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Figuras rnatriinoniales ticuna: elementos para un analisis del "rnatrimonio oblicuo" Jean-Pierre Goulcrt-d y Lawent S. Barry* Truducido pol. Gnbrielu K~~cnwcn*:~ En 10s trabajos antropol6gicos que abordan la problemitica de 10s sistemas de parentesco, el "matrimonio oblicuo" ocupa una posici6n muy singular. Ello incita a plantearnos sus implicaciones te6ricas caracteristicas, dada su frecuencia en el mundo amerindio y en India del Sur, sumada a la exis- tencia simultinea de formas matrimoniales mhs 'orlodoxas', corno la del matrimonio de primos cruzados. Los trabajos recientes sobre tal prhctica tratan m8s sobre 10s efectos estn~cturales con relaci6n al matrimonio con la prima cruzada patrilateral o bilateral que sobre una lectura que justifique su configuraci6n especifica -i.e. el cariicter oblicuo de dicha uni6n-. Sin embargo, se podria enfocar el tema de inanera diferente. Partiendo del exainen de 10s datos referentes a 10s ticuna, se podria elaborar un modelo en el cual el matrimonio con la hija de la hermanal no se analizara "aisladamente", sino considerando un modo especifico de composici6n de la alianza. Los matrimonios en cada generaci6n esthn estrechamente vin- * EREA (Equipe de Recherche en Ethnologic Am6rindienne)-CNRS-UPR 324/LAS (Laboratoire d' Anthropologie Sociale). ** NT: las citas bibliogrificas corresponden y han sido traducidas de la edici6n francesa. I La expresidn 'matrimonio oblicuo' remite a diferentes configuraciones posibles: la m8s frecuente es la del matrimonio con la hija de la hermana (mayor), pero tambikn designa por ejernplo, el matrimonio con la niujer del tio uterino (cf. especialmente Au nonr cles aimzs, 1977, en el que Menget habla de aproximadamente 10% de uniones con MBW o eBW en 10s Txicao), o incluso con la hija del hermano de la esposa (cf. discusi6n de LEVI-STRAUSS, 1967: 4 13, sobre el sistema Miwok). Nosotros nos interesarernos aqui por el matrimonio con ZD solamente, el unico que supone una prgctica polihdrica, poliginica o de tipo leviritica en sentido amplio (herencia de las viudas) ANTI-IROPOLOGICA 1 17 6 3

Análise Matrimônio Oblíquo Entre Os Ticuna

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Text of Análise Matrimônio Oblíquo Entre Os Ticuna

  • Figuras rnatriinoniales ticuna: elementos para un analisis del "rnatrimonio oblicuo"

    Jean-Pierre Goulcrt-d y Lawent S. Barry*

    Truducido pol. Gnbrielu K~~cnwcn*:~

    En 10s trabajos antropol6gicos que abordan la problemitica de 10s sistemas de parentesco, el "matrimonio oblicuo" ocupa una posici6n muy singular. Ello incita a plantearnos sus implicaciones te6ricas caracteristicas, dada su frecuencia en el mundo amerindio y en India del Sur, sumada a la exis- tencia simultinea de formas matrimoniales mhs 'orlodoxas', corno la del matrimonio de primos cruzados. Los trabajos recientes sobre tal prhctica tratan m8s sobre 10s efectos estn~cturales con relaci6n al matrimonio con la prima cruzada patrilateral o bilateral que sobre una lectura que justifique su configuraci6n especifica -i.e. el cariicter oblicuo de dicha uni6n-.

    Sin embargo, se podria enfocar el tema de inanera diferente. Partiendo del exainen de 10s datos referentes a 10s ticuna, se podria elaborar un modelo en el cual el matrimonio con la hija de la hermanal no se analizara "aisladamente", sino considerando un modo especifico de composici6n de la alianza. Los matrimonios en cada generaci6n esthn estrechamente vin-

    * EREA (Equipe de Recherche en Ethnologic Am6rindienne)-CNRS-UPR 324/LAS (Laboratoire d' Anthropologie Sociale).

    ** NT: las citas bibliogrificas corresponden y han sido traducidas de la edici6n francesa. I La expresidn 'matrimonio oblicuo' remite a diferentes configuraciones posibles: la m8s

    frecuente es la del matrimonio con la hija de la hermana (mayor), pero tambikn designa por ejernplo, el matrimonio con la niujer del tio uterino (cf. especialmente Au nonr cles aimzs, 1977, en el que Menget habla de aproximadamente 10% de uniones con MBW o eBW en 10s Txicao), o incluso con la hija del hermano de la esposa (cf. discusi6n de LEVI-STRAUSS, 1967: 4 13, sobre el sistema Miwok). Nosotros nos interesarernos aqui por el matrimonio con ZD solamente, el unico que supone una prgctica polihdrica, poliginica o de tipo leviritica en sentido amplio (herencia de las viudas)

    ANTI-IROPOLOGICA 1 17 6 3

  • Jean-Pierre Goulard y Lour~n t 5. Barry

    culados a las realizaciones matrinioniales precedentes. ciertaniente a la de 10s consanguineos. pero tambiCn a la de 10s "afines reales"'.

    Nos encontrariamos en presencia de uno de 10s modos posibles de "com- posici6n de la alianza", este supone que ego tenga en cuenta el caricter polis6mico de las relaciones que mantiene con su conyuge'. En esta confi- guraci6n particular, la repetici6n del matrimonio MBfZD entre generacio- nes consecutivas conduce in fine a la uni6n con la prima cruzada matrilineal, aunque las implicaciones estructurales -posiciones intercambiables entre 10s 'dadores' y 10s 'receptores'- sigan siendo las de la uni6n patrilbilateral. Las prficticas matrimoniales y la non~enclatura ticuna muestran inequivoca- mente, con10 lo veremos mAs adelante, que el vinculo verdaderamente per- tinente entre 10s actores no es el de tiolsobrina sino el 'compuesto' resultan- te de la sucesi6n de varias alianzas de este tipo entre generaciones.

    Esta hipotesis permite comprender un conjunto de hechos, que de otra forma serian dificilmente reductibles; y se apoya por ahora exclusivamente en el examen del corpus ticuna.

    LA SOCIEDAD TICUNA

    Las comunidades ticuna agrupan alrededor de 35 mil personas"isemina- das en su mayoria a lo largo de las orillas del Amazonas. Los datos etnohist6ricos muestran sin embargo que este grupo vivia en otra Cpoca en la zona interfluvial (Gouiard 1998). Asi, ciertas comunidades "aisiadas" todavia hoy presentan caracteristicas que demuestran su implantaci6n pre- cedente: economia de subsistencia basada en la cam reservada a 10s hom- bres y en la horticultura practicada por ias mujeres. Actualmente, el hfibitat ticuna se caracteriza por "grandes casas" plurifamiliares situadas bajo la autoridad de un "dueiio de casa". Estas, agrupadas de a cuatro o cinco, forman un "nexo endoghmico" (Decola 1986) que delimita las fronteras de 10s intercambios econ6niicos, rituales o matrimoniales. La discusi6n desa- rrollada a continuaci6n es el resultado de observaciones realizadas en un Area que comprende cinco casas y mAs de un centenar de personas.

