Un Mes­as en los escritos rab­nicos. De los “d­as del Mes­asâ€‌

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  • Collectanea Christiana Orientalia 1 (2003), pp. 95118

    Un Mesas en los escritos rabnicos De los das del Mesas al Mesas con caractersticas y nombre propios

    Lorena MIRALLES MACI Universidad de Granada

    Resumen: En el presente estudio pretendemos aproximarnos a las caractersticas del Mesas en la literatura rabnica, desde la expresin en los das del Mesas hasta una caracterizacin ms profunda. En los testimonios de los rabinos se descubren opiniones contradictorias, bien por cuestiones religiosas o bien por polticas, pero que conforman la imagen de un Mesas mucho ms complejo, al que se le identifica con un nombre y una estirpe concretos.

    Abstract: We attempt to approach in this paper the characteristics of Messiah in Rabbinical literature, starting from the expression in the Messiahs days till a further deep characterization. Rabbinical testimonies reveal contradictory opinions, not only because of religious questions, but also of political ones. These opinions raise the image of a more complex Messiah , who is identified with a name and a particular lineage.

    Palabras Clave: Mesas. Ungido. Literatura rabnica. Los das del Mesas.

    Key Words: Messiah. Anointed. Rabbinical literature. The days of the Messiah.

    Con la llegada del nuevo milenio las perspectivas mesinicas

    comenzaron a cambiar para el mundo judo: se pas de una creencia en un mesianismo poltico y nacional a un mesianismo individualizado1. Antes de la destruccin del Templo (70 d.C.) los rabinos no sintieron la necesidad de ocuparse de la problemtica

    1 La relacin de la antigua esperanza mesinica con su evolucin posterior se puede

    ver en E. SCHRER, Historia del pueblo judo en tiempos de Jess. Revisada por G. Vermes, F. Millar y M. Black (Madrid: Cristiandad, 1985), II, pp. 637-642.

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    mesinica ni de renovar sus expectativas2, pues las profecas veterotestamentarias todava eran vlidas para la vitalidad del Judasmo. Esta afirmacin no supone que en cierto momento se abandonara la tradicin, sino que, mientras que otros grupos se estaban preparando para la nueva edad y el advenimiento del Ungido, en el mbito rabnico hubo mucha ms cautela al referirse a un personaje redentor.

    Un buen ejemplo de la vigencia de las profecas vetorotestamentarias se encuentra en la oracin principal del Judasmo, la llamada emoneh Esreh (Dieciocho Bendiciones) o Amidah, que tambin se conoce como ha-tefillah (la plegaria)3, ya que se rezaba tres veces al da por todo Israel, incluidos las mujeres, los nios y los esclavos4. Existen varias versiones de las emoneh Esreh, e incluso resmenes posteriores5, pero las ms antiguas son la palestinense (encontrada en la Genizah del Cairo) y la babilnica (19 bendiciones)6. La n 14 de la forma palestinense ofrece dos bendiciones presentes en el texto babilnico: la referida a la

    2 Van der WOUDE, en G. KITTEL G. FRIEDRICH (eds.), TDNT, s.v. Christs. VI.

    Rabbinic Writings: From the prior to the destruction of the temple in 70 A.D. we do not have a single saying about the Messiah on the part of Tannaitic scholars. E. E. URBACH, The Sages. Their Concepts and Beliefs (Jerusaln: The Magnes Press,1979), p. 652: While the idea of reward and punishment after death already appears about a century before the destruction of the Temple, we do not find any explicit statements in Rabbinic sources about redemption and the days of the Messiah before the generation of the disciples of Rabban Johanan b. Zakkai.

    3 M. JASTROW, DTTM, s.v. Amidah, la describe como that part of the daily prayers which must be read standing.

    4 E. SCHRER, Historia del pueblo judo, II, pp. 590-591 le atribuye una fecha algo anterior al ema (Escucha [Israel]), que debi de ser rezado antes del 70, pues los sacerdotes ya la usaban en el Templo (Tam 4,3; 5,1).

    En cuanto a la composicin de las Dieciocho Bendiciones cf. Ber 28b. Dos de estas bendiciones, la n 14 y la 17 del texto babilnico hacen pensar que su forma final la adquirieron despus de la destruccin del Templo, por lo que podemos situar su composicin definitiva entre el 70 y finales del s. I

    5 Sobre las Dieciocho Bendiciones: E. SCHRER, Historia del pueblo judo, II 589-599. Sobre las Bendiciones y sus resmenes: F. MANNS, La prire dIsrael lHeure de Jsus (Jerusaln: Franciscan Printing Press, 1986), pp. 48-51, 141ss. y Van der WOUDE, en KittelFriedrich (eds.), TDNT, VI, s.v. Christs.

    6 R. KIMELMAN, The Daily Amidah and the Rhetoric of Redemption, JQR LXXIX (1988-1989) 166 explica la importancia del nmero 18 y justifica de este modo que, aunque en la actualidad la oracin conste de 19 bendiciones, sea conocida como emoneh Esreh. Podemos considerar, en principio, que la ms antigua de las dos era la palestinense.

