Todo es Historia (Montoneros)

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Revista de historia. Número especial sobre Montoneros

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BOLETN

TODO ESregistra la memoria nacional

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N 347 Junio de 1996-

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MAMTAklCDACMario Wainfeld y Jos Natanson

I DURANTE EL PROCESOJ

Despus de 1976, el grupo Montoneros fue entrando en una progresiva declinacin. Quienes haban logrado movilizar una poltica de masas y

conseguido estremecer al pas con sus atentados, fueron perdiendo el sentido de la realidad y se deslizaron hacia formas carentes de contenido llevan-

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Mario Eduardo Firmenich, nico sobreviviente de la clula de guerrilla urbana responsable de la muerte de Aramburu.

do a muchos de sus militantes a la prisin o la muerte. Esta es la historia de la derrota de una agrupacin que fund una fuerza de temible poder blico en el campo de la guerrilla; una derrota que, en buena parte, se debi a los errores de sus propios dirigentes.Repasar, aun a vuelo de pjaro, qu ocurri con los Montoneros entre 1976 y 1983, durante la ltima dictadura militar, es replantearse un hecho a la vez tremendo y fascinante; una clula de guerrilla urbana, poco ms que un grupo de compaeros de colegio, nacida a la vida pblica en 1970, se transform, en pocos aos, en un movimiento de masas; fue eje de la campaa electoral de 1973 que llev a Cmpora a la presidencia; condicion y compiti internamente con el propio Pern, y volvi por un doloroso y sangriento camino a algo similar a sus orgenes: a ser una organizacin meramente militar, en franca disolucin. Los Montoneros nacieron a la vida pblica cuando secuestraron y asesinaron a Aramburu (mayo-junio de 1970). En poco tiempo, sumaron y hegemonizaron (imponindoles incluso su nombre) a otras organizaciones armadas: los Descamisados, en 1970; las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), en 1973; diversos grupos de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP). Tambin convocaron a viejos dirigentes peronistas histricos (ejemplos de ello fueron Osear Bidegain y Ricardo Obregn Cano, elegidos gobernadores de las provincias de Buenos Aires y Crdoba, respectivamente, en 1973; el propio presidente Hctor Cmpora). Ese proceso de crecimiento y permanente suma dur hasta 1973 o 1974. Apartir de entonces comenzaron desprendimientos, rupturas, vinculados en buena medida a la relacin con Pern y el peronismo. Hubo objeciones y alejamientos por la decisin de no dejar las armas despus de que el peronismo asumiera el gobierno. Los hubo tambin por el asesinato de Rucci, producido el 23 de septiembre de 1973, pocos das despus de que Pern fuera electo presidente por tercera vez. Los hubo cuando pasaron a la clandestinidad Montoneros naci a en 1974. la vida pblica con Durante el Proceso, la sangra de miliel operativo de se- tantes y adhrentes se acentuara, en parte cuestro y asesinato del general Aram- por la cruel accin gubernamental, y, en buru. Su colabora- parte, por carencias y lmites de la propia cin Je decisiva en organizacin que haran crisis. Esa comla campaa lecto- pleja etapa, en la que poltica, violencia y ralqueganelpero- terror se mezclan demasiado, es la que nismo en mano de queremos resear ac, mezclndolas inevi1973. tablemente.

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vas ni, en general, prcticas polticas de base. Su principal accin "desuperficie" fue crear el Partido Peronista Autntico, el cual tuvo un poco exitoso debut en las elecciones de abril en la provincia de Misiones (5,6% de los votos contra 46% del peronismo y 39% de la UCR). Las otras acciones relevantes fueron armadas y de gran envergadura: el secuestro de los Bom; la voladura de un avin militar en Tucumn; el ataque a un cuartel en Formosa. Lo militar dominaba sobre lo poltico, la conduccin centralizada prevaleca sobre alternativas ligadas a actividades de base2. Los debates se replantearondespus del 24 de marzo, acelerados y condicionados por el temor y la muerte. Se esperaba que el

Firmenich explkaelpase alaclandestinidad de Montoneros en pleno gobierno constitucional. (FbopublicadaenPgina 12 en marzo de 1991.)