    2 Retomaremos en este articulo la distincih propuesta por VIVEIROS DE CASTRO Y FAUSTO ( I 993) entre 'athes reales' (sucgros), 'virtuales' (consanguineos cruzados) y 'potenciales' (parientes rn5s lejanos, no parientes).

    3 Para una discusidn ~nBs amplia sobre la noci6n dc "modo de composicidn de la alianza" ver BARRY (1998).

    4 M i s de 22 mil en Rrasil, por lo menos 8 mil en Colombia y alrededor de 5 500 en el Peru.

  • Figuras rnatrirnoniales ticuna: elernentos para un analisis del "rnatrimonio oblicuo"

    TERMINOLOG~A DEL PAR.ENTESC0

    La poblaci6n ticuna cuenta con una cincuentena de clanes patrilineales y uxorilocales, repartidos en dos mitades exog8micas: 10s "sin plumas (o sin alas)" y 10s "con plumas (o con alas)". La nomenclatura de este grupo sigue esencialnlente el modelo dravidico; la terrninologia de G+l y G-1 expresa claramente la oposici6n entre consanguineos/afines.

    Afinidad:

  • Jean-Pierre Goulard y Loured 5. Barry

    Oi No-e -rtatii -6 -rle'pii -ne'piitnci -tiikii (o kutiikii) Kuta / o - e / -ta Kutamci -en6 -ella -ta-a -ne'

    -akii -11lci

    -art6 -nZ-a -ate' -1nhgii -tii

    FF. MF MF. MIM F M. MZ. WM FB FBZ FZ MB MBW B. FBS. MZS Z, FBD, MZD FZS. FZD, MBS. ZS. ZD, SS, SD, DS. DD S, BS D, BD B w. \v, wz ZH, WB SW DH BS. BD W F

    El conjunto de tirminos puede reducirse a un sistema de clases de opo- sici6n. El vocabulario ticuna tiene en ,comlin con cierto nh le ro de grupos amerindios un rasgo global que es importante subrayar: la preeminencia de la expresi6n de la afinidad real (suegros), sobre la afinidad virtual ('parientes' cruzados). Asi, en caso de matrimonio entre primos cruzados bilaterales que es la forma de uni6n n~hs corriente en 10s ticuna, el padre de la esposa al convertirse en suegro (18) pierde forzosamente su calidad de 'tio matsrno' (7)'. Hay que sefialar que ciertos deiz~tnici podrian estar relacionados en el plano lexical6:

    5 Precisemos, por otra parte, que la herrnana de la esposa de ego es una prima cruzada ( 10). asitnilada a una "esposa" (13), y que su hermano (10) se convierte en "cufiado" (14): los dos son tambitin designados igualmente por el tCrmino genCrico ainrikii, literalmente "aliado por partc de esposa".

    6 Sin embargo, la confirtnaci6n clefi~titiva de la proximidad de morfelnas que aqui proponemos requeriria un anilisis lingiiistico rnis amplio.

  • Figuras rnatrirnoniales ticuna: elementos para un analisis del "rnatrirnonio oblicuo"

    Primero, encontramos las siguientes raices:

    -a en "hija", "cufiado" y "yerno"; -ne en "hijo", "herrnano", "Iiermano del padre" y "nuera"; -6 en "madre", "hermana" y "hermano"; -1126 en "esposa", "hijos" e "hijos de hermano".

    B

    Las raices -6, in6 y -1te no conciernen directamente a1 argument0 aqui desarrollado. LimitCmonos simplemente a sefialar que las dos primeras introducen una inflexi6n uterina en el niarco de grupos de filiaci6n patrilineales y que la 61tinia indicaria un trato idCntico de 10s consangui- neos del mismo sexo: estos temas serrin abordados en un trabajo posterior7.

    La raiz -a, coni6n a 10s tCrminos "cuiiado", "hija", "yerno" y "nuera", asi como a la categoria de primos cruzados, se encuentra en cambio directamente vinculada a nuestra problem5tica. Esta relaci6n dejaria su- poner efectivamente que la terminologia ticuna privilegia claramente la alianza en detriment0 de la consanguinidad. La raiz com6n -a se encuentra en todos 10s tkrminos de afinidad, en "cuiiado" ( - m e , esposo de la hermana ylo hermano de la esposa, literalmente "aliado-hijo"), en "yerno" (-ate o "aliado-esposo"), en "nuera" (-lie-a que significaria "hijo-aliado") y en el uso del tCrmino categ6rico ani6ku (de -a "aliado/sW, 1126, "esposa" y del nominalizador ku, literalmente "aliadols-esposa") que designa sin distin- ci6n de sex0 a 10s hermanos del c6nyuge. Estas asimilaciones permiten inferir que -a significa "aliado" en sentido genkrico.

    Sin embargo, veremos que este misino radical aparece tambiCn en cierto numero de tkrminos que designan "consanguineos": en "hijaV(-akii, de -a para aliada y el nominalizador kii) y para "primos cruzados" (ta- a , -a para "aliado/s7', y ta, "el grupo"). Estas dltimas locuciones implicarian

    7 Para una rn8s ainplia discusi6n de este punto, ver COULARD (1998).

    6 7

  • Jean-Pierre Goulard y Laurent 5. Sorry

    una potencialidad de alianza: la hija se halla en posici6n de aliada feme- nina, i ~ l c l l ~ s o anres de casarse. a1 igual que 10s primos cruzados. Estos tkrminos, debido a la referencia explicita a la noci6n de alianza, deben ser percibidos como correspondientes a la categoria de 10s "afines virtuales" y no a la de 10s "consanguine~s"~.

    Mas adelante verenios la congruencia existente entre la formaci6n de una clase terminol6gica linica -reagrupando primos cruzados, cuiiados p yernos- y la existencia de un niodo de composici6n matrimonial particular basado en la prktica del matrinionio oblicuo.

    EL MATRIMONIO OBLICUO 'COMPUESTO'

    Este enfoque de la terminologia de parentesco plantea dete~minados pro- blemas que el anhlisis de las prhcticas niatrimoniales concretas puede ayudarnos a resolver. Un primer examen de Ias genealogias de una co- munidad endoghmica de la zona interfluvial' evidencib la importancia del "matrimonio oblicuo" practicado paralelamente al de 10s primos cruzados (y generalmente acompaiiado de poliginia). Los otros grupos ticuna del Amazonas privilegiarhn esta forma de alianza".