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    restauracin de Jerusaln (n 14) y la que da gracias por un vstago de David (n 15)7; pero adems utiliza el trmino Maiah:

    S misericordioso, Seor Dios nuestro, con tus grandes

    mercedes para con Israel tu pueblo y para con Jerusaln tu ciudad, y para con Sin, morada de tu gloria, y para con tu templo y tu habitacin, y para la realeza de la casa de David, tu Mesas justo (8lesm jhan shus ,hc). Bendito eres, Seor, Dios de David, que edificas a Jerusaln (18 Bendiciones, n 14)

    La llegada de un Mesas se relacion con la reconstruccin de

    Jerusaln y del Templo, cuya cada ya haba tenido lugar en poca de la redaccin final de Las Bendiciones. Esta esperanza no slo implicaba una restauracin del orden cltico sino tambin la reunin de los dispersos (n 10), el restablecimiento de la soberana nacional (n 11), etc. Sin embargo, a pesar de todas estas expectativas, no creemos que haya que conceder a Las Bendiciones un lugar representativo entre los textos mesinicos, puesto que, por un lado, estn recogiendo ideas muy antiguas que llegaron impuestas por tradicin9, y por otro, en muchos textos rabnicos el advenimiento de

    7 Dice el texto babilnico (en E. SCHRER, Historia del pueblo judo, II, p. 593):

    14. Y a Jerusaln, tu ciudad, retorna con misericordia y mora en medio de ella como t has dicho, y edifcala pronto en nuestros das para que sea un edificio permanente, y alza pronto en medio de ella el trono de David. Bendito eres Seor, que edificas Jerusaln. 15. Haz que brote pronto el renuevo de David y levante su cuerno por tu salvacin. Porque en tu salvacin esperamos todo el da. Bendito eres, Seor, que haces que brote el cuerno de la salvacin. A. MISHCON (The Origin of dwd xmc ta and its Place in the Amidah, JQR XVIII [1927], pp. 37-38) recoge las dos teoras ms importantes sobre el origen de la expresin dwd xmc ta: (1) tuvo influencia de Ben Sira 51,12 y (2) su base fue una frase midrsica. Los investigadores, por lo general, no afirman categricamente que la forma palestinense sea la ms antigua; as, por ejemplo, a E. SCHRER (Historia del pueblo judo, II, p. 597) le resulta llamativo que se elimine cualquier alusin al Mesas en una versin posterior. Adems existe una tradicin sobre las 19 bendiciones que contempla la posibilidad de haber incluido una berakah contra los herejes (n 12) en vez de desdoblarse la n 14 en dos (Ber 28b); sin embargo, tampoco existen opiniones en contra (E. SCHRER, Historia del pueblo judo, II, p. 598 nota 162); cf. A. MISHCON The Origin of dwd xmc ta and its Place in the Amidah, JQR XVIII (1927), pp. 40-41.

    8 El texto hebreo fue recogido por Schlechter en 1898, en F. MANNS, La prire dIsrael..., p. 244.

    9 Por ejemplo, el Mesas del texto palestinense es llamado en el babilnico su cuerno, su vstago; el autor se est apoyando en la tradicin de Isaas 11,1.

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    la poca mesinica no tena por qu implicar la aparicin de un Mesas.

    En la literatura tannatica se utiliza con relativa frecuencia el vocablo Maiah y, por lo general, aparece en dos casos especficos: (a) referido al sacerdote ungido (juanv ivf)10, ttulo que no aporta ningn contenido mesinico11, y (b) en las expresiones en los das del Mesas (jhanv ,unh)12, el sufrimiento [que precede a la venida] del Mesas (jhan ka ukcjn)13 y la generacin del Mesas (jhan ka urus)14

    La dificultad para distinguir los textos de contenido mesinico en los maestros tannatas, e incluso en los rabinos posteriores, radica fundamentalmente en dos cuestiones: la ausencia de un Mesas y la presencia de un personaje con caractersticas mesinicas que no tiene el ttulo de Ungido. Cuando Urbach15 se enfrenta al tema de la Redencin, se ve en la necesidad de aunar bajo este epgrafe cuestiones como la venida del Mesas, el mundo futuro, la resurreccin, etc. La exposicin de Urbach es un buen ejemplo de la dificultad que conlleva distinguir exclusivamente los pasajes de contenido mesinico. A lo largo de este estudio intentaremos llevar a cabo esa seleccin, teniendo en cuenta que en ciertos casos ser imposible independizar un tema de otro.

    R. KIMELMAN, The Daily Amidah..., JQR LXXIX, (1988-1989), p. 167 divide la

    oracin en tres grandes grupos siguiendo a Maimnides: the first three blessings consist of praises of God and the last three of thanksgiving to him. The middle blessings are petitions. Las bendiciones centrales, a su vez, son divididas en dos grupos (p.169): the first for private needs (4-9), the second for national needs (10-15). Cuando trata estas ltimas observa un importante uso de la tradicin (p. 175): Containing fragments of verses from Isaiah, Micah, Zephaniah, Jeremiah, Ezequiel, Joel, Malachi, and Psalms, it is full of biblical allusions; cf. pp. 176-177.