Estosdías 279

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Él piensa en una bíblica resurrección política. Julián Ricalde piensa crucificarlo y dice que para salvar el cadalso Greg ya le besa los dedos al PRI. Por lo pronto Greg ha cambiado los colores de su propaganda (religiosa-política-musical): tricolor y nacionalista es. Porque ya es de la religión política del Chacho, jura Julián. Y no faltan los analistas que piensan que ambos –Greg y el Chacho- pueden ser diputados y correligionarios. Imagináoslos cara a cara con Ricalde en el Congreso. El enfrentamiento empero puede redundar en un acercamiento a la verdad y a la justicia en torno del desfalco histórico a las arcas del Ayuntamiento de Benito Juárez. Quién dice que todo está perdido, Greg viene a ofrecer su corazón.

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    eNuestra s mana

    INFORMACIN

    RevIsIONes

    4 EducacinMaestros martillo

    Emmanuel Martnez

    24 De portadaLa propaganda tricolor de Greg

    Javier Ugalde

    31 CorrupcinNo es juego, los municipios estn en venta

    Ahora, venta de remate de propiedades municipales

    Hctor Sosa

    34 TerritoriosLa insolvencia municipal es el anuncio

    de la insolvencia nacional

    21 Observatorioen duda prximas alianzas PAN -PRD: Zambrano

    43 Deportesel Tri Olmpico, galardonado

    46 OrbitalAnuncian Motorola RAZR HD

    48 EspectculosLindsay Lohan acusada de mentir a la polica

    No 279Lunes 12 de noviembre de 2012

    l piensa en una bblica resurrec-cin poltica. Julin Ricalde piensa crucificarlo y dice que para salvar el cadalso Greg ya le besa los dedos al PRI. Por lo pronto Greg ha cam-biado los colores de su propaganda (religiosa-poltica-musical): tricolor y nacionalista es. Porque ya es de la religin poltica del Chacho, jura Julin. Y no faltan los analistas que piensan que ambos Greg y el Cha-cho- pueden ser diputados y correli-gionarios. Imaginoslos cara a cara con Ricalde en el Congreso. El en-frentamiento empero puede redun-dar en un acercamiento a la verdad y a la justicia en torno del desfalco histrico a las arcas del Ayuntamien-to de Benito Jurez. Quin dice que todo est perdido, Greg viene a of-recer su corazn.

    11 signosDe qu viene la nueva secretara de Gobernacin?Salvador Montenegro

    14 La loca semanaFestival de culturaNicols Durn de la Sierra

    15 La cosa pblicaJOS HUGO TREJO

    16 Perfiles Los tiempos de hoy, de la modernidad,de la dependencia a la tecnologaLilia Arellano

    18 PraxisBasta de venderles a los clientes!Francesco Zecchino

    20 AD-EPHESIOSel hombre del momentoJos Enrique Velasco

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    Educacin

    En el sector educativo se ha implantado, de manera ilegal, una nue-va modalidad de contratacin de docentes: los profesores marti-llo. Por lo general, quienes ocupan estas vacantes son alumnos recin egresados de las escuelas Normales, y su patrn no es la Secretara de Educacin, sino algunos de los cientos de maestros comi-sionados que destinan una parte del salario que cobran tambin de manera ilegal para el pago de los servicios que les proporcionan esos profesores martillo. La Secretara de Educacin Pblica y el SNTE des-tinan de manera indebida millonarios recursos para el pago de profe-sores comisionados, y Quintana Roo es la tercera entidad con el mayor nmero de comisionados, segn la Auditora Superior de la Federacin. El de los comisionados es un negocio muy lucrativo en el que estn en-vueltos dirigentes del SNTE y altos funcionarios de la SEQ.

    Los comisionados cobran cobran en serio, a menudo hasta por 10 plazas de a 20 mil pesos mensuales cada una y a menudo sin ser siquiera mae-stros- y sus empleados esos 10 a los que contratan por la quinta parte cu-ando mucho, 4 mil pesos sin derecho a nada- dan clases. Pero del mismo modo que se autoriza que cualquier maestro imparta cursos, se deja en manos de la Providencia la calidad de la enseanza y los derechos labo-rales de quienes la encarnan. Hay maestros y funcionarios metidos de maestros comisionados- cuyas comisiones superan en ingresos a los del gobernador del Estado. Y slo en Quintana Roo. Eso explica en buena me-dida porqu Mxico invierte ms dinero que Estados Unidos en educacin en porcentaje del PIB-, y porqu sus maestros y sus alumnos promedian la calidad educativa del Senegal. Eso explica porqu Elba Esther Gordillo, que puede conceder privilegios a los sindicalizados preferidos de su sin-dicato por encima de todas las autoridades del pas, es ms poderosa que el presidente de la Repblica y ms rica que muchos multimillonarios del mundo. Slo por una plaza de maestra de primaria en Oaxaca y otra en Ve-racruz, de cuya responsabilidad la releva su comisin como jefa del SNTE, es que gana ms que el secretario de Educacin Pblica. Y esos mnimos ingresos le sirven apenas para pagar las propinas.