    Esta doble inflexibn replantea la cuesti6n del estatuto particular -a menudo marginal- que la teoria antropol6gica confiere al matrimonio con la hija de la hermana. Supone una revisi6n de las implicaciones te6ricas

    El analisis de la terrninologia ticuna plantea otros interrogantes que no tienen relaci6n directa con el argurnento aqui desarrollado. De manera que podernos preguntarnos quC agrega la raiz 4 que se encuentra en los tCrrninos "rnadre", "hermano" y "hertnana". lndica por lo rnenos una relaci6n con la "madre": -L.ne, el "hermano" siendo entonces "hijo de madre", aunque no poseelnos indicaciones precisas para -kja, la "hertnana", podria ser "hija de rnadre". El sisterna introduciria de esta manera, implicitarnente una inflexibn uterins. Del rnisrno modo, el sentido del radical -mci estaria basado tambih sobre un elemento del mismo tipo: ego llama clra-rtmri, tanto a su esposa cotno a la esposa de su hermano real o clasificado, y los hijos de este ultimo estan designados por cha-umigii (el sutijo gii significa plural). Los "hijos de hermanos" serian entonces "10s de mi esposa". Un analisis mas detallado de los datos referentes a las prhcticas tnatrimoniales ticuna esti en curso, y esperarnos poder presentar resultados mhs complctos en el futuro. A un ticuna que rernernore el eco rnitico, esta prictica no le resulta para nada sorprendente. Los 'Gernelos prirnordiales' nacieron respectivarnente de cada una de las rodillas de su padre, cada uno acompaiiado de una hermana. El gemelo mayor tom6 por esposa a la hija de su her~nana nacida de la rnisma rodilla que CI. Esta es la que aconseja a su hija sobre la eleccidn del chyuge, lo que explica la predilecci6n, desde entonces, de 10s ticuna por el casamiento con la sobrina.

  • Fiquras rnatrirnoniales ticuna: elernentos para un ani l is is del "rnatrirnonio oblicuo"

    inferidas a partir del andisis de 10s sistemas rnatrimoniales, como el de 10s ticuna, que practican normalmente este. tip0 de alianza.

    Diagrama No 1 Repeticidrz del matrirnorzio en varias yeneraciorzes con ZD

    Como lo seiialaron ciertos autores (Lave 1966 y Leach 1968, en particular), el matrimonio de un hombre con la hija de su hermana, repetido por varias generaciones conduce a una alianza con la prima cruzada matrilateral (cf. Diagrama No 1). Este hecho, aparentemente trivial, tiene consecuencias importantes, a menudo insuficientemente consideradas, o simplemente ignoradas:

  • I . Eclipsr tlr In rlocicirl cle gcrlelacidrl A partir de la s e y n d a \.ez que se reproduce este tipo de alianza, cada

    uni6n se convierte cle jiicro en un riiatrinionio entre generaciones conse- cutivas (con un c6nyuge G-l para el hombre. G+I para la mujer) y a su vez, en un matrimonio dentro de la misma ,oeneraci6n (GO para ambos c6nyuges). Lcr rep~ricidrl clel rr~trtrir~lotlio ohlicrlo cs eurorlces urla rlegricicjrr tle In oblicuiclcd: cnda alianza seri declarada como "oblicua" u "horizon- tal" segun el vinculo geneal6gico considerado pertinente (ZD o MBD).

    2 ) El mnrriruonio ohliciro y In 11oci& cle irzte~crrrlbio rnarr-ir~~orlial La repetition del matrimonio con la prima cruzada matrilineal cuando

    este vinculo resulta de la combinaci6n de alinnzas "MB con Z 1 Ego con ZD", no tiene de ninguna fornia las tnisrnas consecuencias que el matri- monio "simple" con MBD. La repercusi6n del "matrimonio oblicuo" en la idea de intercarnbio inmediato o diferido y en el numero de grupos necesario para perennizar tal prlictica es sin duda la cuesti6n que mcis ha retenido la atenci6n de 10s autores interesados por esta probleniiitica. Sin embargo optarenios por este enfoque, dado que a partir de 10s clatos referentes a 10s ticuna podenios tornar posici6n entre las dos principales propuestas te6ricas defendidas en la actualidad, es decir, entre establecer una relaci6n entre las consecuencias formales del matrimonio con la hija de la hermana y la uni6n con la prima cruzada patrilateral (Lkvi-Strauss 196711, Dreyfus 1993 y Trautman 1981) o con la prima cruzada bilateral

    1 1 C. LE~I-STRAUSS parece sin embargo rclacionar el rnatrimonio avuncular y el intercarnbio dc hermanas: "la hija de la hermana es la primera contrapartida posible por la cesicin de unn hermana, a falta de una herrnana dada a cambio por el cufiado" ( I 967: 500). Sin embargo. luego. asimila el matrimonio con la hija de la her-mana al dc la prima cruzada patrilateral.

    "Es evidente que el matrimonio con la hija de la hermana del padre concuerda ~ n i s con una posicion inicial del problerna de la reciprocidad en perspectiva 'oblicua' que su correspondiente matrilateral. Enlocado desde este punto de vista, se lo puedc interpretar de manera vcrosimil cotno el resultado del hccho de que un hornbre que haya cedido a su hermana, reivindique a carnbio. la Sutura hija de la misma para el o para su hijo [...I y son las mis~nas trihus[de India del Surl, que practican el rnatrirnonio con la hija de la hermana del padre. quc brindan los rnejores ejernplos del casarniento con la hija de la her~nana. 0 sea que se dan simultlinca~nente las dos fonnas de malrimonio, y que, incluso en ciertos gs~~pos dc lt'ngua Tclugu, cI matrimonio con la prima es un substituto del matrimonio con la sobrina. El estudio de los Iiechos difiere del anhlisis tccirico, presentando al primero como una Sunci6n del scgundo" (1967: 515-516)

    Habria entonces. para L ~ I - S T R A U S S , un sisterna dc intercarnbio reciproco, suponiendo por un lado, el intercarnbio directo de mujercs entre hombres de la rnisma generacicin: el intercambio de hermanas da como resultado el matrimonio entre primos cruzados bilaterales.

  • Figuras matrimoniales ticuna: elementos para un analisis del "matrimonio oblicuo"

    (Lave 1966 y Leach 1968"). Efectivamente, como lo subrapa justamente Dreyfus, las consecuencias del "matrimonio oblicuo" estarian a primera vista relacionadas con las del matrimonio con la prima cruzada patrilateral, si nos basamos en el carhcter exclusivamente "oblicuo" de estn unibn repetida por generaciones.

    "El inatrirnonio oblicuo efecluado entre paricnles de dos niveles geneuldgicos con- secutivos da [. ..] a un ego masculine el derecho de casarsc con la hija dc su hermanu y al hijo de dsta ullima el dcrccho de casarse con la hija de cgo. Es decir que el sentido de circulaci6n de las esposas se invicrte a cada generxi6n, convirti6ndose en un movi- miento pendular. Este matriinonio realiza de esta Inanera un intercambio directo, anilogo al instaurado por el niatrimonio patrilateral, pero diferido. Estc es considerado por varios autores como una variante del intercambio restringido en el que se introduce "un clcmeiito de asimetria" pero sigue siendo fundamentalmente una estructura dc reciprocidad entre dos personas. Esta interpretaci6n nos parece convenir mejor a 10s sistemas drnvidicos amaz6nicos que manifiestan una preferencia [...I por el rtrntri11ro17io ptrtrilnterd, siernpr-e asociado n In exognrrlicc local". [De esta manera] puede existir en una estructura elemental simktrica lo "temporalnientc marcatlo", como en el caso del matriinonio oblicuo avuncular que realiza el intercambio diacrdnico" (Dreyius 1993: 130- 13 1).

