01 Compasi³n por la humanidad

  • View
    507

  • Download
    2

Embed Size (px)

Text of 01 Compasi³n por la humanidad

Apresentao do PowerPoint

compasin en el idioma griego: Esplagnisomai. Se puede traducir tambin como sentir simpata, lstima, ser movido a misericordia de corazn.

Ellos no hallaron una palabra en todo el idioma griego que lograra su propsito, y por eso la crearon. Expresa la emocin ms profunda, un dolor en las entraas, una punzada en el estmago, un anhelo interior con lstima.

Podemos deducir que la razn por la que no haba palabra para describir la compasin en el idioma griego, era porque la nacin greco-romana no senta dicha emocin. Era una civilizacin degenerada en crueldad.

COMPASIN POR LAS CIUDADES

Jess recorra todas las ciudades y las aldeas, enseando en sus sinagogas, predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia.Mateo 9:35

Hablemos de lo despiadados que eran los romanos, y su crueldad sanguinaria en los coliseos, donde la gente se regodeaba en borrachera mientras gladiadores, y hasta nios pequeos eran despedazados por osos y leones salvajes.

Pero cuando Cristo vino, sus seguidores salvaron a muchos de ellos. Y era comn que aquellos primeros cristianos fueran a los campos y bosques a rescatar bebs que lloraban, abandonados all para morir. La compasin de esos primeros cristianos era una novedad en el mundo greco-romano del primer siglo.

Cristo no temi a las ciudades. El texto dice que Jess recorra todas las ciudades y aldeas. Todas (haba unas 200). Su pasin por alcanzar todas las ciudades grandes y pequeas reflejaba su preocupacin por las miles de personas que viven en ellas.

Pablo tuvo la misma visin. Hablaba de los lugares ms all (2 Cor. 10:16), zonas no ocupadas. Dijo que deba ir a Espaa y a Roma (Rom. 15:23, 24). l tambin entendi que el evangelio tena que llevarse a todo el mundo.

Cuando el Seor aliment a los cinco mil, hizo sentar a todos en muchas filas, luego de bendecir el pan y comisionar a sus discpulos a que entregaran el pan a toda la multitud.

La compasin de Cristo nos ensea que tenemos que ir a atender a los de las filas posteriores, hambrientos por pan de vida.

COMPASIN POR LAS MULTITUDES

Y cuando vio las multitudes, tuvo compasin de ellas; porque estaban acosadas y desamparadas como ovejas que no tienen pastor.Mateo 9:36

Mateo describe lo que Jess vio en las multitudes y cul fue su reaccin. Emplea dos trminos grficos para describir la condicin de las multitudes:

El primer trmino que describe las multitudes es acosadas que traduce una palabra griega que significa: abatido, azotado, agotado, afligido.

El hombre ha destrozado su planeta, ha ocasionado devastacin de flora y fauna. Todo esto ha afectado a millones de habitantes de continentes enteros. Adems ha hecho una mala distribucin de las riquezas.

Esa afliccin de las multitudes afliga a Cristo. No obstante, l iba ms lejos. Le afliga, sobre todo, la pobreza espiritual y moral; un mundo que perdi los valores y principios y que marcha a la deriva.

El segundo trmino, desamparado, significa: tirado, echado, esparcido, desparramado. Describe en este trmino una multitud sin direccin, sin sentido. Y eso es exactamente lo que tambin pasa en el mundo.

Es una multitud que perdi el sentido, que no tiene brjula. La filosofa de este mundo la ha engaado. No necesitas de Dios, le han dicho. No necesitas de normas; t eres tu propia norma. No hay un destino mejor; la muerte es el final.

Los pastores del mundo estn llevando a las multitudes al caos, las han conducido al borde del abismo, al verdadero holocausto.

El sentimiento de Cristo nos impresiona. l senta compasin por las ciudades y las multitudes. Un amor profundo, un amor que llega a doler en los intestinos.

En realidad, no es solo la multitud que le preocupa, es la suma de cada uno de los individuos que la compone.

El da que Jess entr en Jerusaln montado en un asno, se detuvo y llor en medio del lugar. No llor por s mismo, lloraba por el fatal destino de los millares de la ciudad, por la ceguera y dureza de corazn de aquellos a quienes l vino a bendecir y salvar.

El ama las multitudes porque un da, una multitud, que nadie podr contar, de todas las naciones y razas y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y llevando palmas en sus manos, aclamar a gran voz, diciendo. La salvacin pertenece a nuestro Dios! (Apoc. 7:9,10)