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    I Jornadas Nacionales Leopoldo Marechal 50 Aniversario del Adn Buenosayres. Organizadas por la Fundacin Leopoldo Marechal (Argentina) y L.A.C. (Literatura

    Argentina Comparatstica) - Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires, 20-21 de

    noviembre de 1998.

    Bravo Herrera, Fernanda Elisa, La risa antropofgica como sostn de relatos del mundo: estrategias carnavalescas y efecto polifnico en la produccin de Leopoldo Marechal en

    AAVV, Actas de las I Jornadas Nacionales Leopoldo Marechal 50 Aniversario del Adn Buenosayres. Buenos Aires, Fundacin Leopoldo Marechal, 2000, pp. 45 - 52.

    [I.S.B.N. 987-98294-0-9].

    La risa antropofgica como sostn de relatos del mundo: estrategias carnavalescas y efecto polifnico en la produccin de Leopoldo Marechal

    Fernanda Elisa Bravo Herrera Universidad Nacional de Salta

    la risa posee un profundo valor de concepcin del mundo, es una de las formas fundamentales a travs de las cuales se expresa el mundo, la historia y el hombre; es un punto de vista particular y universal sobre el mundo, que percibe a ste en forma diferente, pero no menos importante (tal vez) que el punto de vista serio: slo la risa, en efecto, puede captar ciertos aspectos excepcionales del mundo.

    Mijail Bajtin

    El objetivo de este trabajo es rastrear desde la sociocrtica bajtiniana el discurso del

    humor1 en la produccin de Leopoldo Marechal a partir de la lectura intertextual para reconstruir desde las apropiaciones antropofgicas2 de la risa el horizonte socio-ideolgico del sujeto de la enunciacin y determinar si este discurso construye la polifona

    textual3.

    1 Se parte de la concepcin del humor como sistema complejo y heterogneo de estrategias discursivas de seduccin y de manipulacin que constituyen una clave importante que permite leer la organizacin de la escritura y la manifestacin de una ideologa, porque es, sobre todo, un sistema perspectivante y estructurante del discurso que organiza el saber, los valores y el sentido. 2 El trmino antropofgico, acuado por Haroldo de Campos en su ensayo Da razo antropofgica: a Europa sob signo dea devoracao, Colquio Letras (65), citado por Franco Carvalhal, 1999: 109, designa el procedimiento de apropiacin selectiva de todo lo pasado y ajeno que responde a una necesidad expresiva de autoafirmacin de la identidad. 3 La categora de polifona se construye a partir de la semitica bajtiniana. La resolucin del plurilingismo, es decir, del ingreso de la diversidad de lenguas y voces en el texto tiene dos posibilidades: el monologismo y la polifona. En el monologismo que siempre es relativo porque

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    I. Encadenamientos y devoraciones textuales

    El recorrido de lectura se dirige, por tanto, a los encadenamientos y devoraciones

    intertextuales, es decir, a los desplazamientos y convocatorias textuales producidos en el

    proceso reversible y dialgico de escritura-lectura y en el trabajo con la memoria cultural.

    Se atiende principalmente a los intertextos que en forma directa contribuyen a construir el

    humor, si bien se reconocen otros que se constituyen una especie de enciclopedia, convalidando, legitimando y construyendo el discurso en un proceso comparable al

    dilogo, apropindose de la palabra ajena, y traducindola ideolgicamente. En este

    ingreso de la diversidad de lenguas y voces sociales es posible determinar dos tipos de

    entrecruzamientos o apropiaciones: las explcitas o confesadas y las implcitas o de los

    intersticios.