    Sin embargo, a partir del momento en que se considera que la repe- ticidn de esta uni6n suprime de fncto el carkter oblicuo desde la segunda celebracidn de matrimonio, se podria hacer una lectura tanto sincr6nica como oblicun de 10s "lazos" genealdgicos entre consanguineos y nliados, y esto, para todos 10s componentes matrimoniales. Lo que significa que no se puede seguir identificando el matrimonio compuesto ZDIMBD con una uni6n patrilateral. El efecto de retorno diferido sefialado por Dreyfus

    Y por otra parte. existiria un sistcma clue opta por una reciprocidad difcrida que implica que al dar una mujer en una generacibn, el gmpo receptor s61o obtendr5 derechos sobre las mujeres del grupo dador en la generacidn siguiente: derecho de la misma generaci6n que ha cedido dichas rnujeres (el tio casindose con su sobrina, mostrando "una actitud Bvida e individualists a la vez: el que cede busca un compensaci6n inmediata, o lo mBs ripida posible", 1967: 516) o de la gcneraci6n del hijo (que se casari con su prima cruzada patrilateral). "El inatrimonio con la hija de la herrnana del padre, como el matrirnonio con la hija de la herrnana, represents desde el punto de vista lbgico tanto como desde el psicol6gico, la realizaci6n m5s simple y la m6s concreta del principio de reciprocidad "(iDi~/~rn: 5 16-5 17).

    12 En una nota ilustrada por un grBtico, LEACH sefiala que las sociedades dc India del Sur que prohiben el matrimonio con la FZD y favorecen el matrimonio con la MBD y la ZD "no representan un matrimonio de tipo Kachin tal que pueda producir un intercambio de mujeres entre grupos" (l9GY: 106, n.1) y muestra (ibi'd.: 106, fig. 6) que la presencia simultinea dc esos dos casarnientos, por repetici6n del casamiento con ZD, no rcquiere mis que dos gnlpos patrilineales.

  • Jean-Pierre Goulard y Lourent 5. Barry

    solo es aparente y resulta de la consideration de una de las cadenas genealogicas e.rclllsi~~al,ie~lre: la de un ego y alter (ZD), omitiendo las otras. como por ejemplo (MBD)" que deriva de la combinaci6n de alianza. De esta manera, si nos remitimos al diagrama propuesto por Dreyfus para ilustrar el funcionamiento de tal sistema (1993: 129, fig.?) o al nuestro (Diagrams No I de este trabajo) construido sobre los mismos principios, vemos igualmente que la opci6n de expresar la repetici6n del matrimonio oblicuo en tanto que el derecho para un Ego masculine de "casarse con la hija de su hermana, y para el hijo de esta ultima. como el derecho de casarse con la hija de ego", pareceria suponer un intercambio diferido entre dos hombres de generaciones consecutivas, MBIZS. Pero tambiCn podria ser leido como un intercambio sincr6nico entre dos hombres de In misma generacibn, MBSIFZS '".

    Sobre todo vemos la afirmaci6n de que "el sentido de la circulation de las esposas se invierte por un movimiento pendular en cada generaci6n" se inspira directarnente en ciertos presupuestos te6ricos "clrlsicos" relativos al matrimonio con la prima cruzada patrilateral, m6s que en 10s resultados del examen de dicho diagrama. Este examen muestra claramente que todos 10s hombres A se casan, generaci6n tras generacibn, con mujeres B, e inversamente todos 10s hombres B se alian siempre con mujeres A, en un grupo determinado; no hay nunca "inversi6n" del sentido de circulaci6n de las mujeres, las que siempre encuentran su c6nyuge en la misma patrilinea.

    Este liltimo punto deriva de la evidente constatacibn de que la repeti- ci6n del matrimonio oblicuo necesita para "funcionar" solamente dos li- neas de descendencia -y no tres como el matrimonio con la FZD- inclu-

    13 De la mislna rnanera que una "rnadre" (G+I) es tambiCn una FDZ (C 0). un "tio materno" se convierte en un ZH (C 0), en un FZS (G 0) o en un WF (G+1). La multiplicidad de relaciones geneal6gicas que supone esta repeticidn dc la alianza 'borra' la noci6n misma de 'generaci6n' y no permite hablar m8s de 'retorno' diferido o inmediato.

    14 Por otra parte tambikn encontramos esta dificultad cle interpretacicin generational de 10s vinculos entre c6nyuges, que es funcidn del punto de vista de los diferentes actores, en el caso del "matrirnonio oblicuo", y esto incluso en ausencia de una repetici6n ide'rztica de este tipo de uni6n, gencraci6n tras generaci6n. Rivikre proponc de esta rnanera una ilustracidn perfecta para los Trio:

    "Topcprr~ [...I ar~d his son are married to t l ~ e sisters Nccpiclon [...I cod Kurarner1ar.i4 I...], respective^. 7 i~pepmr calls llis sorlxs wife yemi (ZD) , as he did his own prior to rnarrirzg her: Tlrrrs lzis own rnarricfge in obl iq~le . (MBIZD) blrt 11;s so~z))s is l~orizor~tc~l (SIZD). Frottz tlw sonus pint of view 11e ccdls his furherus kr . iSe tnorher; as he ~~secl to call Iris own wi& ; thus the sitrrationis reversed, and while his fatherws rnnrriccge trpeccrs harizorzrcrl (FIM), his own i s oblique iB/M) " (RIVIGRE 1969: 149).

  • Fiquras matrimoniales ticuna: elementos para un analisis del "rnatrimonio oblicuo"

    yendo 10s miembros de 10s dos sexos de la misma fratria (cf. Diagrama No I ) , caracteristica similar a1 del matrimonio de prinlos cnizados bilaterales.

    La repetici6n del matrimonio oblicuo -produciendo un matrimonio con la MBD- es explicitamente asimilable a1 matrimonio con la prima cruzada bilateral, tanto desde el punto de vista de su expresi6n formal como de las consecuencias sociol6gicas resultantes: intercanzbio rlirecto y sisternn'tico de rncijeres entre dos lineas de descerzdencia. Este representa una alter- nativa a1 matrimonio con la prima cruzada bilateral "verdadera" y presenta de hecho la 6nica configuraci6n matrimonial que permite la reiteraci6n sis- temhtica del matrimonio con la prima cruzada nlatrilateral -y no bilateral-, lo que no supone un sistema de circulaci6n orientada, distinguiendo "da- dorm y "receptor"".