UNIFORMES E INSIGNIAS REGLAMENTARIAS"(...) Visto y considerando (...) que la adopcin y la utilizacin de uniforme para el Ejrcito y las milicias Montoneras, es un derecho ganado legtimamente a travs de largos aos de lucha heroica y consecuente; es una expresin del poder acumulado en esa lucha; y es una necesidad para la consolidacin y organizacin de las fuerzas a los efectos de preparar y lanzar luego la contraofensiva popular. "La Conduccin Nacional del Partido Montonero y Comandancia en Jefe del Ejrcito Montonero, resuelve: Implantar el uso del uniforme para el Ejrcito Montonero y las Milicias Montoneras (...) y determinar las insignias indicativas de arma y grado (...). "Prendas de uniforme: Camisa: color celeste, con charreteras y dos bolsillos con solapas en la parte superior. Pantaln: color azul marino de tela gabardina. (...) Boina: color negro, debiendo usarse ladeada hacia la izquierda. (...) Medias: color azul marina (...). "Insignias de grado: A excepcin hecha del tipo de estrella que simboliza los grados de los oficiales y el color para las utilizadas para el grado de Comandante, todas las insignias son idnticas a las identlficatorias de grado que utiliza el Ejrcito Argentino. "Es obligatoria su utilizacin para las operaciones militares del Ejrcito. Los Jefes operativos estn facultados para efectuar todas las modificaciones necesarias para el camuflaje que d seguridad a la operacin, manteniendo siempre la utilizacin de los colores reglamentarlos. (...) En casos extremos, eljefe del operativo esta facultado a prescindir totalmente del uso del uniforme para la ejecucin de una operacin. Esto quedar bajo su responsabilidad y deber fundamentarlo a su superior." Resolucin 001/78 del 15 de marzo de 1978. (Citado en Montoneros, jinal de cuentas, de Juan Gasparini.)

EL FIN DEL PERONISMOEl golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 gener en la conduccin y las bases montoneras una curiosa combinacin de temor y alivio. El enemigo se sacaba la mscara, las contradicciones se acentuaban. La cada del gobierno de Isabel Pern ahorraba la complejidad de enfrentar a muerte a un gobierno de origen democrtico (y, aunque les incomodase el dato, peronista), y pareca confirmar ciertas profecas montoneras, entre ellas "la definitiva crisis del peronismo". As lo anunciaron sus primeros documentos internos, los que acentuaban la retrica marxista y propugnaban la composicin del Partido Montonero1. La relacin con el peronismo, la definicin de su propia identidad como parte o continuidad de ese movimiento, siempre fue un nudo gordiano de los Montoneros. La decadenciay cada del gobierno de Isabel pareci facilitarles una definicin. La discusin poltica interna tras el golpe prolongaba debates previos: tales como el de la primaca del accionar militar o del poltico. Esas discusiones, que el brutal lenguaje de la poca poda resumir en "fierros contra poltica", venan de lejos, y se estaban saldando en la prctica a favor de "los fierros": en 1975, los Montoneros no haban protagonizado movilizaciones masi10 TODO ES HISTORIA -N347

golpe acentuara la represin ya existente, la que no era poca. Pero no haba precedentes histricos que permitieran prever el terrorismo de Estado (ver recuadro) cuyo objetivo ("la subversin") se identificaba casi con cualquier forma de oposicin, excediendo largamente a los integrantes de las ya por entonces reducidas organizaciones guerrilleras. Si bien no existen datos precisos, todos los intrpretes coinciden en sealar que el brazo armado de la guerrilla nunca pudo exceder de 5.000 personas, y que en marzo de 1976 ese nmero menguaba3. De todos modos, si la represin tena fines ms vastos que la guerrilla, obviamente no por eso dejaba de tenerla en el centro de la mira.

TERRORISMO DE ESTADO VS. TERRORISMOEl terrorismo de Estado, con atroz eficacia, fue segando miles de vidas. El dilema esencial para los Montoneros, que las cifras siempre son tentativas tenan diez o doce muertos por da, era cmo poda garantizarse la supervivencia de sus militantes y cuadros. Algunos de ellos, en especial cuadros medios, sugeran repartir las armas y el dinero de la organizacin entre los militantes4, fomentar un accionar poltico descentralizado con mayor autonoma operativa y decisional de los grupos locales, una estructura celular y horizontal. El planteo, que ciertamente hubiera dificultado la represin militar, no prosper porque el criterio de la conduccin era conservar el dinero y las armas, esto es el poder (que tambin se reforzaba mediante la organizacin centralizada), y prefera apostar a acciones terroristas contra blancos importantes, de gran repercusin. La finalidad de esas acciones era golpear el centro de gravedad del enemigo y obtener repercusin pblica. Advertidos del frreo dominio que la dictadura militar ejerca sobre la prensa, preferan concentrarse en atentados que por su impacto y gravedad no pudieran ser obviados por la censura estatal. Quienes se oponan al accionar centralizado afirmaban que obturaba todo tipo de agitacin poltica, que exacerbara la represin, que la centralizacin dejaba desamparados, a merced de las fuerzas represivas, a miles de adhrentes y militantes sin recursos personales ni coberturas para pasar a la clandestinidad.

Desdichadamente, todos tuvieron razn. Los Montoneros, durante 1976 y 1977, segn sus propias estadsticas, produjeron 1000 atentados con cerca de 500 vctimas fatales. Los de ms repercusin fueron el asesinato del jefe de la Polica Federal, comisario Cesreo Cardoso (junio de 1976), a quien una montonera amiga de su hija coloc debajo de su cama una carga de trotyl, y la voladura de la Superintendencia de Seguridad Federal, ms conocida por Coordinacin Federal (alrededor de 90 vctimas, 30 de ellas mortales, en julio del mismo ao). Los atentados tuvieron repercusin, pero, al tiempo, acen