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    Finanzas

    Emmanuel Martnez

    De acuerDo con los Datos ms actuales De la auDi-tora Superior de la Federacin (ASF), Quinta-na Roo es el tercer Estado con el mayor nme-ro de maestros comisionados. Las autoridades

    educativas slo reconocen a 196 docentes con licencia para dedicarse a otra actividad que no sea la enseanza pero que siguen cobrando sueldo, y la ASF dice que a un total de mil 6 personas se les pagan de manera indebida sueldos con recursos del Fondo de Aportaciones para la Educacin Bsica y Normal (FAEB).

    La Secretara de Educacin y el SNTE siguen dis-poniendo de recursos pblicos para el pago de docentes que no asisten a las aulas a impartir clase o de fun-cionarios que cobran como docentes comisionados. Los sueldos de algunos de esos comisionados alcanzan los 80 mil pesos mensuales.

    Para acabar con parte de las crticas en contra de los comisionados, los dueos de las plazas han encon-trado una solucin que es avalada por las autoridades educativas y fomentada por el propio sindicato. Hay una nueva modalidad de contratacin y fue copiada de la manera de operar de los sindicatos de taxistas.

    Hoy da los profesores comisionados subcontratan a recin egresados de las normales y los convierten en profesores martillo. Esta nueva modalidad aprovecha la mano de obra saliente de las escuelas Normales que no cuenta con plaza pero que necesita una oportunidad. Por lo general son empleos mal pagados que se arreglan bajo la mesa entre el dueo de la plaza, por lo general un maestro comisionado, y un recin egresado.

    El negocio lo denuncia la secretaria general del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educa-cin de Quintana Roo (Siteqroo), Mara Luisa Len Pa-redes, quien dice que sta es una prctica comn en

    MAESTROS MARTILLO

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    Finanzas

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    SignosSalvador Montenegro

    De qu viene la nueva Secretara de

    Gobernacin?Enrique Pea ha insistido en que la Secretara de Gobernacin del rgimen que conducir a par-tir del primero de diciembre venidero recuperar el protagonismo de sus mejores das y coordina-r las iniciativas polticas y de seguridad nacional de su mandato en el contexto de la pluralidad y la modernidad democrtica del pas y del mundo.

    Y a uno, claro, le gustara entender que la depen-dencia en cuestin volvera por sus fueros en el ejercicio eficaz y sin fisuras de las decisiones presidenciales en esos mbitos estratgicos del Estado; para restablecer el orden de las responsabilidades, el respeto, la estabi-lidad institucional y la gobernabilidad perdidas durante doce aos de dispersin, de improvisacin, de andar a tientas inventando soluciones a la carrera y a medida que, por eso mismo, arreciaba el caos. Porque el pa-nismo presidencial hizo que la posibilidad del cambio democrtico se convirtiera en la pelea de perros por el poder de los grupos de inters ms fuertes de la nacin, y no en el monopolio de las decisiones republicanas re-guladoras de la vida pblica y de los derechos de cada cual que debiera ser.

    A uno le gustara, en efecto, una nueva Se-cretara de Gobernacin que fuese tan influyen-te en los procesos fundamentales de decisin como en los viejos tiempos del PRI, y que como

    entonces tuviese por prioridad la preservacin del orden pblico y la paz social. Que el Seor Secretario fuese reconocido como el funcionario del entorno de la Pre-sidencia mejor informado, como el ms ubicuo, el ms conocedor de los asuntos y los pormenores del poder en todos los poderes y en todos los niveles de la vida pblica, en todas las regiones y las entidades; como el personaje ms representativo del Gobierno despus del presidente y el que concentra las mayores compe-tencias delegadas por su jefe para proponer soluciones por su cuenta, destrabar querellas atoradas o ayudar a desenredar los nudos de las diferencias polticas o de

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    comando para que no prosperen y no se conviertan en pantanos imposibles de resecar.

    Claro, sin los excesos de los viejos tiempos, las escuchas dolosas, las tretas y las delaciones y las aso-nadas para eliminar objeciones y suprimir derechos y libertades en nombre de la integridad y la soberana de la patria, para integrar expedientes apcrifos en contra de presuntos culpables acusados de sedicin, para ator-mentar conciencias y esconder perversidades y pertre-chos de sumisin detrs de la cortina de la demagogia de la legalidad y de la democracia de la dictadura per-fecta. Sin eso pues.

    Lo que uno quisiera como slido y consistente en la poltica interior del Gobierno es capacidad de congregacin y de concurrencia expedita de las re-presentaciones pblicas, para definir acuerdos preci-sos y sin dilaciones y para ponerlos en movimiento del mismo modo puntual y con reacciones concretas y mensurables, en los territorios de su destino y en los tiempos que se convengan.

    Se quieren resultados concretos, con suficiencia poltica y constitucional. Pactos para la licitud del nue-vo espionaje que impone el espectro de la seguridad, por ejemplo. Normas ms acabadas que incluyan las fronteras de la discrecionalidad y la confidencialidad ne-cesarias en las faenas de la Inteligencia alternativa que se requiere. Se necesita por eso hilar ms fino desde la Secretara de Gobernacin para inhibir la politiquera y el protagonismo meditico de la mediocridad partidis-ta, para convencer por las buenas y reconvenir por las malas a los actores de las negociaciones cuando sea menester, para elevar la calidad del dilogo y someterlo a verdaderas reglas de Estado. Urgen la habilidad y la pertinencia para dimensionar, dentro de la ley y de las relaciones polticas, la normalidad de la cooperacin de Mxico y Estados Unidos en el orden de la seguridad y de su frente ms