    Esta relaci6n formal que sostenemos entre el matrimonio con la hija de la hermana y el que se realiza con la prima c~uzada bilateral, confluye con el anhlisis de Lave. Otros autores sin embargo se muestran muy reservados respecto a este punto, y en particular Rivikre en su estudio sobre 10s Trio de Surinam y Brasil. Los Trio privilegian, efectivamente, el rnatrimonio con un emerimpo -categoria terminol6gica que comprende principalmente a 10s primos cruzados bilaterales (1969: 141)- y practican paralelamente el matrimonio con la sobrina uterina. De mod0 que Rivikre reconoce una cierta validez a las conclusiones de Lave, seglin las cuales el matrimonio con ZD puede conciliarse con un intercambio direct0 y con la presencia de un prin- cipio patrilineal'! Sin embargo, se desorienta frente a1 problema de la di- cotomia terminol6gica que esto deberia obligatoriamente implicar. Los Trio tambiCn presentan las ecuaciones: M = FZD, Ch = BCh = ZCh = MBCh y MBD = ZD, lo que no le parece compatible con una terminologia en "dos secciones". El autor concuerda entonces con la posici6n de Lkvi-Strauss, segun la cual el matrimonio oblicuo deber estar relacionado con el matri- monio con la prima cruzada patrilateral, lo que supone una inversi6n de la posici6n 'receptor'/'dador' entre generaciones consecutivas (cf. Levi-Strauss, op. cit., nota 13, asi como la sintesis de Hornborg, 1988: 259-26 I). Ahora bien, como lo indica Da Matta (1970: 550), cada posici6n geneal6gica trio

    15 Sistema que reposa formalmente sobre el matrimonio con la MBD (que si se tienen en cuenta otros carninos geneal6gicos mis cornplejos, es tarnbiCn un matrirnonio con FZSD, FZDDD, etc.) lo que concuerda perfectamente con el cornentario de Dreyfus segdn el cual "las sociedades amaz6nicas ignoran el intercambio generalizado" (1 993: 123).

    16 Inclusive si CI considera que e;to podria suceder de la misrna manera a falta de un grupo de filiaci6n claramente identiticado.

  • Jeon-Pierre Goulord v Lourent 5. Barn/

    remite a dos o tres tPrniinos. Esta nomenclatura es congruente con un mo- d e l ~ en "dos secciones" que remite al matrimonio de 10s primos cruzados bilaterales y a la vez al modelo que deriva del matrimonio con ZD. Los Trio privilegian de esta manera la rama alternativa desechada por 10s ticuna: multiplicando 10s tCrminos para una misma posici6n de parentesco y no reducikndolos por un principio transitivo de asimilaci6n (cf . p.l y nota 20). Nosotros estamos de acuerdo con la conclusi6n de Da Matta que dice que 10s "Trio do not distinglrish cross-cousin marriage from sister's rhughter: for both possibilities are implied in their code of categories and both are forms of alliance in rvich women rlcn rhrough a short cycle, as Ltvi-Srrcrirss claimed in 1949" (1970: 55 I), inclusive segun este autor, 10s dos matrimo- nios suponen que "men give a t d receive women immecliatly, either in the same generation (cross-co~rsin marriage), or in consecurive generarions (sister's cla~iglzrer tnarriage)" (ibidem), distinci6n generational que no pa- rece pertinente, tal como lo hemos visto.

    LA INSCRIPCION DEL MATRIMONIO OBLICUO E N LA T E R M I N O L O G ~ A

    Veremos ahora que la relaci6n entre matrimonio oblicuo y matrimonio de primos cruzados no se limita a una construcci6n te6rica hipotetica, como lo muestra el ejemplo ticuna con particular claridad.

    Las asimilaciones terminol6gicas ticuna, si aceptamos la hip6tesis de que est5n re!acimadas cen e! sisten:a de alianzas, s6!o pucdcn tcncr sentido si suponemos una referencia a un doble niodelo de alianza. Por un lado se privilegia el intercambio de hermanas (kste se refleja en la formulaci6n dravidica clfisica de la mayoria de 10s terminos, en la divisi6n de dos mitades exogimicas de la sociedad ticuna, asi como en las prticticas empiricas: el matrimonio de primos cruzados bilaterales es la forma pre- ferente de unibn), y no solamente el "matrimonio oblicuo", y por otro lado, una cornhinacion de dos matrimonios con la hija de la hermana. Esto se inscribe en el rnarco de un fen6meno generalizado en la A m a ~ o n i a ' ~ , que indica "la presencia en una sociedad de multiples opciones de clasificaci6n terminol6gica, &as pueden variar al punto de formar sistemas alternativos. La existencia de alternativas terminol6gicas seiiala la presencia de niveles y contextos distintos en la comprensi6n de las diferencias internas del socius [...I" (Viveiros de Castro y Fausto 1993: 144). La inscripci6n 17 Y tambiCn en muchas otras regiones del mundo, la terminologia de 10s latmul de Nueva-

    Guinea ofrece un magnifico ejemplo.

  • Fiauras rnatrimoniales ticuna: elernentos para un analisis del "matrirnonio oblicuo"

    terminol6gica no exclusiva del intercambio de hermanas y del matrimonio oblicuo es particularmente importante en este caso.

    Como ya lo hemos seiialado, la inflexi6n dravidica de la terminologia ticuna resulta evidente a primera vista: la clasificaci6n de 10s prirnos cruzados en una 6nica categoria de afines virtuales opuesta a otra que reline a 10s paralelos y a 10s primos hermanos corresponde a dicho modelo.

    Sin embargo, Cste 6ltimo deja de lado ciertas asimilaciones generacio- nales particulares. Consideremos las equivalencias terminol6gicas que no dependen de un modelo dravidico estricto como primos cruzados matri- laterales = primos cruzados patrilaterales = hijos de la hermana. La considera- ci6n exclusiva del matrimonio oblicuo ylo del matrimonio de primos cruzados bilaterales no permite explicar el cortjunto de posiciones de esta equivalencia, como se puede ver en 10s Diagramas No 2 y No 3.

    Diagrarna No 2 Matrimonio oblic~to iinico

    Diagrama No 3 lntercainhio de hernlanas/Matrirnonio de primos cruzados hilaterales

    El matrimonio oblicuo 'aislado' (Diagrama No 2) no explica ninguna de estas equivalencias. El intercambio de hermanas del Diagrama No 3 s61o explica la asimilacidn clhsica FZCh = MBCh, per0 no la equivalencia com- pleta FZCh = MBCh = ZCh. En cambio, si consideramos el intercambio de hermanas y el "matrimonio oblicuo compuesto" (Diagrama No 4), i.e. dos

  • Jean-Pierre Goulard y Laurent 5. Barry

    matrimonies oblicuos "enquistados". se obtiene la asimilacion FZCh = hlBCh (Diagrama No 3) y ZCh = lMBCh (Diagrama No 4). Los tres t6rniinos se fusionan en uno s61o segun un principio transitivo. lo que significu que a i FZCh = MBCh y MBCh = ZCh. por consi_guiente FZCh = ZCh".

