Mesías en el Antiguo Testamento

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Mesías en el A. T.

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  • 1. EL MESAS EN ELANTIGUO TESTAMENTOPersona y TrascendenciaEscuela de Humanidades

2. Introduccin: El Mesas anunciado 3. Mesas La forma griega Messias es una transliteracin de lahebrea, Messiah, el Ungido. La palabra aparece slo dos veces respecto delprncipe prometido (Daniel, 9, 26; Salmos, 2, 2); aunas, cuando se buscaba un nombre para elprometido, que fuera a la vez Rey y Salvador, eranatural emplear este sinnimo para el ttulo real, quedenotara a la vez la dignidad real del Rey y su relacincon Dios. 4. Mesas El ttulo completo Ungido deYahveh aparece en variospasajes de los Salmos deSalomn y del Apocalipsis deBaruch, pero la formaabreviada, Ungido o elUngido, era de uso comn. Cuando se usaba sin el artculopareca ser un nombre propio. Lapalabra Christos aparece as envarios pasajes de los Evangelios. 5. Las profecas del Antiguo Testamento Las profecas ms antiguas en el Gnesis (18, 17-19;26, 4-5) hablan de que la salvacin de la humanidadvendr a travs de la descendencia de Abraham e Isaac. Ms tarde la dignidad real del libertador prometido seconvierte en la caracterstica ms destacada. Se ledescribe como un rey de la estirpe de Jacob (Nmeros,24, 19), de Jud y de David (II Reyes, 7, 11-16). Este ltimo pasaje se refiere al menos caracterstica-mente al Mesas: Su reino ser eterno (II Reyes, 7, 13),su dominio sin lmites (Salmo 71, 8); todas las nacionesle servirn (Salmo 71, 11). 6. El cetro no se ir de Jud hasta quevenga aqul a quien est reservado 7. La interpretacin de los judos El nfasis est en su posicin como hroe nacional. Es a Israely a Jud a los que traer la salvacin (Jeremas, 23, 6),triunfando de sus enemigos por la fuerza de las armas (Salmo45). Incluso en la segunda parte de Isaas hay pasajes (vg. 61, 5-8)en la que las dems naciones son consideradas formandoparte del reino ms bien como siervas que como herederas,mientras que la funcin del Mesas es elevar a Jerusaln a sugloria y poner los cimientos de una teocracia israelita. Pero en esta parte de Isaas tambin aparece la esplndidaconcepcin del Mesas como Siervo de Yahveh. 8. Siervo de YHWH Es una flecha elegida, su boca como una espada afilada.El Espritu del Seor se expresa en l, y su palabra espuesta en su boca (42,1; 49, 1 y s.). El instrumento de su poder es la revelacin de Yahveh.Las naciones atienden su enseanza; es la luz de losgentiles (42, 6). Establece su reino no mediante la manifestacin de unpoder material, sino mediante la mansedumbre y elsufrimiento, por obediencia al mandato de Dios desacrificar su vida por la salvacin de muchos. 9. El sacrificio mesinico Si sacrifica su vida por elpecado, ver unaposteridad y prolongarsus das (53, 10) Por eso le dar su parteentre los grandes y conpoderosos repartirdespojos, porqueindefenso se entreg a lamuerte y con los rebeldesfue contado (53,12) 10. El anuncio de Daniel Especial importancia se concede a la descripcinproftica del Mesas contenida en Daniel, 7, la granobra del Judasmo tardo, por su suprema influenciasobre una rama del desarrollo posterior de la doctrinamesinica. El Mesas es descrito como semejante a un Hijo deHombre, apareciendo a la derecha de Yahveh en lasnubes del cielo, inaugurando la edad nueva, no poruna victoria nacional o por una satisfaccin vicaria,sino por ejercer el derecho divino de juzgar al mundoentero. 