    1. Las apropiaciones de la risa explcitas y confesadas

    Dentro de los intertextos o textos ajenos que estn enunciados explcitamente como soportes convalidadores y legitimadores, para construir lo cmico desde una concepcin metafsica o una lectura cristiana se encuentran los de Aristteles, Rabelais y

    M. Fernndez4.

    La concepcin aristotlica de lo cmico se cristianiza en tanto la imperfeccin se comprende como la carencia de los Absoluto, de la Todoposibilidad propuesta por M. Fernndez, y la catarsis por la risa se plantea como la conformidad riente y la toma de conciencia de esa imperfeccin permitiendo alcanzar el sentido profundo y la purificacin por medio de la compasin y de la realizacin de lo cmico.

    Este optimismo trascendente se enriquece con la propuesta rabelaisiana de la

    alegra utpica del carnaval, si bien se trata de una utopa religiosa y no una material. La

    risa pardica muestra el horizonte contemporneo en lo concreto, individual, histrico y

    material, pero seala las crisis y propone una salida mstica o religiosa. Hay, por tanto, un

    aprovechamiento de ciertos procedimientos carnavalescos de organizacin de la voz, del

    discurso, de los actores y de los valores e imgenes del mundo como soportes o

    se reconoce la sociabilidad polismica del lenguaje se niega la descentralizacin y la horizontalidad ideolgica de las conciencias en su bsqueda con la verdad; mientras que en la polifona, las voces son independientes y autnomas sin que exista reduccin, regulacin o control en un centro comn sino un polemismo ltimo sin resolucin de conflictos. 4 Cuaderno de navegacin, 131.

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    camouflages de un sentido ms profundo a fin de usarlos como anticlmax o mscaras en el itinerario metafsico. As es posible leer en la produccin marechaliana procedimientos

    de gigantismo e hiprbole, destronamientos o descuartizamientos grotescos, excesos y

    escndalos, deformaciones del cuerpo, predominio del principio bajo material, descensos a

    infiernos, lupanares y zonas marginales, irreverencias, banquetes, fiestas pblicas y populares, disfraces, mscaras, payasos, lenguajes hiperblicos y escatolgicos, optimismo

    por la regeneracin y la movilidad utpicas, satirizaciones y parodias, en fin, estrategias

    que conforman la apariencia externa de lo pardico enmascarando el simbolismo pico de la legislacin interna5. De esta manera, el simbolismo pico y el sentido profundo seducen y manipulan tras lo cmico, como otra forma ms de expresar el mundo, la historia y el hombre, como otra va de conocimiento que permite al hroe y con l al lector descender alqumicamente a los infiernos de la imperfeccin y purificarse por la risa y el arte.

    Ahora bien, la apropiacin de otros textos inscriptos en lso intersticios determina que la necesidad de expresar y re-textualizar el itinerario metafsico y la propuesta salvfica y didctica de la produccin marechaliana no pueden limitarse a estos

    entrecruzamientos confesados, lo cual indica diferencias discursivas con respecto a stos por la organizacin de un plurilingismo diverso no slo porque estn situados en

    diferentes momentos de produccin sino tambin porque sostienen distintos horizontes

    ideolgicos que determinan en la seleccin del rumor social voces que sostengan el propio

    discurso.

    2. Intertextos implcitos o de los intersticios

    Los textos de los intersticios construyen dos relatos interrelacionados y orientados a dos formas de organizar el mundo: el metafsico-religioso que seala las

    crisis de la humanidad y el poltico-histrico que construye la contrahistoria nacional. El primer relato, el de las crisis de la humanidad se nutre de: a) La locura de las parodias picas, la de Quijote de Cervantes y la de Orlando

    Furioso de Ariosto, para sealar la prdida de la integridad pica y trgica del

    5 Cuaderno de navegacin, 135.

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    hombre y la valoracin de la legislacin interna de lo pico y la externa de la

    parodia6;

    b) El distanciamiento y la deformacin del mundo conocido por medio de lo

    grotesco de algunos textos pictricos medievales El Jardn de las Delicias, El Juicio Final, El carro de heno, El concierto del huevo del Bosco, La cada de los

    ngeles rebeldes, La ria entre el Carnaval y la Cuaresma de Brueghel para denunciar satricamente, junto al smbolo de las Naves de los Locos, y la

    referencia a los cuentos erticos de Pietro Aretino y de Boccaccio, la locura y los

    extravos de la humanidad, los pecados y desvaros cometidos por el abandono

    de los valores de la moral y de la religin detrs de los encantos engaosos de la

    carne, del vicio y de la maldad7;

    c) El conocimiento de la finitud de la vida y del triunfo de la muerte de las Danzas