    Diagrama No 4 Marrirnonio ohlic~ro 'comp~resto '

    Consideremos la presencia del mismo morfema -a, ya seiialada para 10s tkrminos de cuiiado (WB y ZH) y yerno (DH) y no la asimilaci6n de un tCrmino 'completo'. Aqui tambikn, un modelo que explique el conjunto de estos hechos no puede satisfacerse con la simple yuxtaposici6n de un principio de intercambio de hermanas y con el matrimonio oblicuo 'ais- lado'. El matrimonio entre primos cruzados bilaterales (Diagrama No 3) explica ciertamente la asimilaci6n ZH = WB, per0 no la equivalencia cuiiado = yerno. De la misma manera, el matrimonio oblicuo solo, no supone ning~ina de esas asimilaciones (cf. Diagrama No I ) . En este caso tambikn la consideraci6n de un modelo basado en la uni6n de primos cruzados bilaterales y en una serie de combinaciones entre dos matrimo- nios oblicuos resuelve el conjunto de esas equivalencias. Siguiendo el razonamiento anterior, obtenemos WB = ZH, segun el modelo dravidico, y DH = WB, para un matrimonio oblicuo doble. En este caso, 10s tres tkrminos se reunen en uno s610 para que se aplique el principio transitivo arriba citado: si WB = ZH y WB = DH, entonces ZH =DH.

    18 La otra posibilidad hubiera sido que a falta de un principio transitivo, existieran dos tdrtninos no exclusives para MBCh: uno idCntico a FZCh, otro idCntico a ZCh. Los dos sistemas (asi tnilaci6n transitiva o pluralidad de tenninos para designar al mismo parientc) sc encuentran frecuente~nente en todos los tipos de sistemas de alianza.

  • Figuras matrirnoniales ticuna: elernentos para un analisis del "matrimonio oblicuo"

    Estas series de equivalencias muestran claramente que 10s actores no perciben nunca el matrimonio oblicuo como un fen6nieno aislado, sino como un elemento mhs de una 'combinatoria matrimonial"" dando de esta manera, una base terminol6gica importante a nuestra proposicidn te6rica. Si suponemos que la repeticibn del matrimonio con la sobrina ~lterina conduce al matrimonio con la prima cruzada matrilateral, esta ultima configuraci6n global que resulta de la combinaci6n de dos formas mAs simples es por fin m5s pertinente que cada uno de 10s elementos que la coniponen, tanto para 10s actores como para el anhlisis.

    PRESENTACION DE UN CASO: LA INSCRIPCION POL~TICA DE LA ALIANZA

    La expresi6n del matrimonio oblicuo, considerado como uno de 10s modos posibles de composicidn de la alianza, tal como se lo observa en el modelo tedrico construido a partir de la repetici6n de este tip0 de alianza y de la terminologia ticuna, surge al examinar las prhcticas matrimoniales.

    En una discusidn anterior sobre esta problemitica (Goulard y Barry 1998), solo disponiamos de un ejempio empirico de dicha prictica, sacado del corpus genealdgico y no lo suficientemente fiable como para plantearse un tratamiento informhtico satisfactorio de 10s datos. Posteriores investi- gaciones de terreno aportaron nuevas informaciones y un primer examen de 10s datos corregidos confirma la adecuaci6n de dicho modelo a las pricticas matrimoniales ticuna.

    19 Podriamos preguntarnos si la consideraci6n de la imbricacidn dc varios tipos de alianza y no de una unica alianza estaria presente en 10s Trio estudiados por Rivikre. De esta forma, cuando uno de sus informadores le precisa que lo que el etnBiogo consideraba a primera vista como un "matrimonio oblicuo" con la hija de una hermana mayor, cn realidad se trataba de una unidn con una mujer de la categon'a de primas cruzadas: "the Trio freq~lently clescribe the categories with wiclz inarriage is either prascr-ibecl or- forbidden by reference to the relationship with the parent" (RIVIERE 1969: 141). Los Trio dicen que es correct0 casarse con la hija o el hijo de un nosi (MM, FM, MMZ, FMZ, MFZ, FFZ, FZ, FFBD, FMZD, MFZD, MMBD, WM, MBW) o de un t i (MB, FFZS, FMBS, MFBS,MMZS, FZS, FZH, ZH, WF, WFB) con una leve predileccidn por el hijo de un nosi:

    "In addition to tile above categories, soine infornzc~nts express the opinion that it is to a good 111ccn to ~narry the son of cc wadi [eZ, FBDe, MZDe, MBW] or a tarn11 [FE; ME FFB, MFB, FMB, MMB, WE MZH]. The irfor~nants who say tltis tend to be those whose inarriages follow this pattern, Out fhis is not always so. For exanlple, Eoyari [...]was married to Tawiruye [...I whose mother he called weihko. Wltert Eovari was asked if the Trio marry their webs daughters Ite denied such a practice. Wlzerz qmstioned aboclt his nzarriage to E~wiruye he stressed the conventional aspect of the ~~rt ion since size is also the dmrghter of a tizan who was his ti [MB, FFZS,

  • Jean-Pierre Goulord y Laurent 5. Bcrry

    Describiremos un caso concreto. del que tenemos una impel-[ante documentation. por haber s e y i d o detalladamente 10s tratos referentes a esta union a lo Inrzo de nuestras sucesivas estadias. Selialemos asi mismo que un primer anlilisis de 10s matrimonies ya ha puesto en evidencia orras uniones del rnismo tipo.

    En 1991. en una casa plurifarniliur situada en un atluentc dcl rio Cotuhut! que desemboca en el Puturnayo. al norte del Trapecio arnazcinico colornbinno. un hombre llarnado Arz&takii (92) pencneciente al clan de 1;1 fruta T/m.eria nos relatci la situsci6n en la que se encontrsba en ese rnomcnto: hahia pcdido en cas;imiento a Ngrryagiina (93). la hija de un honibre llamado Piwerurkii ( I ) del clan de la garza (Casinerodizrs al.!ms). pero este no se hahia comprornetido a ddrscla por esposa. Por otro lado. se enter6 quc otro hombre. Ngrcre-ekii ( I I ). del clan dc la fruta Tlrevc~ria. ycrno del preccdente, habia efectuado un pedido similar al suyo para que h'pryagiirra (93) sc convirticra en su segunda esposa. El proble~na para 61 residia en que PiwerruA-ii ( I ) prefer-ia a1 segundo pretendicnte, segfin le hahhn contado. aunquc no habia tornado ailn una decisi6n. Pero tatnbikn sc habia enterado de que la joven no deseaba convertirse en la segunda csposa de Ngure-ekii ( 1 I) y prefcria aliarse con CI . Ella le habia hecho saber clue no iria contra la voluntad de su padre. Lucgo nos cntcrarnos de quc cn un rnomento de furia habria devuelto o (botado) los I-egalos que Nu-iltakii (93) le llabia dado. reprochindole no habcr sabido convencer a su padrs para que t'avoreciera su uni6n.

