de corazn duro. Jess conoca el dolor que produce llanto.

LLORO POR ESTAR HERIDO

Dios no prometi que sus hijos nunca tendran ocasin para llorar, sino que se comprometi acompaar a sus hijos aun en los momentos de llanto. l siente verdadera compasin cuando sus hijos lloran.

Las cosas malas le suceden tanto a las personas buenas como a las malas. No existe una moralidad en los hechos; slo existe causa y efecto, leyes naturales. Dios no tiene nada que ver con eso porque la verdad cruel y simple es que l no existe.

Las cosas malas suceden, eso es un hecho. Dios es el Creador, tambin es un hecho. Y la verdad es que a l no le importa porque est muy distante.

Cuando estamos inmersos en el dolor es muy difcil entender que Dios jams conduce a sus hijos de manera diferente de aquella que ellos mismos escogeran si pudiesen ver el fin desde el principio.

Es all cuando las palabras bienaventurados los que lloran, tienen sentido. Cuando entendamos toda la historia, veremos que fue lo mejor.

LLORO POR ESTAR ARREPENTIDO

Esa, al perder su derecho a la primogenitura, se entristeca por los resultados de su pecado, no por el pecado mismo (CV 63.5). Ese llanto no recibe una bienaventuranza.

Hay tres engaos que impiden entender el verdadero arrepentimiento:El engao de la comparacin1El engao social2El engao del tiempo3

La oracin de David, despus de su cada, ilustra la naturaleza del verdadero dolor por el pecado. Su arrepentimiento fue sincero y profundo. No se esforz l por atenuar su culpa, y su oracin no fue inspirada por el deseo de escapar al juicio que le amenazaba. David vea la enormidad de su transgresin y la contaminacin de su alma. No solo pidi perdn, sino que tambin su corazn fuese purificado. Anhelaba el gozo de la santidad (CC 25:1).

Bienaventurado aquel cuya transgresin ha sido perdonada, y cubierto su pecado (Salmo 32:1,2).

Solo Cristo puede librarte de ese peso que llevas en el alma.

El llanto espiritual no produce desconsuelo. Junto al llanto vendr la mano compasiva de Cristo que consuela a los afligidos y seca las lgrimas de sus hijos.

19

Entonces oirs las palabras de un Cristo lleno de compasin, que te dice: Tus pecados te son perdonados, vete y no peques ms.