    Macabras medievales para marcar los lmites de la vida terrena y plantear el

    no-temor a la muerte basndose en la reconstruccin del ser en lo Absoluto, al utilizar este pre-texto en su dimensin religiosa y no ya como stira social

    cuestionadora del orden8;

    d) La automatizacin, incongruencias y rigidez de los payasos, mscaras y dobles

    propios del carnaval, de la commedia dellarte y de El hombre globo de Artculos de costumbres de Mariano Jos de Larra en el do de Barroso y

    Calandria y de los homoglobos en Cacodelphia9, de Gog y Magog en El

    Banquete de Severo Arcngelo y en el de Barrantes y Barroso en Megafn o la

    guerra para denunciar la prdida de los valores trascendentes del hombre

    intil y extraviado en la multiplicidad de lo material y de las apariencias.

    El relato de la contrahistoria nacional se nutre, por otra parte, de:

    a) La proyeccin comn de la Patria en un orden moral genuino presente en Las

    ranas de Aristfanes10 para desterrar y revertir aquello que se considera

    muerto o estril en el imaginario argentino, como el criollismo, como el

    criollismo que impide la universalizacin y la autenticidad o la oligarqua que

    renunci a su misin trascendente;

    6 Cuaderno de navegacin, 139; Adn Buenosayres, 145, 346; El Banquete de Severo Arcngelo, 134; Megafn o la guerra, 21, 184. 7 Megafn o la guerra, 324-325; Adn Buenosayres, 263, 312. 8 Adn Buenosayres, 146, 214, 311-312, 357, 364; El Banquete de Severo Arcngelo, 23; Megafn o la guerra, 360; Heptamern, 90, 93-94. 9 Adn Buenosayres, 480-483. 10 Adn Buenosayres, 181-183.

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    b) Las parodizaciones de discursos sociales circulantes a fin de corregirlos en la

    reproduccin ridiculizada de autoritarismo, superficialidad, rigidez y

    artificialidad. La crtica se dirige, adems, a aquellos discursos que se oponen de

    diferentes maneras a la escala de valores de valores propuesta en esta escritura

    en torno a lo religioso y a lo poltico, confrontndose sistemas de poder cuyas

    proyecciones ideolgicas se oponen y construyendo una contraideologa

    polmica que transgrede la palabra oficial de lo instituido. Hay, por tanto, una

    reproduccin invertida de la voz de imperialistas, oligarcas, criollistas,

    vanguardistas, izquierdistas o socialistas, cientficos, existencialistas,

    relativistas, marxistas, capitalistas, psicoanalistas, agnsticos, burcratas,

    militares golpistas, ortodoxos religiosos, periodistas, educadores numerosos sujetos que pertenecen a diferentes prcticas sociales cuestionadas;

    c) Lo popular y grotesco de los tangos11, de la teatralidad de los sainetes12

    (Athanor) como vas de conocimiento segn el color y le gusto de la imaginera popular (La Batalla de Jos Luna, 85), de una realidad conflictiva marcada por la imperfeccin y la degradacin.