    Durantc nucstru s iyiente estadia, dos aiios desputs, cl rnatl-imonio entre ATlr-iltakii (92) y Ngzryagiiria (93) se habia realizado. Ngure-ekii ( I I ) habia cxpresado su voluntad de dejar la casa donde residia junto a su suegro para fundar la suya propia, y supitnos que ya habia elcgido el sitio de su instalaci6n. Tengarnos cn cucnta que este illtitno era el hijo mayor en el seno de su propia familia.

    Este caso (representado en el Diagrama No 5 ) , ilustra el modelo de alianza que hemos descrito, pero tambiCn plantea la cuesti6n de la inscrip- ci6n sociol6gica de este tipo de prhcticas 'en el cotidiano'. A continuaci611, agregaremos algunas lineas sobre las mismas.

    Recordemos que la casa se situa bajo la autoridad de un "due60 de casa", hombre que ha organizado y dirigido la construcci6n de la vivienda colectiva, segun la 16gica del sistema de residencia ticuna, y tambiCn que uno de sus yernos esth destinado a sucederlo. Este ejemplo pone de manifiesto algunas variables sociales que la prhctica matrimonial tiende a

    FMBS, MFBS, MMZS, FZS, FZH, ZH, WF; WFB]. I t rvns or~ly cftei cross-e~aminitzg hitn over his t~elntiot~ship Tnwirr4ye's mother that he ~lclmitted that he /lac1 nrnrriccl the dmglzter ( f a wbi and that srrch tiznrringes tclke place ntimlg the Trio " (RIVIERE 1969: 142).

    Es posible encontrar otros ejernplos en el mismo trabajo (ibirle~n: 154. Table 32).

  • Figuras rnatrirnoniales ticuna: elernentos para un anaiisis del "rnatrimonio oblicuo"

    Diagrania No 5 Mntrimo~zio cle nu-fitakii (92) y cle nguyagiina (93)

    L

    conciliar. El "ya" suegro quiere rete :ner a su yerno ofrecihdol una se- gunda esposa. Este, ya ha pagado la deuda contraida con el primero (dada la cantidad de aiios pasados junto 61 y la existencia de dos nietos en el momento de 10s hechos). Finalmente el primero intenta que su yerno vuelva a ser deudor, colociindolo por segunda vez en situaci6n de 'recep- tor'. Durante todo el period0 de espera, existi6 una tensi6n patente entre 10s dos protagonistas, particularmente evidente en la competencia ligada a la caza (para 10s Ticuna, la reputaci6n de un hombre estk intimamente relacionada a la cantidad y tipo de animales que caza, principalmente a la caza mayor como 10s tapires).

    Una de las principales consecuencias sociol6gicas de la conibinaci6n de alianzas, como la del diagrama 4, i.e. de la repetici6n del matrimonio oblicuo, es la de evitar la competencia entre cuiiados: al dar a su hija como esposa a uno de sus yernos, el antiguo rival se coloca en posici6n de 'suegro' transformhdolo en yerno que debe pagar el 'servicio'. De manera que en el sen0 de la misma vivienda encontramos un cierto ntimero de situaciones que s610 pueden ser analizadas correctamente a travCs de las posiciones respectivas ocupadas por 10s hombres que la componen. Estas derivan, en liltima instancia de la relaci6n que mantienen con las mujeres de la casa.

  • Jean-Pierre Goulard y Laurent 5. Gary

    Finalrnente la practica del matrimonio oblicuo de 10s Ticuna podria tener la firlalidad de crear un rksjnien arm6nico al esforzarsr en instituir una regla de matrimonio de acuerdo con la residencia. alin cuando el modelo repose en un principio fundamentalmente desarm6nico. Esta permite asociar la residencia uxorilocal a una orientacion patrilineal y a una di- visi6n de la sociedad entera en dos mitades.

    LA TRANSMISION DE LAZOS DE ALIANZA

    Este modelo particular de 'combinaci6n de alianza' nos incita a retomar riipidamente el anBlisis de Lave (1966) con el que surgen algunos puntos de desacuerdo. Estamos de acuerdo con esta autora en lo que se refiere a la relaci6n que establece con el rnatrimonio de ZD y CCB desde el punto de vista de 10s efectos inferidos de dichas prl'cticas. Esta, sin embargo, construye toda SLI dernostraci6n bashdose en un modelo de alianza hi- potktico suponiendo que todos 10s hombres de una sociedad se casan con la hija de su hermana". Efectivamente, ella dice que en definitiva "[tlhe extrern hypothesis will he adopted that all marriages crre in accorclu/lce with the marriage preference (or corl?Oination of preference) ( 1966: 186), el diagrama que propone (ibidem, fig. I) esth establecido sobre una prefe- rencia iinica, la de un matrimonio con ZD. Esto le permite afirmar que s61o hacen falta dos grupos: "the women are received from the group to with the?] are given" (ibidem: 186), este "[dlirecr e.rchange" (ibidem, fig. 1 ) indicaria una indiferenciaci6n estatutaria de las unidades cambistas. La idea principal de tal representaci6n grjfica es la de dos patrilinajes que intercambian mujeres y la repetici6n de la alianza de 10s padres por 10s hijos.

    20 Lave establece una rclaci6n entre el matrimonio de ZD y el de primos cruzados biluterales a partir de equivalencias terminol6gicas atribuidas al matrimonio oblicuo y a los diferentes tipos de matrimonio de primos. ~ o s t r a n d o que si generalmente, en el matrimonio con la ZD. Csta es clasificada con la MBD y M con la FZD, en el matrimonio de BCC, M, DZ y los primos cruzados, estas categorbs corresponden a clases diferentes. En las dos formas de uni6n el conjunto de parientes femeninos pcrtenccc a una misma categoria genCrica: "aliados de ego". Esto los opone al matrimonio con MBD cuya caregoria esti escindida: MBD y M representan a 10s grupos de dadores y FDZ y ZD a 10s de receptores. En el matrimonio con FZD, Csta es una esposa potencial de Ego, mientras que M, MBD y ZD entran en la categoria de esposas potenciales del padre o del hijo de Ego, nunca de Cste dltimo. El sistema terminol6gico ticuna es aun m5s elocuente que el de los ejemplos citados por Lave. dado que asocia directamente una terminologia dravidica y equivalencias oblicuas.