11. El anuncio de Daniel As, el nfasis se pone en la responsabilidad personaldel individuo. La consumacin no es una superioridadterrena del pueblo elegido, compartida o no con lasdems naciones, sino una reivindicacin de lo santomediante el juicio solemne de Yahveh y su Ungido. Junto a todas estas profecas que hablaban delestablecimiento de un reino bajo el dominio de un legadode nombramiento divino, estaba la serie que predeca elgobierno futuro del propio Yahveh. 12. El reino de Dios Clama con vozpoderosa, alegre mensajeropara Jerusaln, clama sinmiedo. Di a las ciudades deJud: Ah est vuestro Dios.Ah viene el Seor Yahvehcon poder, y su brazo losojuzga todo. Isaas 40 13. Conciliacin de las profecas La conciliacin de estas dos series de profecas sepresenta a los judos en los pasajes (Sal., 2 e Is., 7-11)que predicen claramente la divinidad del legadoprometido. Se llamar Admirable Consejero, Dios Poderoso, PadreEterno, Prncipe de la Paz ttulos todos usados enotros lugares por el propio Yahveh. La plena luz del designio cristiano revel su conciliacinen el misterio de la Encarnacin. 14. Crucifixin blanca, de Marc Chagall 15. Doctrina mesinica en el judasmo tardo Dos ramas paralelas sondiscernibles en el desarrolloposterior de la doctrinamesinica entre los judos:a. un ideal nacional, basado enla interpretacin literal de lasprofecas ms antiguasb. un ideal apocalptico, basadoprincipalmente en Daniel 16. Doctrina mesinica en el judasmo tardo El ideal nacional. Espera del establecimiento delreino de Dios en la tierra bajo el Hijo de David, laconquista y subyugacin de los paganos, lareconstruccin de Jerusaln y del Templo, y la reuninde los dispersos. El ideal apocalptico. La edad futura deba comenzarpor el juicio divino de la humanidad precedida por laresurreccin de los muertos. El Mesas, que existadesde el comienzo del mundo, aparecera en suconsumacin, y entonces se manifestara tambin laJerusaln celestial (morada de los bienaventurados.) 17. Las victorias de los Macabeos elevaron elsentimiento tanto nacional como religioso 18. En tiempos de Navidad,los judos celebran Hanukkah 19. Ideal nacional El ideal nacional es el del farisesmo oficial. As, en elTalmud no hay rastro del ideal apocalptico. La influencia farisaica es visible en los versculos 573-808de Sibyl. III, que describen las esperanzas nacionales delos judos. No se mencionan un juicio final, una felicidadfutura, o una recompensa. Se predicen muchos prodigios de las guerras mesinicasque traer la consumacin antorchas encendidascayendo del cielo, oscurecimiento del sol, cada demeteoros pero todas tienen por fin un estado deprosperidad terrenal. 20. Ideal nacional El Mesas, que viene de Oriente, domina todo, un hroenacional triunfante. Los fariseos vean que la observancia de la ley no era unbaluarte suficiente contra los enemigos de Israel, y, comosus principios no les permitan reconocer en la jerarquasecularizada la solucin prometida a susproblemas, pensaban en la intervencin milagrosa deDios por mediacin de un Mesas davdico. El Salmo 17 describe su gobierno: Va a conquistar a lospaganos, a sacarlos de su tierra, a no permitir ningunainjusticia entre ellos; su confianza no est puesta en losejrcitos sino en Dios; con la espada de su boca va amatar a los malvados. 21. Ideal apocalptico La posicin de los autores apocalpticos en lo querespecta a la vida religiosa de los judos se ha discutidointensamente. Aunque tenan poca influencia en Jerusaln, la plazafuerte del rabinismo, probablemente tanto influan comoreflejaban el sentimiento religioso del resto del mundojudo. As, el ideal apocalptico del Mesas parecera no ser elsentimiento de unos pocos entusiastas, sino expresar lasverdaderas esperanzas de una parte considerable delpueblo. 22. Reivindicacin de la dignidadmesinica por Cristo Afirmacin explcita deCristo de ser el Mesas Afirmacin implcita deCristo mostrada en suspalabras y acciones a lolargo de su vida