    II. Desembarco posible

    En este recorrido esquemtico y breve puede afirmarse que, si bien en la mirada

    hacia lo temporal es cuando las estrategias de carnavalizacin son ms evidentes, el

    paralelo que se establece entre lo celeste y lo terrestre resuelve las contradicciones al

    conformar una unidad de lo mltiple y divergente en la divinidad que no constituye una

    sntesis en tanto lo histrico, lo humano, lo material, lo dinmico, la multiplicidad y lo

    relativo quedan subsumidos a lo trascendente, a lo divino, a lo espiritual, a lo esttico, a la

    unidad y a lo absoluto (Cavallari). Esta jerarquizacin del mundo se mantiene en el

    tratamiento del humor, ya que Marechal establece que lo cmico se dirige a ciertas esferas

    del mundo:

    Yo deba, pues, reservar mi seriedad para la substancia potica y metafsica del relato (con esas cosas no juego!) y usar el humor para lo restante, vale decir para los otros y para m mismo. (132)

    11 Megafn o la guerra, 75; La batalla de Jos Luna, 116. 12 Historia de la calle Corrientes, 110-111; Adn Buenosayres, 230, 405, 550; El Banquete de Severo Arcngelo, 131, 154, 174, 244, 286; Megafn o la guerra, 90, 112, 144, 249, 281; Cuaderno de navegacin, 165-166; La Batalla de Jos Luna; Athanor.

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    A su vez, se apoya en lo pardico de las apariencias externas con legislacin interna

    pica, en tanto considera a la novela como un sucedneo de la epopeya y establece que la

    literatura debe subordinarse a la religin, plantendose en la escritura un juego entre el

    ser metafsico y serio y el parecer cmico y material que sirve a su propsito didctico y a su conformacin de la imagen del mundo.

    En cuanto a la organizacin de las jerarquas discursivas, Marechal establece una

    rigidez inamovible en la cual instaura al discurso religioso sincrtico en el centro como

    superior, al cual deben subordinarse los dems. De esta manera se establece una certeza

    prefijada en la bsqueda y en la configuracin de la verdad que es dada por la religin. Las

    estrategias discursivas de la carnavalizacin, entonces, son utilizadas como soporte o

    camouflage seductor de un itinerario metafsico, de tipo hagiogrfico religioso que muestra el destino prefijado metafsico, de tipo hagiogrfico religioso que muestra el destino prefijado de un hroe y del lector, es decir, su recorrido en una crisis con su

    posterior renacimiento y los valores que deben seguirse. El optimismo festivo no se apoya,

    consecuentemente, en el cambio material o relativo, sino en la posibilidad de la

    transformacin o redencin espiritual, ideal y mstica, en tanto la vida es una gesta pica

    ineludible e intransferible. Se instaura un orden trascendental y salvfico de carcter

    deontolgico desde un deber-ser o un destino que reintegra a un centro ascendente, sin ambigedades. De all el carcter anaggico de esta produccin porque la risa es comprendida como va de conocimiento, ya que es posible descender y ascender por el arte

    y por lo cmico tanto en el plano divino como en el humano, actuando belleza y risa como

    puentes, re-ligantes con la causa, con el Donante, con la Unidad. La risa, concebida como un humorismo anglico o una stira en la cual el sujeto

    crtico se ubica como objeto de risa, tiene una funcin catrtica y didctica porque en el reconocimiento de esas crisis poltica y religiosa se desenmascaran y ridiculizan los

    defectos al sealar la desintegracin laberntico de lo pico en la sociedad y en el hombre

    de la Edad de Hierro por la prdida de los valores extra-ordinarios, proponindose corregir esta situacin al ensear el camino hacia lo Alto, hacia lo trascendente. Por tanto

    podra decirse que la risa marechaliana es ms cercana a la risa satrica de Molire que a la

    ambivalente de Rabelais.

    A partir de este rastreo se comprueba que en la produccin marechaliana, si bien

    hay un fascinante y extraordinario plurilingismo, no se construye una polifona total sino

    un polifonismo aparente porque estas mltiples voces producen una aparente

    diseminacin de la palabra polismica y polmica por medio de estrategias carnavalescas

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    sobre todo, que no se resuelve, sin embargo, en un ltimo y total dialogismo debido a la

    homologacin centrpeta y ascendente por lo religioso.

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