  • Figuras matrirnoniales ticuna: elementos para un analisis del "matrimonio oblicuo"

    Nosotros hemos establecido nuestro anrilisis a partir de otras bases (tomando en cuenta el modelo te6rico fundado sobre la simple combina- cidn de dos matrimonios oblicuos como expresi6n minima posible de tal priictica de la alianza, considerando la inscripci6n de esta conibinaci6n minima en la terminologia y en las pr5cticas matrimoniales empiricas). Esto nos condujo a expresar ciertas reservas respecto a la formulaci6n empleada por Lave, al menos sobre dos puntos importantes:

    1) En primer lugar, existe visiblemente una contradicci6n ldgica inhe- rente a la demostraci6n misma de Lave. Nos parece totalmente legitimo construir como ella un modelo hipotCtico de alianza, suponiendo el matrimonio de todos 10s hombres de un grupo con su ZD con el fin de verificar las posibles implicaciones. Pero nos parece mucho mis dificil la utilizaci6n de este modelo para invalidar o confirmar las hip6tesis de 10s autores que describen las pricticas concretas (corno en su critica del trabajo de Rivikre). Esto s610 seria posible si el modelo propuesto fuera empiri- camente factible, lo que no sucede en este caso: todos 10s hombres de un grupo no pueden casarse con sus ZD como lo pretende esta construcci6n, dado que el matrimonio oblicuo no es Izunca la tinica forma de uni6n preferencial sino que siempre se acompaiia del matrimonio con MBD, con FZD o con la prima cruzada bilateral, como Lave lo seiiala.

    2) El segundo punto de desacuerdo est5 estrechamente vinculado al precedente y sin duda explica el motivo por el que Lave opt6 por un modelo tan poco realista. Lave se inspira netamente en las hip6tesis de Dumont, quien supone una transmisi6n de lazos de alianza entre genera- ciones. Ahora bien, en la perspectiva de este 6ltim0, "la herencia" de la alianza se encuentra implicitamente calcada sobre la organizaci6n del reclutamiento del grupo de filiaci6n: se hereda de un grupo de aliados, pero .pot- intermedio de 10s ascendientes directos y del nzis~no sexo (el hijo hereda la alianza del padre por el matrimonio con MBD, del abuelo paterno por el matrimonio con la FZD). Lave tenia que postular imperativamente que todos 10s hombres practicaban esta uni6n (10s del patrilinaje de ego y 10s de 10s patrilinajes aliados), para representar el matrimonio oblicuo como una de las modalidades de transmisidn posibles de 10s lazos de alianza, en la que el hijo repite el matrimonio del padre o la de un ascendiente directo masculine. En efecto, la simple idea de que un hombre repita el matrimonio de su padre (o de su abuelo paterno) en el caso del matrimonio oblicuo no supone la equivalencia ZD = MBD como se puede constatar en el Diagrama No 6.

  • Jean-Pierre Goulard y Lourent 5. Barry

    La dnica enunciaci6n posible de 10s lazos de alianza en tkrminos de "herencia" que conlleva necescirianzente esta ecuaci6n, a partir del segun- do matrimonio es: "ego rnasculino repite el matrirnonio de su tio materno" (Diagrama No 4). Esto es evidentemente incompatible con la idea implicita per0 evidente al leer las formulaciones de Dumont, s e g h las cuales se heredan a la vez lazos de alianza establecidos For nuestros consanguineos de las generaciones precedentes, per0 repitiendo tambiCn una forma de alianza (matrimonio con una prima cruzada) ya efectuada por un consan- g u i n e ~ del mismo sex0 (Dumont 1975) y no por un aliado2'.

    21 Segun Cste, la regla define el matri~nonio de un individuo en relacibn con el rnatrilnonio de uno de sus ascendientes. Por ejemplo. en una sociedad patrilincal y patrilocal, casarse con la prima matrilineal significa reproducir el matrimonio del padre; en la S6rmula patrilateral se reproduce el rnatrimonio de su ahuelo, etc. En general, la regla dctcrmina un ciclo de rcpetici6n de cierto tipo de matrimonio I . . . ] . En otros tCrminos, el resultado de la regla es que el matrimonio se transmits de una generaci6n a otra colno se transmite la calidad de miembro de u n grupo de Filiaci6n. Gracias a la rcgla, el ~natrilnonio adquiere una dilnensi6n diacr6nica. convirtitndosc cn una instituci6ri que trasciende las peneraciones y que Ilamaremos 'alianza de tnatrimonio' o sirnplemente "alianza". ( D U M ~ N T 1975: 48; tambiCn citado por ZIMMERMANN 1993: 88 y por DREYFUS 1993: 121-122)

  • Figuras rnatrimoniales ticuna: elementos para un analisis del "rnatrimonio oblicuo"

    EN CONCLUSION: 'TRANSMISION' versus 'COMBINACION' DE LOS LAZOS DE A L I A N Z A

    A1 cabo de este anhlisis de 10s "hechos de parentesco" relativos a 10s ticuna, el matrimonio oblicuo "compuesto", o dicho de otra manera el matrimonio con la "liija de la herniana / hija del hermano de la madre", nos parece no corresponder a una simple repetici6n ide'nticn de las alianzas practi- cadas por 10s ascendientes del mismo sex0 y clel mismo linaje que ego, como lo supone la forniulaci6n de Dumont y tal con10 Lave lo aplica a esta configurnci6n particular.

    Como lo helnos descrito antes, un modelo exclusivamente basado en la prhctica del niatrimonio oblicuo y suponiendo una transmisi6n de lazos de alianza en el seno del patrilinaje resulta e~npiricnnlerzte imposible (en raz6n de la co-presencia de otras formas de uni6n conjuntas con el matrimonio con ZD) y reo'rican~ertte poco econ6mico: para que la repe- ticidn del matrimonio de F (tal como presentado en el Diagrarna No 6) forme un 'sistema' -i.e. por que Z D = MBD y que todas las uniones sean contraidas entre dos patrilinajes- hay que agregar necesariamente una condici6n suplementaria: que el aliado del padre, FWB, practique tambikn una uni6n con ZD. ,

    Considerar el matrimonio oblicuo como uno de 10s modos posibles de "composici6n de la alianza" o, dicho de otra manera, como una de las formas -a partir de la consideraci6n de 10s malrimonios precedentes: en este caso el del tio materno- de reorientar su propia uni6n, nos permiti6 construir un modelo que escape a tales criticas. La presencia de cierto n6mero de 'cklulas' minimas conipuestas por dos matrimonios oblicuos -establecidas a partir de la formulaci6n de que "un hombre repite el matrimonio de su tio maternoV- puede tener lugar de nianera simultinea a otras uniones que privilegian el intercambio de herniana, dos modalidades que tambikn suponen el matrimonio de primos cruzados y el intercambio direct0 entre dos lineas y aparecen como susceptibles del mismo anjlisis.

    Paradojas inherente a pricticas parecidas presumen que la combina- ci6n de dos alianzas de origen formalmente idkntico define, in fine, un nuevo diagrama, una configuraci6n siri geizeris definitivamente irreductible a la simple suma de 10s elementos que la componen.

    (Traduccih de Gabriela Kicawca. Todas las citas bibliogrcificas corresponden y han sido traducidas directa~nente de la edici6n francesa. Los diagramas fueron dibujados por Damien Kergosien).

  • Jean-Pierre Goulard y Laurent 5. Barw

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